Feb 27, 2022

Rioja, sí, pero Rioja Alavesa es realmente la zona fetén

 

Toda una vida enológica en la misma empresa. Treinta y ocho años lleva trabajando Roberto Rodriguez Martinez en Bodegas Palacio. Algo que este año toca a su fin. Tenía 22 años, “un niño” dice él, cuando entró a trabajar en la centenaria bodega de Laguardia.

Roberto Rodríguez Martínez

ROBERTO Rodriguez fotografiado en el interior de la bodega por su hermano Josemi.

A sus 60 recién cumplidos, Roberto ya ha empezado a despedirse de la bodega que fundara Cosme Palacio en 1894… aunque nos asegura que seguirá vinculado al vino. No con una bodega que produzca TRES millones de botellas anuales, sino con una más modesta que tenga, eso sí, la misma magia.

El porrón del abuelo Teodoro

Por primera vez pido a las lectoras/es del Blog que se comprometan a leer las dos partes de esta conversación que comienza hablando de su abuelo Teodoro Martínez, y concluirá de igual manera.

Roberto Rodríguez Martínez

TEODORO Martínez limpia comportones al comienzo de la Vendimia. (Foto Lorenzo Ugarte).

El abuelo materno que tuvo viñas y elaboraba su vino de cosechero en Laguardia es para Roberto un ser fundamental, tanto que lo expresará diciendo que el abuelo corre por sus venas.

Mi recomendación trata de advertir al lector-a que no entenderá bien la carrera profesional del enólogo de Laguardia, una carrera de fondo, si no llegamos con él a la meta. Creedme si os digo que la maratón de palabras merece la pena. Y la alegría.

Enólogo de la única bodega centenaria de Laguardia (I)

Roberto Rodríguez Martínez

ROBERTO Rodriguez Martinez, el día de la entrevista con el Blog.

.-¿Cómo se te han pasado estos 38 años?

Como la vida, rapidísimos. Echo la vista atrás, y todavía recuerdo con mucha frescura cuando empecé. Es impresionante cómo la mente conserva los recuerdos.

.- Tráelos al Blog, por favor.

Los comienzos estuvieron llenos de ilusión…

Estudié Químicas en Logroño, pero mi relación con el Vino nace con mi familia. Mi abuelo tenía viñedos y elaboraba vino. Cuando murió mi abuelo, mi madre Encarna heredó y gestionó los viñedos.

Recuerdo con nitidez cuando estaba en casa de mi abuelo Teodoro, al que le veía mover los vinos. Aaah, aquellas vendimias suyas era un fiestón.

Roberto Rodríguez Martínez

VENDIMIA en Laguardia. Imagen de Lorenzo Ugarte que se agrandará con el paso del tiempo.

.- A los ojos de un niño la vendimia tenía que ser un juego maravilloso.

Se vendimiaba con ganado, que para acarrear las uvas se utilizaban los comportones. El concepto era mantener el respeto con la uva para que llegara entera.

El enólogo que comenzó a beber siendo un niño

.- ¿Qué te transmitió el abuelo Teodoro?

Mira, yo empecé a beber vino con mi abuelo en un porrón con 6 ó 7 años. Y de hecho yo me lanzaba al porrón directamente en cuanto llegaba a casa de mi abuelo, y le metía un envite.

.- Jajaja, aquel vino de cosechero.

Roberto Rodríguez Martínez

NIÑO de Laguardia pasea entre comportones, EN TIEMPO DE VENDIMIA. 

Era vino a granel que compraban los corredores, o las bodegas, que luego lo embotellaban para los bares de Vitoria, de Bilbao o Donosti.

.- Para entonces ya existía Bodegas Palacio en la parte baja de Laguardia, donde estamos hoy.

Bodegas Palacio se funda en 1894, hace 128 años. Esta bodega es parte importante de la cultura local, de Laguardia en especial. Aquí había muchísima gente trabajando. Generaciones enteras de laguardienses han trabajado en esta bodega.

Hay fotografías antiguas en las que la gente realiza actividades habituales, metiendo botellas de vino en cajas de cartón, o en salones donde trabajaban 40 ó 50 empleados.

Roberto Rodríguez Martínez

Roberto Rodríguez Martínez

DOS miradas de la bodega, desde arriba, y desde abajo, mostrando la villa amurallada.

.- ¿Desde cuándo eres consciente de la existencia de la bodega, que había «nacido» 67 años antes que tú?

Mi padre trabajó aquí como chófer. Se encargaba de llevar en un camión el vino embotellado todos los días a Bilbao. Empezó a trabajar cuando la bodega aún pertenecía a la familia Palacio. De hecho, yo conocí a algunos Palacio, siendo muy niño, a través de mi padre.

De niño, imagínate, montarme con seis años en un camión para hacer un pequeño viaje por la zona con el camión Pegaso que conducía mi padre… Aquello era una auténtica diversión.

El azar

.- Josemi, nuestro admirado fotógrafo, es el mayor de los hermanos.

Roberto Rodríguez Martínez

ROBERTO, Mari Paz, Gorka y Josemi, juntos en Laguardia. (Archivo del Blog. 2020).

Así es. Luego voy yo, que Josemi me lleva dos años. Después mi hermana Mari Paz, y por último el pequeño, que fue el tardío, Gorka, al que Josemi lleva 17 años.

.- De los cuatro de Laguardia, tú has sido el único enólogo de la familia. ¿Hiciste químicas pensando en trabajar algún día en una bodega?

Fue el azar, Julio, porque el vino apareció de nuevo en mi camino. Al terminar Químicas, tuve la oportunidad de trabajar en Bodegas Palacio. En paralelo hice Enología por las tardes noches. Luego hice Viticultura y varios Máster en diversas universidades. Durante estas décadas he mantenido mi inquietud por el conocimiento, porque todo evoluciona, y a pasos muy rápidos.

Roberto Rodríguez Martínez

ROBERTO en el laboratorio de Bodegas Palacio. (Foto Jose Miguel Rodriguez Martinez).

.- ¿Qué edad tenías cuando empezaste a trabajar en la Bodega?

Veintidós o veintitrés años. Era un niño.

.- ¿Cómo era aquel Roberto de 22 años?

Un chico al que le gustaba salir de fiesta para conocer chavalas… Aquello era lo principal. Pero aquel Roberto ya era bastante responsable. Esa parte de mi responsabilidad hizo que me tomara muy en serio el tema del trabajo, que pronto me enganchó por ese poco de magia que tiene este trabajo.

“Un poco de magia”

.- A lo largo de estos 38 años de tu trabajo como enólogo ¿te ha seguido pareciendo mágico?

Roberto Rodríguez Martínez

LUZ en la bodega, donde al filo de las 8 de la mañana ya está trabajando Roberto.

Por supuesto que tiene magia, al igual que yo no he perdido pasión por el vino. Además, hay varios apartados dentro del mundo del vino: está la Ciencia, por un lado; y luego hay una parte más etérea, menos cuantificable. Te hablo del análisis sensorial, que es algo más personal, que afecta a tus experiencias, tu sensibilidad, tu interpretación, tu creatividad.

Y todo eso es tuyo, no es del enólogo de al lado, ni de la bodega que tienes delante o la que tienes detrás. Eso es exclusivamente tuyo, intransferible. Y eso se traslada a cada uno de los vinos que se hacen en una bodega. Estoy diciendo que, en gran medida, los vinos son el reflejo de la sensibilidad del enólogo.

.- ¿Estás diciendo que por muy grande que sea una bodega, el trabajo de un enólogo no se diluye?

Roberto Rodríguez Martínez

LUNA menguante, y maga, sobre los edificios históricos de Bodegas Palacio.

Hay bodegas que son muy grandes, demasiado, que utilizan protocolos muy estandarizados para mantener una línea coherente. En ese caso la sensibilidad del enólogo se pierda un poco. Pero en la medida que la bodega sea un poco más exclusiva, más singular, esa sensibilidad permanece año tras año

.- ¿Y Bodegas Palacio es “exclusiva y más singular”?

Que no quepa duda. Parte de mi trabajo es llevar a cabo “catas contra otras bodegas”, es una manera de expresarlo, porque yo necesito saber qué hacen otras bodegas principalmente de Rioja. Así que compro sus vinos para ver cuál es el estilo, los perfiles, etc. Eso lo hago todos los años, de tal manera que mi registro sensorial aumenta.

Roberto Rodríguez Martínez

TREINTA Y OCHO años paseando por los umbrales de la misma bodega. (Josemi Rodriguez).

¿“Cata contra otras bodegas”?

.- ¿Cómo preparas ese ‘combate’ de catas contra otras bodegas?

Cato a ciegas, y entre esas muestras coloco las mías. Mi valoración es totalmente objetiva e imparcial.

.- Pero tú reconocerás tus vinos…

No siempre. Además, no voy a buscar mi vino, sino a crear un folio en blanco en mi mente, para catarlos uno a uno y valorar la calidad de todos y cada uno. Cuando ya tienes la valoraciones por escrito, entonces ves las etiquetas, y compruebas objetivamente dónde han quedado tus vinos. Bien, pues te aseguro que tenemos una calidad extraordinaria.

.- Has utilizado varias veces la palabra “sensorial”. ¿Qué es lo sensorial para ti?

Roberto Rodríguez Martínez

SU nombre y apellidos en la etiqueta de las botellas de Bodegas Palacio.

Es el alma del vino. El vino tiene muchos matices aromáticos y sápidos (de sabor). Cuando elaboras un vino hay que intentar que los elementos aromáticos sean intensos, limpios, complejos. Y lo mismo en las sensaciones en boca, la acidez, la tanicidad, la rusticidad, la largura, las sensaciones glicéricas…

Esa es la tarea real del enólogo. Aplicar técnicas, su sensibilidad y experiencia para conseguir que los vinos tengan una gran complejidad aromática y un atractivo en boca.

.- ¿Cuánto manda la tierra en la que están plantadas y creciendo las viñas?

Muchísimo. El enólogo lo que tiene es una gran responsabilidad, porque si no haces bien los procesos, todo lo anterior, como la calidad de la uva, que viene de un altísima calidad de viñedo, se pierde.

Roberto Rodríguez Martínez

«… QUE los vinos tengan gran complejidad aromática y un atractivo en boca».

Lo que viene de la uva es mosto, es azúcar. La transformación en vino se hace aquí en la bodega, bajo la dirección del enólogo. Esa es una gigantesca transformación de mosto a vino, esa transformación bioquímica de las levaduras las tiene que dirigir el enólogo. Si se te va la mano, amigo mío, has perdido oportunidades.

El Mosto Palacio de nuestra infancia…

.- ¿Te ha pasado alguna vez en estos 38 años?

Treinta y ocho años dan para que pasen muchas cosas, jajaja. A veces aprendes de tus errores.

.- Has mencionado la palabra MOSTO, y somos muchos los que en nuestra infancia tomamos mosto Palacio. De hecho, en Portugalete (Bizkaia) había un gran cartel de publicidad de aquel mosto en el Casco Viejo.

Roberto Rodríguez Martínez

MOSTO que bebimos varias generaciones de vasc@s.

Hay generaciones enteras que lo tomaron en su infancia. Es un viejo icono. Mosto Palacio fue un referente ya que fue el mosto por excelencia.

.- ¿Qué pasó con aquel mosto?

Dejó de hacerse porque las culturas cambian. Hubo una época que el mosto se consumió mucho. Pero el precio de la uva siguió creciendo, al igual que los vinos de Rioja alcanzaron una mayor notoriedad.

Al principio se hacía con las uvas de Rioja Alavesa. Pero no sólo el precio de la uva subió, sino que la demanda fue descendiendo. Además, el mosto fue un buen negocio porque aquella bebida antes se subvencionaba.

.- ¿Cuántos vinos se elaboraban en la bodega cuando tú entraste a trabajar?

Roberto Rodríguez Martínez

MANO del enólogo Roberto Rodriguez sobre algunos de sus vinos mimados.

Pues más o menos casi los mismos que ahora. Ha habido marcas nuevas, por ejemplo el Mil Flores, el vino joven, pero las marcas emblemáticas como Cosme Palacio, o Bodegas Palacio Reserva, Glorioso… ya existían. Glorioso es de 1920. Castillo de Rioja también existía. ¿Sabes que hay tres marcas en Rioja que tienen la palabra Rioja en la marca? Algo que hoy en día ya no se puede hacer. El nuestro es una marca anterior a la existencia del Consejo Regulador Rioja.

En las cataratas del Niágara

.- ¿Qué dirías que te ha dado a ti Bodegas Palacio?

La verdad es que me ha dado muchísimo. Además de lo obvio, trabajo e independencia económica, me ha dado la posibilidad de conocer un mundo tan apasionante como el del vino y su gran cultura, con tanta Historia, eh!, conociendo muchas zonas del mundo.

Roberto Rodríguez Martínez

.- ¿Qué zonas vitícolas?

Francia, Alemania e Italia por supuesto. También Inglaterra, California… Estuve un tiempo trabajando en una bodega de Canadá, a través de un contacto de Bodegas Palacio. La zona vitícola estaba cerca de las cataratas del Niágara, y el lago Ontario, que es un mar, crea una influencia en el área, de tal manera que no hace tantísimo frío como unos kilómetros más allá.

De hecho, uno de los productos estrellas es el Ice Wine, vendimiado a quince grados bajo cero, que se recogen las uvas heladas.

.- Has metido el mundo entero en la conversación, y quisiera saber cómo estamos nosotros respecto al resto del planeta..

Rioja tiene mucho nombre, pero…

Roberto Rodríguez Martínez

ANTIGUAS botellas de una bodega que atesora 128 años de Historia, en Laguardia.

Podíamos estar muchísimo mejor. Rioja tiene mucho nombre, pero en fin, hay zonas que nos han adelantado claramente, como Ribera del Duero, una DO más joven. Si la comparación es con otras zonas vitícolas del mundo, Francia e Italia van mucho más por delante. La Toscana, madre mía, no hay color.

.- ¿Y Rioja Alavesa con respecto al resto de Rioja?

Mejor. Hay un elemento publicitario que es importantísimo y tira mucho del carro. “Rioja, sí, pero Rioja Alavesa es realmente la zona fetén”. Es como cuando de Burdeos destacas el Médoc.

¡Ojito, que a nuestra parte se le llamó en su día, a finales del siglo XIX, el Médoc Alavés!

.- ¿Leíste el libro del catedrático Ludger Mees?

Roberto Rodríguez Martínez

LUDGER Mees, autor del libro que recoge la historia del Médoc Alavés. (Archivo Blog, 2019).

Magnífico libro. Aquí ya había entre algunos, por entonces, conciencia de calidad. Ese halo de calidad ahora lo es por merecimiento.

«Vino de Laguardia»

.- ¿Bodegas Palacio ha alardeado más de estar en Rioja, o ha hecho gala de estar en Laguardia y, por tanto, en Rioja Alavesa?

Roberto Rodríguez Martínez

LAGUARDIA, el paisaje vitícola que navega por las venas de Roberto y de Josemi Rodriguez.

Si vamos al botellero histórico y tomamos botellas muy antiguas de la bodega, veremos que en las etiquetas se destaca que es “vino de Laguardia”, o “vino de Rioja Alavesa”. Con posterioridad la bodega pasó a ser una multinacional, primero de un francés, y ahora de los actuales dueños.

.- Los actuales dueños son de la empresa de Entrecanales. Por cierto que he escuchado el run-run de que se habían planteado cambiar el nombre de la bodega.

No, para nada. Yo también lo he oído. Pero no. La marca Palacio, y la marca de sus vinos son muy importantes, como importante es mantener el origen.

 

CONTINUARÁ…

12 respuestas a “Rioja, sí, pero Rioja Alavesa es realmente la zona fetén”

  1. Joseba Larrazabal dice:

    Claro, ahora caigo en la cuenta de que era mosto Palacio lo que bebía de niño. Toda una vida sin saber por qué compraba de adulto los vinos de esta bodega centenaria. Genial!

  2. Chelo Basurko dice:

    Ese mosto Palacio de mi infancia. Ese Cosme Palacio de mi madurez.
    Agradecida al magnífico enólogo de la bodega

  3. Begoña Tudela dice:

    Lo del envite al porrón, siendo un tierno infante, no tiene precio. Otro como yo, jajaj

  4. Jose Miguel Rodriguez dice:

    ¡¡¡Grande mi hermano!!! Y que no me guste el vino, ya tiene co…..

  5. Aguilera dice:

    Rober es un gran enólogo, y mejor persona. Sus vinos son elegantes, finos, excelentes… es un crack!

  6. Nacho dice:

    Se va un grande. Y como tal, siempre con enorme humildad. Su sensibilidad la reflejan sus vinos. Un abrazo

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