
CARTEL de la vinoteca situado en la calle.
Mirad esos dulces de la zona. Y contemplad con parsimonia todos los vinos de Rioja, Ribera, Rueda… y otras veintisiete Denominaciones de Origen más.
La vinoteca “Mayor 22” de El Barco de Ávila, pueblo de 2.400 almas, es gracias a Manolo Mena un pequeño milagro cotidiano donde desde una tienda de 120 metros cuadrados se proyecta la voz plural del vino español.

MOSTRADOR de la vinoteca, forrado con tapas de madera de cajas de vino.
Con su experiencia de diecinueve años dirigiendo la vinoteca, Manolo lleva su cuerpo a tierra situando el oído en las vías del tiempo, sabiendo que un tren está llegando y que otro se va, aunque nadie los divise en el horizonte.
Pasad. No es un espejismo. De este hombre he escuchado maravillas. De hecho, le dieron el Premio Goürmets en 2024. Entremos en su vinoteca rural, latido de resistencia cultural, faro de identidad, templo de memoria líquida de todo un país.

CON el director del Blog el día de la conversación, el pasado agosto.
Rincón singular concebido para ser guardián de un vasto territorio, donde cada botella en sus estanterías es archivo histórico y sensorial.
Vinoteca que desmiente el mito de que la innovación solo pertenece a las ciudades. No es museo del pasado, sino presente vibrante. Una declaración que planta cara a la despoblación.
Ágora de comunidad. Punto de encuentro donde se tejen conversaciones, se comparte la vida y se democratiza la cultura del vino.

MANOLO Mena sonríe en sus dominios, donde a veces llora de emoción.
Cien años de negocios tradicionales en la familia
Manolo pertenece a una saga familiar de emprendedores dedicados a colmados o tiendas de ultramarinos, aquellos negocios tradicionales que han sabido tratar con esmero a su clientela durante más de cien años, tanto por parte de sus abuelos maternos como paternos.
La diferencia está en dar el salto en 2007 a una vinoteca en un pueblo de 3000 habitantes en la Castilla profunda, al amparo de la Sierra de Gredos. Y mantener con el tiempo viva la pasión a sus 62 años.

CON su padre Manolo y su hijo Ismael hace unos años.
Manolo lo lleva en sangre. Lo demás lo aprendió en algún curso, en un sinfín de catas, con lecturas precisas y mucho contacto con la gente.
El Barco de Ávila puede ser duro. Frío hasta marzo. Pero de marzo a septiembre Manolo le saca chispas, inspirado por el fértil recuerdo de una familia de comerciantes entre las que destaca su querida abuela Isaura.
Su padre fue el primer “Personaje del Año en Barco de Ávila”, de esos comerciantes de antaño que te servían de todo en la tienda vestidos con corbata.

PARTE de la decoración de la vinoteca Mayor 22.
Pasad… ¡es tan real como la vida misma!
.- Vamos atrás en el tiempo, Manolo. ¿Cuándo abriste la vinoteca Mayor 22?
Fue el 23 de marzo, y ahora te digo porqué, de 2007, hace diecinueve años.
.- ¿Qué pasa los 23 de marzo?
Que es el día de mi cumpleaños. Estaba todo montado, todo hecho, y lo único que me faltaba era enganchar la luz. Llamé a Iberdrola. “Oiga, mire, tengo intención de abrir mañana”, que coincidía con un puente de Semana Santa.
.- Lo tenías todo planeado.

EN plena conversación con el Blog Rioja Alavesa.
Sí, se ponía «todo bombón». Se acercó el de Iberdrola, pero se fue sin resolverlo. Volví a llamar y les dije que si no venían tenía un electricista “y engancho”. “Hombre, no puedes hacer eso”. “Te digo que mañana abro”.
.- Total…
Abrimos el 23 de marzo.
Volver a Barco en vez de ir a Inglaterra a trabajar
.- ¿Qué edad tenías?
43 años. Era un proyecto compartido con mi mujer, licenciada en matemáticas.

CON su esposa Paloma, de quien dice «es el alma mater» de la empresa.
Yo vengo de la distribución por parte de mis abuelos, tanto maternos como paternos. Y de mis padres, que han tenido un negocio durante 63 años en Barco.
.- ¿Desde cuándo tenías en la cabeza abrir la vinoteca?
Volví hace 43 años a Barco de Ávila a seguir con el negocio de mi padre. Tuve la oportunidad de quedarme con un negocio que era de Nestlé, o de haberme ido a Inglaterra con un amigo que tenía una empresa anglo española de farmacia…
.- Con 19 añitos aquello hubiera sido una bonita aventura…
Pero a mí me gustaba lo que hacía mi padre en su negocio tradicional. Así que al llegar tomé las riendas, después de hacer la mili, que mi padre tendría 50 y tantos años.

IMAGEN de El Barco de Ávila al anochecer.
Ya entonces nos dimos cuenta que queríamos darle al pueblo algo más. No lo que siempre habían tenido: pollo, bacalao, pescado congelado, los fiambres… Era una tienda muy compuesta que tenía de todo.
«No podíamos prescindir de arroz, leche o ColaCao»
.- Ahí apareció el vino.
Empezamos a contar, poco a poco, con el vino. Llegamos a tener 300 referencias de vino en una tienda tradicional, en un colmado, en un ultramarinos. Era un vino mal vendido porque lo que tenía mi padre era un catálogo y los vinos físicos estaban en una cava con ladrillos donde metía las botellas.

ALLÍ situaban por entonces las botellas de vino.
Y con el que tenía confianza pasaba directamente a la cava. Dame “Pesquera”, “Emilio Moro”… Cada cual se llevaban lo que quería.
.- Aquella tienda tradicional tiene aún 80 metros…
Eso es. Y si lleno de productos gourmets una tienda para quitar el arroz SOS que se vende muy bien, el aceite de girasol, la leche condensada, el ColaCao, etc., etc., me convierto en otra cosa en Barco de Ávila, que era muy peligroso para aquella época.

CATÁLOGO de vinos que ofrecía su padre a los clientes de entonces.
.- Cosa distinta a lo de hoy.
La cuestión es que hoy no hay otro valiente que diga en Barco de Ávila: “yo quiero hacer lo mismo que este tío que lleva aquí diecinueve años y de momento no ha pegado el pelotazo”. Tenemos esa suerte.
«Algún día este local será tuyo», decía Esteban
.- ¿Cómo se fue trenzando el destino?
Este local era de un amigo nuestro, Esteban, al que había visto mil veces barriendo el local. “Este local es para ti”, me decía.

«ESTE local será tuyo», le insistía su viejo amigo Esteban.
Era un buen amigo. Mi idea inicial era haber hecho un supermercado, que en la tienda de mi padre he llegado a vender al año 200.000 litros de leche. Mientras tanto le iba diciendo a Esteban que no, pero él insistía. “Manolo, yo sé que algún día este local será tuyo”.
.- Así que un día…
Un día le dije a Esteban que en Barco podía funcionar una tienda gourmet. Así que le llamé a mi mujer para plantearle que compraríamos el local. “Donde vayas tú voy yo”, me contestó Paloma. Así que nos quedamos con el local. Al día siguiente Esteban me trajo las llaves.
.- ¿En qué se ha convertido con los años esta vinoteca?
En un punto importante en España para el mundo del vino. Porque se nos conoce.

CON sus trabajadores.
Con orgullo podemos decir que somos unos apasionados del vino, habiendo sabido poner una vinoteca donde no la había, con la gente hablando de Barco de Ávila como un punto de venta de vinos.
Acerca de las vinotecas de Zamora o Valladolid…
Es complicado situarse lejos de zonas productoras de vino… pero a la vez tiene su ventaja estar lejos de lugares vitivinícolas.
.- ¿Qué quieres decir?
Tengo amigos con vinotecas en Valladolid, un lugar importante para el vino de España, donde solo podían tener vinos de Valladolid, o Rueda.
Vete a Zamora, donde te pasa lo mismo, contando con 240 referencias de vino de Toro, dos de Rueda y dos de Ribera del Duero. Allí no escuchas hablar de Rioja.

.- ¿Y vosotros?
Yo he llegado a trabajar con vinos de Cincuenta y tres Denominaciones de Origen. Estar fuera me ha dado la oportunidad de hacer muchas cosas. Si hubiera estado en Cebreros este negocio lo sujetaría con vinos de Cebreros, con Albillos, con Garnachas y a lo mejor con cuatro Riberas del Duero.
En la primera cata le temblaban las piernas
.- ¿Cuál es tu formación?
Yo me formé después de abierta la vinoteca. Fui a Cursos… Hice la primera cata en 1990 con un enólogo de Marqués de Cáceres. Aquel día me temblaban las piernas, que entonces no sabía lo que era “rojo picota”, “tonos cardenalicios” y “olor a sotobosque”, jajaja.
Ahora ya llevamos muchas catas encima y vamos a visitar bodegas.

JUNTO a botellas de vino de Rioja Alavesa que vende en la vinoteca.
.- ¿Cuántas DO ilustran hoy tu vinoteca?
Unas treinta.
.- ¿Cuáles son las joyas de la corona?
Castilla y León. Es inevitable. Toro, Ribera del Duero, los vinos de Ávila, que antes los repudiaba todo el mundo, donde el cambio ha sido muy importante en la forma de elaborar, con esa extracción tan brutal de Gredos, y esos colores tan marcados, que decías “es un vino de Toro”.
Aquí han llegado enólogos de cierta entidad y cierto caché, dándole mucho valor a la zona. Antes parecía que nos escondíamos cuando nos pedían “oye, un vino de la zona”. “Uno de Cebreros”. “Jo, ¿qué le doy yo a este tío?”.
160 referencias de Rioja al menos



.- ¿Y ahora sacas pecho?
Sí, porque está José Pariente haciendo cosas majas, Raúl Pérez, Telmo Rodríguez en Gredos…
.- Rioja está muy bien representada.
De Rioja tendremos al menos 160 referencias, habiendo recortado bastantes. De Ribera tenemos 240. De Toro unas 80 o 90. Con Jumilla estamos trabajando bien. Con los vinos gallegos, tanto blancos como tintos…


TAMBIÉN cuenta con txakoli alavés…

.- ¿Se puede decir que esta es una vinoteca de verano?
Noo. De ser así no podríamos sujetar el negocio. Nosotros vendemos casi todo el año, y vendemos mucho vino por Internet. De hecho teníamos una página web cuando casi no había Internet… de hace 26 años, antes de abrir la vinoteca.
Primero hicimos una distribuidora de vinos, que somos distribuidores de bastantes marcas, de Alma Carraovejas, o de José Pariente, del que vendemos al año unas 10.000 botellas, o Filo Reyes (¿), Hermanos Pérez Pascuas, Teófilo Reyes (uno de los primeros enólogos de Vega Sicilia), también de Bodegas Valdelana, y de Zuazo Gastón.



Distribuidor de Alma Carraovejas y Valdelana
.- He visto muchos vinos de Rioja Alavesa, como Remelluri, Luis Cañas, Jesús Madrazo, Artuke, Remírez de Ganuza, Carlos Sánchez, Marqués de Riscal…
De Riscal tenemos tinto y tenemos blanco. Y tenemos Riscal Rueda.
.- ¿Qué es para ti “Mayor 22”?
Para mí es un centro de cultura.
.- ¿Así como lo oigo?
Tal cual. “Manolo, n0 te crees lo que has hecho”, me dicen algunos periodistas. “Lo que has hecho es muy difícil, y ahora solo tienes que hacerlo rodar”. Son palabras que resultan ser buenos empujones que te da la gente llevándote a los periódicos y a la televisión.

«NO te crees lo que has hecho», le dicen perplejos.
Que vaya a una reunión en Barcelona de distribuidores y alguien me diga “joder, ¿tú eres el de Barco de Ávila?”. “Hostias, he escuchado hablar maravillas de ti”.
Sobre la crisis… «todo el mundo se queja»
.- ¿Se nota la crisis del sector en las vinotecas?
Todo el mundo se queja, sí. Nosotros estamos en Barco con 100.000 botellas al año, con venta física y venta online. Que para un pueblo de 2.400 habitantes está muy bien. Un 30% va en distribución, que salen a la vez 200 botellas.

Es cierto que hay temporadas muy buenas, como en Navidad, que es un chorro de envíos a Madrid, todos esos clientes muy bien cuidados, con estuches y envío gratis. Ahora no vendemos tanto online como antes, porque hay muchísimas páginas web, que está todo el mundo a pescar.
.- La pandemia, en 2020…
Aquello fue la bomba, con 50 o 60 cajas de 6 botellas al día.

MUCHOS de aquellos vinos «contra el Confinamiento»…
Aquello se hacía a puerta cerrada. Vendíamos el pan… pero esta tienda es de turismo, de verano, “quiero hacer un buen regalo con unas judías o unas conservas muy especiales”…
.- ¿Es el vino el rey de tu vinoteca?
Es el rey, claro. Cuando abrimos el que me servía el congelado me aconsejó que metería un horno de pan. “Que no, Jesús, que yo quiero vender vino”. “Hazme caso”.

SU premio a la mejor tienda gastronómica de España en 2024.
«Concho, aquí hay algo más que vino»
Y menos mal que le hice caso, porque tú ves “Vinoteca” y piensas que solo son vinos. Pero aquí huele a pan recién horneado, o a un hornazo calentito, o a un bollo de chocolate. “Concho, pues aquí hay algo más que vino, incluso buen aceite y mejor vinagre”.
.- Tus planteamientos iniciales han ido cambiando con los años.
Totalmente, vamos. Como no muevas tus planteamientos estás acabado. Vamos, que aquí hacemos Wine Bar los viernes y los sábados. Y según el planteamiento y la gente que nos lo pide abrimos la actividad del Wine Bar otros días, con una cena maridaje de puta madre.

UN año lleva anunciando el Wine Bar.
.- ¿Quién hace la cena?
Nosotros. Esto era antes una vinoteca. Ahora es un bar sin cocina, jajaja. Yo puedo hacer lo que quiera siempre y cuando no necesite contar con un extractor de humos.
Te puedo hacer unas gambas al ajillo en un microondas, o un chorizo a la sidra en un microondas, de conservas tienes lo que quieras, además de patés, embutidos, quesos…
El futuro de las vinotecas…
.- El encuentro de mañana ¿con qué vinos los vas a maridar?

LA pizarra lo deja claro…
Lo que el cliente quiera. Yo soy de maridar mucho con blancos, me da igual un cochinillo que un queso.
En las catas la gente quiere más tintos. Pero los primeros platos los marido con blancos (un tomate con ventresca), y luego un jamón con un fino o una manzanilla va de lujo.
.- ¿Eres de los que vislumbra la tendencia que vendrá? Quiero decir, ¿por dónde llegará el futuro de las vinotecas?
El futuro es moverse con los gustos de la gente. Ahora hace un año que empecé con el Wine Bar… y he facturado con este negocio de la vinoteca otros 25.000 euros. Significa no tener en este espacio estanterías, y no tener el inmovilizado que antes teníamos…

Aquí hemos llegado a tener 360.000 euros en vino, pero el negocio hay que seguir saneándolo día a día, que este local nos costó 240.000 euros en Barco de Ávila. Joder, que ésta es una apuesta muy arriesgada.
«¡Qué maravilla de negocio tengo, joder!»
.- ¿Qué te ha dado la vinoteca, además de dinero?
Mucha felicidad. Y muchos pelos de punta. Mucha alegría y muchas gracias de gente agradecida que han disfrutado lo que no esperaban. Y siguen disfrutando.
Este negocio me ha hecho llorar muchas veces… Entrar por la puerta a trabajar a las 7 de la mañana y decir “qué maravilla de negocio tengo, joder!”. Y ahí romper a llorar yo solo.

.- Hoy te has levantado tempranito.
En verano me levanto a las 6:30 de la mañana. Luego a la tarde me echo dos horas de siesta, eh!, que estamos en Ávila, y a las seis menos cuarto de la tarde vuelvo nuevo para hacer lo que sea menester. Y si me tengo que quedar hasta las 11 de la noche yo disfruto.
.- Estaría coja esta conversación si no habláramos de los abuelos, los pioneros Mena o Mañoso que pusieron los negocios en marcha.
Total. Los Mena Mañoso. Son dos familias de comerciantes. La culpa de todo la tiene mi abuela materna, una extremeña que se casó con uno de Barco, la mujer más lista que he conocido.

SU abuela Isaura, fundamental en la vida de la familia.
La abuela Isaura, cien años de eternidad
Se llamaba Isaura Bueso Serrano, y murió con 99 años y 11 meses.
.- Ah, Isaura, casi 100 años de eternidad!
Se quedó viuda con seis hijos, a sus 48 años, entre ellos mi madre. Tuvieron taxis, fábrica de pienso, un colmado impresionante en la zona de Solana, en un pueblo que era una carretera en un cruce de caminos, cerca de Umbrías, Puerto Castilla (para bajar al Jerte)… Hoy es un edificio que está caído en la misma carretera.
Ella vendía todo, la soga, los clavos, productos de farmacia, bolas de alcanfor, dulces, arenques secos, bacalada… todo. Todo!
.- ¿La conociste?
La conocí con siete años. Allí estuve con el segundo de mis tíos, un tal Francis. Con once o doce años yo ayudaba a mi tío en el negocio.

COLMADO de la abuela «La Flor de la Vega», lleno de todo.
.- ¿Y el negocio de tu padre?
Hay una tienda más abajo, en la calle Mayor de Barco, que la montó mi abuelo Manolo, antes de llegar a la plaza. En ella se quedó mi abuela Basilisa, junto con mi padre y mi tío Antonio.
«Te vas a dar una hostia con la vinoteca»
Mi padre, también Manolo, y mi madre vieron que necesitaban montar algo por su cuenta. Primero una empresa de transportes, y luego les salió el local antiguo de unos amigos, y ahí montó Mena. Primero tuvieron el local en alquiler. Mis padres trabajaron mucho, y fueron muy innovadores.

FAMILIA Mena de la Fuente recogiendo el premio Gourmets.
.- Tu padre falleció.
Falleció con 94 años, hace cuatro años. Y mi madre falleció el año pasado.
.- Tu padre estuvo al tanto de tu vinoteca. ¿Qué te dijo?
“Te vas a dar una hostia con la vinoteca, pero dátela si quieres”. A él le parecía mucho negocio para Barco de Ávila.
No te digo que es un negocio boyante, pero lo hemos conseguido sujetar. Nosotros facturamos un millón trescientos mil euros al año.
.- ¿Había cultura del vino?

ESCAPARATE de la vinoteca, en un mar de corchos.
La hemos hecho. En la Noche blanca de Barco, en agosto, ponemos 15 mesas en la calle, y la gente elige entre 14 vinos tintos, blancos o rosados, entre ellos Rioja, Ribera, Ribeiro, uno dulce o semidulce… y servimos cavas por copas.
Contemplar Rioja desde 450 km
.- ¿Cómo ves Rioja desde aquí?
Rioja se vende bien, pero le han comido la partida Jumilla, Galicia, Ribera. Y luego funcionan vinos de Valdepeñas, vinos de Extremadura. Eso aquí, donde palpitan las tres R: Rioja, Rueda y Ribera. Y luego todo lo demás.

RIOJA Alavesa puede beberse muy lejos, pero… hay que mirarla de cerca.
.- ¿Cómo es la vocación de comerciante que llevas en la sangre?
Nunca he venido renegado a la vinoteca. Es mi vida, como fue la de mis abuelos y mi padre.
“Oye, Manolo, ofréceme un vino”. “¿Qué te gusta?”. “Me gusta Luis Cañas, o me gusta Azpilicueta”. Ya sé dónde estás. “¿Quieres probar algo nuevo?”.
Me vuelve loco, pero también tengo que descargar camiones. Y los descargo, y no me encabrono.
Empapado con las vivencias de la abuela Isaura
.- ¿Seguirá la vinoteca de Barco?
Espero que sí. A mí me quedan unos años aún. Me encantaría que siguiera mi hijo Ismael, pero él está muy a gusto en Madrid, que ahora es sumiller en el restaurante Barro (Ávila), y en octubre empieza con la distribuidora del MW Álvaro Ribalta como comercial.

CASTILLO de Valdecorneja, de El Barco de Ávila.
.- ¿Cómo vives la crisis de los pueblos de Castilla, que se van deshabitando?
Barco tenía 3000 habitantes y ahora cuenta solo con 2.400, con las grandes superficies haciendo polvo todo lo que pillan, que ahora han puesto un Mercadona en Béjar.
.- ¿Van a seguir apagándose los pueblos?
Tienen difícil solución, porque aquí no se produce. Todo es del sector servicios… Y ahora sólo queda un tío haciendo miel, otro haciendo dulces, una chica con mermeladas y un chico haciendo quesos de cabra, con una quesería maravillosa.
.- ¿Qué diría tu abuela Isaura de tu negocio?

QUIÉN pudiera escuchar aquellas viejas historias de Isaura.
Mi abuela, estoy seguro, me animaría, me ayudaría. “Me quedo aquí contigo y vamos a vender vino juntos, y a por todas”. Era muy buena. Ella me crió, contándome mil historias… A veces no salía de casa por escuchar aquellas vivencias de las que quedé empapado para siempre.
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Muchas gracias, Julio, has hecho una perfecta radiografía de 43 años de dedicación de alguien que le apasiona y es feliz con su trabajo.
Gracias, Manolo
Una maravilla de entrevista. Manolo es primo de mi marido y es un crack. Yo he vivido una parte pequeñita de su vida y también conocí a la abuela Isaura, una mujer valiente, una madre coraje. Toda la familia es un ejemplo para nosotros y Paloma es mi preferida. Un abrazo gigante para todos.
Gracias, Mercedes
!Qué gente tan valiente!
Conozco la vinoteca de Manolo. Cada vez que voy me pregunto (calladamente y solo para mí) cómo es posible que se haya atrevido a poner este gran negocio en un pueblo tan pequeño.
Y miro alrededor y me digo qué suerte tienen los de esta tierra que pueden tener vinos fabulosos al instante, a precios razonables, vinos que maridan con un buen vivir, una tertulia en los meses de invierno o un refugio acogedor en los días difíciles.
Y qué suerte que estos proyectos sirvan para dar calidad de vida a pueblos pequeños, en lugares difíciles.
¡Ánimo Manolo, que lo que haces es muy importante!
Gracias, Alberto
En esas lágrimas que se le caen al ser consciente de lo que atesora entre manos está todo dicho y hablado.
Para qué más!
Gracias, Begoña
Me encanta la pasión de Manolo Mena. Y que en esa pequeña gran vinoteca estemos todos los territorios representados.
Y como bien dice Julio, Rioja Alavesa se puede beber en los confines del mundo, pero que para gozarla hay que mirarla de cerca a los ojos. Bada polita!
Eskerrik asko, Amaia
Me encanta la familia Mena de la Fuente! Tuve la suerte de trabajar con ellos, solo puedo decir gracias por el trato recibido, familia trabajadora y buen hacer.
Sabéis el cariño que os tengo.
A seguir remando.
Os deseo lo mejor.
Un abrazo.
Josefina
Gracias, Josefina
La historia de los Mena Mañoso reúne todos los ingredientes para ser grande. Una inspiración. Al leerla veo que va como un guante a la mano de este increíble Blog que llevo revisando y leyendo de aquí y de allá todo el fin de semana. Es más que un hallazgo para mí. Un sortilegio. Un yacimiento de historias formidables de todo tipo. Ze gozo!!!
Eskerrik asko, Naiara
Increíble relato de una historia de vinos que va mucho más allá. Bonito homenaje a los que se fueron, Isaura y Manolo padre. Pena no estar más cerca de Barco de Ávila para visitar ese templo de anaqueles de buenos vinos, con estanterías repletas de diferentes territorios vitivinícolas. De viticultores y bodegueras tan divers@s. Aaaaah!
Gracias, Clara
Bueno, bueno! Irrumpo en este rincón del buen periodismo para alabar lo que aquí se hace con profesionalidad y amor a la humanidad.
Son temas ampliamente tratados, que gracias al ritmo imprimido, a la fuerza de una gran exposición inicial se leen de un tirón.
Gracias al ritmo, muy importante, y a las casi 40 fotografías, si no he contado mal. Es un prodigio este blog. Lo vengo leyendo semana a semana. Lo digo porque me parece que debemos hacerlo, porque es de justicia.
No sé si Rioja Alavesa y sus gentes son conscientes de la suerte que tienen!
Gracias, Jane
Qué bonito encontrar personas que no solo venden vino, sino que lo sienten, lo cuentan y consiguen que llegue mucho más lejos. Manuel, Paloma y familia, gracias de corazón por tantos años defendiendo la cultura del vino y por hacer también un hueco a nuestra familia y a nuestros vinos en vuestra casa.
Para toda la familia Valdelana es un verdadero orgullo caminar al lado de personas que aman este mundo tanto como nosotros. Por muchos años más juntos. 🍷💜
Juanje, Juan, Inma y Judit.
Gracias, Judit
Buena gente los Mena.
Era capaz de servirnos a finales de los 80 y principios de los 90 para desayunos, comidas, meriendas, y cenas de más de 100 niños en los campamentos de verano.
Ganas de probar esa vinoteca
Gracias, Miguel
¡Cómo me alegro de la vuelta del Blog a las tareas periodísticas del vino y sus diferentes territorios, tanto globales como locales!
😉
Comparto esa alegría.
Gracias, Daniela
A través de la magnífica entrevista de largo aliento que ha realizado Julio, vemos que la saga de los Mena es una familia de emprendedores desde hace más de 100 años. No les falta iniciativa, ilusión y pasión. Con la vinoteca de Barco de Ávila sentimos la cercanía, el valor familiar y el trabajo de años por convertir su proyecto de vida en un referente. Con su trabajo cuidan el vino y a la gente que lo disfruta. Cuando pasemos cerca visitaremos la vinoteca. ZORIONAK y que sigáis brindando muchos años más. ¡Que no pare de correr el vino! Un abrazo enorme
Gracias, Carmen
Pues ¿qué voy a decir yo de mi hermano? Que es la persona más trabajadora, entusiasta y optimista que he conocido en mi vida y que es idéntico, totalmente idéntico, tanto fisicamente como por su espíritu emprendedor, a mi tío Pepe, el hijo mayor y preferido de la abuela Isaura. Desde aquí le doy gracias a esta abuela por enseñarle a mi hermano los secretos del pan y el vino (con lo que se anda el camino) y a mí los secretos de la transubstanciación, es decir cuando esos dos ingredientes se convierten en el cuerpo de Cristo y son alimento de eternidad. Gracias a mis padres y a mi marido por ayudarle en esta empresa y cómo no, gracias a mi maravillosa cun̈ada por una paciencia y amor incondicional a toda la familia Mena Mañoso.
Hermano, que Dios te bendiga siempre.
Gracias, Lola
Hay una frase de John Wooden (entrenador de baloncesto, ya fallecido ) que me recuerda a Manolo.
Julio nos hace participes de testimonios de personas reales y luchadoras.
Manolo Mena tiene un negocio que le hace feliz y hace feliz a otros.
Pues con eso me basta,…
Felicidades
Gracias, Julian
Muchas gracias Julio por reflejar los milagros cotidianos de las zonas difíciles pero singulares y emblemáticas. Lo que han hecho Manolo y Paloma sí se lo creen porque lo han luchado y lo luchan como nadie. Tienen un valor increíble y son historias que hoy deberían ayudarnos a entender el pasado, pero, quizás, mucho más el futuro. Gracias a ellos por vivir el mundo del vino de la manera en que lo hacen y con esa pasión. Y por crear cultura de vino de verdad. Y a ti, Julio, por darles voz y visibilidad. Ojalá la familia continúe con el negocio e Ismael siga aportando mucho valor al frente del negocio. La abuela Isaura contempla feliz el éxito de la familia y el legado transmitido. Y ese legado continuará, de una u otra forma, con la pasión que Ismael y el resto de la familia viven el milagro cotidiano que sus padres han construido. El mundo y las personas son grandes porque las historias «pequeñas» en lugares «pequeños» dan valor acumulado y grandeza a muchos milagros cotidianos de verdad. Larga vida a los pueblos y a sus gentes, como Manolo y Paloma y la familia Mena Mañoso. Gracias!
Gracias, Pedro
Julio,
Me maravilla la poesía y pasión que pones en tus artículos.
Yo no entiendo mucho de vinos, pero sí un poco de palabras. Y eres seductor escribiendo de los protagonistas de tu blog.
Un abrazo
Gracias, Juan Carlos