Trujalando palabras con Dounia El Kouissi y Mikel Izaguirre, que han puesto en marcha en noviembre de 2018 el nuevo trujal de Erroiz, que coopera junto a los otros tres trujales de Rioja Alavesa en darle visibilidad al Olivo en la Comarca. Y, a ser posible, en Euskalherria entera.

DOUNIA y Mikel, a las puertas del nuevo trujal de la Comarca, en Lantziego.
Estamos sentados en el comedor de su casa. Están muy contentos porque en la primera campaña olivarera del trujal han recibido las aceitunas de Arroniz de unos 200 olivicultores de la Comarca (de Moreda, Lapuebla de la Barca, Yécora, Laguardia, Baños de Ebro, Viñaspre y Lantziego).
Somos tres personas, pero en cierta manera somos cuatro, ya que la ausencia del abuelo Alfonso Roitegi pesa más que esos 70.000 kilos trujalados en el Erroiz de Lantziego. En la conversación habrá emoción, lágrimas, risas, sueños, expectativas, amor a Rioja Alavesa y al Olivo. Todo dedicado al abuelo, que enseñó a amar a la tierra como es debido. Nosotros hablamos y hablamos -hasta por los codos hablamos- y el Aitona en sus voces danza.

LA ENTREVISTA tuvo lugar en Lantziego, donde viven con sus hijas desde hace tres años.
“La idea era montar un pequeño trujalico y hacer nuestro camino”.
.- ¿Qué significa Dounia?
Vida.
.- Qué hermoso, Dounia. ¿Dónde naciste?
En Meknes, una ciudad de Marruecos, más grande que Vitoria, a la que no he vuelto desde que salí de allí. Voy a hacer 28 años, y vine cuando tenía 13 años.
“Meknes tiene 536.000 habitantes”, interrumpe su marido Mikel, que acaba de informarse en Google, utilizando el móvil.
.- Mikel, ¿cómo te apellidas tú?
Izagirre.

DOUNIA llenando garrafas de aceite de oliva extra virgen, en una mañana fría de enero.
.- Tú eres de Lantziego, Mikel.
Por parte materna soy de aquí. Y por parte paterna soy gipuzkoano, nacido en Placencia de las Armas, en Soraluze. Nací allí porque mi abuelo, el de aquí, emigró con 18 años a las fábricas de Eibar. Mi madre nació en Eibar. Pero siempre hemos estado muy arraigados en Lantziego. Y ahora hemos terminado viviendo aquí, que Dounia y yo, con nuestras hijas, llevamos viviendo en Lanciego desde hace tres años.
.- Dounia, me estabas diciendo que viniste cuando tenías 13 añitos…
Sí. Desde entonces no he vuelto a Marruecos.
.- Llevas ya más tiempo aquí que en tu tierra de origen.
De Marruecos vine con mi familia directamente a Lanciego. Hubo un tiempo que me marché a Vitoria a vivir, pero he vuelto al pueblo. Antes de venir aquí, no sabía nada de Euskadi. Ni una palabra de castellano, ni de euskera. Tan sólo sabía francés, árabe y un poco de bereber. Porque soy bereber.

«Ser bereber en Marruecos es como decir en España “soy vasca” «.
.- ¿Qué significa para ti decir “soy bereber”?
Ser bereber en Marruecos es como decir en España “soy vasco”. Fuimos los primeros que habitamos Marruecos. Cuando los echaron de Andalucía, al volver a Marruecos nos empujaron a los montes.
.- Ahora mismo eres la responsable del Trujal Privado de Lantziego. ¿Cómo os embarcáis Mikel y tú en esta aventura?
Aquí el cabeza pensante, Mikel Izagirre, es el que nos ha metido a los dos en este proyecto porque siempre se ha sentido llamado por este mundo. Llevábamos tiempo pensándolo, hasta que en noviembre de 2018 dimos el gran paso. Y muy contentos, la verdad.
.- ¿Cómo han sido los comienzos del Trujal Erroiz de Lantziego?
Muy difíciles… Mejor que te lo cuente él.

CON cariño, Itxaso Compañón, la Vpta. de ABRA, le llama «mi molinera preferida».
.- Cuéntanos, Mikel.
Todo empezó dos años atrás. Hemos tenido muchísimos problemas con el tema de la documentación para conseguir los diferentes permisos. Seguramente dimos algún paso muy aceleradamente…
.- Perdona, ¿qué te ha pasado en la mano?
Me corté el otro día con un cutter.
.- Continúa…
Nosotros ya teníamos el almacén. La idea nuestra era montar un pequeño trujalico, porque a Dounia y a mí siempre nos ha gustado mucho el aceite. La idea era montar algo pequeño y hacer nuestro camino. Ahí nos encontramos que la legislación en la Rioja Alavesa a la hora de montar un negocio, que no sea bodega, es más que complicada.

JUNTO a los depósitos de aceite de la primera campaña de 2018.
.- ¿Cómo de complicada?
Tuvimos que hacer una fuerte inversión para informes medioambientales, proyectos especiales y un montón de cosas, para ver si obteníamos o no el permiso. Sentimos que era una inversión un poco a ciegas. Pero tiramos para adelante. Al final empezamos a recibir respuestas positivas. Todo ese proceso nos ha llevado más de dos años.
.- Mientras tanto, ¿qué pasó?
Tú tienes que estar preparado para poder atender cuanto antes, porque la inversión era fuerte y teníamos que empezar a amortizarla. Lo nuestro era poner y poner dinero. Ni una pequeña ayuda de las instituciones. “Es un proyecto interesante”, nos decían desde HAZI y la Diputación alavesa. Pero nadie nos ayudaba a la hora de conseguir permisos.
.- Hasta que por fin, en noviembre de 2018 se inauguró el Trujal de Erroiz.
Por fin en 2018, a última hora, peleando y peleando, conseguimos los papeles y pusimos el trujal en marcha, y arrancamos la campaña.

CON una de las máquinas, ‘joya de la corona’ de todo trujal que se se precie.
.- ¿Cuál va a ser el papel en el Trujal de cada uno de los dos?
Mikel trabaja como profesor en la Educación Pública Navarra, en Puente la Reina -toma la palabra Dounia-. Así que el Trujal es mi responsabilidad.
.- ¿Cómo ha sido esta primera campaña?
Antes de empezar estaba llena de incertidumbres. He estudiado, he acudido a varios cursos… pero cuando empiezas, vas de sopetón. No tienes ni idea de a lo que te puedes enfrentar.
.- ¿Qué cursos habías realizado?

Cursos de catas de aceite, de maestra de almazara con la empresa Zeytum, con Jorge Martínez Bravo, que es profesor de universidad. Una persona ideal para guiarnos en un negocio como el nuestro. Jorge nos ajustó bien la máquina, nos enseñó a hacer aceites diferentes, cómo trabajar en cada etapa… La máquina es muy técnica y jugando con ella se pueden lograr los mejores aceites, según lo que se quiera, calidad o cantidad.
.- ¿Era la primera vez que trabajabas en un trujal?
Antes de empezar de verdad, el año anterior, en 2017, hicimos una prueba para nosotros, para ver lo que la máquina daba de sí. Jorge nos ha enseñado, nos ha guiado en este arranque. Es el que nos pone nota.
.- ¿Ha puesto Jorge Martinez nota al primer aceite de este año?
La ha puesto, y muy buena además. Nos ha dicho que le ha sorprendido mucho la calidad del aceite para ser el primer año. Todos los aceites que hemos sacado son Virgen Extra. Los mejores son los de principio de temporada.

EL ACEITE de Erroiz ha pasado la prueba con una «muy buena» nota.
.- La gente en Lantziego ya sabía que ibais a abrir el Trujal. ¿Qué ha pasado a la hora de la verdad?
Al final hemos hecho unos 70.000 kilos de aceitunas, que está muy bien. La verdad es que no esperábamos tantos kilos.
.- Al final ¿cuántos olivicultores han venido con sus aceitunas?
Unos doscientos.
.- ¿Todos de Lantziego?
No, no. De Lantziego no han venido muchos, la verdad. Todos vinieron, vieron, preguntaron, pero…
.- Es el primer año, Dounia.

ALGUNOS olivicultores de Lantziego han venido a «probar» el nuevo trujal del pueblo.
Lo entiendo. Te diré que los que han venido de Lantziego han traído pocos kilos de aceitunas. “Vamos a probar”, te decían claramente. Ante todo yo respeto a la gente, porque aquí hay un trujal municipal.
.- Conozco bien al antiguo trujal, que es municipal desde hace 106 años. Es un trujal de unos 200 años al menos, con el método tradicional de los capachos. Nada que ver con vuestra maquinaria.
Pero la gente está acostumbrada a ese aceite.
.- Algo así ocurrió con el Trujal de La Equidad, de Moreda.
En Lantziego están acostumbrados a ese sabor antiguo y yo lo respeto. A mí también me gustaba mucho ese aceite del Trujal Municipal.
Por otra parte, hay otra gente que lleva las aceitunas fuera de aquí. Este año han venido a probar, a ver qué tal.
.- Entonces, aquí ha venido gente de otros muchos pueblos de Rioja Alavesa.

UNO de sus aceites, mimado por la mano de Dounia El Kouissi.
Sí. Han venido de Laguardia, de Yécora, de Viñaspre, de Baños, de Lapuebla, de Moreda… 70.000 kilos de aceitunas. En aceite, algo más del 20% de esos 70.000 kilos.
.- En qué tipos de aceite se han transformado los aceites de vuestro trujal?
Nosotros tenemos tres marcas. En Eusko Label -cuenta Mikel-, porque nuestra explotación está dentro de Eusko Label, la marca se llama Uxar, que viene de unos olivos que tenemos que se llaman Las Aguzaderas, olivos centenarios que he heredado de mi familia, que los lleva teniendo “toda la vida”.
.- ¿Quién los ha llevado antes que tú?
Mi abuelo… que desgraciadamente falleció el otro día de repente.
.- Lo siento mucho, Mikel.

«EL GEN agricultor» de Mikel le viene del aitona Alfonso Roitegi.
Gracias. Ha sido un palo muy fuerte para toda la familia. Era de Lantziego, Alfonso Roitegi, siempre muy unido a la tierra, el que a mi hermano y a mí nos ha enganchado a ella. El que ha mantenido vivo el “gen agricultor”.
De pequeño siempre veníamos a Lantziego, acompañando al abuelo a la viña, a los olivos, a la huerta. Un mundo que se me ha metido muy dentro.
.- Qué bien, Mikel, qué suerte… Y “Uxar” viene de una de vuestras fincas…
Las Agujaderas se llamaba a la zona donde los jabalíes bajaban del monte y aguzaban sus colmillos. En euskera aguzar es “uxartu”.
Luego tenemos nuestra marca más comercial, que es Erroiz, el nombre del trujal. Viene del conjunto de los apellidos de mi familia: mi apellido riojanoalavés, Roitegi, que es un pueblo de Álava, que en euskera es Erroitegi, que viene de Erro y luego Eizagirre, del apellido paterno, porque mi aita también es parte del proyecto.

.- Veo que habéis trabajado muy bien, incluso los nombres.
Cuando nos sentamos con el asesor, fue muy claro: “Si no vais a apostar por la calidad, me levanto y me marcho, porque entonces no tendréis nada que hacer”.
El aceite Erroiz irá en formato de uno, dos o cinco litros. Es el aceite que hacemos a final de campaña, que sacamos a un 21 ó 22%, y que nos cuesta elaborarlo menos tiempo. Sacamos más litros con menos kilos de aceituna y lo hacemos más rápido.
.- Te falta mencionar el aceite que tiene más calidad, ¿no?
Eso es! El aceite de principio de campaña, que llamamos Oliturri, que viene de otros olivos que se llaman “Los Manantiales”. Manantial es Iturria, pero al ser de aceite, es el manantial del aceite, Oliturri. Este irá en formato de cristal, de medio litro, elaborado a principio de campaña, el que pica y se queda en boca, el que nos cuesta elaborar, teniendo que utilizar 7 u 8 kilos de aceitunas para hacer un litro de aceite.

“Si no apostáis por la calidad, me levanto y me marcho», les dijo el asesor.
.- ¿Y en Ecológico?
El ecológico que elaboramos es para otros, como hemos hecho para la bodega de Itxaso Compañón. Lo hacemos para marcas determinadas, algo que este primer año hemos hecho para tres personas, dos de Lantziego y el tercero de Piparras Ibarra, de Moreda.
.- Mikel tiene una tradición familiar, Dounia. En tu caso, ¿cómo te engancha el mundo del aceite?
Por amor, se puede decir.
“Hay una anécdota llamativa -retoma Mikel con una hermosa sonrisa que le dedica a ella-. Dounia jamás ha prestado interés por venir a la viña, sin embargo al Olivo siempre ha venido, fuera a podar, fuera a recoger aceitunas. A esto nunca ha faltado, y se le ve disfrutar. Lo mismo cuando íbamos al trujal municipal”
.- ¿Por qué te gustan los olivos, y no tanto la viña?
No sabría explicarlo, pero es verdad. El vino no me fascina, pero el aceite me encanta. No sé explicar ahora porqué… tengo que hacer memoria de la infancia, pero me encanta de verdad.
CONTINUARÁ…
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¡¡¡ Qué bueno !!!!.
Ya estoy con ganas de leer la segunda parte, pero con la juventud, la ilusión que se transmite en la entrevista, las ganas de luchar por la calidad, y el asesoramiento de Jorge, excelente profesional, no me cabe duda, de que vais a triunfar.
Ese es mi gran deseo.
Los que amamos lo nuestro, y el olivar y el aceite de Rioja Alavesa es auténticamente nuestro, con el nacimiento del trujal Erroiz, estamos de enhorabuena.
¡¡ Enhorabuena y adelante !!
Qué bien percibir de esta manera tan sincera tu alegría y tu bienvenida a Erroiz, estimado Fernando M. Bujanda. Muchas gracias por tus palabras. Estamos de enhorabuena. Saludos!!
Qué pareja! Enamoran!!!
Muchas gracias, Amaia Urreisti. Saludos cordiales.
Son las 0:30h de la madrugada. Acabo de leer esta conversación tan sencilla como maravillosa. No tengo nada que ver con el aceite… si bien sé que en realidad todos somos como consumidores hijos e hijas de esta cultura del aceite de oliva y el olivar milenario… Estoy diciendo que he leído las palabras de este encuentro, y que casi casi las he escuchado cual si fuera una conversación en alguna radio nocturna. A veces las palabras te acompañan, se te meten dentro de la cabeza, tocan una tecla muy especial, y el tiempo pasa rápido. ¿Cómo sigue la conversación? ¿Por qué derroteros discurre».
Lo leído es algo muy especial. Entiendo que Fernando, que ha escrito su comentario antes que yo, escriba tantas admiraciones. Me ha llegado lo del «gen agricultor» -que yo también creo portar de una manera oculta, pero clara-, lo del aitona que acaba de morir después de insuflar al nieto su amor por la tierra. Es una pareja encantadora, que forma parte de una nueva sociedad vasca que se fragua cara al futuro. Una pareja que ha vuelto de la ciudad al pueblo, al mundo rural. Que cría a sus hijas en Lantziego, tierra de viñas y olivos.
No sé si lo imagino o lo he leído. Ha pasado la hora bruja de la media noche. No sé qué me pasa, pero tengo unas ganas enormes de ponerme una tostada de aquellas de mi infancia, y empapuzarla de aceite de oliva de Rioja Alavesa. Y ponerle un poco de azúcar por encima, como le ponía mi querida ama. Ah, ya veis, las raíces del olivo también crecen en mi corazón de urbanita.
Un placer, enhorabuena y muchas gracias!!
Muchas gracias, estimado Jon Mancisidor. Haces con tus palabras que todo esto tenga sentido. El Aceite de Arroniz, Rioja Alavesa, sus agricultores, los genes de una Comarca generosa que muestra sus vidas. La gente, sí, nuestra querida gente. La que vamos conociendo día a día, con palabras que podéis leer incluso de madrugada. La que siempre acompaña. Un abrazo.
Leí el otro día en el Blog el cierre de un trujal de 60 años, en Oyón. En el post se le hacía un homenaje. Había nostalgia y buenos sentimientos por lo que fue. Unos días después asistimos al nacimiento del nuevo trujal familiar de Lantziego. Me recuerda el ciclo de la vida. Cuántas veces en mi familia ha nacido un bebé y ha muerto uno de los nuestros, o al revés. Ahora hay que dar el Zorionak al nuevo trujal y desearles larga vida y prosperidad. El ciclo de la vida continua
Eskerrik asko, Begoña Tudela. Lo que dices nos ha pasado a otros muchos. Sí, como dices, larga vida y prosperidad a Dounia, Mikel y sus padres. Saludos cordiales.
Vaya pareja de empredendores, con qué ganas y con qué ilusión cuentan los detalles de su Erroiz.
Dounia ha sido muy valiente y me parece mentira viendo esa cara bonita que tiene, como de niña, que se haya metido en algo tan grande y que lo lleve casi exclusivamente ella por lo que acabo de leer. Por otra parte no me extraña. Procede de una ciudad muy especial, preciosa, con una puerta impresionante que da la bienvenida a quien accede a ella. Tuve la oportunidad de conocer Meknes y es increíble, quizá lo más especial de Marruecos, con su río, la gente paseando, una plaza enorme donde escuché una ópera al aire libre..
Larga vida al Erroiz y a vosotros, familia.
Karmele, eres adorable. Qué hermosa manera de dirigirte a Dounia y Mikel. Esta es la familiaridad humana, la gran familia por la que el Blog hace lo que hace con la profesionalidad y con todo el amor del mundo (que diría mi querida amatxu). Ese retrato de Meknes les encantará tanto o más que a mí. Muchas gracias. Saludos!!
¡Qué mejor homenaje para Alfonso que sus nietos hayan puesto en marcha el nuevo trujal! ¡Con qué emoción hablaba del trujal! Alfonso, persona entrañable, sencilla, siempre dispuesto a algo tan valioso como un rato de conversación. Amante de Lanciego desde Gipuzkoa, donde le tocó vivir, de sus cepas, de sus olivos. En la calle El Planillo hay ahora un gran vacío (otro más) que sin duda se rellenará con los nuevos retoños de sus nietas.
Muchas gracias, Javi. Emocionan tus sentidas palabras. Un abrazo.