“Rioja o Jerez son dos de las grandes zonas del mundo… que han acabado haciendo vinos muy baratos”.

TELMO Rodríguez el día de la entrevista con el Blog, el pasado 18 de octubre de 2018.

A LAS 8:45h. estaba viendo al sol del amanecer entre cepas de Labastida.
DAN las 9 de la mañana en alguna iglesia lejana edificada hace cientos años bajo la Sierra de Toloño. Desde la lejanía escucho la primera campanada, justo cuando me presento ante Telmo Rodríguez en la Granja Nuestra Señora de Remelluri, en Labastida.
“Julio, ¡qué puntual!”
Julio Flor / Labastida.
Está junto a una camioneta de la que acaban de descargar distintas variedades de plantas. La mañana es hermosa. A Telmo le acompaña su fiel perra Spoon, a quien ya vi este verano en Lanzaga, la bodega escondida bajo tierra que proyectaron los arquitectos Diego Garteiz y Pablo Basañez y pusieron en marcha su socio Pablo Eguzkiza y él en 2007.

PINTURA de una fachada de Labastida, con un niño que tiene un racimo de uvas en la mano.
Telmo, Spoon y yo entramos en una nave que están terminando de acondicionar para incubar vino en Remelluri. Caminamos y hablamos entre tinas nuevas. Le cuento que estuve este verano con Fernando García, de Comando G, en Ávila, viendo sus garnachas en viñas de montaña, a 1200 metros de altitud -que él conoce bien-.
“Aah, la Garnacha. Ahora es fácil, pero cuando empezamos nosotros (Pablo Eguzkiza y él) en el año 1994 en Navarra con nuestro primer vino ‘Alma’, un Garnacha de Sada (zona alta de Navarra)… Era cuando los periodistas decían “a ver cuándo arrancamos el Garnacho para tener variedades nobles”.
.- Fíjate lo que decían…

ENTRADA de Bodegas Remelluri, fundada en 1968.
Yo he regalado después botellas buenas de Garnacha a periodistas.
.- ¡Cuántos aciertos, verdad, y cuántas burradas no se habrán hecho en el mundo del vino!
Ha sido el fracaso de lo que hemos vendido en forma de palabras, cuando se decía que el progreso es hacer cosas nuevas, y no mirar lo que eras, lo que fuimos. Aquí hemos vendido que el progreso son ‘variedades mejorantes’, viñedos en espaldera, la mecanización de la tierra… Eso era el “progreso”, fíjate. Nos faltó pensar qué era lo más interesante para nuestro país.
.- ¿A partir de cuándo sabe uno lo que es “lo más interesante para nuestro país”, Telmo?
A partir de cuando has viajado y viajado mucho, cuando ves viñedos y viñedos, cuando pruebas muchos vinos. A mí nunca me ha interesado el “nuevo mundo” (por América). Cuando estudié fuera, en Francia, lo típico era marchar a América… Tampoco está mal, eh! Pablo se fue a Dominus (California), pero yo dije que permanecería en Europa.

TELMO Y PABLO fundaron la Compañía de Vinos Telmo Rodríguez en 1994.
.- Pablo Eguzkiza, tu socio en la Compañía de Vinos.
Mi socio, sí. A mí me interesa el “viejo mundo” y no me interesa nada el “nuevo mundo”. Porque al final tenemos que saber lo que somos nosotros para evolucionar, para avanzar…
Pero dime, Julio, ¿cuál es tu idea de entrevista, de qué quieres que hablemos?

EN esta mesa, con un buen café, tuvo lugar una larga conversación con Telmo.
Quiero hablar con el irundarra Telmo Rodríguez de sus hechos. Poner un hilo de cobre entre él y vosotros para que llegue tal cual es. El mundo vitícola ya sabe bien quién es. O eso cree. Un enólogo formado en Francia que decidió conocer, sembrar, recuperar, multiplicar viñedos en distintas zonas de la geografía vasca y española. Un creador que partió de cero hace 25 años, cuando “solo” tenía pasión, sensibilidad y un gran amigo como socio.
Y desde esa “nada” inició un viaje excitante para hacerse con viñas históricas desde Navarra a la Castilla Medieval, pasando por Rueda, Málaga y sus montes de La Axarquía, Aragón, Toro, Ribera del Duero, Lanciego, Lanzaga, Gredos en Ávila, vuelta a Remelluri, Ollauri en La Rioja, Ourense, Cebreros, Las Beatas y Tabuérniga en Labastida, Ribera del Duero…
De ese gran viaje podemos hablar. Un viaje genial.

La Compañía de Vinos de Telmo Rodríguez tiene hoy 355 parcelas en el “viejo mundo” de España, con 43 variedades de uvas autóctonas de aquí y de allá, desde Labastida a Ávila, desde Ourense hasta Alicante, de Burgos a Málaga… Tengo todo eso presente antes de contestar a este “resucitador de viñas”, como le han llamado otros.
Pero antes de descubrir mis cartas -de qué quiero hablar-, pienso que no muy lejos de nosotros esperan las uvas de su viña Las Beatas, la finca de 1,9 hectáreas bendecida por Robert Parker. Ese Tempranillo sabe que le quedan pocos días en los dominios de Telmo para pasar a las tinas. Igual que a tantos racimos de la Granja de Remelluri, porque -aunque suelen ser de los últimos en vendimiar- estamos en tiempo de Vendimia.
Le diría a Telmo -aunque sé que lo adivina- que no he venido hasta la Granja de Remelluri a hablar de la buena cosecha que les espera ansiosa.

BOTELLA de Las Beatas, el vino de Telmo que obtuvo los 100 puntos Parker.
He venido a vendimiar sus palabras de toda una vida dedicada al vino y al viñedo. Quiero conocer sus hechos (que ese es uno de sus verbos preferidos), insisto. Saber en qué momento de su vida se encuentra uno de los vitivinicultores más notables de Euskadi. Y de España. Una especie de viajero veneciano Marco Polo que salió del Bidasoa, para entender el mundo del vino y ser conquistado por los viñedos del Estado español.
Marco Polo dio a conocer la Europa Medieval del siglo XIII y XIV. Habló de Asia en sus crónicas (y precisamente hoy parte Telmo una vez más para Asia, de gira). En su viaje de 25 años, desde 1994, Pablo y Telmo han visto mucho más de lo que nos han contado hasta ahora. Confío que con sus palabras veamos algo de todo eso que aún no ha contado.

«LOS DE LABASTIDA» se fotografiaron juntos el pasado junio en Lantziego.
.- En la “inauguración” de la Bodega Lanzaga en Lantziego, Pablo habló de veinte años.
Bueno, es que desde que empezamos a pensar hasta que hacemos las cosas tardamos mucho. Son más bien 25 años. Pablo y yo somos productores muy lentos, de hecho muchas veces hemos hecho proyectos que yo le decía: “Pablo, tío, esto tenemos que ponerlo en marcha ya”, porque, claro, nunca estamos contentos, siempre vemos que se puede hacer mejor.
De hecho, muchos vinos tardaban y tardaban… Al final yo le decía “Pablo, vamos a embotellar”. Sabía que lo podíamos hacer mejor, pero había que embotellar. Hemos tenido proyectos que han tardado mucho. Nos ha ocurrido con viñedos de aquí, en Rioja Alavesa. Las Beatas la compramos hace… más de 25 años. O un proyecto que tenemos en Ribera del Duero, que llevamos desde el año 98 haciendo viñedo -tenemos ya 22 hectáreas – y consideramos que el proyecto no está aún empezado.
.- Quieres decir que la gente aún no conoce ese proyecto de Ribera del Duero.
Hemos hecho un trabajo increíble en esas 22 hectáreas y la gente no lo conoce. No lo conoce. Somos lentísimos.

EN una cata de sus vinos de la Sierra de Málaga.
.- En vuestro largo viaje de 25 años, Pablo y tú os habéis ido hasta Málaga.
Nosotros somos del noroeste, algo inconscientes, que nos gusta el límite del Atlántico. Nos gusta el norte, porque somos de aquí. Pablo es navarro y yo soy de Irún, y nos gusta el fresco. Pero Málaga fue otra locura, con un mensaje reivindicativo de cómo el vino más famoso de nuestro país lo hemos abandonado y a nadie le ha importado nada. Ir a Málaga es una declaración de intenciones.
.- ¿Qué vino haréis allí?
Haremos un vino que no es comercial, que no va a tener éxito, que nos va a costar dinero toda la vida, pero con ese vino de Málaga reivindicamos un país, una país que ha sido muy interesante. De hecho, el vino dulce de Málaga, las montañas de La Axarquía y las montañas de Málaga… ¡ es increíble que Málaga no interese cuando le ha interesado a Alejandro Dumas, o a Shakespeare! Así somos. Tiene que venir un viajero inglés para que te des cuenta de lo que tienes. Málaga ha sido para nosotros una especie de heroicidad.

BARRICA de piedra a la entrada de la Granja Ntra Señora de Remelluri, en Labastida.
.- España es un país muy rico en vinos, bien lo saben los que se lo han bebido.
Es una pena que solo se hagan proyectos comerciales como meras inversiones. Es lo que vemos. Nosotros hemos estado en Rueda cuando Rueda no era importante. Luego hemos visto esa especie de llegada de todas las bodegas a mamar de la vaca.
Nos da miedo. Nosotros hemos sido unos de los descubridores de Valdeorras y ahora vemos con gran miedo la llegada de las bodegas que vienen a ordeñar la vaca. “Ahora que se ha puesto de moda, vamos a ganar dinero”, dicen.
Es una pena que las historias de éxito de nuestro país, como Rioja o Jerez, han acabado, o hemos acabado, haciendo Riojas muy baratos, Jerezes muy baratos, sin darnos cuenta que son dos de las grandes zonas del mundo.
.- Y no se ha tocado fondo en ese sentido… ¿o sí?

TELMO EN LA BIBLIOTECA de Remelluri, donde conviven vinos y literatura.
Más que tocar fondo… Pero déjame decirte que no quisiera ser muy crítico en esta entrevista, porque estoy en una fase súper positiva.
.- ¿Desde cuándo estás en esta fase, Telmo?
Desde que estoy contento. Nosotros hemos luchado mucho. Date cuenta que con la Compañía de Vinos comenzamos de cero, sin dinero apenas, sin tener nada de lo que necesitábamos para hacer buenos vinos.
.- Hace ya casi 25 años, en 1994.
Es una anécdota muy bonita. Pablo y yo nos conocemos el año 1987 en Burdeos. Allí nos encontramos un navarro y un irunés en Burdeos, conectando desde el primer día. Los dos éramos muy diferentes, pero tuvimos una buena sintonía y seguimos juntos con momentos buenos y malos.

EL periodista y Spoon acompañan a Telmo en coche a visitar sus viñedos de Labastida.
Empezamos la Compañía de Vinos, pidiéndole a mi padre 500.000 pesetas para empezar. Y no me las dio. Lo que sí hizo fue firmarme un aval ante un banco. Me hizo esa cosa como de educación. Tú te las apañas. Y así empezó la Compañía. Éramos dos buenos enólogos con un crédito de un banco.
.- Con muy poco dinero…
Al final no tener dinero es genial, porque así no haces muchas tonterías. Empezamos muy poco a poco, con mucho esfuerzo, sabiendo lo que queríamos, sin nada, pero con muchas ideas. Es una aventura muy bonita, genial.
.- Me has dicho que estás en una fase positiva… desde que estás contento.
La verdad es que no nos podemos quejar porque siempre nos ha ido bien. Eso sí, hay mucha gente que nos ha ayudado mucho. Al principio teníamos que vender todo fuera, porque aquí la gente no nos hacía ni caso, pero no nos ha ido nunca mal.

«FUE un día memorable», dice Telmo mirando una botella vacía, llena de palabras escritas.
Ya os habéis dado cuenta que Telmo habla siempre en primera persona del plural, teniendo muy en cuenta a su socio y amigo Pablo.
“Éramos conscientes de nuestras limitaciones. Es verdad que al principio se nos criticaba porque hacíamos vinos baratos. Por supuesto que sabíamos lo que era el gran vino, lo que eran los grandes sitios, pero éramos conscientes que no podíamos pretender hacer un gran vino si no teníamos aún los mimbres para ello. Si no, hubiera sido un fraude.
.- Y llegó “Alma”, con la Garnacha navarra de Sada.
Ese fue nuestro primer vino, que no llegaba a 200 pesetas. Hoy sé que elaborar vinos sencillos nos ha hecho más interesantes. Yo era más conocido por Remelluri, porque cuando llegué el año 89 a Remelluri era un surfero y aquí ser revolucionario era muy fácil porque estaba rodeado de gerentes de bodegas que no entendían a aquel joven de pelo largo.
.- Empezaste a labrarte cierta fama de «L’enfant terrible» de Remelluri.

Tenía fama de L’enfant terrible, que algunos todavía me llaman así, aunque ya tengo 56 años… Pero chocar en Rioja era muy fácil. Yo también me aproveché de esa imagen. Pero luego me iba con Pablo -que aún lo tengo muy presente – a aquellos viajes en una furgoneta, siempre llena de cosas, al Duero, donde fermentábamos vino en una cuadra. Todo ha sido una aventura genial.
.- Una imagen hermosa y poderosa.
Hemos bajado a Málaga cuando no teníamos un duro. Mis importadores me decían “oye, ¡para qué haces un vino de Málaga si tenéis todo por triunfar!”. Y es verdad que teníamos esa facilidad de que todo lo que hacíamos tenía sus resultados. Ha sido una gran aventura en la que sabíamos hacer las cosas, conociendo las limitaciones.
.- ¿A qué limitaciones te refieres?
No estábamos dispuestos a aprovechar esa especie de ventaja por ser enólogos formados en Burdeos, de hacer una receta más, un vino macerado con una madera un poco bueno, y decir “ya está, ya hemos hecho el gran vino”. No. No. Eso hubiera sido ir en contra de nuestros principios. Estábamos a gusto haciendo una garnacha sencilla, o un Rueda, pues sabíamos que para acometer nuestros sueños, teníamos que tener éxito.

A LAS 8:30h. clareaba en Labastida. A esa hora había ya muchos tractores en marcha.
.- ¿En qué sentido el éxito es importante?
Alguien que tenga la ambición de hacer cosas muy buenas tiene que tener éxito. Porque al final el éxito te permite comprar viñas y hacer las cosas que quieres, o sacrificar mucha cosas. Teníamos que convertirnos en una empresa que hacíamos vino, y teníamos que tener éxito. Y con el medio kilo que me prestó el Banco teníamos que tener éxito y hacer las cosas bien.
.- Comprar una viña fue un éxito, seguramente.
Lo fue. Comprar barricas fue un éxito… Teníamos que tener músculo para hacer lo que hacemos ahora. Ya te digo, en Málaga hemos invertido desde al año 1996 y seguimos invirtiendo porque allí no ganamos un duro. O en proyectos como Ribera del Duero, donde llevamos invirtiendo casi 20 años, desde 1998.
.- Los actores hablan del “veneno” del teatro, de la dependencia que crean las buenas obras de las artes escénicas. ¿Cuál es el veneno de la viticultura, quién te lo metió?
Nosotros somos una familia de Irún de toda la vida, de Beraun, viviendo en una casa antigua que tiene 500 años.

NESTOR y Oteiza, amigos de los Rodríguez Hernandorena. Durante un tiempo vecinos de Irún.
.- En Irún vivieron también Nestor Baterretxea (a quien tu padre Jaime traía a la granja de Remelluri) y Jorge Oteiza.
Mis padres bajaban todos los días a estar con Nestor y con Jorge. Somos de Irún, la república del Bidasoa. Quiero decir que yo soy hijo de mis padres, y de una educación muy interesante. Mi padre fue presidente de Aranzadi, le gustaba mucho la Historia, y al final por casualidad vinieron a Remelluri, no para hacer vino, sino porque teníamos un médico que era riojano y les decía que había que traer los niños a la Rioja.
.- Así acabaron en esta Granja histórica de Labastida, en Rioja Alavesa.
Aquí se dieron cuenta que todo estaba en venta. Los palacios más bonitos… Y lo que más les gustó fue una casa abandonada en Remelluri, que estaba destrozada, una casa sencilla. Y les engancha el lugar. Total, que compran Remelluri, donde estuvimos nueve años sin luz, y veníamos aquí… Éramos los de La Granja, una especie de hippies que veníamos de Irún con pantalones rojos.
Mi padre descubrió que Remelluri es seguramente la propiedad más interesante de toda la Rioja.

DURANTE nueve años, en esta cocina de Remelluri no hubo luz eléctrica…
.- ¿Por qué lo dices?
Es una propiedad del siglo XVI que se abandona con la desamortización de las propiedades de la Iglesia. Nosotros éramos tres hermanos y para un niño de Irún venir a la Rioja, y dormir en una cuarto al lado del camino, por donde pasaban todas las mañana gente que venía de San Vicente de la Sonsierra en mula a labrar.
.- Qué hermosa imagen!
Yo he tocado la Edad Media. Para mí Labastida era la Edad Media. Venían aquí con la mula, se labraba, y aquí debajo de casa estaba un rebaño de ovejas, e íbamos con Nemesio, el pastor a sacar las ovejas y pasábamos el día en el campo. Con mi padre estábamos todo el día buscando lagares rupestres, y todas las cuevas que había aquí de antiguos eremitas.
Cuando nadie hablaba en Labastida de lagares ni eremitorios, nosotros ya teníamos censados un montón de ellos en la zona. Así que … solo tienes que trasladar esa educación y esa sensibilidad al mundo del vino.

LAGARES que hablan de una enología primigenia de los siglos XIII-XV.
.- Tu padre trajo a Remelluri a grandes artistas y creadores, Basterretxea, Atxaga, Mikel Laboa, Menchu Gal…
El gran mérito de mis padres es que sin decir nada han protagonizado varios hitos. Creo que después del Medoc Alavés, ellos ha hecho el proyecto más bonito que ha habido en la Rioja. No ha sido un proyecto industrial. Ha sido un proyecto muy profundo.

EL escritor Bernardo Atxaga en una botella con vino de 1996 en Remelluri.
A mi padre le interesaba más invitarle a Bernardo Atxaga que invitarle a un comerciante. Aquí tienen todos tinas con sus nombres. En esta casa tenemos cuadros de Menchu Gal, de Gaspar Montes Iturrioz, un cuadrito de Eduardo Chillida (los señala porque estamos rodeados por ellos).
.- Tú aita Jaime Rodríguez Salís ha cumplido ya los 90.
Sí. Su mérito, además de tantas cosas, es que a sus hijos nos han inyectado la Rioja. Una vez vino aquí el presidente de Cune alabando esta casa. Mi padre le dijo “¡Lleváis aquí ciento cincuenta años en la Rioja y nunca os ha interesado la Rioja! Habéis tenido la oficina en Bilbao y no habéis entendido nada de todo esto”
.- Para entender bien una Comarca, hay que vivirla.

OBRA de la pintora Menchu Gal, titulada «Vendimia»

OBRA «El almuerzo» del pintor Gaspar Montes Iturrioz (Irún 1901-1998).
Eso es verdad. Eso ha sido muy importante en mi educación. Creo que generamos una simpatía tanto en Labastida como en San Vicente porque hemos aprendido a amar este sitio.
Mis padres no han venido a ganar dinero, sino a trabajar cincuenta años, a meter todo el dinero que tenían en recuperar Remelluri, haciendo un gran trabajo conmigo y con mi hermana Amaia. Eso es bonito, que mi padre no era un inversor. Que mi padre entendió la Rioja, ha hecho un proyecto increíble que no ha inventado, sino que ya estaba aquí.
El jueves de la semana pasada hicimos una cena…

TIM ATKIN estuvo hace dos semanas con bodegueros de Rioja en Labastida.
.- ¿En la que estuvo el famoso prescriptor de vinos Tim Atkin?
Sí. Fue muy bonito porque estuvimos aquí catando todos los vinos -está muy bien abrir las casas y compartir-. En esa cena estuvieron bodegueros de aquí y de allá. En un momento de la cena, Abel Mendoza, de San Vicente, dijo “joé, qué años más buenos lleváis aquí en Remelluri!”.
«Es Remelluri quien tiene algo especial -les dije-. Por eso estaban ya aquí los monjes, protegidos por el Toloño». Decía Abel Mendoza que no hay uva tan buena este año como la de Remelluri. No hemos tenido ni oidio, ni botritis, ni hemos sufrido el granizo….

MONJES dibujados en la Vendimia de las viñas alavesas de la Granja de Remelluri.
“Lo que tuvieron que rezar los monjes”, dijo Abel.

EL SOL del otoño acariciaba el otro día casa, viñedos y moradores de Remelluri.
Es un sitio mágico que mis padres han sabido rescatar. El “veneno” es también la educación y una sensibilidad para entender los sitios, que eso es lo que hemos hecho aquí en Remelluri. Ese es el «veneno de la viticultura» que yo mamé en Remelluri, el que nos metió mi padre.
CONTINUARÁ…
Suscríbete a nuestra Newsletter
Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing
Recibe nuestras novedades
Newsletter
Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing
La pasión de tu padre Telmo ha sido escuchar. Encontraba interés en todo lo que le decíamos. Sentía respeto por las gentes de esta zona. Admira la enorme sabiduría de monjes y curas. Ante la improvisación prefería la observación.
De aquéllos catarros De Diego, distraídos en veranos de Elciego y Labastida supisteis leer la esencia de nuestro largo pasado.
Al comprar una vieja puerta en Haro, adivinasteis la nobleza de muchas familias. Huisteis de la forma de vida de los veraneantes y comenzasteis a apreciar nuestras formas de vida.
Me gusta que Julio entre por esa senda, la que lleva a considerar el legado de antigüedad y buen hacer.
Muchas gracias, Victoria Cañas. Esa senda es la Senda. Lo dice bien Telmo, y estoy de acuerdo: «Progreso… es mirar lo que eras, lo que fuimos». No creo haberla abandonado desde el principio de este Blog. Está presente en tantos y tantas de vosotros que nos marcáis bien el camino. Un abrazo
Antes de comentar nada, os tengo que decir que me he leído la conversación dos veces. Es superguay. El Marcopolo del Bidasoa Telmo Rodriguez es, además de guapo, un tío de al pan pan y al vino vino. Sus palabras son estupendas. Si sus vinos son tan buenos como su vinos, sin pelos en la lengua… Aúpa ahí!
Muchas gracias, Txiki. Tú sí que eres! Saludos cordiales, relectora.
Amanecer en el Metro leyendo una entrevista como ésta! Es un lujo. Vino, Viajes, Cultura, Amor a lo propio. Ese hilo de cobre funciona muy bien, Julio Flor. Nos llega íntegro. Pareciera un buen programa de radio. Las fotos son descriptivas. Esa biblioteca, la cocina, el café, los cuadros, Oteiza y Néstor. Gracias. Hay música en el ritmo de las palabras. Gracias. Espero la próxima entrega con Pasión. Qué familia!
Muchas gracias, Begoña Tudela. Me encanta que te hayas fijado en el hilo de cobre que trenzamos los periodistas entre el entrevistado y vosotras. Un abrazo.
En el blog del día pasado un artículo de Miguel Larreina contestaba a un técnico que decía que el Priorat y Rioja Alavesa… Son como dos gotas de agua.
Hoy Telmo dice: «¿Tienen que venir los de fuera para comunicarnos que somos buenos?.
Ese es el problema, que miramos mucho el espejo retrovisor y muy poco lo que tenemos delante de nuestros ojos.
Así, es muy complicado que hagas un excelente trabajo, y que los de la zona no consigan visualizarlo ni hablar bien.
Parece que tenemos una gran rivalidad entre nosotros mismos, y eso no es bueno.
Hace muchos años, yo conocí al padre de Telmo. Un buen hombre, hablaba después de pensar lo que iba a decir, hoy su hijo sigue haciendo un magnífico vino y aunque con su juventud es más dicharachero, se trabaja sus viñas, bodega y vino como lo que es….. Un gran profesional, no en balde tiene el reconocimiento internacional de sus vinos.
Telmo igual que su padre defiende este magnífico e idílico lugar, este paisaje, esta cultura y este buen trabajo de viticultor.
Y por último, la entrevista realizada por Julio Flor consigue que se convierta en poesía.
Qué más podemos pedir???
Muchas gracias, Dalmacio. Por expresar tu valoración, recogiendo en tus manos un buen puñado de la tierra. Saludos!
Un honor tener personas en nuestro país tan emprendedoras, creativas y valientes como Telmo Rodríguez, que se han convertido en un referente mundial.
Remelluri, qué lugar tan especial y qué suerte que mantengáis vivo el legado y sabiduría de vuestros aitas! Es una bonita historia, un bello relato cargado de pasado, presente y mucho futuro.
Una delicia de entrevista. Mila esker!
Mila esker, Lea Madariaga. Saludos cordiales!
Enhorabuena Julio por la entrevista. La he leído dos veces por lo interesante que resulta. Ya estoy esperando la continuación.
Telmo, una persona con una visión extraordinaria que ha colocado con uno de sus vinos, Las Beatas, a Labastida en boga por todo el mundo.
Una gran familia, amante y conocedora de los suelos.
Enhorabuena por el gran trabajo que están realizando.
Muchas gracias, Jon Andoni Rementeria, actual campeón de España de Sumilleres. Saludos cordiales.
Graciaaasss, de una enamorada del rural, de su potencial, de una historia común que nos une.
Muchas grqcias, Salome. Saludos cordiales.
Recuerdo lo ilusionado que Jaime Rodríguez Salís estaba cuando tuvimos que hablar con él, mientras preparábamos el libro ”El olivo de Rioja Alavesa, un compañero centenario”.
Recuerdo mucho la entrevista, sus vivencias, su amor a Remelluri, a Rioja Alavesa, a la vitivinicultura y al olivo.
Recuerdo cuando le preguntamos por su profesión y nos narra una anécdota de su madre, donde piensa que Jaime no necesitará ningún titulo para defenderse en la vida.
Los hechos han ratificado lo que su madre pensaba, y sus éxitos profesionales en múltiples facetas han sido importantes.
Su llegada a Rioja Alavesa ha sido significativa para la recuperación del olivo y el aceite de la zona, gracias a Jaime y esa característica personal en su vida, de visionario y pionero en los diferentes temas que acometía.
Amaia, Telmo, que vuestro padre descanse en paz en Santa Sabina, y vosotros sentiros orgullosos de él.
Muchas gracias, Fernando Martínez-Bujanda. Un abrazo.
Como hijo de irunesa que soy, siempre he tenido en alta estima a este ilustre irunés que ha sido Jaime Rodríguez Salís. Un hombre que ha hecho mucho por la cultura y la historia de Irún, por descubrirnos sus orígenes romanos y su relación con el famoso Oiasso de hace dos mil años. Un hombre aficionado a la Arqueología como él era hubo de sentirse maravillado por los misterios ocultos de esa Labastida que él descubrió hace medio siglo. Sus aportaciones en este tema también fueron importantes y a este respecto me vienen a la memoria los dos Congresos bastidarras que organizó en los noventa. Como estudioso de la Historia de Rioja Alavesa quiero destacar hoy una pequeña joya con la que nos obsequió hace una década, un librito autoeditado sobre uno de sus grandes amores, de sus grandes legados: la Granja de Nuestra Señora de Remelluri. La descripción de aquellos años setenta de la DO Rioja es sencillamente memorable, uno de sus regalos que más agradeceré. Mila esker, Jaime.
Muchas gracias, Miguel Larreina. Saludos cordiales.
Era un 12 de octubre, era un puente festivo, y el último Cónsul de Bilbao me llamó para visitar La Rioja. Nuestra primera visita concertada la hicimos a López Heredia, donde se volcaron.
A continuación, y sin avisar, entramos en Remelluri, convencida de que estaba cerrada, tuvimos la suerte de que nos vio Jaime y se puso a nuestra disposición para no incomodar a ningún hijo, y se esmeró en abrirnos su bodega y su corazón.
Nos acompañaba María José Basterra, notaria, y Jaime que aprendía de todos, valoró su profesión como una de las más valiosas por su contacto con la sociedad real al escriturar actos muy relevantes de la vida de las personas.
Alabó el saber y la Ciencia que la Iglesia nos había legado, lo que significaba esa Granja para esa comunidad religiosa y el valor de la Ermita y la necrópolis para aquellos legos.
Eso hemos querido ser los dos, aprendices de lo eterno. Gracias Jaime.
Muchas gracias, Victoria Cañas. Un cordial abrazo