
SALAS la centenaria en su elocuente silencio…
Esa viña de 2,75 hectáreas atesora 115 años de Historia, custodiando entre sus cepas el latido de varias generaciones que hoy descansan en los hombros de esta joven ingeniera agrónoma de 33 años.

TERESA Martínez Díaz en Salas, desde otra perspectiva.
La veteranía le ha convertido a Salas en un “laboratorio” donde el tiempo no sólo se mide en cosechas, sino en descubrimientos y acciones.
Lo que se plantó hace más de un siglo se ha convertido en un referente silencioso capaz de fusionar la sabiduría de los viejos viticultores de antaño con los procesos avanzados del presente.
La viña, que ofrece sus mejores uvas a la bodega, se ha transformado además en un taller del tiempo entre cepas veteranas que acogen a otras recién plantadas.

LA responsable de Viticultura de Aiurri junto a tres cepas centenarias.
Dos mujeres trabajan en Aiurri pensando en el porvenir. Teresa Martínez Díaz, con su sonrisa perenne; y Neza Skrt, que porta en su mirada el encuentro entre el entusiasmo y la serena alegría. Entre las dos ampliarán hoy mis conocimientos.
La pregunta para ambas es básica: “¿Qué encierra el proyecto Revivid en pocas palabras?”
“Es como hacer que un viñedo centenario dure otros cien años o más”, contesta Neza, la enóloga de Aiurri.
.- Caray!
“Para mí es preservar el origen”, responde la ingeniera Teresa.
“Esa es una muy buena frase”, valora la eslovena Skrt.

NEZA Skrt y TERESA Martínez durante la conversación con el Blog.
Para explicar lo demás con pelos y señales, con barbados, mapeo detallado, fotografías y colaboradores fundamentales del proyecto Revivid está el resto del texto que acompaña este encuentro en el que las viñas son el pilar de donde viene todo.
La partitura musical de la viña vieja
Revivid es, según me han hecho comprender Teresa y Neza, un innovador proyecto de investigación y desarrollo (I+D) para rescatar y conservar clones antiguos de cepas.
Para entenderlo de manera pedagógica, imaginemos la viña vieja de Salas como una biblioteca de valor incalculable que está perdiendo sus libros incunables con el paso del tiempo.
Revivid busca la fórmula para reponer esos libros sin que sean rechazados por el entorno.

BIBLIOTECA Trinity College (DublÍn), con más de 200.000 libros.
Son lapiceros de viña que anhelan escribir el primer verso de la cosecha, cepas que estiran sus dedos verdes hacia el cielo, dibujando en el aire la promesa de los racimos que vendrán.
Es la elegancia heredada de los antiguos viticultores convertida en brote, en pámpanos, en hojas, donde la madera se olvida de ser rama para hacerse camino.

ESFORZARSE para obtener un vino que llegue a ser amado.
Si cada cepa antigua fuera el instrumento musical de una orquesta sinfónica, gracias a Revivid estaríamos encontrando la partitura del viñedo viejo. Su melodía. El grito suave de una raíz que ya sueña con ser vino.

MADERA antigua, trombón mágico, monumento vivo de la vid en Leza.
“Salas es laboratorio del que aprender porque sus cepas han conseguido sobrevivir al tiempo y al ser humano mostrándonos su resiliencia, que es lo que debemos buscar en las nuevas viñas que plantemos para que algún día sean viejas”, me confirma Teresa Martínez.
El Coto, Dinastía Vivanco, Gramona…
Teresa llegaba el día anterior a esta entrevista desde Galicia, donde ha replantando cepas en Viña Mein (Ourense).
.- Veo que os ayudáis las diferentes bodegas de Alma, si bien tú eres la responsable de Viticultura de Aiurri, en Leza.
Así es, pero dentro del Grupo aprovechamos los conocimientos internos. En Viña Mein iban a plantar bastantes cepas, y como nosotras tenemos un trabajo avanzado, nos echamos una mano.

.- Tim Atkin te metió en la terna de los cuatro posibles premiados como “Viticultor del Año 2026”, que al final se llevó Roberto Frías.
Fue una grata sorpresa. Estaba en una vinoteca en Ourense catando unos vinos de Ossian, y me escribió Pedro Ruiz para felicitarme. Me alegró estar con unos compañeros de Viticultura tan maravillosos en aquella preselección.
.- A pesar de tus 33 años, ya tienes una trayectoria. Estuviste en El Coto, en Dinastía Vivanco y en Gramona…
Hice Ingeniería Agrónoma en Pamplona y de prácticas me fui a El Coto, donde tuve la gran suerte de coincidir con Bárbara Sebastián, que fue mi jefa. Allí acudí además a hacer mi proyecto de fin de carrera.

La «catalana» de Logroño, Cárdenas y San Asensio
.- ¿En qué consistía?
En mejorar el cuajado en la Garnacha. Con Bárbara aprendí muchísimo. Allí tienen fincas de 300 hectáreas llevadas con una rigurosidad brutal. En mi último día de prácticas lloré al despedirme de los trabajadores. Fue Bárbara quien me recomendó para ir a Gramona.
.- Tú eres de Logroño.
Mucha gente piensa que soy catalana, de hecho algunos me llaman “la catalana”, pero soy de Logroño, con parte de Cárdenas y de San Asensio. Que mi familia se ha dedicado siempre al campo. De hecho tenemos 5 ha de viña en Cárdenas, de las que me ocupo los fines de semana.
.- Creo que estuviste también de prácticas en Briones, en Dinastía Vivanco.

Sí, estuve con Aritz Espinosa, otro técnico estupendo. He tenido siempre mucha suerte con los compañeros y compañeras de trabajo. Gente muy generosa que te traslada sus conocimientos.
La importancia del sentimiento de pertenencia
.- De Oyón te fuiste a San Sadurní de Noya, en Gramona, una de las bodegas de Corpinnat.
Hice la entrevista con Jaume Gramona.
.- Ese “Jaume” lo has pronunciado con acento català.
Son muchos años allí. Con Jaume vi la bodega, el campo y me llevó a comer calçots. Dos días después me llamó y me dijo que fuera para allá.
.- Y allí estuviste…
Ocho años. Me fui con 23 y volví con 31 años.

.- ¿Qué te aportó Gramona?
Jo, muchísimo. Todos los compañeros tenían un gran sentido de pertenencia, con un Jaume que trabajaba para que todo el equipo confiase en el proyecto. Algo que también ocurre en Aiurri y en todo Alma Carraovejas.
Cuando llegué a Gramona había 25 hectáreas de viñedo, que aumentaron considerablemente en ocho años hasta 65 ha, y hasta 100 ha con bosques y otros sembrados.
Datos vitales de las ‘cepas’ humanas
.- ¿Te dio pena marcharte de Gramona?
Sí y no. Te da pena dejar un lugar que has llegado a considerar tu casa. Que te lo has currado muchísimo. Pero llegó un momento personal en el que era importante cambiar… hasta que un día vi el anuncio de Aiurri y no sé… estaba convencida de que me iban a coger, jajaja.
.- Te apetecía volver cerquita de tu tierra.
Siii.

Y al leer la descripción del anuncio de Aiurri cuadraba con mi pensamiento, queriendo poner la viticultura en un primer lugar. Hablaba mucho del cuidado de viñedo, de ecología racional y biodinámica. Entonces tenía la experiencia y la sensibilidad para poder ayudar. Además, de Pedro había oído hablar maravillas.
.- Tus padres estarían encantados con tu vuelta.
Mira… mi padre falleció el mismo día que eché el currículum para venirme aquí… Con la vuelta, mi madre fue la mujer más feliz del mundo.
.- ¿Sois más hermanos o hermanas?
Soy hija única.
“Imagínate”, dice Neza Skrt, que hasta ese momento se ha mantenido en silencio.

SENTADOS en la bodega, hablando de viñas. (Foto Danel Flor).
Las viñas son el pilar de todo
.- ¿Qué te encontraste al llegar a Leza, en Aiurri?
NEZA: Cuidado, Julio, que se va a poner sentimental.
TERESA: Jaja. Venía de un sitio con 80 trabajadores, y cuando llegué aquí éramos ocho, con un equipo humano muy bueno. Me incorporé el día de mi cumpleaños, el 13 de noviembre de 2023, después de la última vendimia en Gramona. Tengo al lado a Neza, que es una compañera estupenda de viaje.
Nos divertimos, aprendemos, y cuando acabamos aquí nos vamos a ver fincas.
.- Tenéis la misma locura, eh, Neza!, porque tú eres una enóloga a la que le encanta el campo.
TERESA: Ella es como una navaja suiza en la que hay de todo.

RETRATO de ambas al terminar la grabación de la conversación.
NEZA: Queremos entender de dónde vienen las cosas, debiendo interpretar cómo es el campo, que es el pilar de todo. Ella conoce la importancia del trabajo en cada viña, en esa viticultura racional, como es una viticultura de detalle.
Es un orgullo cuando la gente se da cuenta de que “ésta es también vuestra finca, ¿verdad?”, porque notan cómo está cuidada y llevada. Teresa entiende que sólo con los pequeños detalles se hacen grandes cosas.
«Que mi trabajo se vea luego en Bodega»

AIURRI, en Marzo de 2026.

PEDRO Ruiz Aragoneses en el interior de Aiurri. (Archivo Blog).
.- Háblanos Teresa de esas 25 hectáreas propias de Aiurri, más algunas de otros productores cuya uva compráis.
Es un gran reto. Luego te llevaré a la viña de Salas, nuestra finca más grande… teniendo además otras 59 parcelas.
En mi mundo de responsable de campo el primer año te preguntas a ver por dónde me vienen los tiros, y por mucha experiencia que tengas, al cambiar de zona, cambias de cultura. La nuestra es ahora la cultura del detalle.

AQUELLA mañana al llegar a la centenaria y mimada Salas.
.- ¿Qué te has ido encontrando?
En el segundo año empiezas a conocer tus puntos fuertes y tus debilidades, siendo el tercer año en el que empiezas a disfrutar. Es el que ahora viene para mí, sobre todo después de un año tan complicado como el 2025.

DOS brazos se anudan, el humano y el vegetal.
.- ¿Qué supone trabajar en Aiurri?, te había preguntado.
Un gran reto y una gran oportunidad. La viña nos encanta ahora a todos, pero en los últimos 30 años no ha tenido importancia. Lo interesante para mí es que mi trabajo se vea en bodega. Veinticinco hectáreas no son nada, que en bodegas grandes cogen 25 ha y las meten en un depósito.
Pero nosotros hacemos toda la vinificación por separado, lo que nos permite ver qué podemos mejorar en campo.

CON Irina, Agustín y Fernando, que podaban Salas aquella mañana.
REVIVID, una responsabilidad con el territorio
.- ¿Qué es “Viticultura Racional”, como antes la habéis llamado?
Lo que creo que es mejor para cada finca. En Salas, con zonas de cepas plantadas en 1911, verás que la tenemos con cubierta vegetal, pero no todas las fincas están con cubierta, porque el ecológico no quiere decir ‘con cubiertas’.
Es como tener 60 hijos con necesidades diferentes. Adaptamos la viticultura a la parcela, al trozo de la parcela o a las variedades. Que el año 25 hemos llegado a tener 80 puntos de muestreo.

«ABRAZO» de dos seres vivos que suman 148 años en este mundo.
.- ¿Cuál es la clave?
NEZA: Que debemos abordar lo urgente, y también lo importante. Las dos cosas a la vez. Rioja Alavesa es súper diversa. A veces piensas que somos pequeños con 25 hectáreas, pero cuando se va al detalle las cosas se complican.
.- ¿Cómo y cuándo surge el proyecto ‘Revivid’?
TERESA: Tiene muchas causas. La primera es una responsabilidad con el territorio para dejar las cosas mejor que como nos las hemos encontrado.
Si detectamos un problema en nuestra finca, como es la falta de plantas, un problema común en Alma Carraovejas, en Rioja y en todas las zonas vitivinícolas del mundo.

EVALUACIÓN en agosto de 2025 del crecimiento de los barbados.
Los «súper compañeros» de viaje
.- Entonces…
Hay una frase que me encanta, “lo que no se define, no se puede medir; y lo que no se puede medir, no se puede mejorar; y lo que no se mejora, se degrada”. Aunque tengamos mucho romanticismo, al final somos técnicas con muchas ganas de definir, medir y mejorar.
De esas ganas de hacer cosas nace el proyecto Revivid, habiendo encontrado en el camino a unos súper compañeros de viaje con muchas ganas de hacer esto.
.- ¿Quiénes son?
Estamos trabajando con la Universidad Pública de Navarra (UPNA), donde yo estudié. También con Viticultura Viva, con Julián Palacios, Nacho Arzoz, Sandra Martínez y Bárbara Sebastián Además de con Vitis Navarra y Spectral Geo, que trabajan con drones y procesamiento de datos.

EQUIPO de «Viticultura Viva». (Archivo Blog).
.- ¿A quién se le ocurrió el nombre “Revivid”?
Un poco a todos. Empezamos con Viñedos Revivictos. Y de ahí pasamos a Revivir y por fin a Revivid.
Un 0,3% del viñedo de Rioja tiene más de 100 años
.- ¿Qué es ahora para ti Revivid, Teresa?
Es un súper reto con dos líneas muy importantes.
La segunda es contestar a la pregunta ¿qué grandes problemas hemos detectado a nivel nacional? Se nos mueren algunas plantas en los viñedos. Y luego tenemos, además, el tema de la erosión genética.
Hablamos mucho de cambio climático y nos preguntamos qué opciones tenemos. ¿Cambiamos los portainjertos, subimos a plantar más arriba o cambiamos las variedades?

TÉCNICA de replantación contra Armillaria, con corteza de pino y paja.
.- Cambiar las variedades no parece una solución, ¿o qué?
No es la solución porque no queremos desvirtuar una zona, pero en las viñas plantadas con anterioridad a 1980 tenemos claves para enfrentar el cambio climático. De ahí sale una de las líneas de Revivid, como es saber lo que tenemos en campo.
En Rioja Alavesa hay quienes han trabajado ese tema, como Juan Luis Cañas, donde han hecho una identificación de varietales. En la DO hay un O,1% de viñedos de más de cien años. Y anteriores a 1980 está sobre el 13%.
Tempranillos A, B, C y D…
.- ¿Qué características tienen las viñas plantadas antes de 1980, que ahora tienen por lo menos 46 años?
Tenían para empezar diversidad varietal y diversidad intravarietal. No todos los Tempranillos eran clones. Estaba el Tempranillo A, el B, el C y el D.
En 1980 se decide que el B daba un racimo medio de 3 kilos por planta y un color maravilloso, que es lo que demandaba el mercado. Así se multiplicó el B, perdiéndose por desgracia lo que había antes.

INOCULACIÓN de Thricoderma en uno de los ensayos.
.- ¿Y vosotras habéis querido volver hacia atrás?
Había que tirar para atrás y coger estas viñas porque en esos biotipos diferentes, el que antes no querían porque maduraba muy tarde es el que tenemos que ir a buscar para seguir siendo Tempranillo, ralentizando un poco el cambio climático para hacer una buena selección de biotipos de las viñas antiguas para adaptarnos al futuro.
.- El proyecto va camino de su segundo año. ¿Es pronto para unas conclusiones?
TERESA: Digamos que básicamente Revivid es replantar.

«Aquellos no imaginaron que habría tractores»
NEZA: Nosotras necesitamos interpretar la zona, y para eso necesitamos saber lo que se ha hecho en el pasado y cuál es la realidad de Rioja ahora, y dónde nos encontramos como Aiurri.
Por suerte para nosotros, en Leza nos hemos encontrado con más viña vieja, siendo los dueños de algunas de esas parcelas, sabiendo que otros lo plantaron y lo cuidaron antes que nosotros.
Las plantaron cuando desconocían que en el futuro habría tractores, y que sus viñas formarían parte de bodegas. Ahora se trata de ver qué necesitamos con el propósito de cuidar estos viñedos como un jardín.


MAPEO de una de las fincas. Los colores indican las plantas a reponer.
.- El proyecto es vuestro, y sois vosotras quienes habéis buscando a los compañeros de viaje. ¿Cuál es la tarea conjunta?
TERESA: La interpretación del proyecto es compartida. Lo nuestro es recuperar las cepas perdidas, los abonados, gestión de laderas, podas más cortas, clareos. Eso es lo nuestro.
Con ellos buscamos aprender la mejor forma de replantar.
Revivid se compartirá con toda Rioja
.- En el pasado hubo gente que replantó viñas durante toda su vida.
TERESA: Sí, pero ¿quién ha hecho un ensayo riguroso sobre cuál es la mejor forma de replantar en una viña vieja?, porque sobre eso no hay nada escrito. La UPNA trabaja los diseños estadísticos, midiendo secciones de sarmiento y longitudes. Medirlo es importante, porque nadie ha estudiado la mejor forma de que una planta tire.

DESPUÉS de plantar se hace un estacado para proteger las plantas.
.- El objetivo final es…
Que aprendamos la mejor forma a tres niveles: cómo replantamos, porque el acodo sabemos todos que funciona. Vamos a enfrentar el acodo a la planta injerto de dos años, y al barbado. Vamos a dedicar dos parcelas a ensayar esto. ¿Qué va mejor, el guano, el humus de lombriz, o inyectamos ácidos súmicos, o no hacemos nada y ponemos agua?
Una de las metas que tenemos es acabar sacando un protocolo de buenas plantas de replantación, no sólo para Aiurri, sino para poder compartirlo con la región Rioja, y todo con un plan económico detrás.

ANTE un artículo técnico hay que preguntar y repreguntar.
Un plan a diez años vista
.- El plan está en marcha. ¿Qué se ha hecho?
TERESA: El año pasado replantamos 4,5 hectáreas. Me preguntarás si contratamos un ejército. Y no. Metimos 5000 plantas, que ya eran muchas, sabiendo que podíamos llegar.
NEZA: Y para los planes de futuro… tenemos un plan a diez años vista. Hablamos mucho de sostenibilidad del medio ambiente, pero tenemos además en cuenta la sostenibilidad económica. Queremos ofrecer el dato de cuánto cuesta cada planta replantada.
No es lo mismo abrir un agujero en una finca fácil que en una difícil, abonar con una cosa o con otra… Son muchos factores. Y luego está el compromiso, sea o no sea un año complicado, como el año pasado con el mildiu.

TERESA: Hemos currado de lo lindo. El equipo de bodega ha salido también a ayudar en este tema de las replantaciones.
.- Es pronto para muchas cosas, porque el arte agrario es paciencia.
Para tener uva en esas cepas, que son una selección de nuestro propio material, hay que esperar unos cinco años.
Viñedos que duren ‘otros cien años más’
.- “¿Qué encierra el proyecto Revivid en pocas palabras?”… más allá de replantar las cepas muertas.
NEZA: Es cómo hacer que un viñedo centenario dure otros cien años o más.
.- Caray!
TERESA: Para mí es preservar el origen.
NEZA: Esa es una muy buena frase.

«REVIVID es preservar el origen», según Teresa.
.- ¿Te has imaginado parándote en el viñedo, tú que eres ingeniera, Teresa, pensando en todos aquellos que en el pasado no tenían apenas estudios e hicieron lo que hicieron plantando viñas?
TERESA: Tenemos una viña que es “Suertes” y me fascinaría poder viajar al pasado y preguntarle a aquella persona “¿Pero tú qué hiciste aquí?”. En Suertes tenemos veinte variedades diferentes y son 6000 metros cuadrados.
Laboratorio de Alma en el Corazón de Leza
.- ¿Qué le preguntarías?
Jo, le preguntaría “¿Por qué?”. “¿Por qué aquí hay una Mencía, por qué hay un Cinsol, o un Prieto Picudo?”. En Salas, de 1911, por qué hay un Prieto Picudo, que al parecer es de León. Me encantaría charlar con ellos.

.- ¿Qué crees que te dirían?
A lo mejor me explicarían que un amigo les trajo unos cuantos sarmientos. En Salas alguien pensó mucho las cosas. Porque en Salas hay mucho Graciano plantado en la ladera. Me encantaría saber ciertas cosas.
A veces hablo sola en la viña sobre estas cosas tan alucinantes.
.- Que no baje esa pasión, porque entonces la que va a necesitar “Revivid” eres tú.
NEZA: Todos los trabajos que están bien hechos te tienen que apasionar.
TERESA: Yo soy “ingeniera de botas”, la ingeniera que patea las viñas una y otra vez.

SACANDO una foto en la viña «Suertes», en otro lugar de Leza.
«Intentar ser mejores cada día»
.- Tengo la impresión de que gracias a vosotras hoy he conocido un nuevo duende en la viñas de la Comarca.
NEZA: Ya sabes lo que dice Pedro, que “quien deja de intentar ser mejor cada día, llega un momento que deja de ser bueno”. Esa inquietud constante es necesaria.
TERESA: Estoy dándole vueltas a la pregunta que antes me has hecho, sobre si me gustaría hablar con aquellos viticultores del pasado…
Creo que antes de que se marchen deberíamos hablar con viticultores que ahora deben tener entre 70 y noventa y tantos años. Porque ellos tienen un conocimiento brutal, sin desmerecer a lo que hay entre medias.
Pienso que la productividad disminuyó el conocimiento.

.- Nadie me lo había expresado de esa manera.
TERESA: Te voy a poner el ejemplo del rotavator, aunque luego se me echen encima. Yo no soy contraria a casi nada, pero el rotavator debe ser una herramienta más, y no una receta para todo.
El problema es que se usa para todo. Bien, pues esa generación intermedia te dice que “toda la vida se ha hecho así”. No, señores, esa máquina existe solo desde 1950 o 1960.

En SUERTES, a la cepa caída otra le substituirá.
La generación que vivió antes del rotavator
.- A ti te gustaría hablar con aquella gente que trabajaba la viña antes de la llegada del rotavator.
Sí. Eso no significa que todos volvamos a labrar con caballo, pero ¿dónde está aquel espíritu?
.- ¿Cómo afrontas la cosecha que viene?
Me falta un mes para ponerme nerviosa…

TERESA ante dos vinos de la bodega, parte del objetivo de sus desvelos.
Me gustaría que no tuviésemos que tratar tanto la viña, como hicimos el año pasado, para que realmente llevemos todo a un plus más allá.
Mi plan de viticultura para 2026 se llama en Aiurri el plan raya. Quisiera que se sepa cuáles son nuestras viñas. Que digan “qué bien lo está haciendo Aiurri!”. Que vean el trabajo que hacemos.
.- Eres muy de Aiurri, Teresa, al igual que Neza.
A mí, como a Neza, nos gusta sudar la camiseta. Sólo le tengo miedo a una helada como la del 17, aunque yo no estaba entonces en Rioja. Lo demás está en nuestras manos gestionarlo.
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Qué gozada toda esta gente joven llena de conocimiento, experiencia y gran actitud! Qué mujeres. Os felicito
Gracias, Arene
Julio, has conseguido meter las viñas, las centenarias y tantas otras más jóvenes, en el Blog, que es una gran biblioteca de incunables repartidos por todo Rioja. Tu publicación se ha convertido en un campo de cepas y viticultores. De Paisajes de leyenda y grandes vinazos. Qué emoción, no?
Gracias, Clara
¿Dónde está el espíritu de todos aquellos que trabajaron las viñas entonces? ¿Continua aquel espíritu en Rioja Alavesa? Por supuesto que sí. Está en gente como tú, Teresa. Y en muchos otros.Todos esos vitivinicultores que son imprescindibles. Eskerrik asko!!!
Eskerrik asko, Begoña
Ambas tienen talento, pasión, y son transparentes
Aiurri tiene un equipazo!
Si además piensan en compartir sus conocimientos, trabajan no solo para Alma, sino para todo el sector vitivinícola y eso es de agradecer.
Gracias, Elena
Ojalá los poderosos del mundo se ocuparán del planeta y sus miles de millones de habitantes, como los vitivinicultores se ocupan de sus viñas, tal y como aquí nos muestran Teresa y Neza, porque de esa manera tendríamos paz y prosperidad a raudales
Gracias, Daniela
¡Brillante trabajo! Poner la lupa científica sobre nuestro patrimonio vitícola es el único camino para garantizar vinos con alma y carácter. Revivid, una gran aportación al sector.
Gracias, Juan
Qué buen encuentro el vuestro entre el patrimonio histórico y la ciencia moderna, sin olvidar a los vitivinicultores que lo dieron todo en otros tiempos, pues gracias a ellos estamos aquí como evidencia esa viña de 115 años.
Zorionak
Mila esker, Jon
A través de Teresa Martínez veo la cultura del esfuerzo, de la responsabilidad. Con las viñas ha sabido dar sentido a su vida y lo ha convertido en un magnifico logro personal y profesional. Ama la tierra y la viticultura. Un acierto su regreso. Gracias Julio por acercarnos estas perlas etnográficas.
Gracias, Carmen