
ROBERTO Frías Iruzubieta, Viticultor del Año en Rioja.
He descubierto en él a una persona entregada en cuerpo y alma a las 600 hectáreas de viña que posee La Rioja Alta a uno y otro lado del Ebro, donde es el Director de Viticultura del Grupo, lo que amplia su responsabilidad a 1400 hectáreas.

MANOS viticultoras de Roberto en la viña Las Naves, en Elvillar.
En este mundo de viñas y bodegas, Roberto es un sabio ecuánime que no solo posee conocimientos profundos, sino que tiene la capacidad de aplicarlos con buen juicio y equilibrio ante la complejidad de la vida.
Es normal que, como tantos viticultores, viva con desmesura una pasión sin mirar el reloj y sin pensar en las vacaciones.
Lo que no es habitual es que trabajes con intensidad durante toda la semana y que sábados y domingos continúes mano a mano con tu padre de 90 años en las cinco hectáreas y media que posee la familia.

A sus 57 años, Roberto Frías Iruzubieta juega su vida en dos campos del saber. El de la gran bodega con cientos de hectáreas.
Y el de la pequeña explotación del padre, que trabajando en otras empresas de Cenicero y Oyón, dedicó el dinero de su sudor en las 5,5 ha de viña a los estudios universitarios de sus dos hijos, Roberto y Pilar.
El Viticultor del Año 2026 en Rioja insiste en decir que es una persona fría… pero yo no le creo. De hecho, en esta entrevista, abrirá su corazón profesional y humano de par en par.
“Yo era Dios”
Decía un profesor que tuvo en Madrid que la forma más cómoda de aprender es por ósmosis. «Tú te pones al lado de uno que sabe mucho y con el tiempo te va pasando sus conocimientos».
“Eso me pasó con mi padre, con quien he vivido la viticultura práctica”.

CON su padre en La Pilastra, una de las viñas que tienen en Cenicero.
Recuerda su estancia en la viña con su abuelo Millán cuando era muy pequeño, caminando detrás de él, sellando los cortes de la poda con sulfato de cobre.
Después caminó detrás de su padre recogiendo los sarmientos que el patriarca iba podando.
”Lo que yo quiero es empezar a podar, déjame las tijeras que esta cepa la hago yo”.
Y si un día su padre le dejaba dar su primera vuelta con el tractor, “ese día yo era Dios”.
Roberto Frías Iruzubieta, Viticultor del Año según Tim Atkin, Director de Viticultura de bodegas La Rioja Alta, S. A., me ha dejado ver por una rendija de su memoria al niño que insistentemente le pedía a su padre que al día siguiente lo llevara a la viña.

MANOS de los dos Roberto, la una de 90, la otra de 57 años.
En la noches de los sábados al domingo, ya estando acostados, le llamaría diez o quince veces:
.- “Papa”.
“¿Qué?”.
.- “Mañana me llamas, ¡eh!”.
.- “Papa”, “papa”
«Yo insistía hasta que me decía “jodé, que sí, que ya te llamaré, no te preocupes. Ahora duérmete””.
El porqué de la ilusión de ser Viticultor del Año
.- ¿Cómo te ha caído esa especie de título nobiliario que concede Tim Atkin al nombrarte “Viticultor del Año 2026”?

JUNTO a uno de los cipreses de Torre de Oña, en Páganos.
Soy una persona que me cuesta exteriorizar los sentimientos, pero la verdad es que me ha hecho muchísima ilusión.
Miro hacia atrás y llevo treinta años dedicándome a esto, pero me ha hecho una especial ilusión porque 2025 fue un año muy complicado para el viñedo, con el mildiu / las tormentas / la piedra / plantaciones tardías, y lo cierto es que fuimos capaces de sacar el año adelante con buenos resultados de calidad y cantidad.
.- Pero un año así os pasa factura a los viticultores.
Sí, tenía una tensión acumulada. Pero al enterarme de la noticia de Tim Atkin, me ayudó a quitarme esa carga de encima. Fue como el “plof” que necesitaba. Y sí, estoy contento.
Soy muy frío, o eso pienso, pero el premio me ha llegado muy dentro.

.- Los compañeros de La Rioja Alta, en Haro, Labastida, y Torre de Oña en Páganos, entre otros, se habrán alegrado contigo.
El presidente de la empresa, el director general de la empresa, todos los miembros del Consejo de Administración, y un montón de compañeros están casi más ilusionados que yo porque es la primera mención que recibimos al viñedo.
La Rioja Alta tiene un montón de premios y menciones por sus vinos, pero el viñedo es la primera vez que sale a luz en este sentido.
«Mi padre estará podando, con 90 años»
.- ¿Cuántas hectáreas contáis en Rioja Alavesa y el resto de Rioja?
Desde Torre de Oña manejamos unas 100 y desde La Rioja Alta unas 500.

TORRE de Oña fotografiada desde Laguardia.
.- 600 ha en Rioja, pero tú eres responsable además de las ha de Rías Baixas, de las de Ribera del Duero…
En total tenemos otras 800 más. En Ribera hay otros dos técnicos, en Bodega y Viñedo. También tenemos Albariño, que soy el que menos sé de esa variedad, pero en principio soy el Director Técnico de Campo de todo el Grupo, de las 1.400 hectáreas, supervisando todo el viñedo.
.- Dices que llevas 30 años con todo esto, pero si mencionaras a tus ancestros, a tu padre, a tus abuelos…
Mi abuelo paterno se llamaba Millán Frías Artacho. Era primo por parte de madre y de padre de los fundadores de Bodegas Riojanas.
.- Que están en Cenicero, donde tú naciste.

CENICERO, en La Rioja, ronda los 2.170 habitantes.
Eso es, hace casi 58 años. Mi padre se ha dedicado toda la vida a la viña, de hecho tenemos una pequeña explotación en Cenicero de 5,5 ha que todavía las seguimos llevando entre él y yo.
.- ¿Qué edad tiene tu padre?
90 años, y seguramente ahora estará podando. Compartimos los trabajos en fin de semana, y todo este trabajo lo he vivido con él desde pequeñito.

«¿ESTARÁS orgulloso del nombramiento de tu hijo como Viticultor del Año?»
Si bien es cierto que nunca pensé que me iba a dedicar a la viña.
Dos «compañeros» que nunca han discutido
.- ¿Qué me dices?
Yo hice Agrónomos en Madrid, con una especialidad que se llamaba “ingeniería rural”, más en la línea de hacer proyectos de regadíos y caminos, de empresas, de edificación. De hecho no vi ni una sola asignatura de Viticultura durante la carrera.
.- Pero…
Por azar me inscribí en el Magister de Enología y Viticultura que se hacía en La Rioja antes de que crearan la Licenciatura. Y ahí me picó la curiosidad. Y lo que es más importante, ahí conocí a mi mujer estudiando también ese mismo Master, que ella es bióloga y estaba trabajando en sidra, con familia de San Sebastián.
.- ¿Por qué dices que eres frío?
Porque me cuesta exteriorizar los sentimientos. Igual no distingues cuando estoy contento de cuando estoy triste porque soy muy introvertido.

DURANTE un momento de nuestra conversación.
.- ¿Qué te ha dicho tu padre por el título de Viticultor del Año?
Cuando se lo dije era incapaz de articular palabra, llegando a llorar. Con la edad los sentimientos salen a flor de piel. Aquello hizo que yo también me emocionara.
Mi padre, que también se llama Roberto, y yo tenemos una relación que trasciende a padre e hijo. No es que seamos amigos, pero somos dos compañeros que jamás han discutido y que siempre se han contado todo.
600 hectáreas en Rioja en el año del Mildiu
Una de las cosas que más satisfacción me da en esta vida es ir sábados y domingos por la mañana a echar un rato a la viña con él, y luego tomarnos un vino juntos en el txoko.

.- ¡Qué suerte tenéis, Roberto!
Es un lujo, y lo sabemos. Les digo a mis padres que han tenido suerte, porque tanto mi hermana como yo hemos sido fáciles de educar. Pero hemos sido fáciles de educar porque es lo que hemos visto en casa.
.- ¿Cómo se llevan 600 hectáreas en Rioja, y más en el año del mildiu?
Se llevan bien porque el trabajo para nosotros es pasión. No sé si es virtud o defecto, pero yo vivo para trabajar en la Viticultura, y eso ha sido siempre así. En mi familia lo tienen asumido y no ocasiona ningún problema. Ha sido así desde que nos conocimos Arantxa y yo.
Las 600 hectáreas las llevo dedicando mucho tiempo, pero con satisfacción, y lo mismo si amplio a las 1400 hectáreas del Grupo, haciendo muchos kilómetros en coche, unos 45.000 o 50.000 kilómetros al año, sin mirar el reloj, y sin estar pendiente de las vacaciones.

PARTE del equipo de Viticultura en un almuerzo de campo.
Lo llevo bien porque somos un equipo, que mucho del mérito que yo pueda tener se debe al equipo.
Doscientas personas movilizadas en Vendimias
.- ¿Cuántas personas fijas tenéis en todo el Grupo?
Si cuento a los de todo el Grupo estaremos unos 50. En la zona de Haro, Labastida y Páganos estaremos alrededor de 32. Luego recurrimos a empresas de trabajo temporal y a empresas de servicios.
De hecho, en la vendimia movilizamos a más de 200 personas.

CON Iturriaga (de TVE) y un grupo de vendimiadores de Jaén.
.- ¿Cómo ha cambiado la Viticultura en 30 años?
Lo que es la viticultura en sí no ha cambiado mucho, hay que seguir podando las cepas… Han cambiado las herramientas que hoy tenemos a nuestro cargo, pero en La Rioja Alta somos una empresa muy tradicional.
.- Tú llevas trece años en la bodega.
Ahora el trabajo es más llevadero. Ya no hay tanto esfuerzo físico como había antes. Y luego las tecnologías de GPS, de aplicaciones en el móvil, y otras, te ayudan a la hora de tomar una decisión.
Antes salían los “hombres del tiempo” escribiendo con una tiza sobre los mapas y casi adivinando lo que iba a pasar, cuando ahora lo ven claro.

ROBERTO cuando se incorporó hace trece años a la bodega.
«Una bodega clásica y de vanguardia»
.- ¿Cómo definirías la bodega?
Nuestro presidente la define como “una bodega clásica y de vanguardia”, y esa definición me vale para las viñas. Somos clásicos de vanguardia.
.- ¿Dónde está la vanguardia?
Te parecerá curioso, pero para mí la vanguardia está en recuperar los viñedos viejos que están en riesgo de desaparición. Nuestra evolución ha sido echar la vista atrás, de lo cual estoy orgulloso.
.- ¿Cuántas hectáreas de las 600 son viñedo viejo?
Han de estar plantados antes de 1985.

ATENDIENDO al Lehendakari, en 2024, en Torre de Oña (Páganos).
Nosotros estaremos manejando unas 82 hectáreas con una edad media de 52 años. El más viejo que tenemos es del año 1905, así que está a punto de cumplir 121 años en Cenicero.
.- Tú has trabajado en Rioja, Ribera, Rías Baixas, Somontano, El Penedés, en Cava, Cigales, Málaga y también en Mendoza (Argentina).
En el 97 entré a trabajar con 29 años en el laboratorio en lo que entonces era Bodegas Berberana en Cenicero, de ayudante del pinche. Lo hice a través de un trabajo de selección de un equipo de psicólogos. Mis jefes me dijeron que me habían elegido porque era el más novato de todos.

SER una cepa humana más en el Paisaje del Vino y el Viñedo.
Otro ‘planeta’ de vides llamado Argentina
.- ¿Querían moldearte a su “imagen y semejanza”?
Eso es. Berberana era un grupo que empezó a comprar y a montar bodegas por toda España, y también en Argentina, en Mendoza.
En el 98 compraron una bodega en Alfaro, enviándome allí como director técnico. Fue el año en que me casé con Arantxa Bilbao.

VIÑEDO en Mendoza (Argentina).
Al mes de la boda me preguntaron si me iría a Mendoza, en Argentina. Se lo dije a mi mujer que me contestó “si nos tenemos que ir, nos vamos”.
Aquello fue un shock, porque iba a pasar de una viticultura muy local: Tempranillo, el vaso, las laderas, con terrenos poco fértiles, pasando a Argentina, donde me encontré con plantas como árboles, producciones de 20 toneladas, todas las hectáreas del mundo, regadíos…
.- Aquello era otro planeta.
Yo pensé que iría al tercer mundo, pero de eso nada, que entonces ellos nos daban cien vueltas porque tenían un abanico de trabajo muy amplio. Aquello me sirvió muchísimo para enriquecerme como profesional.

JUEGA la niebla… Ahora puedes ver la Sierra / Luego no.
El Coto, Berberana, Antión…
.- Después volvisteis a España.
Volvimos después de un año. Regresé porque me llamaron los de Bodegas El Coto para ser Director de Viticultura. Accedí porque mi pasión, como te he dicho, es la viticultura. Pero sólo estuve seis meses… No me adapté a su forma de trabajar. Seguramente fue falta de madurez por mi parte.
Así que volví a Berberana, justo cuando empezó a expandirse y crecer. En Cataluña fui director de producción. E hicieron un “joint venture” con el Marqués de Griñón, tocándome convivir laboralmente con él. Se asociaron también con el príncipe Alfonso de Hohenlohe, que tenía una bodega en Ronda (Málaga). Y siguieron con la expansión por Ribera del Duero…
.- Hasta que un día te llamaron desde La Rioja Alta… imagino.
Antes recibí una llamada del grupo riojano Proconsol, con la bodega Antión…

ANTIÓN, futura sede de un museo del vino en Elciego
.- Donde ahora se hará el Museo del Vino, en Elciego.
Eso es. Aquello iba a ser un hotel y una bodega, seguramente con una inversión desmesurada y muy rápida. Todo era tan bonito como ambicioso.
Por entonces mi mujer y yo teníamos un hijo pequeño y mi mujer estaba embarazada del segundo, viviendo en Salamanca. Así que buscaba que toda la familia volviera a La Rioja.
Tras el concurso de acreedores de la empresa, que quebró, estuve dos meses en el paro.
Emocionado al hablar de su abuelo y su padre
.- Y ahora sí. Llegó tu trabajo ininterrumpido en Haro, Labastida, Páganos…
Sí, al tercer mes entré a trabajar en La Rioja Alta.

TORRE de Oña el día de la entrevista con Roberto Frías.

ANTE el chozo restaurado en Las Naves (Elvillar).
.- ¿Qué te había enseñado tu padre del trabajo en las viñas?
Decía un profesor que tuve en Madrid que la forma más cómoda de aprender es por ósmosis. Tú te pones al lado de uno que sabe mucho y con el tiempo te va pasando sus conocimientos. Eso me pasó con mi padre, con quien he vivido la viticultura práctica
Recuerdo ir con mi abuelo Millán cuando era muy pequeño caminando detrás de él sellando los cortes de la poda con sulfato de cobre.
Después fui detrás de mi padre recogiendo los sarmientos que iba podando. ”Lo que yo quiero es empezar a podar, déjame las tijeras que esta la hago yo”.

RECORDANDO…
.- Jajaja, serían aquellas tijeras de podar de entonces, las grandes, enormes para un niño de 12 años.
Todavía no había tijeras eléctricas. Ah, y si un día tu padre te dejaba dar tu primera vuelta con el tractor, ese día yo era Dios.
La desazón ante el relevo generacional
Por entonces mi padre trabajaba de lunes a sábado para diversas empresas, fuera la Alcoholera de Cenicero y en sus últimos 25 años como tractorista de El Coto, que durante seis meses, jaja, fui jefe de mi padre en El Coto.
.- ¿Y el domingo?
Recuerdo que en la noche del sábado al domingo, ya estando acostados le llamaría diez o quince veces “Papa”. “¿Qué?”. “Mañana me llamas, eh!”. Hasta que me decía “jodé, que sí, que ya te llamaré, no te preocupes”.

EL ABUELO Roberto con su nieta Leire en las viñas de Cenicero.
.- ¿Qué hacía tu padre con las uvas de sus 5,5 has de viña?
Somos socios de la Cooperativa de Cenicero. Pero hasta hace algún tiempo, cuando sobraba uva, hemos hecho algo de vino en casa. Unos 500 litros para el autoconsumo, vino de maceración carbónica.
.- ¿Cuáles son hoy los retos de la Viticultura?
Veo una cosa que me causa mucha desazón, y es el relevo generacional. En mi casa somos muy pequeños, con 5,5 ha. Y veo que esto acaba conmigo. A mi hijo Jon, que trabaja de tonelero, no lo veo. A mis sobrinos tampoco. Mi hija Leire está estudiando ingeniería y enología, pero la parte práctica no la tiene. Ni veo que la cause una especial atracción.

EL abuelo Roberto con su nieta. ¿Habrá otro RELEVO en la familia?
Las 5,5 ha que abrieron la puerta de la Universidad
Mi padre vive un conflicto de sensaciones porque si bien es cierto que esas 5,5 ha no han dado para vivir, sí han permitido que mi hermana y yo estudiáramos. Que era casi el único objetivo de mis padres.
Ahora lo ve con resignación. Ve cómo ha evolucionado la vida y a veces creo que se siente culpable de que yo me tenga que dedicar sábados y domingos a hacer las viñas.
.- Cuando para ti es un placer, Roberto!

OJO del Cíclope que nos observa a través de los siglos.
Sí, pero él me dice “joé, que carga te he dado!”. Además, ahora ve que la cosa no es tan rentable. Así que ¡cómo convencer a sus nietos para que sigan, cuando no es rentable, o económicamente no les hace falta!
El relevo generacional es uno de nuestros problemas, pero imagina que esto se revierte en 8 o 10 años, ojalá sea menos, y esto vuelve a ser rentable. Ahí nos vamos a encontrar que no hay juventud que sepa trabajar las viñas, porque la ósmosis de padres a hijos no se habrá dado.
Viticultores contados que siguen con las viñas
.- ¿Qué más asuntos te preocupan?
La pérdida patrimonial. Que antes una viña valía equis, y ahora vale un 30% de lo que valía entonces.
El tema del deterioro del Paisaje.
El tema de la despoblación…

VITICULTOR del Año 2026 fotografiado desde el interior del Guardaviñas.
No sé cuánta gente vive ahora de la viticultura en Cenicero, seguramente entre 15 y 20 viticultores a tiempo total. De todos esos, solo hay uno que tiene un hijo menor de 30 años que siga con las viñas.
.- ¿Y el Cambio Climático?
Es un reto para la viticultura, pero también para el conjunto de la sociedad, para cualquier actividad económica. Es el reto fundamental con todo lo que pueda traer, nuevas plagas y nuevas enfermedades, además del cambio en la tipología de los vinos. Creo que el Cambio Climático nos va a pasar por encima.
La temperatura media de junio fue 5º más alta

.- ¿Cómo ha afectado hasta ahora el Cambio Climático al vino de Rioja?
Hasta el momento el cambio climático está siendo positivo, porque nunca como ahora se han hecho vinos tan buenos. De momento, eh! Ahora, el Cambio Climático es imparable.
El año pasado plantamos entre Páganos y Kripan 26 hectáreas de viña el día de San Juan, el 24 de junio, con un calor que te morías. Analizando los datos, la temperatura media de junio fue 5 grados más alta que lo estadísticamente es normal. Es una barbaridad.
Ese es el reto en la estratosfera.
«Hemos visto cosas que en el pasado no se creerían»
.- ¿Has llegado a ver cosas que hace años la gente no creería, como dice el replicante en la mítica película Blade Runner (1982)?

PREGUNTA sacada de un monólogo de una película de culto.
Mi padre comenta que a sus 90 años ha visto muchas crisis, en unas tardaban en pagarte la uva, o te pagaban en plazos, o a un precio barato, pero que no haya quien te compre la uva, eso no lo había visto nunca.
Ahora se ve que las viñas no están igual de cuidadas que hace cinco años. Es lógico. Eso significa que hay desánimo entre la gente.
Y tienes además la sensación de que esto va para largo. Hemos visto y veremos cosas que en el pasado no se creerían.
.- ¿Y a nivel de tecnología?
Estuve en la Feria de Zaragoza y se ve que todo lo que viene son drones y tractores autónomos. Todo viene por ahí fruto de la escasez de mano de obra.

NO son ciencia ficción los DRONES en la Viticultura.
.- ¿Vislumbras por dónde irá la viticultura de aquí a cinco o diez años?
Esto va rapidísimo, tanto que cuesta asimilarlo. En Zaragoza me llamó la atención la cantidad de stand montados por chinos, japoneses y coreanos. Es la globalización.
A veces pienso que con la Inteligencia Artificial me empieza a pillar con el paso cambiado. A mí y a todos los de mi generación. En el coche tengo dos libretas en las que apunto todo. Se puede decir que soy una persona analógica.
«Esta viña la plantó tu abuelo Feliciano Barbadillo»
.- ¿Hay romanticismo en tu viticultura?
Sin duda. El romanticismo de las viñas me atraviesa el alma. No es lo mismo cultivar viña que cultivar pistachos. La viña da un producto que se convierte en vino, y el vino da placer. Además de todo el componente cultural.

VARITA mágica que conjuga mil emociones.
.- Sin olvidar las historias que se cuentan de las viñas.
Quizá sea un sentimental, pero decirle a mi hija que esta viña la plantó tu tatarabuelo Feliciano Barbadillo, al que llamaban “el vasco” por lo fuerte que era, eso no tiene precio.
O que te diga mi padre que “esta viña la conozco siempre vieja”. Eso es maravilloso. Esa viña hoy es mía, pero no tengo sentido de propiedad, porque la he heredado y pasará a quien la siga conservando.
Eso es un vínculo entre generaciones, auténticas joyas. Hay que reconocer el esfuerzo que ha habido detrás de eso, y cómo se han mimado las viñas.

«Me inclino más por Rioja Alavesa»
.- ¿Cómo ves Rioja Alavesa?
Voy a ser sincero, a nivel de viticultura yo me inclino más por Rioja Alavesa, no es porque tú me lo preguntes. A Rioja Alavesa le cae al Tempranillo como un guante por clima, suelo, paisaje y el microclima que genera la cercanía de la Sierra.
En Rioja Alavesa se ha mantenido la estructura de propiedad inicial, la viña de fanega con el borde de carrascas, robles y tal… Aquí ha sido donde mejor ha aguantado la uva, con unos aromas que no hay en otras partes.
Como ves, soy un enamorado de esta zona. De hecho aquí siempre se ha cotizado más la uva. Por algo será.

LA Luna de Rioja Alavesa lleva años amparando cosechas. (Josemi).
.- ¿Tienes alguna predilección entre los vinos de La Rioja Alta?
El que me toca el corazón es El Camino. Es un proyecto que lo he vivido desde el principio con las viñas viejas o artesanales. Evidentemente hay grandes vinos, pero éste junto con Martelo, son los que más reflejan lo que da de sí cada viñedo.
En el resto de vinos trabajamos con mezcla de variedades y zonas. Pero El Camino refleja el suelo, el paisaje, el viñedo.

VINO El Camino, elaborado por Torre de Oña.
Ramo de flores en ls viñas para honrar a difuntos
.- Seguro que atesoras aún más cariño del que me has contado por otras viñas.
Para que veas el cariño que hay detrás de todo esto, tenemos en Elvillar un viña que llamamos El Somo, que cuando la compramos a sus antiguas propietarias, registramos ante notario un usufructo a favor de ellas porque en la finca estaban depositadas las cenizas de su padre.
.- Para que pudieran entrar en la viña cuando quisieran.
De vez en cuando ves que allí hay un ramo de flores, de que han ido a visitar la viña y a honrar la figura de su padre.

EN La Pedriza (Tudelilla), vendimiando Garnacha tinta.
.- ¿Sufrís o no el aliento de la crisis en “La Rioja Alta”?
Mi jefe Guillermo se alegra mucho más cuando la uva está a 1,50 euros el kilo que cuando está a 0,80 céntimos de euro.
En Ventas tienen más trabajadores que nunca
.- Pero con 600 hectáreas propias vosotros no compráis uva.
Nosotros compramos una parte de algún proveedor histórico que tenemos de toda la vida.
Es cierto que notamos menos la crisis porque el segmento al que dirigimos nuestros vinos, de precio medio alto, se resiente menos. Pero cada vez hay que hacer más esfuerzo en ventas, donde ahora tenemos más trabajadores que nunca.
Y ahora no cargamos un camión entero de Viña Ardanza, sino palés más pequeños. Pero sí, la empresa va bien.

PRESENTADO los vinos del Grupo La Rioja Alta en Singapur.
.- No tendrás prisa alguna de que el tiempo pase…
A veces siento que necesito soltar presión, y reconozco que la presión no me la crea la empresa. Eso es una desgracia mía, porque soy yo quien me la creo. Soltar presión, por ver si encuentro una forma diferente de vivir, dedicándole más tiempo a mi mujer, porque a mis hijos ya da igual, porque uno tiene 23 y la otra 21.
.- Lo harías por una mayor cercanía con los tuyos.
Me he perdido la infancia de mis hijos. No he sido de esos padres que les han ayudado a hacer los deberes, porque estaba en Somontano, donde dormía 3 ó 4 noches a la semana. Somos una unidad sólida y no nos echamos nada en cara, pero podrían hacerlo.

ABUELOS Roberto y Casil con su nieta Leire.
Una bodega con la que nunca soñó
A nivel de trabajo estoy haciendo lo que me gusta, en una empresa con la que nunca soñé, una empresa que no es puramente financiera… porque hemos pasado dos cosechas malas, como la de 2024 y 2023, hemos hecho todo lo que hemos sabido y podido para traerla a mandamiento, no hemos sido capaces, y la empresa no se ha hundido.
.- Déjame decirte que aunque te apellides Frías, no eres como aseguras una persona fría. Para nada. Gracias a tu calidez personal tenemos una conversación sincera, bien informada y cercana.
Muchas gracias, Julio.
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Muy de acuerdo contigo, Julio: de frío tiene muy poco el Viticultor del Año en Rioja, abriendo su corazón, muy bien repartido por ti entre la gran bodega de Haro y las viñas familiares del padre. Con un equilibrio entre lo profesional y lo humano.
Ya no se hacen entrevistas como ésta, tan clásica como de vanguardia. De las que tienen miga y se disfrutan de lo lindo.
Zorionak!!!
Eskerrik asko, Clara
En tiempos de desapego, su historia es enternecedora… No puedo menos que sentir una envidia sana por muchas cosas que nos cuenta Roberto tan abiertamente
Gracias, Lea
No sé le puede pedir más a la vida.
Qué afortunado eres, Roberto.
Qué suerte la de la bodega de tenerte.
Qué fortuna tan grande cultiváis tu padre y tú brindando juntos en el txoko.
Gracias, Rafael
Esa foto del padre emocionado por el éxito de su hijo vale millones.
Ése, y no otro, es el auténtico logro de la vida. Hacer felices a los tuyos!
Gracias, Daniela
Tuve la suerte de trabajar con él unos años, y es con quien aprendí la forma de tratar con respeto a la viña. Me alegro enormemente por el reconocimiento.
Gracias, Julio
Interesante alusión a la icónica peli Blade Runner. Sobre lo que no esperábamos ver o sentir jamás, y sin embargo… Recuerdo que en el monólogo citado, el personaje habla de los recuerdos que se perderán como lágrimas en la lluvia. Ojalá un Blog como éste perdure. Aurrera!
Mila esker, Garazi
Menudo nivelado de artículos. Aúpa, Julio. Para leer y releer.
Gracias, Javier
Da que pensar que tan notorio y bien informado ingeniero, responsable de 600 hectáreas de viña de La Rioja Alta, S. A., y de las 5,5 ha de Cenicero, después de enumerar sus desazones, exprese ese «Veo que esto acaba conmigo». Ojalá dé que pensar a mucha gente del sector. A todos
Gracias, Juan
Todo aquel que conozca a la familia Frías sabrá su «conocimiento sobre la uva», familia que desborda su vocación para aquello que ha sido y sigue siendo su vida. Pero más allá de ello tienen un fondo de armario espectacular, su humildad, cercanía y cariño.
Gracias, Pablo
Ciertamente el relevo generacional es un grave problema, con dudosa solución.
Veo a estos gigantes que han fraguado el prestigio actual de Rioja y Rioja Alavesa, y me pregunto si las nuevas generaciones querrán tomar el testigo.
Espero que sepamos darles las herramientas físicas y emocionales para que acepten el reto. Hay muchísimo en juego.
Gracias, Alberto
Asegura el experimentado ingeniero, con serenidad, que el cambio climático nos va a pasar por encima… Me preocupa que nuestra sociedad viva narcotizada ante todo esto. Quizá pensemos que a pesar de los pesares podremos con todo, cuando no es así
Gracias, Arene
Me enamoro de las frases que parecen un contrasentido, como aquella que decía, aplicada a la ropa, que «la arruga es bella». El Viticultor del Año defiende que «la vanguardia está en recuperar los viñedos viejos». Es un hallazgo, y una verdad como un templo
Gracias, Begoña
Enhorabuena Julio,
Pedazo de artículo!!!
Has retratado perfectamente a Roberto, y además, lo que tiene mérito, has conseguido que te mostrara parte de sus emociones, que como bien dice él, habitualmente es más bien ‘frio’.
Aunque quienes le conocemos bien sabemos que detrás de ese personaje, está la persona, alguien enamorado y apasionado hasta el tuétano por las viñas, la viticultura y los/as viticultores/as.
Roberto es uno de los mejores técnicos que conozco, destacando por encima de todo su sentido común… pero ante todo es una de las mejores personas con las que he coincidido estos años.
Somos muy afortunados por tenerlo cerca.
Gracias, Julián
Un articolo molto profondo e veritiero che lascia trasparire la passione per i vigneti di due generazioni, passione profonda che prende tutto il proprio tempo e le proprie preoccupazioni. Spero che molti giovani possano provare la stessa emozione che ho provato io nel leggerlo. Conosco Roberto, premio meritatissimo.
Grazie, Patrizio
Excelente trabajo, Julio. Me gusta el tiempo que pasas en esto. Y Roberto lo merece.
Enhorabuena.
Gracias, Tim
Honestamente no conozco a Roberto , he oído mucho hablar a Fidel de él, y siempre para bien. He leído y releído la entrevista y pone los pelos de punta ¡¡Menudo tío y menuda pasión por su trabajo: 600 hectáreas más lo de casa!!! Da vértigo pensar en compartir pódium con personajes como él o Julián, de los que siguen haciendo historia por la tierra, donde nace y renace todo una y otra vez y nunca es igual!!!
Felicidades Roberto !!!
Brindemos por seguir contando cosechas !!!
Gracias, Carlos
Caro Roberto, ho letto con piacere e profonda emozione l’intervista.
Ho avuto la fortuna di conoscerti e vedere quanta passione e dedizione hai sempre mostrato per la viticoltura operando con umiltà, intelligenza e rispetto per le persone. Bellissimo il legame con le tue origini e con tuo padre.
Ti meriti questo importante riconoscimento.
Grazie, Walter