
ESE viñedo de montaña que se inclina en Ribeira Sacra sobre el Sil.
Por eso conversamos con Fernando González, de Adega Algueira, en Doade (Lugo), que respira desde hace 47 años el fuego del esfuerzo, el milagro de una entrega inquebrantable al filo de lo imposible.
“Ser viticultor es un compendio de trabajo, intuición, de un esfuerzo titánico, de no darte por vencido…”

FERNANDO González con el dron que saca la uva del precipicio.
Nos acercamos con él a una viticultura de montaña llena de precipicios, una “meiga” buena que te atrapa y te embruja, donde los viñedos desafían la gravedad en un rito de vértigo y bancales que los antiguos moradores llenaron de tierra para las raíces de la vid.
“No sería viticultor si tuviera que trabajar con un tractor, y no estoy hablando mal de los que trabajan con tractor, pero la mía es una viticultura que me apasionó por la dificultad”.

«VITICULTURA heroica» en una fotografía del comedor de la bodega.
La última vendimia en Ribeira Sacra ha desafiado al barranco de esa dificultad que se combate con la madurez de los viticultores con vocación, culminando la campaña más madrugadora y vertiginosa de su historia milenaria.
“Estamos en un lugar mágico, con una viticultura conmovedora, con un punto de dramatismo. Eso luego hay que ponerlo en una copa”.
Una primavera y un verano asfixiantes, con una ola de calor tras otra, aceleraron el latido de la viña. El fuego del Sol obligó a los viticultores a desafiar la gravedad mucho antes de lo previsto, iniciando la llamada “viticultura heroica” el histórico 12 de agosto.

SERVIRSE en una copa la «viticultura conmovedora» de la Ribera.
El cañón del río Sil, en el precipicio de pizarra tallada por la mano del tiempo y los monjes antiguos, presenció el equilibrio poético entre la furia del clima y la rabia del fruto.
“Voy a retroceder al año 1979, cuando por primera vez conocí el lugar. Aquel día marcó mi vida, quedando encantado cual si fuera un Quijote de la Mancha”.
Suspendidos sobre pendientes imposibles de hasta el 80% de inclinación, los vendimiadores de Adega Algueira han obtenido un año más el fruto deseado… ayudados por vez primera por el vuelo de un poderoso Dron de paz.

RAÍL de vendimia por el que hasta ahora se sacaba la uva…
«Ya tenemos los vinos casi rematados»
.- ¿Cómo ha ido la Vendimia, Fernando, tan complicada para tantos en todos los territorios de la vid?
La vendimia en Ribera Sacra fue un anomalía que trajo consigo montones de anomalías. El Clima nos está jugando una mala pasada. Fíjate, hoy es San Mateo. Hace quince años iniciaba la vendimia un día como hoy, 21 de septiembre. Y mira ahora, cuando por San Mateo tenemos los vinos casi rematados.
.- ¿Con cuánto adelanto ha venido este año en Ribeira Sacra?
De un año para otro hemos tenido algunas viñas maduras veinte días antes. Esto no es una broma, pero ya viene anunciándose y consolidándose.

BANCALES para la vid al borde el precipicio.
.- Llevamos años hablando o escuchando hablar del “Cambio Climático”.
Yo voy más allá y ahora hablo del «Clima Nuevo». Esto hay que aceptarlo generando estrategias, que no son fáciles porque el que manda es el Clima y la temperatura.
Un viñedo como el que tengo yo, de 30 y tantas hectáreas en una montaña, con distintas orientaciones, distintas altitudes, distintas variedades, de ciclo corto, de ciclo largo… que todo esto estaba muy normalizado, resulta que ahora la Merenzao madura a la vez que la Mencía, y la Mencía ya se solapa con la Godello… etc.

«LA Merenzao madura a la vez que la Mencía», dice el viticultor de 70 años.
«Ahora tienes que volar. Volar, digo»
.- Así que una vendimia que estaba prevista hacerla en algo más de treinta días…
No. Ahora tienes que volar. Volar, digo. Porque hay que buscar las texturas, el punto óptimo de maduración en el hay que hacer un vendimia de precisión, donde tu creatividad se ve totalmente desbordada porque el que decide no eres tú, es el Clima. Esto es una anomalía enorme.
.- Total, que tu vendimia empezó entre el 12 y el 15 de agosto.
Eso es, con fiestas por toda España, turismo por todos lados… ¿A quién llamas el 15 de agosto para que te venga a trabajar? Si ya hay grandes problemas, imagínate en agosto.

«DIME, ¿a quién llamas un 15 de agosto para vendimiar?»
Así que no encuentras un trabajador, no encuentras un transportista, no encuentras nada, y luego una vendimia así requeriría mucha más gente para sacar esa uva mucho más rápido.
.- Todas esas anomalías juntas ¿cómo se van a notar en los vinos de esta cosecha de 2026?

UNO de sus vinos, disfrutados el pasado mayo.
Nosotros tenemos la suerte de ser una viticultura de montaña. En el caso mío tengo la fortuna de contar con treinta y algo hectáreas, muy diversificadas en varias zonas y en distintas altitudes, en diferentes orientaciones, que esto es lo grande de la montaña a diferencia de una llanura.
Y vas saltando de una a otra como si fuera una montaña rusa.
Viñas con una pendiente del 80% de inclinación
.- Imaginemos que “tienes un viñedo de Mencía que ahora mismo está perfecta”.
Bien, pues me pongo a vendimiarla… Pero claro, a lo mejor son unas fincas juntas de cinco hectáreas. ¿Cuál es el problema?

LA imagen no tiene la calidad debida, pero lo dice todo.
Que o vuelas vendimiando, y quitando la uva, porque lo nuestro no es solo la vendimia, sino la espuerta de la uva (trasladarla del campo a la bodega), que no es coña alguna salir de una montaña por unas pistas increíbles donde al ser viñas con una pendiente del 80% de inclinación te la estás jugando.
.- He visto la gran dificultad en ese precipicio de viñas, ¡con ese despeñadero que he retratado en mis fotos, con el 80% de desnivel!
Este año hemos tenido que hacerlo todo muy rápido.

BANCALES de viñas y piedras fotografiadas desde el río Sil.
.- ¿Cómo va a influir todo esto en tus vinos?
Llevamos años viendo que teníamos que cambiar estrategias de poda. Cosas tan importantes como no deshojar porque el Sol abrasa. Y cuando se acelera todo, como este año con la maduración… Si bien este no es un tema local. Sino general en todos los territorios.
Aún así en Galicia se atenúa un poco por las noches más frías, lo que sea. Pero sigue siendo una gran anomalía.

ANOCHECE en el Sil. El río parece una textura densa de alquitrán.
Cuando no puedes hacer una vendimia nocturna
.- Insisto: ¿Cómo van a ser vuestros vinos?
Si tú acortas el plazo de maduración, pasas del ‘slow food’ al ‘fast food’, te vas a encontrar con un problema. Creo que hemos ido salvando porque al tener ciento y muchas parcelas las íbamos chequeando para ver cuál debía ir primero que las otras. Y así hemos ido conjugando todo eso, atenuando la sobre maduración.
.- ¿Tus vinos se van a salvar?
Estamos muy contentos con lo que hicimos. Pero a costa de qué. ¿Me entiendes? A costa de vendimiar mañana y tarde, permaneciendo vendimiando a las tres de la tarde…

CONVERSAMOS… La mesa se va llenando con mil aromas.
Mis colegas pueden vendimiar de noche en las llanuras. Pero nosotros no podemos hacer una vendimia nocturna. Imposible en una montaña llena de precipicios. ¿Cómo vas a vendimiar así?
.- ¿Qué horario ha tenido vuestra vendimia?
Pues mira, empezamos a las 7 de la mañana, pero cuando ya íbamos a la mitad, ya no era día hasta las 8 de la mañana. Allí estábamos de 8 a 13 horas. ¿Cuántos días te van a llevar algo más de 30 hectáreas de viñedo? Así que teníamos que doblar jornada con la tarde, vendimiando a unas temperaturas que soportábamos hasta cierto momento, y luego tenías que dejarlo.

LEVANTEMOS la mirada, llenándola hoy de Ribeira Sacra.
Jerez ya vendimia la primera quincena de julio
.- Si esto va a más… ¿podemos imaginar cómo serán las vendimias dentro de unos años?
Si seguimos con esta locura, con brotaciones más tempranas, con una anticipación de la floración, con esta carrera en la que hay que arrancar bien en la salida, y con cuajado que se adelanta veinte días… Hay ejemplos en España. En Jerez están ya vendimiando la primera quincena de julio.

EN Jerez ya vendimian en la primera quincena de julio. (Archivo Blog).
Pero esto ya se veía venir.
.- ¿Qué hiciste entonces este año?
Para atenuarlo tuve que innovar y traer un Dron para recoger la uva. Así adelantamos muchísimo porque mi gran problema no es la vendimia, sino la espuerta de las uvas.
Es sacar la uva de la viña y llevarla a la bodega. ¿Te das cuenta? Así hemos conseguido trasladar esa uva de lugares tan complicados, utilizando el Dron, que puede sacar cada vez tres o cuatro cajas de uva.

VUELA el Dron de Adega Algueira entre viñas y bodega.
Con olas de calor desde el pasado febrero…
.- En mayo de este año, cuando os visité, te levantabas temprano para estar a las 8 con el Rotavator en la viña.
Eso lo hago casi todos los días. Soy de los que está muy temprano siempre en el viñedo. Que el Clima nos ha traído locos para todos los trabajos en las viñas. Me levantaba a las 5 de la mañana saliendo para el viñedo porque llevamos olas de calor en febrero, en marzo, abril, en mayo, junio, julio, agosto, en septiembre.
.- Hoy entra el otoño.
Bien, pues nos han anunciado 37 grados. Es una anomalía más. Esto sigue.

EN Ribeira Sacra ha llegado la oración de color del otoño.
.- En octubre habrá seguramente alguna ola de calor más.
Seguro!
Agua para las abejas y los corzos
Algunos están despistados, los que dicen “el calor, ¿qué pasa con el calor?”. Hombre, si duermes climatizado, te levantas y viajas en coche climatizado, estás en la oficina con el aire acondicionado, y vives climatizado… para ti no existe esto.
.- Los animales salvajes saben lo que está pasando.
Estamos viendo que el campo y los animales claman. Estoy poniendo agua para que beban las abejas, para que beban los corzos, porque los pobres tienen que asaltar el viñedo y comerse las uvas por el agua que tienen.
Señores, esto no tiene solución. Y ese es el problema. El Clima no lo vamos a poder arreglar.

EL dron alivia el castigo físico para rescatar la uva de los bancales.
La pasión, como los limpiaparabrisas
.- El Clima cambia, Fernando, pero ¡tu pasión se mantiene intacta!
A ver, te voy a definir la pasión, que para mí es como los limpiaparabrisas de los coches, ¿sabes? No impiden la tormenta, pero te permiten avanzar. Por eso tengo muy claro que la pasión no la podemos perder, porque somos constructores de viñedos.
Llevo 47 años construyendo… Para ello lucho y lucho. Darwin ya lo decía “o te adaptas o mueres”. Estamos buscando continuamente soluciones. Este año gracias al Dron pude sacar una vendimia una o dos semanas antes. Con lo cual no tuve esa sobre maduración que podría haber estropeado el vino.

MOMENTO histórico en la Ribeira, con el dron llevándose la uva.
.- ¡Como para tirar ahora por la borda tu pasión, Fernando!
Nada de tirar por la borda mi pasión, ni mis ganas de trabajar, o la ilusión por mis viñedos. Nada de eso. Hay que ayudarlos. Eso hay que hacer.
.- Fíjate si merece la alegría que recuerdo cómo se te iluminaron los ojos cuando dijiste “hostia, estoy bebiendo la mejor botella de este vino”.

La dulce lluvia de principios de agosto
Bueno, ser viticultor es un compendio de muchas cosas. Y luego elaborador, que ahora estamos elaborando los vinos. Pero sí, es verdad, somos la creatividad que seamos capaces de poner en marcha. Nos hemos acostumbrado a ser creadores y ayudar al viñedo.
Todo eso luego se puede ver y sentir en una botella de vino.
.- ¿Cuál fue tu acierto a lo largo de estos 47 años?
Apostar por las plantas locales, las variedades de uva que tenemos en Galicia.

ALGUNAS variedades de uva de Adega Algueira, en Doade (Lugo).
Ellas me han ayudado a minorizar los efectos del Cambio Climático. Son variedades muy frescas, y muy lentas en la maduración.
La suerte de este año es que tuvimos una lluvia a principios de agosto dulce y preciosa, lo que nos arregló un poco el tema. Sin esa lluvia el vino hubiera sido una cosecha… que no sería la que tenemos hoy.
.- El azar, Fernando.
Sí, en parte es un compendio de casualidades, de trabajo, intuición, de un esfuerzo titánico, de no darte por vencido, y… bueno… Creo que vale la pena.

CASITA apoyada sobre una gran piedra en el precipicio de viñas.
Homenajear a los antiguos viticultores
.- ¿A quién homenajeas cada año, Fernando?
A quienes plantaron aquí en su día un montón de diferentes variedades. Y ahora somos nosotros los que tenemos que ayudar a las plantas, interpretando todo el contexto del campo, viendo cómo puedes seguir siendo creativo con la ayuda del Sol, el viento, la lluvia, de las estrellas, de la nieve, incluso de los granizos.
.- En todo esto ¿qué papel ha jugado este año tu hijo Fabio?

HIJO y padre en el interior de la bodega. (Archivo Blog 2024).
Fabio juega el papel que le corresponde, estando en casi todas las cosas de la bodega, porque Adega Algueira no es solamente agricultura. Nosotros tenemos enoturismo de calidad, intentando emocionar mucho a la gente cuando nos visita, que son miles de personas al año.
Hay que contarles cómo se construye un vino diferente. Hay que ofrecer una visión de cómo se trabaja aquí, y en qué circunstancias trabajamos.

LA Bodega, como si fuera un monasterio más en la zona.
Viticultura con un punto de dramatismo
.- ¡En menudo lugar estáis!
Estamos en un lugar mágico, con una viticultura conmovedora, con un punto de dramatismo. Eso luego hay que ponerlo en una copa.
.- Hablando de tan mágico lugar, este año he visto las viñas desde el río Sil, fotografiando ese viñedo que parece se te viene encima.

EL Sil da paz a la vez que saborea lentamente el Paisaje.
Voy a retroceder al año 1979, cuando por primera vez conocí el lugar. Ese día marcó mi vida, quedando encantado cual si fuera un Quijote de la Mancha. “¡Dios mío de mi vida lo que hay aquí!”.
A mi lado estaba mi suegro enseñándome aquella viña, diciéndome que todo eso estaba abandonado, viñas que la gente ya no trabajaba, pues había emigrado. “Esto es una ruina que ya no sirve para nada”, me dijo.
.- Aquella frase reflejaba bien aquel momento.
Claro, en el pueblo quedaban cuatro viejecitos. Pero mi primera impresión fue como con la novia, como la chica esa que viste decidiendo ese día que con ella querías mantener una relación.

VIÑA Cortezada hace un siglo. (Foto del New York Times).
«Mi novia la viña»
En mi caso, mi novia la viña, este lugar, la magia, pero también el abandono, la impresión de ver la huella humana en kilómetros de viñedo hechos a mano, en bancales, una obra faraónica, cubierta de bosque, abandonada y perdida… Bueno, esto es la trampa de la vida.

FERNANDO con su esposa Ana Delia.
.- “Esto habría que reconstruirlo”, te dijiste seguramente.
Sí. Habría que volver a empezar de nuevo.

SU hijo Fabio González en la viña Cortezada, cien años después.
Y ahora, cada día que bajo a la ribera, que bajo muchas veces, siempre veo algo nuevo. Mi mirada es diferente a la de cualquier persona que lo ve por primera vez. De hecho tantas veces los árboles impiden ver el bosque.
.- ¿Qué ves ahora?
Veo el viñedo como una estampa preciosa, pero… me preocupa más qué tipo de vegetación hay, las orientaciones… todas esas cosas. Como cuando eres médico y le miras la cara a alguien. Ahora quiero ver cómo se comportan los árboles de la ribera, o los animales… Eso también es el vino, que lo construimos en la naturaleza, en la viña.
El Sil en la Historia de la Ribera

LA lentitud del Sil, su cadencia, la belleza que imprime al lugar.
.- ¿Qué papel juega en el viñedo ese río encauzado por el hombre?
Hablemos de la Historia. De algo increíble, que en una Galicia fría y atlántica hubo un tiempo en el que se dieron cuenta que aquí había un efecto invernadero.
Donde tenemos la bodega estamos a 500 metros de altura sobre el nivel del mar, que sería la parte alta de Doade, mientras el río está a 100 metros sobre el nivel del mar.
.- Nada más que a 100 metros, ¡eh!

MANOS de Fernando expresando sentimientos, explicando la Historia.
Suponiendo que la Historia que cuentan sea verdad, ¿qué le pasó a aquella gente que plantó las viñas? Si se dijeron a sí mismos que había que plantar viñedo y hacer vino, se dieron cuenta que “en la parte alta de Doade hay tierra pero no hay clima”, con heladas y mucho frío.
Y en la parte baja encontraron el clima, pero no tenían el suelo.
.- Lo veo venir.
Eso es. Se pusieron a construir unos bancales donde pueda sujetarse la cepa.

BANCALES y más bancales esculpidos en la roca de la montaña.
Recuperar la Historia sin alterar el Paisaje
.- ¡Menudo trabajo, qué hermosa locura!
Tenían la piedra, y se ponen a construir una muralla, casi la “muralla china”, y a partir de ahí consiguen que una uva madure para luego poderla vinificar.
Cuando empecé hace 47 años ya se hacían aquí vinos con 12º de alcohol… ¡En Galicia! Eso nos decía que la Ribeira Sacra era el lugar mágico para hacerlo. Recuperé muchos bancales contando con gente que sabía recuperarlos, lo cual fue apasionante. Era recuperar la Historia y hacer algo por un pueblo.

EL hijo de Fernando, gallego de «lluvia y calma» que diría Miguel Hernández.
.- ¿Qué fue lo más importante que hiciste en esta zona?
Lo más importante no fue el vino ni la bodega. Lo más importante fue recuperar la Historia de un pueblo sin alterar su paisaje. Antes me preguntaste por mi hijo Fabio, que se fue a Londres, dejando todo aquí, hasta que en un momento dado sintió la llamada de la familia, volviendo con su compañera a la aldea.
Eso significa acabar con la emigración. Los gallegos han emigrado, pero nosotros aquí hoy recibimos muchos miles de visitas al año. Así que puede trabajar cualquier chico de la aldea en lo que quiera. Y cuanto más formación, más trabajo van a tener.

UN enoturismo para «emocionar mucho a la gente».
Primero vocación, luego talento y constancia
.- Está la belleza y está la gran dificultad de trabajar aquí. Mira que hay lugares vitícolas… Seguro que no cambias la Ribeira Sacra por ningún otro.
Sabes que los gallegos emigraron llorando por la tierra que dejaban atrás. Marcharon a Argentina, Brasil, Cuba…
Yo encontré el sentido del mundo del vino haciéndolo aquí. Yo no sería viticultor si tuviera que trabajar con un tractor, y no estoy hablando mal de los que trabajan con tractor, pero la mía es una viticultura que me apasionó por la dificultad.

BRINDAR con el corazón abierto y los silencios que lo dicen todo.
.- ¿Qué me dices?
Hay sitios que te atrapan, Julio. Y te voy a decir una cosa: la Ribera, estos trabajos, igual que el mar, no los eliges tú. Te eligen ellos a ti. Ellos te van a dar un plazo de tiempo para que tú recapacites, como en la vocación de un joven que quiere ser fraile.
Lo más importante de esto es que tú tengas vocación. Luego vendrá el talento y la constancia. Trabajar todos los días. Todos. Además de ser creativo, decidir y ser feliz con lo que haces para dejar un mundo mejor. Eso sería lo ideal de un viticultor.
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Como otros muchos viticultores y bodegueros, Fernando y Fabio son parte activa de los creadores de ese lugar tan especial, la Ribeira Sacra.
Antes que ellos estuvieron otros. Pero ahora, con su determinación y creatividad portan un testigo muy valioso, de gran responsabilidad, y contribuyen a que muchos estemos enamorados de ese lugar tan especial.
Y una vez más se constata que los que saben, porque viven a pie de viña, confirman que estamos en un tiempo distinto, con otras necesidades.
Y Fernando y Fabio lo han entendido muy bien. De ahí su éxito.
Gracias, Alberto
Vuelo en ese dron de párrafo en párrafo, bajando a beber viña, vino y agua por esos acantilados de leyenda.
Felicito la manera eléctrica de comunicar la vida vitivinícola de Fernando y Julio, de este Blog que vuela desde Rioja Alavesa a otros territorios de la viña y el vino. Qué gozo!
Gracias, Daniela
Es evidente, como muestra muy bien Fernando, que en la dificultad nos crecemos.
La viticultura es para gigantes que saben ser humildes.
Zorionak, Adega Algueira
Eskerrik asko, Amaia
Me gustan muchas cosas de este artículo entrevista reportaje. En especial cómo define Fernando la pasión: «como el limpiaparabrisas de los coches, ¿sabes? No impiden la tormenta, pero te permiten avanzar». Un sabio
Gracias, Clara