Que el Rioja es un modelo de éxito, que este “falso centenario” que comentaba en mi anterior artículo es una ocasión idónea para sacar pecho por lo bien que se están haciendo las cosas omitiendo el sufrimiento y la zozobra que están viviendo buena parte de los socios de este club llamado “Rioja”.

ARTÍCULO publicado el pasado 12 de marzo en el Blog.
Demostramos en el anterior artículo que si lo que quieren celebrar es el centenario del Consejo Regulador deberán esperar sentados muchos años más pues este organismo estuvo inoperante durante tres décadas.
Si lo que quieren es celebrar el aniversario del sello “rioja” en la primera botella deberán esperar cuatro años más, hasta el 2029 cuando se cumpliría un siglo del primer Reglamento de la DO Rioja y del momento en que se fijan los pueblos que tienen derecho a pertenecer a ella. Y si lo que quieren celebrar es la apelación vínica “Rioja”, más que de cien años se debería hablar de casi cinco siglos.

EL Consejo ha fallado en su función de REGULAR.
Alguno veía en mi artículo una crítica del Rioja cuando no era más que una mera crítica sobre la inoportunidad del momento y de las formas escogidas para celebrar esos fastos, en plena crisis vitícola de muchos miembros del “club Rioja”. Era y es una crítica no disimulada a los actuales gestores de una institución pensada y creada para regular la oferta/demanda de uva/vino por haberlo hecho garrafalmente mal en los últimos veinte años.
¿Cómo no iba a creer en el “Rioja” alguien con un nivel cultural medio y dos ojos en la cara? Los beneficios del Rioja en estos últimos cinco siglos se ven ostensiblemente en la riqueza monumental de esos pequeñísimos pueblos de Rioja Alavesa-Sonsierra y limítrofes de la otra orilla, en sus iglesias, en sus palacios y mansiones. Compárenlos con la sobriedad de los grandes pueblos vecinos que carecían de vino “rioja” y entenderán la importancia de ese flujo de dineros generados por el vino “Rioja” desde Bilbao y Vitoria a nuestra comarca.

¿Cómo no iba a creer en los beneficios del “Rioja” uno que, como yo, lo ha vivido de cerca en los últimos cincuenta años? He visto con mis propios ojos cómo muchos de mis amigos de los ochenta, humildes viticultores y cosecheros con nombres y apellidos que recuerdo a la perfección, crecían y crecían gracias al vino “Rioja”. He visto cómo tuvieron cosechas millonarias (en pesetas) a finales de los noventa y cómo muchos de ellos hicieron patrimonios millonarios (en euros) a principios de este siglo XXI.
He vivido muy de cerca esa transformación de los ochenta, de los noventa, de la primera década del este siglo… He vivido feliz esa alegría de nuestros viticultores, cosecheros y bodegueros, ese dinamismo de toda la región gracias al vino Rioja.
No soy de los “románticos” que añoran aquel “viñedo de mula, miseria y emigración” de 1970, sino que proclamo orgulloso que los cambios habidos han sido enormes, aumentando el tamaño medio de las explotaciones vitícolas, abaratando los costos de cultivo, mejorando la calidad de la vendimia y la seguridad en el trabajo,…
Gracias a eso los pueblos están todavía vivos y no son un decorado de cartón-piedra, los viñedos son del viticultor y no de un millonario americano o un grupo chino que hacen del viticultor un mero peón agrícola.

Entiéndaseme bien, creo en el “Rioja”, pero no en sus actuales gestores a los que la región debería pedir cuentas, y a más de uno declararle “persona non grata”, pues se equivocaron al no entender el aviso que nos dio la crisis económica del 2008. Creo que los que nos han conducido a este desastre por acción u omisión, por su silencio cómplice, a sabiendas de la que estaban preparando, no pueden seguir llevando el timón del barco ni un minuto más y mucho menos ser los pregoneros o las reinas de la “fiesta centenario”.
Ellos saben muy bien que el Consejo Regulador, cualquier Consejo Regulador, se llama así porque “regula”, controla el equilibrio entre viticultores y bodegueros, entre producción de uva y comercialización de vino, proporcionando a los operadores condiciones de competencia leal, vigilando que las plantaciones se den solo cuando sean necesarias y en terrenos de especial aptitud para el cultivo,….
Pero el Consejo Regulador Rioja ha incumplido esa función fundamental y ha ignorado, al igual que los tutores políticos de la Denominación, la normativa de la UE que es muy explícita al respecto: ”Se establece un régimen de denominaciones de origen protegidas para ayudar a los productores de productos vinculados a una zona geográfica, asegurándoles una remuneración justa por las cualidades de sus productos”.

Es obvio que los rectores del Consejo y las Administraciones que lo deben tutelar no han conseguido ese objetivo de “regular” cuando el potencial productivo, vía incremento de plantaciones y rendimientos, ha crecido en los últimos veinte años hacia los 320 millones de litros y las comercialización media está estancada en los últimos años en 250 millones.
Una prueba de la mala gestión fue el ambicioso “Plan Estratégico Rioja 2005-2020” que prometía un crecimiento de ventas del 3,5% anual aunque los resultados fueron catastróficos: en 2019, antes del COVID, se vendieron 256 millones de litros/año, igual que en 2005, con un error de más de 50 millones de litros/año entre lo previsto y la realidad. Pero más grave aún fue la censura aplicada por los gestores del Consejo al Informe Price “Rioja 2010-2014” que no vio la luz porque evidenciaba ya en 2010 el tremendo error de ese Plan Estratégico.
El error del Plan Estratégico 2005-2020 fue especialmente grave porque en base a la perspectiva de ventas se diseñó durante esos años una estrategia de plantación de miles de hectáreas de viñedo, aumentando el potencial productivo, todo ello en un mar de excedentes fraudulentos de vino. A pesar de ello, en 2015, el Consejo Regulador encargó un “Estudio de las posibilidades de crecimiento de la superficie de viñedo de la DOCa Rioja” que sugería seguir plantando 1.800 Has/año.

En plena crisis vitícola, los gestores del Consejo todavía mandan hacer otro caro Plan Estratégico de la DO Rioja 2025 que solo habla de vaguedades como “diseñar mecanismos de mapeado y mitigación de riesgos de mercado, reputacionales, regulatorios, medioambientales y sistémicos”, de “liderar en sostenibilidad “, “fomentar la digitalización, la innovación y el conocimiento en la industria para impulsar la consecución de los objetivos estratégicos”, “seducir a los consumidores y revalorizar marca y producto”,….
¿Con estos vagos y etéreos Planes Estratégicos que cualquier DO del mundo puede asumir se va a resolver la enorme crisis específica de la viticultura riojana? Obviamente no, es necesario que realicemos muchas Jornadas de Reflexión y Estrategia como la que ha propiciado Javier Ruiz de Galarreta en Samaniego el lunes 5 de mayo, y que abordemos todas las caras del problema, pues el Rioja, como la Luna, tiene dos caras: una luminosa y brillante, otra obscura y mortecina.

JAVIER Ruiz de Galarreta, presidente de ARAEX.
Por cierto, creo que es hora ya de que los gestores y tutores de la DO Rioja respondan a la simple pregunta que hacía el sabio Galarreta en ese foro: “¿Tenemos que sacar adelante todo el vino que producimos o paulatinamente tenemos que planificar y reducir una parte de la producción que no aporta el valor que tiene que aportar a toda la cadena del suministro?”
Dicho de otra manera, ¿nos olvidamos definitivamente de los 100 millones de kilos de uva que nos sobran como ha hecho el Consejo en su presupuesto de 2025? ¿A quiénes se le quitan esas uvas o se le arrancan esas viñas?
¿Compensará el Consejo Regulador o la Interprofesional a los afectados con una pequeña parte de los casi dos mil millones de euros que ingresan las bodegas por venta de vino, enoturismo, subvenciones o desgravaciones? ¿Destinarán las Instituciones implicadas otra pequeña parte de los cientos de millones que ingresan por el Rioja en concepto de IVA?

LA consejera Amaia Barredo en la Jornada de Samaniego.
Para concluir de momento este tema, permítanme repetir la pregunta clave más arriba expuesta, a ver si a base de repetirla se va metiendo en la cabeza de los gestores y tutores de la Denominación “Rioja”: “¿Tenemos que sacar adelante todo el vino que producimos o paulatinamente tenemos que planificar y reducir una parte de la producción que no aporta el valor que tiene que aportar a toda la cadena del suministro?”
(Continuará)
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Un artículo sin ambages que me da para la siguiente reflexión: Si el potencial productivo de la D.O.Rioja es de 320 millones de litros y la comercialización de 250 millones; y si el Consejo Regulador es el encargado de REGULAR la producción/comercialización, siendo esta su primera y gran misión, y no invadir, muchas veces competencias que son de las distintas Comunidades Autónomas que componen dicho Consejo.
¿Qué plan estructural tienen concebido para esos 70 millones de litros, que cada año desequilibran la ecuación producción/comercialización igual a uno?
Todo lo demás son fantasías.
Gracias, Fernando
Es de justicia reconocer al Rioja todo lo conseguido. A la vez que es muy importante pedirle que no se mire al ombligo, pues hay mucho por hacer. Una DOCa que se precie de tal ha de ser más exigente. Para empezar debe REGULAR como es debido lo que está en su ámbito. Ni más ni menos
Gracias, Juan
Cien años, cien años. Que nadie se vuelva loco. Que se adapten al siglo XXI, con los valores de la ecuanimidad y la democracia. Y los poderosos del Rioja superen ciertos tics autoritarios.
Gracias, Antton
Segura estoy de que el Consejo Regulador saben lo que tiene que hacer. El mundo del vino vive una crisis global, y en la DOCa se quema el vino y se hace una vendimia en verde, tirando al suelo los racimos de uva, por señalar tan solo dos problemas. ¿Por qué no hacen su trabajo? ¿Acaso viven demasiado ocupados en los fastos del Centenario? Menos autocomplacencia. Despierten señores y actúen sin demora de una manera continuada y mantenida en el tiempo
Gracias, Begoña
Cómo pueden tener el valor de querer celebrar el centenario, cuando su mala gestión está haciendo sufrir a tantos pequeños agricultores de la zona que desde siglos han vivido de las uvas teniendo ahora que solicitar la vendimia en verde en viñas que están a los pies de la sierra de Cantabria, por todos sabido que es la mejor zona productiva de uvas para hacer crianzas y reservas. No tienen vergüenza!!!
Gracias, Vega
El consumo de vino está bajando, y va a seguir bajando. Al paso que vamos en pocos años en Rioja quedaran entre 30-50 Bodegas que pertenecerán a grandes grupos de distribución, grupos empresariales, o a fondos de inversión; el resto desaparecerá. Previsiblemente podrán subsistir pequeñas Bodegas con viñedo propio con un producto muy específico de pequeñas cantidades.
Esto lo sabe todo el mundo, incluido el Consejo Regulador y sus amigos del Gobierno Vasco; por lo tanto es cuestión de tiempo que el «problema» se «solucione» en tan sólo unos pocos años más.
Entonces, para qué molestarse en explorar, o apoyar otras vías como Viñedos de Alava, o cualquier otra iniciativa que surja. Dejemos que el mercado ponga las cosas en su sitio. Pero hasta que todo esto suceda, aplican al sector cuidados paliativos (subvenciones a la vendimia en verde, destilación, pérdidas de renta, etc.).
Por eso Miguel creo que más reuniones, más encuestas, más eventos, más fiestas, más de lo mismo no van aportar nada nuevo al descenso de ventas y como consecuencia el exceso de producción y derrumbe de precios, trasformando un negocio generador de riqueza para la Comarca durante siglos en una ruina.
Miguel, el problema es de tal magnitud que entiendo que dé vértigo mirarlo a la cara, pero no afrontarlo debiera ser delito penal.
Gracias, Emilio
Contesto a tu pregunta final, Miguel. La primera conclusión a la que llego, inexperto total en el asunto, es que Rioja Alavesa debe optar por la calidad, y separarse de la otra Rioja que opta por la cantidad.
Observo una política de muchos autos: autobombo, autoengaño, autocomplacencia de la labor desarrollada a lo largo de cien años que está impidiendo un examen a fondo, objetivo, radical de la situación. No es momento de cohetes, fiestas y discursos conmemorativos en los que la auto alabanza oculta la realidad.
¡Ojalá que este testimonio sirva para que los responsables se sienten a estudiar esta crisis con objetividad, con los ojos bien abiertos, sin intereses individualistas ocultos, sin mentiras! Es decir, ¡a coger el toro por los cuernos!
Quisiera equivocarme, pero creo que el Consejo Regulador no escucha las necesidades de muchos y sí los intereses de unos pocos. Hasta ahora solo han sido cuidados paliativos. Y así no vamos a ninguna parte, solamente a prolongar la agonía.
Gracias, Antonio
Gracias por vuestras aportaciones, coincido grandemente con las ideas que expresáis clarito, clarito y muy extensamente, sobre todo Antonio, Emilio y Fernando, que ponéis en un párrafo lo que a mi me cuesta expresar en un artículo o en un libro.
Sobre la rotunda e inteligente pregunta final de Fernando al Consejo Regulador sobre qué plan estructural tiene para esos 70 millones de litros/año sobrantes os planteo otra pregunta: ¿de verdad Rioja Alavesa, Álava y Euskadi tienen que seguir esperando un Plan Estructural para los excedentes de un Consejo que los ha ido creando estos 20 años yendo de error en error? ¿No creéis que tenemos Instituciones potentes y adineradas (Gobierno Vasco y Diputación) con capacidad suficiente para elaborar ese Plan Estratégico? ¿No os parece que ya es hora de gestionar nuestro problema en casa?
Coincido también en todo con Antonio, especialmente cuando pide que los responsables, nuestros responsables políticos vascos, se sienten a estudiar esta crisis con objetividad.
Con Emilio, otra vez, coincidencia casi total en su sabia visión del «problema Rioja» salvo en lo innecesario de Jornadas de Reflexión. Sí, son necesarias, es necesario oír tu discurso públicamente, oír tus argumentos, como es necesario escuchar a los pocos líderes alaveses que tenéis ganas de hablar alto y claro.
Gracias, Miguel