Ago 07, 2025

Una historia bodeguera con muchos principios

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

SOL sobre el olivo más cercano a Bodegas Zintzo, en Laguardia.

Dónde detenerse en el relato de una historia para situar el foco y desde esa luz irradiar el fulgor que precisa el acontecer de cada bodega.

Karlos y Tomás, donde habla uno, Tomás Martínez de Cañas y Karlos Martínez de Cañas, termina el otro. Son padre e hijo. Ambos conocedores con sus pormenores del relato de Bodegas Zintzo, una palabra en euskera que significa honesto.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

TOMÁS y Karlos Martínez de Cañas, padre e hijo.

¿Comenzamos por este año 2025, en el que llevarán a cabo la cuarta vendimia en la nueva bodega, o nos remontamos cincuenta años atrás?

Julio Flor / Villabuena / Laguardia

¿Nos centramos en la poderosa bodega que han construido en Laguardia o hablamos de la vieja bodega de Villabuena que han vendido a un capital chino?

Bodega-Sierra

¿Indagamos en la relación que mantienen los dos hermanos, Karlos y Iosu, o nos vamos a la infancia del aita, Tomás, cuando la abuela le daba para merendar una buena rebanada de pan de hogaza untado con vino y azúcar?

Ah, la nueva bodega que muestran al detalle con sereno orgullo.

Una bodega fruto del trabajo de una vida entregada que nunca se hartaba de trabajar, una vida de esfuerzos invirtiendo parcelica a parcelica, viña a viña, vendiendo más del 90% de su producción de vino en Euskadi.

Z-Barrica

“Así me gustan los hombres, chiguito”

.- ¿Dónde situamos el principio de la historia de vuestra bodega?

Deberíamos remontarnos a 1994 cuando empecé con la marca a trabajar en mi bodega -cuenta Tomás-. Fue la primera cosecha, y el primer vino con el nombre de Zintzo. Ese puede ser un principio.

.- Estabais entonces en Villabuena, 31 años atrás.

“Yo tenía 12 años, que ahora ya son 42”, dice Karlos.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

LA vieja bodega de Villabuena…

Karlos vino a la bodega una década después, con 23-24 años, cuando terminó en Logroño de hacer Químicas. Ese podría ser otro principio de esta historia. Luego Karlos comenzó Enología. Con el tiempo vino mi otro hijo Iosu a la bodega, que es ingeniero electrónico, en plena crisis de 2008. Le dije “vente a la bodega que currelo hay para los tres”.

.- ¿Viniste a la bodega con toda la ilusión del mundo, Karlos?

Bueno, es lo que había visto desde pequeño en casa. Llevaba ya varios años ayudando, en vendimias, o embotellando. Me fue muy fácil incorporarme porque ya sabía de qué iba todo.

Hoy Iosu realiza la labor comercial. Y yo estoy más en producción y gestión de la bodega. En el campo tenemos a dos trabajadores.

Vieja-Tomas

TOMÁS Martínez de Cañas catando sus vinos en la vieja bodega.

Más la ilusión que el esfuerzo sobrehumano

.- Contemplando con retrospectiva 31 años de tu vida, Tomás… ¿Cómo ha sido la profesión del vitivinicultor?

Solo con la ilusión que tenía de empezar de cero, de buscarme la vida, de que mi producto entrara y gustara. No tenía nada, ni distribuidores. Yo me encargaba de todo. Y luego volver a casa, a las viñas, a la bodega… Fueron años duros, pero con una ilusión tremenda. No me cansaba de nada, pero de nada.

.- Era más grande la ilusión que todo el esfuerzo casi sobrehumano.

Nada me cansaba. Metía todas las horas del mundo, pero no me cansaba. Me levantaba, “tengo que hacer esto y lo otro y lo de más allá”. Era algo increíble. Veía que todo ese esfuerzo te premiaba, porque venías con las perricas aquí, a casa.

.- Tu producto empezó a gustar.

Eso es muy importante.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

LA furgoneta, tan importante en la vida de un cosechero.

.- Dónde empezaste a vender tus vinos.

En Vitoria y Salvatierra. Empecé con gente conocida que yo tenía. Un barcico, otro, otro… “Oye, tráeme tu vino”. Iba con la furgoneta, la vaciaba y para casa. Iba todos los martes a Vitoria, y una vez al mes a Salvatierra.

Trabajo, constancia, perseverancia…

.- Estabas en un pueblo, Villabuena, que no se hacía otra cosa que vino.

En el 94 cuando empecé fue la explosión de Villabuena, los mercados se nos abrían, y muchos hacían vino y lo vendían a granel.

.- Tomás, tú eres hijo y nieto de viticultores.

Mira-Victor

CONTEMPLANDO la imagen de su aita, posando para el Blog.

Mi aita era Víctor, hermano mayor de Luis Cañas. Tengo otro tío que se marchó a Vitoria.

.- ¿En qué valores os educaron Víctor y Felipa?

Lo cuento a la gente que viene a la bodega, porque a esa generación le tocó la guerra con 12 o 13 añicos, lo mismo que a mi madre, con quien he hablado muchísimo. Ellos nos inculcaron que con trabajo, constancia, con perseverancia se sale hacia adelante.

Hay que lucharlo y creer en lo que estás haciendo.

Aitite-Victor

VÍCTOR, aita de Tomás y aitite de Karlos.

.- Ellos lo sabían bien.

Me contaron que iban al campo con un trozo de pan y la botella de agua para trabajar y no cobrar. El caso es que sacaron adelante a la familia, que somos cuatro hermanos, dos chichos y dos chicas.

… Y empezar a soñar con una nueva bodega

Para los 14 añicos me entregué al campo. Al campo, al campo. Le tocó a mi hermano irse a la mili y se quedaba mi padre solo, así que tenía que ayudarle. A mí me gustaba estudiar y aprender cosas, pero…

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

EL aitite dentro de una copa de vino de Bodegas Zintzo.

.- ¿Cuándo supiste que tus hijos se incorporarían contigo a la bodega?

Karlos sí, porque estaba conmigo. Entonces le reprendía mucho, queriendo enseñarle todo muy bien. Nos pasábamos el tiempo discutiendo. Ahora eso se acabó. Tengo un poquito de temperamento y ya sabes. Con los años todo se va domesticando.

Les he transmitido los mismos valores de mis mayores. Hay que trabajar todos los días, todos, con esa constancia.

.- Si hace 31 años te hubieran contado que ibas a tener esta bodega en Laguardia…

Ni loco lo hubiera creído.

REFLEJO-YSIOS

BODEGAS Ysios reflejada en la cristalera de Bodegas Zintzo.

.- ¿Cuándo empezaste a soñar con esta bodega?

Lo cierto -toma Karlos la palabra- es que hemos ido siempre pasito a pasito, sin marcarnos un objetivo a largo plazo. Teníamos el maceración carbónica cuando vimos que el mercado demandaba un blanco, o ampliamos el número de barricas.

Mira, este año hemos hecho un rosado, un viñedo singular, queremos abrir un wine bar… Hemos ido dando un paso tras otro.

36 ha en Villabuena, Leza, Laguardia y Elvillar

.- ¿Cuándo visteis que había que hacer una nueva bodega?

Estábamos en precario en la bodega vieja de Villabuena, situada en la calle Baños de Ebro. De ahí pasamos a tener un pabellón agrícola, que fue una ampliación que hicimos, hasta que se nos quedó todo pequeño.

REFLEJO-SIERRA

LA SIERRA se contempla en los cristales de Bodegas Zintzo.

“Si embotellabas -cuenta Tomás- tenías que traer el cartón de otro lado, lo dejabas en la calle. En vendimias, el día que llovía y había que descargar la uva te mojabas en la calle, molestando a los vecinos. Hasta que nos dijimos “aquí hay que hacer algo”.

.- Os veo en el pasado hablando con un arquitecto…

Arquitecta, porque un día le dijimos a Beatriz cómo podríamos ampliar el pabellón agrícola. “Difícil”, nos dijo. “No hay metros”. Hasta que en el 2014 nos planteamos hacer una nueva bodega.

Fue al año siguiente de la pandemia, en 2021, cuando empezaron las obras de la nueva bodega, en Laguardia, que se hizo en un año.

Olivo-Sombra

SOMBRA de un olivo sobre una pared de la bodega de Laguardia.

.- ¿Qué había en el terreno de Laguardia que hoy ocupa la bodega?

Cuatro hectáreas de viña y cereal. Laguardia nos venía muy bien porque tenemos las 36 hectáreas de viñas repartidas a su alrededor, Elvillar, Laguardia, Leza, Villabuena, entre viñas propias y arrendadas. También tenemos dos hectáreas y media de olivos que hemos plantado.

«Felipa, que vamos a vender la hacienda»

.- ¿Qué ha significado para la familia esta bodega?

A la hora de trabajar ha sido un salto increíble de calidad. No te lo puedes ni imaginar. Limpieza, elaboración de diferentes vinos, temperatura controlada… cosa que antes estábamos muy limitados.

Mueble-Racimo

.- No vas a llorar por lo que tenías en el pasado, Tomás.

Estoy muy contento. Y lo que es importante, respecto al pasado he mantenido y mantengo la ilusión.

.- ¿Qué me dices de las viñas a renta que lleváis?

Son viñas de unos vecinos de Villabuena que se marchaban a Vitoria. Se las cogió mi padre a renta, comprándoles la mula, los aperos…, todo. Fue una inversión, que comprar la mula en los años 60 no era tan fácil.

Un día pasó la mujer por casa, Victoria, que nos llevamos como hermanos. “Felipa, le dijo a mi madre, que vamos a vender la hacienda, ya tenemos compradores, pero nos gustaría que os la quedarais vosotros”. Entonces mi hermano estaba recién casado.

Detalle-Lauburu

«¿A que se van a dedicar mis hijos?»

.- Tú estabas allí aquel día en casa.

Era de noche. Yo estaba con mis padres sentado a la mesa de casa, que tendría 17 o 18 años. “¿Y qué pide por las viñas, Victoria?”, le pregunté. “Pedimos cinco millones de pesetas”. Mecá, cinco millones de entonces.

Así que le dije “Me cago en la hos, por mí hecho”, le solté sin consultárselo a mi hermano mayor. En el pueblo pensaron “esos se arruinan”. A lo que Victoria me dijo “así me gustan los hombres, chiguito, dame la mano”.

.- Y tú entonces no tenías el dinero, claro.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

Así era, pero aquella mujer dijo “ya se solucionará”. Al otro día me fui a la Municipal, pero el director de la Caja del pueblo no podía solucionarlo. Así que subimos a Vitoria, a la central. Allí me fui con mis padres. Mi hermano me decía “¿Sabes lo que has hecho?”.

No era fácil, hasta que mi madre le dijo al director: “Así que, señor, mis hijos están llevando estas fincas a renta, ahora las venden, y si ahora no podemos comprarlas, a qué se van a dedicar mis hijos”.

El hombre empezó a rascarse la cabeza diciendo “Bueno, ya lo vamos a solucionar”. Y lo que hizo fue que el vendedor dejara en la Caja durante cuatro años el dinero. “Por vosotros encantados”, dijo la Victoria.

PAISAJE-IMAN

«Hay que vivir con los pies en la tierra»

.- Y aquí estáis, con una nueva bodega en Laguardia, en medio de la crisis global del vino.

La realidad es que el consumo ha bajado, lo cual ha venido para quedarse -contesta Karlos-. Nos obliga a reinventarnos.

.- ¿Qué dice el optimista que es tu padre?

Veo que es un problema tan generalizado a nivel global que… Porque si apedrea en las viñas, si hiela… bueno, es este año. El problema que tenemos ahora es para largo. Hay que vivir con los pies en la tierra. Habrá que tomar medidas, arranque de viñas, no sé, algo hay que hacer, que sobra masa vegetal de cepas.

.- Hablemos de vuestros vinos, de los lugares donde los vendéis…

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

Somos muy prácticos, la verdad. Vendemos casi todo en maceración carbónica. Y ahora el blanco está en auge. De crianza tenemos muy poco, sólo 120 barricas, y lo vendemos todo. Y bueno, poco a poco vamos sacando nuevos vinos. Este año, como te decía, hemos sacado el rosado y el viñedo singular. Y tenemos el vino especial, el ecológico, el Izena.

.- En total ¿son siete referencias?

Siete, sí, que casi todos los vendemos aquí en Euskadi.

«En Euskadi vendemos más del 90%»

.- ¿Sí, eh?

Hemos exportado vino en ocasiones muy puntuales, pero hoy no exportamos nada. Tenemos distribuidores en el resto de España, en Galicia, Castellón… Pero comparado con lo que vendemos aquí… Que en Euskadi vendemos algo más del 90%.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

.- ¿Cuál es vuestra producción?

Entre 400.000 y 450.000 botellas.

.- La bodega que acabamos de visitar tiene capacidad para elaborar y almacenar muchas botellas más.

Por supuesto, pero aquí elaboramos lo mismo que en Villabuena, que llevamos elaborando vino con las mismas uvas todo el tiempo que yo llevo en la bodega.

.- ¿Cómo dirías que son vuestros vinos, Karlos? ¿Qué están contando?

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

Son afrutados, muy fáciles de beber, y lo que dice la gente es que les entran muy bien, muy agradables al paladar. No son vinos muy sofisticados, saben a vino, no a madera.

“Son como son gracias a las viñas que tenemos”, comenta Tomás.

«Transmitir al vino lo que yo soy»

.- Ah, el mérito para la tierra y las viñas, eh Karlos.

Eso es. En esta bodega no hacemos artificios con las uvas que entran en la bodega. Sencillamente los cuidamos bien.

“El vino necesita calma”, defiende Tomás. “Las menos filtraciones posibles, dejar quieta a la criatura, que se haga ella, siempre mirándola, cuidándola, pero el vino quiere silencio, y él solo evoluciona. El vino te lo va diciendo durante todo el año”.

Silencio-Silencio

EN medio del silencio de la bodega.

.- Ese es “el secreto” de la bodega.

La gente nos pregunta qué le hacemos al vino para que mantenga la frescura, que estemos en octubre o en diciembre y mantenga ese puntito de carbónico. Tras los remontados y el mantenimiento de la temperatura, el secreto es dejarlo dormir en silencio total.

.- La bodega se llama Zintzo (Honesto), ¿qué es para cada uno de vosotros la honestidad?

Creo que como persona yo soy honesto, dice Tomás. La honestidad de una bodega es transmitir a mi producto lo que yo soy. Mis valores. ¿Qué soy yo? Soy tranquilo, muy serio en el trabajo, un buen comportamiento con la gente, un saber estar en esta vida.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

LA botella crianza en los más alto del monte Gorbea.

Hogaza de pan con vino del porrón

.- ¿Crees que tu esposa María Jesús pensó en ti cuando ella os planteó el nombre para la bodega?

Queríamos un nombre de pocas letras que transmitiera algo, y que nos sonara bien. Zintzo. Ella es profesora de Enseñanza Media, riojana de Cenicero, pero aprendió euskera en el euskaltegi de Villabuena.

Se le ocurrió un día comiendo en casa.

.- ¿Qué es para ti la honestidad, Karlos?

Honestidad a la hora de trabajar y portarte bien con la gente que estás todos los días, y con los que pueden venir a la bodega.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

“Ser honesto con los pocos proveedores que tenemos de uva, que son tres -apunta Tomás-. Les he dicho que yo quiero repartir, “si yo gano cinco, tú tranquilo, que no te irás con la mano en el espalda, te quedarás con dos o dos y medio””.

.- Tu abuelo y tu padre fueron agricultores, y tú mismo lo has sido.

Así es. Al abuelo no lo conocí, que se murió con 58 años. Conocí a las abuelas, que eran mayores. La abuela de mi padre, cuando mi madre se iba al campo con mi padre, nos daba la merienda, que nos ponía casi siempre la rodaja de la hogaza de pan con vino del porrón.

Combate entre un optimista y un escéptico

.- Y un poquito de azúcar.

Sí, si, buah, te ponía como una moto, que no parabas de correr ni de subirte a los árboles.

.- Jajaja.

Baco-Botellas

COMO si sus botellas adoraran a Baco, el dios del vino.

Si es ahora la meten en la cárcel, jaja, si empiezas a darle vino a los mocetes.

.- ¿Cómo te planteas el futuro, Karlos?

Aquí seguiremos. No sé lo que pasará, pero seguiremos peleando por esto.

.- ¿Cómo es el “combate” entre tu hermano y tú: él más escéptico, y tú más optimista?

Cada cual sabe lo que tiene que hacer. La verdad es que estamos muy bien compenetrados. Con la mirada, sin hablar, sé lo que me está diciendo. Y a él le pasa lo mismo.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

PARTE de la familia, los padres con Karlos y Iosu.

.- ¿En qué muestra tu hermano un pesimismo que quizá le venga bien a un optimista?

Le da muchas más vueltas a las cosas. Yo soy más como mi padre. Pero nos venimos bien, porque cada cual explica su punto de vista y al fin tomamos una decisión.

La espinita clavada de la exportación de vino

.- ¿Cómo están vuestras viñas estos días?

En Elvillar están intactas, con una buena cantidad de uva. En Villabuena nos ha afectado la tormenta. También tenemos viñas atacadas por el mildiu, con una cosecha más mermada.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

.- ¿No tenéis una espinita clavada con esa exportación que se os resiste?

La verdad que sí. Lo hemos intentado de muchas formas, sin ser capaces de consolidarlo. Es una espina que tenemos clavada, como dices.

Somos capaces de comercializar nuestro vino en Euskadi, y no somos capaces de hacerlo en otros países. “¿Qué falla?”, nos preguntamos. ¿La imagen, el tipo de vino?

.- Quizá encontrar a la persona adecuada. ¿Le has pedido consejo a tu primo carnal Juan Luis Cañas?

Nos tratamos, pero cada cual va por su camino.

Lo importante es que nuestra bodega mantiene las ventas que tenía. Aquí no hemos notado la crisis.

Karlos-Sonrie

Qué diría el aitite Víctor si viera la bodega

.- Tomás, ¿tú eres muy de Rioja Alavesa?

Sí, por supuesto. Esta riqueza que tenemos aquí, este paisaje, estas viñas, son la hostia. Hay que valorar este patrimonio, y creérselo. Aquí lo tenemos muy asumido.

.- ¿Qué diría tu aita, Víctor, el abuelo de tus tres hijos si viera esta bodega?

Me diría “¿tú qué hostias has hecho para tener esto?, jajaja.

.- ¿Cuántos Bancos has atracado?

Jajaja. Pero todo es fruto del esfuerzo, parcela a parcela, viña a viña, trabajar sin descanso, parcelica a parcelica. Ojo, que hice la mili en Vitoria y me podía haber quedado a trabajar allí. Pero me vine a casa.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

KARLOS y su aita Tomás se dan la mano de un renque a otro.

.- ¿Te arrepientes de haberte venido a tu Villabuena natal?

Para nada, qué va, joder. Aquí me he sentido realizado. ¡Qué decir de esta bodega! Cuántas veces le digo a mi hijo con admiración cuando vengo a la bodega “¡Karlos, todavía no sabemos muy bien qué hemos hecho al construir esta bodega!”

Y yo le contesto, “pues aquí estamos, aita”, jajaja. “Y aquí vamos a seguir”.

Habrá una bodega de capital chino en Rioja Alavesa

.- Que la nueva bodega no se la vais a vender a los chinos.

Pues fuera de bromas, la antigua bodega nuestra de Villabuena la ha comprado un chino, que tienen la intención de elaborar vino.

PUEBLO-AMANECER

EN Villabuena-Eskuernaga al amanecer.

.- ¿Así que habrá una bodega de capital chino en Rioja Alavesa?

Sí. Ellos tienen ya varias bodegas en España, una de ellas que yo sepa en Jumilla.

.- ¿Te dio pena vender la bodega de Villabuena?

Sí y no. Pena porque nos dio de comer. Pero nosotros ya le sacamos lo que aquella bodega podía darnos. Además, con la venta que hicimos nos tocó la lotería, de verdad.

Nos quisieron comprar viñas, pero les dijimos que viñas no vendíamos.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

«Oye, que de ésta se sale»

.- ¿Qué te ha hecho mantener la ilusión a lo largo de toda tu vida?

¿La ilusión? (carraspea).

La ilusión es ver que tu trabajo se ve recompensando. Que haces un producto que gusta. “Sigue haciéndolo así, que vas de puta madre”, como me dicen muchos.

Soy terco. Conmigo no ha podido nada. Soy de piñón fijo, un constante, pero constante, eh! Cuando sufrimos aquella helada de cojones en 2017 fui el primero que dijo en mi entorno “oye, que de esto se sale”, después de habernos destrozado las viñas de Samaniego y Elvillar.

“A un agricultor de Laguardia le compramos aquel año ciento y pico mil kilos de uva”, recuerda Karlos.

Entrevista a Tomás Martínez de Cañas

CON la colina de Laguardia al fondo…

.- Nada puede contigo, eh Tomás.

Bueno… La enfermedad. Pasé por una gran crisis. Tuve un cáncer malo de próstata con 54 años, pero hoy por hoy lo tengo curado. En casa lo sabían, pero nunca transmití mi gran pesadumbre.

“Ni tan siquiera pidió la baja”, recuerda Karlos. “Con eso te digo bastante”.

Ya le dije a mi mujer, María Jesús, “sea como sea, esto hay que torearlo”. Me dieron 38 sesiones de radio. Y cuando subía al hospital a Vitoria, yo subía con el vino en la furgoneta.

.- Bravo, bravísimo.

 

16 respuestas a “Una historia bodeguera con muchos principios”

  1. Eusebio Casado dice:

    Qué decir… Una familia trabajadora e incansable, tengo la suerte de conocer a todas las generaciones de esta saga y por eso pongo empeño en que RIOJA ALAVESA tiene futuro, tenemos que luchar y sobrevivir parda elaborar los mejores vinos del mundo 🍷🍷🍷

  2. Kerman Aliseda dice:

    Bella imagen de un padre y un hijo en la imagen de la portada del Blog, celebrando su modo de vida, dándose fuerzas mutuamente, incluso pasándose el testigo de la viña y el vino!
    Segi aurrera, Zintzo

  3. Jon Martinez de Guereñu dice:

    Me encantan sus vinos… y también cómo cuentan su historia entre ambos. Zorionak

  4. Carmen Sarmiento dice:

    Relato a relato, Julio, estás tejiendo un increíble tapiz de buenas historias del vino en Euskadi. Enhorabuena, querido colega

  5. La familia Martínez de Cañas es un claro ejemplo de persistencia y constancia frente a su proyecto de Bodegas Zintzo. Dos cualidades que se han transmitido de padre a hijo y que han contribuido a alcanzar metas y superar obstáculos en la vida.
    La persistencia, fundamentalmente, les ha ayudado a tener confianza en sí mismos y a desarrollar una cierta resiliencia, mientras que la constancia les ha brindado alcanzar metas a largo plazo. Creo que ahí está la clave de su éxito, además de otras actitudes y aptitudes y de estar en el sitio adecuado 😉. Eskerrik asko, Julio, por permitirnos conocer historias de vida de la Rioja Alavesa. ¡Buen verano!

  6. Julio Flor dice:

    ¿Superman? «Supermanes» como Tomás Martínez de Cañas. Los que no pueden seguir en los estudios porque con 14 años son fundamentales en el campo. Los que no se cansan de trabajar duro un día tras otro. Los que se lanzan sobre las oportunidades con afán emprendedor. Los que curan un cáncer a la vez que suben a Vitoria con la furgoneta llena de vino para descargar. Los que confían en el tiempo, ese que a veces suele traer dulces salidas a dificultades amargas.

    Las viñas están en el mejor lugar del mundo, pero los viticultores son magníficos «superhombres» y «supermujeres», trabajadores imparables de viña y bodega que han parido los pueblos milenarios de la Comarca en torno a la vitivinicultura. Pura identidad Rioja Alavesa.

    Segi aurrera, Tomás eta senideak.

  7. Alberto Lanza Pérez dice:

    Una bella historia. Esta familia me recuerda a otras que han aparecido en el blog, ejemplo de luchadores llenos de sueños que van cumpliendo paso a paso con mucho esfuerzo y dedicación. Personas que contribuyen a que la Comarca se consolide. Rioja Alavesa es escaparate de personas que saben gestionar negocios familiares, donde cada uno aporta sus conocimientos.
    Zintzo es honesto al representar el espíritu de una comarca maravillosa

  8. Juancho Asenjo dice:

    Me ha encantado la historia de ls familia y su vino -que acabo de probar en el Txintxirri de Bilbao- muestra lo que significa: pura honestidad.

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