Ene 14, 2024

No al arranque de viña en Rioja

 

Llevamos meses con un runrún sobre el arranque de viña en la DO Rioja como posible solución a su situación excedentaria. Hablan de ello gentes sensatas y con conocimiento, también insensatos con solo leer un titular sobre Burdeos o sensacionalistas interesados en asustar a los viticultores de modo que acepten los 60 o 70 céntimos…

Lo cierto es que una vez que el tema está en la palestra, es obligado que nuestras Instituciones tengan una sólida propuesta vasca sobre esta cuestión.

Miguel Larreina González. Doctor en Ciencias, Master en Viticultura y Enología.

No al arranque de viña en Rioja

El tema de los arranques de viña en Rioja no es un tema novedoso. Ha salido a relucir en otros momentos de la Historia. Por no remontarnos mucho podemos hablar del Plan Estratégico del año 1992, momento crítico como el actual, en el que se propuso por sesudos prescriptores el arranque del 25% del viñedo riojano, unas 11.000 hectáreas aproximadamente. El súbito resurgir económico de la UE anuló tan descabellada idea.

A mediados de los noventa se habló también mucho de arranque, pero esta vez en relación a las viñas que se habían plantado ilegalmente en la Rioja Alta. Incluso a un Gobierno socialista le costó perder las Elecciones la imagen de viticultores tirados a la rueda de los tractores que, escoltados por la Guardia Civil, intentaban sin éxito arrancar esas viñas siguiendo la normativa de la UE. Por cierto, el nuevo gobierno de Pedro Sanz sería luego mucho más permisivo con esta cuestión.

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En nuestros días, ha sido el reputado profesor Juan Carlos Sancha la primera persona que abordó el espinoso tema de los arranques en Rioja con sensatez y moderación: “deberíamos empezar ya a pensar en un Plan de Arranques Voluntarios en suelos inadecuados”. Creo que proponía utilizar para la indemnización a los viticultores los diez millones de euros que anualmente el Consejo se gasta en promoción.

Luego alguno de sus seguidores pedía que se asegurara la transición exitosa desde la viña hacia nuevos cultivos a cambio de una compensación económica de los gobiernos autonómicos, del Estado y de la UE. Pero ninguno de ellos cuantificaba el problema, sin precisar cuántos cientos o miles de hectáreas se habían de arrancar, cuánto suelo vitícola podía ser plantado con otros cultivos, cuánto dinero suponía esa operación, quién la sufragaba.

No al arranque de viña en Rioja

Incluso al Presidente de la OIV (Organización Internacional del Vino), cuando dio recientemente una charla en la Universidad de La Rioja, algún periodista avispado le forzó un gran titular sobre la necesidad de arrancar viña que parecía referirse a la DO Rioja, cuando él estaba hablando de modo genérico e impreciso, aludiendo a algo que se ha practicado históricamente como solución en muchos viñedos de segunda división del mundo, especialmente en España.

Tim Atkin, afirmó en octubre que en Rioja habría que arrancar unas 10.000 hectáreas de viña, “pagando a los viticultores para que eliminen los de mala calidad. Burdeos lo ha hecho; también debería hacerlo Rioja”. Por esas fechas ABRA presentó en el Consejo una propuesta mucho más moderada: “Arrancar el 10% del viñedo plantado en los últimos diez años en zonas no aptas para cultivo, sin vocación vitícola”; pero esta propuesta no rebaja ni el 1% el potencial vitícola. Para que fuera efectiva debiera decir arrancar el 25.% del viñedo plantado en los últimos 25 años.

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PROPUESTA de ABRA al Consejo Regulador en septiembre de 2023.

Hagamos números, partiendo de la base que arrancar unos cientos de hectáreas, incluso mil, no haría nada, sería necesario arrancar unas 6.000 has. ¿Qué cultivo alternativo rentable requiere 6.000 Has? ¿Cómo y quién paga ese viñedo “arrancable” que tiene un valor de unos 350 millones de euros? ¿Qué viticultor riojano arranca su viña joven, sana y muy productiva por 9.000 euros/Ha como ha hecho Burdeos con sus viñas enfermas?

Mi propuesta es que no ha llegado el momento de plantearse el arranque como solución en Rioja. La dimensión agronómica, social y económica de esta medida la hace inasumible hoy por hoy en Rioja. Aquí estamos hablando de una viña sana, con buena calidad potencial media, no estamos hablando del viñedo enfermo y mediocre que se va a arrancar en la peor zona de Burdeos. No son en absoluto comparables las dos realidades.

No al arranque de viña en Rioja

Mi “no al arranque” se debe a que hay todavía alternativas más factibles. Y no me refiero al batiburrillo de medidas que ha propuesto el Consejo Regulador del Rioja: la cosecha en verde, la destilación, la prohibición de nuevas plantaciones o el reinjerto de variedades tintas a blancas o minoritarias, y la reducción de rendimientos para variedades tintas, de las cuales solo esta última tiene algún efecto apreciable sobre una importante reducción de la oferta de uva y vino.

Ya se ha visto la escasa incidencia que han tenido la destilación y la vendimia en verde en una región que no tiene querencia por estar medidas que, junto con el arranque, ha utilizado la UE para superar momentos excedentarios. Así, por ejemplo, a pesar de que este último año se dispuso en el País Vasco de una partida excepcional con una fuerte subvención por litro de vino destilado, Rioja Alavesa solo ha mandado a quemar algo menos del 1% del vino que actualmente duerme en sus bodegas.

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No tiene lógica la filosofía del “café para todos” que propone el Consejo Regulador recortando los rendimientos de viña y bodega a todos por igual, a los que tienen gran culpa de los excedentes y a los que no tienen ninguna, a los que tienen toda su producción vendida y no generan excedentes o a los que si los generan, a los que tienen unos beneficios de la vitivinicultura por debajo 12.000 euros o a los que los tienen por encima del millón de euros. No es una medida socialmente justa.

En este sentido, la última propuesta de ARAG-ASAJA y la UAGN piden aplicar, inicialmente para la campaña 2024, un ajuste de los rendimientos del Rioja a lo mínimo autorizado por la DO: 5.525 kilos por hectárea para uva tinta y en 3.701 litros por hectárea para transformación de uva a vino, que representan el 85% y 67% respectivamente. Esta barbaridad, supone reducir más del 21% la producción potencial incluso a pequeñas bodegas que tienen toda su producción vendida a buen precio.

No al arranque de viña en Rioja

UNA barbaridad estos recortes generalizados e indiscriminados.

El reducir los rendimientos con los bajos precios de la uva supone muchos efectos indeseables, entre ellos estimular la salida de esa uva y vino sin papel Rioja hacia bodegas de vino de mesa que compiten con nuestros cosecheros y pequeñas bodegas familiares. Supone también un gasto extra para muchos viticultores dada la dificultad que implica el ajustar el rendimiento normal de un viñedo que naturalmente en la mayoría de los años se mueve entre los seis y los ocho mil kilos/Ha a una cifra de 5.500.

Supone también esa bajada de rendimientos, como hemos visto claramente este último año, dejar a las viñas viejas sin vendimiar, pues se les quita el papel para dárselo a viñas más jóvenes y fáciles (baratas) de trabajar, como demostró en un excelente trabajo gráfico el periodista Alberto Gil esta vendimia. En definitiva, se está condenando a nuestras mejores viñas a la muerte prematura, se está provocando su “arranque virtual”.

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Entonces, si el arranque no es la solución para el Rioja ni tampoco estoy de acuerdo con la reducción generalizada e indiscriminada de rendimientos en viña y bodega ¿Cuál es mi propuesta para reducir la oferta de uva y vino toda vez que el potencial vitivinícola de la DO Rioja es de 330 millones de litros de vino y las ventas de 2023 parece que no van a ser mucho más de 240 millones de litros? Permítanme entresacar tres párrafos que escribimos al Lehendakari a través del Blog Rioja Alavea tres viejos conocedores de la Comarca hace cuatro años.

“¿Qué se puede hacer hoy ante la gravedad de la situación y la premura del tiempo? ¿Nos sirven de algo en Rioja Alavesa las fórmulas de destilación de vino o vendimia en verde? ¿Resuelve algo en esta coyuntura un recorte generalizado de la cosecha amparada? ¿Servirá para algo una rebaja de la transformación uva-vino al 67% o se estará propiciando que esos millones de litros descalificados vayan a vino de mesa perjudicando a nuestros cosecheros?”

“Esos recortes que va a proponer el Consejo Regulador tendrán, en el mejor de los casos, un impacto muy limitado, y no van a resolver el problema, por lo que nosotros abogamos por otro tipo de soluciones, “Ante situaciones excepcionales como la actual se deben plantear soluciones excepcionales contempladas en la ley”. Ejerciendo la “autoritas” o cogobernanza antes mencionada, Gobierno Vasco debe proponer, con criterios duros, pero razonables, soluciones excepcionales al Consejo Regulador”.

No al arranque de viña en Rioja

NO tuvimos mucho éxito hace cuatro años, pero hay que actuar ya.

“Por ejemplo, respecto a la propuesta de tirar un 10-15% de la vendimia, Gobierno Vasco debería proponer criterios sociales y de calidad, condicionándola a un precio mínimo de la uva y estableciendo una exención total de esa reducción a las explotaciones vitícolas prioritarias o de agricultores profesionales o de jóvenes en sus primeras 12 Has. En cuanto al recorte en el rendimiento de transformación uva-vino, Gobierno Vasco debería proponer al Consejo una exención total de este recorte en sus primeros 100.000 kilos a todas las bodegas, o al menos a las que trabajan en ecológico”.  

Obvia decir que no tuvimos mucho éxito en nuestras propuestas. Cuatro años después la situación es más grave y hay cien millones de litros más en las bodegas. Así que voy a precisar tres aspectos, rechazando el recorte indiscriminado que propone el Consejo, al igual que rechazaríamos una filosofía de “one size fits all” aplicada a los arranques, que deberían comenzar por la viñas que se plantaron ilegalmente o con transfer procedentes de Mancha, Andalucía y otras CCAA:

1º.- Mantener los rendimientos máximos en las primeras 12 hectáreas de todas las explotaciones, reduciendo un 10% los rendimientos en las explotaciones que tienen entre 12 y 50 hectáreas, y reduciendo un 20% los rendimientos en las explotaciones que tienen más de 50 hectáreas, recortando especialmente en las parcelas en regadío plantadas con derechos procedentes de transfer de otras Comunidades Autónomas que hayan entrado en producción hace menos de veinte años.

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2º.- Impedir por orden gubernativa la salida de uva o vino excedentario de viñas o bodegas pertenecientes a la DO Calificada Rioja hacia las bodegas de vino de mesa sitas en las tres CCAA que conforman la DO Rioja. El Gobierno Vasco debe pedir a los otros dos Gobiernos autonómicos con responsabilidades en DO Rioja que desplieguen en sus territorios dotaciones policiales que persigan activamente ese fraude.

3º.- Dado que ese vino “excedentario Rioja”, mayoritariamente con registro embotellador de Logroño o Navarra, se consume principalmente en el País Vasco, y considerando que los controles en La Rioja son más laxos, son los departamentos de Consumo y Hacienda de Gobierno Vasco los que deben luchar activamente en su territorio contra ese fraude que tanto daño ha hecho a los cosecheros alaveses.

Abundando en esta estrategia, me parece interesante la petición que están trabajando algunos sindicalistas de Navarra y La Rioja para “que el Ministro elabore una Orden Ministerial que prohíba a las Denominaciones vínicas españolas producir uva para vino de mesa, produciendo solo uva amparada y los excedentes a destilación, de modo que quien quiera producir vino de mesa que plante un viñedo con tal propósito y tenga sus gastos, no como ahora que son parásitos de la DO Rioja”.

No al arranque de viña en Rioja

El Ministro de Agricultura debe actuar ya en la DO Rioja.

En definitiva, antes de pensar en los arranques hay que pensar en sanear una DO enferma, hay que “acabar con la sobreproducción fraudulenta”, como preconiza Tim Atkin, o, como dice el Diputado General de Álava, el Consejo debe corregir su error de “permitir en el mercado vinos sin origen o descalificados”, o como reconoce García Plissoy gerente de la potente FECOAR: “la crisis de Rioja no se puede solventar con la reducción de rendimientos: hay que perseguir a los piratas de verdad de esta DO”.

¡Porque hay piratas de verdad en la DO Rioja, presidente Ezquerro! Usted debería hacer algo ante tan grave acusación de su abogado, pero tal vez no está capacitado para sanear la DO, tal vez no es el más idóneo porque yo no sé cuándo habla usted como viticultor interesado, como rector de su cooperativa de Autol, como presidente de FECOAR o cualquier otro de sus muchos cargos, o como presidente del Consejo Regulador. La envergadura de la crisis del Rioja requiere un presidente “full time”, libre de hipotecas y tutelas.

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EL momento requiere un Presidente con dedicación exclusiva.

Lo que está pasando en Rioja estos años no es una crisis cíclica. Aquí están saliendo a relucir formidables errores de gestión en el que están implicados desde el Ministro hasta los altos cargos del Consejo Regulador, así como los responsables de los Gobiernos de La Rioja, País Vasco y Navarra, cada uno en su proporción porque no hay que olvidar que si Rioja Alavesa plantó y replantó 4000 Has desde 1995, las otras dos Comunidades lo han hecho ocho veces más, 33.500 Has.

Hagamos un pequeño repaso de lo sucedido en la DO Rioja y situémonos treinta años atrás (1994), cuando la Unión Europea preocupada por los excedentes vínicos prohibió la plantación de viñedo en todo su territorio, exigió la reducción de viña en todos los países y primó fuertemente los arranques, hasta el punto de que muchos viñedos europeos, incluso los de mayor prestigio, contuvieron su crecimiento o arrancaron.

Contrariamente a lo que sucedía en toda la UE y en España, la superficie vitícola de la DO Rioja se incrementó grandemente y la vendimia potencial de Rioja se duplicó en esa segunda mitad de los años noventa creciendo poco a poco desde los 180 millones de kilos/año hasta los 380 millones de kilos/año, llegando incluso al gran cosechón del año 2.000 con 490 millones de kilos de uva producidos, un récord histórico.

No al arranque de viña en Rioja

NUEVO Viñedo de Aldeanueva de Ebro.

Y ese crecimiento de la Denominación no fue ya cosa de viticultores profesionales de las zonas vitícolas tradicionales (Rioja Alavesa, Sonsierra, Cenicero…) si no, sobre todo, de gentes en buena medida ajenos a la viticultura tradicional, de comarcas en las que la viña era minoritaria y el Tempranillo mucho más. Por ejemplo, plantaron mucho los horto-fruticultores de Rioja Baja y Rioja Navarra que habían vivido una época dorada con el espárrago y otros cultivos que ahora ya no eran rentables

En definitiva, lo que ocurrió a partir de 1995 en la Comunidad Autónoma de La Rioja, con la pasividad de Gobierno Vasco, visto con la perspectiva del tiempo, fue una liberalización masiva de Pedro Sanz que se hizo incumpliendo el espíritu de la ley, porque la prohibición a plantar de la UE exigía reducir la superficie de cada país, pero permitía que entre Comunidades Autónomas se intercambiasen derechos de plantación (los “transfers”).

Así, miles de hectáreas de viña de La Rioja (equivalentes a la producción actual de toda la Rioja Alavesa) se plantaron o regularizaron (las viñas ilegales) con arranques procedentes de viñedos ruinosos de Mancha, Andalucía, Aragón, Valencia, Extremadura,…Y como en los transfers había que pagar un poco de dinero y se permitía acceder a los “no agricultores”, pues por muy poco dinero se hicieron legalmente muchos urbanitas con los derechos de plantación.

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Pero el cambio de la DO Rioja no fue sólo de superficie productiva. El equipo de Pedro Sanz introdujo cambios “filosóficos” diseñando una nueva Rioja, no de 6.500 kg/Ha sino de 10.000 kg/Ha; con la puesta en regadío en amplias extensiones de viñedo, planes de concentración parcelaria con concesión adicional de derechos de plantación, estimulando clones hiperproductivos,…, Súmese unos planes de reestructuración grandiosos, una reconversión vaso-espaldera brutal,… y ahí tenemos todos los ingredientes de este melodrama que llega a su culminación con el cosechón del año 2.000.

¿Cómo pudo ser posible ese crecimiento tan tremendo? Respondía públicamente a este interrogante el Presidente de la Cooperativa de S. Vicente en el periódico “la Rioja” hace 23 años : ”Con la política de expansión de los viñedos en los últimos años, desde 1996 hasta el 2.000, la producción ha pasado de 160,6 millones de litros a 310,8 lo que representa un incremento del 93%. ¿Cómo se podía pensar que la clase política iba a cometer el error de provocar una situación de crisis estructural como la actual?

No al arranque de viña en Rioja

¿Cómo se puede provocar una irresponsabilidad de administración en un sector como el del vino, tan grave como el de incrementar la masa vegetal del viñedo cuando los datos y el mercado no lo permitían? ¿Cómo se puede permitir desde la Administración la especulación con los derechos de plantación? ¿Cómo la Consejería de Agricultura ha podido conceder nuevas plantaciones a personas ajenas al sector cuando uno de los requisitos fundamentales era ser agricultor a título principal?”

Quiero decir con esto que el cosechón del año 2.000 ya debió marcar a las autoridades un límite claro, en el sentido de que no se podía seguir plantando y que los que lo hicieran ya estaban avisados y serían responsables de los futuros excedentes. Bien, pues se siguió plantando y aún después de la fuerte crisis del 2008 se incrementó el viñedo Rioja en un 10%, en la friolera de 6.000 nuevas hectáreas localizadas mayoritariamente en La Rioja, nada en Álava.

Según esto, las medidas correctoras del potencial vitícola del Rioja, bien por reducción de rendimientos o por arranques, deberá hacerse en función de la responsabilidad de cada cual en ese alocado incremento del potencial productivo incumpliendo la normativa de la UE: no se puede exigir recortes igual a un agricultor de Villabuena de Álava con un viñedo en secano que ha pasado desde el año 1994 de 12 a 15 hectáreas que a un terrateniente de Aldeanueva que ha pasado de 12 a 36 hectáreas en regadío, pues el primero ha incrementado su producción en 20 mil kilos y el segundo en casi 200 mil.

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La evolución de lo ocurrido es totalmente diferente en Rioja Alavesa y Rioja Oriental. Por ejemplo, a Alfaro le adjudicaba el Catastro del INDO de 1980 solo cinco hectáreas de Tempranillo y hoy tiene más tres mil. El Tempranillo de los ocho pueblos navarros de la Rioja Oriental da también un salto espectacular pasando desde apenas cien hectáreas a unas cinco mil hectáreas en la actualidad. En definitiva, el Tempranillo, esa vinífera que hoy se propone arrancar o recortar su producción drásticamente, ha crecido a un ritmo veinte veces mayor en Rioja Oriental que en Rioja Alavesa.

Si queremos resaltar los municipios de Rioja Oriental cuyos viñedos crecieron de una forma temeraria plantándose viñas en lugares donde jamás habían existido, fijémonos en Aldeanueva de Ebro y los pueblos de alrededor como Alfaro, pueblo hortofrutícola que hoy tiene el mayor viñedo de la DO (4.320 Has) y que tenía en el año 1900 la décima parte (428 Has), mientras que Rioja Alavesa tenía 12.200 hectáreas entonces y hoy solo tiene un 8% más.

Otro dato, Elciego tenía en 1884, antes de la filoxera, 1.210 Has de viñedo, hoy tiene algo menos, 1.092 Has, pues a esta villa y en general a la Comarca le ha costado cien años llegar a la masa de viñedo original. Incluso si consideramos este último periodo, desde la crisis de 2008 hasta hoy, veremos que mientras que el viñedo de Elciego ha decrecido el 1%, el de Aldeanueva-Alfaro ha crecido un 17% (cerca de 850 hectáreas), No hay límite a las ansias de plantar e hiperproducir en ciertos enclaves de Rioja Oriental.

No al arranque de viña en Rioja

ABEL Torres, hombre fuerte de Aldeanueva y Rioja Oriental.

Otro dato interesante se desprende de la publicación del profesor Miguel Ángel del Prado Martínez sobre la evolución vitícola de Aldeanueva del Ebro, un pequeño pueblo que ha sufrido una revolución vitícola sin igual, cultivando sus viticultores hoy más de cuatro mil hectáreas de viña en Aldeanueva y alrededores y teniendo hoy la bodega cooperativa con más viñedo y que mueve más vino en Rioja, con más 3.000 Has y casi 25 millones de kilos de uva. Resumo a continuación tres párrafos:

“El terreno destinado a viñedo de Aldeanueva de Ebro durante la Edad Media y la Edad Moderna, hasta el año 1880, era tan reducido que la producción local de vino no llegaba a cubrir las necesidades de consumo de los aldeanos que estaban obligados a traerlo de fuera de la localidad. La explicación de esta realidad histórica estaba en la oposición de Calahorra que obligaba a Aldeanueva y las demás aldeas sometidas a su jurisdicción a producir cereales, mientras ella se reservaba el cultivo del viñedo, más lucrativo.

“No será hasta el año 1691, tras más de un siglo pleiteando y solo una vez independizados de Calahorra, cuando los aldeanos consigan la autorización del monarca Carlos II para plantar un poco de viña, aunque todavía a mediados del siglo XVIII la extensión del viñedo en Aldeanueva continuaba siendo muy escasa según el Catastro: unas 108 Has que rendían una producción de 3.176 cántaras anuales (unos 53.000 litros)”, cantidad ridícula si la comparamos con la de cualquier pueblo pequeño de Rioja Alavesa.

Ese pequeño viñedo que justo abastecía de vino a los lugareños en el siglo XIX va a dar un espectacular salto con motivo de la filoxera en Francia y de la llegada del ferrocarril. “Vinateros y comisionistas franceses, guipuzcoanos y catalanes eran los compradores del vino producido en nuestro pueblo Así, las 151 Has cultivadas en Aldeanueva de Ebro se convirtieron en 1.100 en 1889, a las que había que sumar las 1.650 Has plantadas por los aldeanos en las jurisdicciones de los pueblos vecinos”.

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¡YA vale de cuentos chinos!

Pretender comparar esta corta historia vitícola de Aldeanueva con la milenaria historia de Rioja Alavesa es inadmisible. Autotitularse “la cuna del vino Rioja” uno de los pueblos con menos historia vitivinícola de la DO Rioja es de juzgado de guardia.

Si quiere el lector buscar la cuna del célebre tinto Rioja ya en el siglo XVI que busque en los Archivos de Elciego, Laguardia, Labastida u otros pueblos de Rioja Alavesa y alrededores.

Y viene a cuento esta referencia a un pueblo estratégico en la “nueva viticultura de la DO” gestada en los años noventa porque, en una situación de crisis como la actual, no es momento de andarse con miramientos, disimulos y tapujos. Hay que defender la verdad moleste a quien moleste. El representante de Gobierno Vasco va a estar próximamente en la reunión del Consejo Regulador de la DO Rioja en que se decidan recortes brutales a pequeñas explotaciones que no tienen apenas nada que ver con los excedentes y es bueno que se le cuente toda la verdad para que tenga datos.

No al arranque de viña en Rioja

¡Nada de recortes o arranques indiscriminados! ¡El Consejo Regulador sabe la génesis y las producciones potenciales de cada viña, actúese sobre las que se pasaron y se siguen pasando en función de la responsabilidad de cada cual en ese alocado incremento del potencial productivo incumpliendo la normativa de la UE y mano dura con los infractores que producen “vino de mesa” en una DO Calificada!

30 respuestas a “No al arranque de viña en Rioja”

  1. Carlos Estecha dice:

    Exhaustivo y duro el artículo.

    Exhibe un pasado donde se hicieron muchas cosas con criterio especulativo en detrimento de la autenticidad y la calidad.
    Esta situación requeriría aplicar medidas urgentísimas y DE CALADO, pero desgraciadamente NADIE LAS VA APLICAR. NO INTERESA. Únicamente se continuarán pegando parches y más parches en esta senda SIN FUTURO para justificar QUE SE HACE ALGO, aunque NO SE RESUELVA NADA.
    SÁLVESE QUIEN PUEDA.

  2. Kepa Urdangarin dice:

    Seremos muchos los lectores que desconozcamos la hondura de la «enfermedad» que atraviesa el corazón de la DOCa Rioja, a la que se refiere el artículo, o que desconozcamos las consideraciones técnicas que llevan a unos u otros a defender el arranque o no de viña en Rioja. Lo que no se nos escapa es dónde y cómo se pone el acento en esta situación que ha de llevar a las instituciones vascas a defender lo mejor que sepan y puedan los intereses de Rioja Alavesa y el sector vitivinícola, sabiendo que no se puede aplicar el «café para todos», porque no todos están en la misma situación. Para unos está en jaque la pervivencia de sus empresas familiares, mientras que otros especulan desde el poder que les otorga su cuenta de resultados. No cabe duda que el reto es formidable. No mostraré mi esperanza. Lo que digo es que no se puede arrancar el corazón de tantas empresas familiares, y tantos viticultores que lo vienen dando todo generación tras generación.
    Hacer de la vida una buena noticia, por favor. Eman iezagute etorkizuneko poza, mesedez. Eskerrik asko!

  3. La década que va del año 1995 al 2005, en la Denominación Rioja, fue la sinrazón del crecimiento del viñedo y la búsqueda de la producción.
    Pero dentro de las administraciones de la Denominación, los datos demuestran que las tres administraciones no tuvieron igual comportamiento.
    Así, mientras la administración Vasca actuó con prudencia expansiva del viñedo, La Rioja y Navarra solo pensaron en el crecimiento desmesurado, políticas de regadíos, cambio varietal,…, no considerando el futuro.
    Como el viñedo no es un cultivo anual, sino perenne, las consecuencias de una mala política de desarrollo hace que las consecuencias negativas, de esa expansión del viñedo excesivo, aparezcan en años venideros con desfases como los actuales, donde el vino producido es mayor que el vino vendido.
    Con estos antecedentes no es lógico que se castigue igual a unos y a otros en acciones generalistas. Los que crearon el problema tendrían que ser más penalizados.

  4. Joseba Casado dice:

    Si uno lee este duro y real artículo, enseguida se dará cuenta de las grandes diferencias que tenemos a un lado del río y al otro, y no, no me refiero a las calidades de los vinos, que también en muchos casos, si no más bien en términos económicos y representativos de la situación actual.

    Como bien describe Miguel, es claro el crecimiento que ha tenido la Comunidad Autónoma de La Rioja en los últimos 28 años, y esta es la gran diferencia que nos marca la actualidad, pues bien, el crecimiento de viña en Rioja Alavesa es méramente anecdótico en comparación con el de La Rioja. Esto extrapolado a términos económicos, nos da la gran diferencia entre comunidades.

    Si nos fijamos en el PIB, que significa el peso económico de la producción de vino en la Comunidad Autónoma de Euskadi, con respecto a la producción de vino en la comunidad autónoma de La Rioja, Rioja Alavesa está en clara desventaja, pues dentro de Euskadi, significamos muy poco, mientras que en La Rioja, claramente es un sector estratégico y de gran peso. De ahí que se refleje, lo que un Gobierno lucha por sacar adelante, fondos, estrategias y campañas, como es el de La Rioja, mientras a este lado del río el Gobierno se mantiene pasivo, como reflejan la realidad de los últimos artículos de este blog,

    Ojalá los vascos del Norte, bajen al sur y puedan escuchar y ver la realidad, qué duda cabe, que tardaremos poco en ver los políticos de todos los colores, y prometer muchas cosas que al final nunca cumplen, pues en breve vienen elecciones y el peso y representatividad de Álava, es mucho mayor que el de Bizkaia y Gipuzkoa, pues al fin y al cabo, un voto nuestro vale, casi tres veces el de los Guipuzcoanos y cuatro veces más que el de los Bizkainos. Sin embargo, a pesar de tener la misma representatividad, la mayoría de los fondos van a las dos provincias del norte. Va siendo hora de que nos defiendan de verdad y no una vez cada cuatro años…

  5. Luis dice:

    Y así fue pasando el tiempo… discutiendo si son galgos o podencos

  6. Eusebio Casado Morales dice:

    RIOJA ALAVESA es un nombre, una forma de vida. Llevamos muchísimos años luchando por una denominación de calidad y unos vinos con prestigio. Como en todos los sitios unos cogen la fama y otros cardan la lana. Llevamos muchos años haciendo vinos de calidad, vinos reconocidos en todo el mundo, vinos con un sello de identidad.

    Somos esa gente que votamos a otra gente para que nos respondiera, nos cuidara y diera la cara por nosotros, cuando lo único que han hecho es mantenerse en sus puestazos cobrando un pastón y no acordándose de nosotros, que fuimos los que los situamos donde están… para que ahora vengan a decirnos que dejaron entrar al lobo en el gallinero.

    Igual la respuesta está en arrancar todo el viñedo plantado en estos últimos 10/12 años, el viñedo que se plantó en RIOJA, donde antes había alcachofas, almendros y cereal

  7. Antonio Mijangos Martínez dice:

    A medida que he ido leyendo el artículo, me he ido llenando de razones y argumentos que me convencen de lo mal que se hizo y, por desgracia, de lo mal que se está haciendo. Cuando en las soluciones prima no el problema que hay que abordar sino los intereses que hay que defender, la consecuencia es lo que está ocurriendo en Rioja. En el Consejo Regulador se priman los intereses, no la justicia y la equidad. No me convence que el mal producido por unos lo paguen todos. Que cada uno cargue con su responsabilidad. Y que no sean las pequeñas bodegas, que no son culpables de esta situación, las que tengan que cargar con los errores provocados por otros que se han beneficiado de esa política equivocada. ¡Gracias, Miguel, nos ayudas a comprender el problema REAL!

  8. Abel Vigneron dice:

    En mi opinión se podría reducir en gran parte el exceso de vino, implementando la prohibición de regar el viñedo desde el 1 Enero hasta el día de la vendimia de la parcela (después de la vendimia, quien estime que su viñedo necesita agua para un correcto agostamieto y la planta acumule reservas que se permita regar desde el día posterior a la vendimia de la parcela hasta el 31 de diciembre). Solo habría que hacer una modificación del pliego de condiciones articulando esta prohibición de riego hasta el día de la vendimia de la viña. De esta manera la mayoría de los años se reduciría drásticamente el potencial productivo de las parcelas más productivas y menos interesantes cualitativamente, que suelen ser en su mayoría viñedos jóvenes de Tempranillo de clones productivos conducidos en espaldera y con sistema de riego permanente. Con esta restricción del riego se reduciría de manera natural la producción del viñedo que se riega habitualmente en la D.O. y que es el que más contribuye al exceso de vino. Mejoraría la calidad media de la D.O. y su imagen. No tiene ningún sentido regar viñas para después tirar uvas al suelo en el envero por el exceso de producción, la vid es tradicionalmente un cultivo de secano por su resistencia a la sequía.

  9. Prudencio de Alava dice:

    Sin querer entrar en polémicas técnicas, pero por experiencia y por ensayos realizados, hay veces que en viñedos pobres y muy soleados, más ahora con el cambio climático, un riego de mantenimiento, antes del envero, tiene una influencia positiva en la calidad de la uva recogida, y sin llegar a la producción que admite el Consejo Regulador.
    Entiendo a Abel, porque me imagino que está hablando de viñedos en Rioja, con dos, tres y hasta cuatro riegos, en su ciclo vegetativo, que lo único que consiguen es más cantidad, para nada de mejora, o muchas veces empeora la calidad de su uva.

  10. Santi Martínez Mateo dice:

    Me parece muy interesante todo el artículo, coincido totalmente en su análisis, pero sí me gustaría matizar que dentro de la Rioja Baja actualmente llamada Rioja Oriental hay pueblos como el mío, Alcanadre, que tiene una historia similar a todos esos pueblos de R. Alavesa y la zona de la Sonsierra, nada que ver con Industrialización que se ha realizado en la zona de la Aldea y zonas limítrofes.

  11. Miguel Larreina dice:

    Gracias a todos por sus aportaciones, coincido con la mayoría de vuestras opiniones y sugerencias, también por esta última expuesta por Abel. La mayoría de los viticultores de la DO Rioja lleva cuatro años malos o muy malos. Si esta situación se prolonga dos o tres años más, y la situación de la economía europea no permite descartar esa posibilidad, propuestas como la del arranque ya no serán minoritarias o académicas. Tenemos que tener un Plan Rioja Alavesa que contemple diversos escenarios y tenemos que cargarnos de razones y argumentos para no aceptar el «café para todos». Ante una crisis de esta envergadura no cabe «el silencio administrativo».

  12. Emilio Aguillo dice:

    Te felicito Miguel por este articulo, demuestra tu creencia en la DO Rioja, muestra tu voluntad para intentar encontrar soluciones a la situación actual.
    Hasta aquí, todo perfecto. Digamos que es un grito de esperanza, que no todo esta perdido, y que se le puede dar la vuelta a esta situación.
    Mi pragmatismo me impide ver lo que tu ves, yo creo que Rioja es un sistema con más incógnitas que ecuaciones y por lo tanto irresoluble; y que el único camino viable es empezar de nuevo, partir de cero y volver a intentarlo. Es más fácil construir algo nuevo, que apañar algo tan terriblemente dañado.
    Nuestra Comarca esta limitada por la Sierra y el Ebro, por lo tanto, exceptuando entre 600Ha. – 800Ha. no es posible crecer en masa vegetal, tenemos una superficie limitada imposible de ampliar. Eso es una fortaleza que debemos aprovechar.
    Demuestras voluntarismo, ganas de encontrar soluciones; no creo que exista una única solución para todo el universo Rioja.
    Los arranques no son la solución, las subvenciones no pueden durar eternamente y no solucionan nada.
    Castigar a unos más que a otros solo creará resquemores, etc, etc.
    La solución pasa por tener mayor rentabilidad en nuestras familiares, pequeñas, medianas, grandes o multinacionales empresas. Y esto se consigue vendiendo botellas de vino con mayor margen de beneficios, más caras. ¿Cómo conseguimos vender vino más caro en un mercado maduro, un mercado cambiante (aumenta el consumo de blancos y disminuye el de tintos, cuando producimos desproporcionadamente más tintos que blancos), y con el sambenito de vinos baratos de calidad ajustada, es decir, excelente relación calidad-precio?
    Demasiado trabajo y esfuerzo para algo que no es nuestro. ¿Acaso crees que el público diferencia Rioja de La Rioja, o La Rioja de Rioja, cuando desde Logroño y provincia se afanan en fomentar esa igualdad en el nombre?
    Debemos apostar sin perder un minuto más por lo nuestro, y lo nuestro es Álava.

  13. Miguel Larreina dice:

    Coincido en gran parte con los argumentos de Emilio. En esencia creo que es un mismo objetivo, un mismo destino, por dos caminos diferentes.
    Y también Santi tiene muchísima razón

  14. Viticultor riojano dice:

    Soy un viticultor riojano y además trabajo en uno de los sindicatos de agricultores con más peso en La Rioja. No quieren arrancar viñedo pues están al servicio de las grandes bodegas. Me gustaría que siguierais trabajando como lo hacéis en este tipo de información

  15. Pako Madinabeitia dice:

    No entiendo por qué, si el problema es que no se vende vino, nadie habla del responsable del Consejo de vender vino, que es el Departamento de Promoción y sus 9 millones de € gastados. Hay que pedir responsabilidades y, si no sabe hacer su trabajo, contratar a quien sí lo sepa hacer.
    Creo que es la primera medida que hay que tomar, contratar un equipo de marketing eficiente y eficaz, adaptado a los tiempos y gustos actuales que encuentre donde sí se bebe vino.

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