Abr 07, 2020

Las campanas de Laguardia rezan en silencio

Laguardia-Campana

LAGUARDIA y la Sierra desde el campanario de la torre de San Juan.

La Semana Santa se viene celebrando de manera íntima en Laguardia, convirtiendo cada casa en un templo donde rezar cuando suenan a la vez las cinco campanas de San Juan.

Sin-Campanas

LA TORRE de San Juan permaneció un tiempo sin dos de sus campanas… Ahora están todas! 

Ante una Semana Santa atravesada por el confinamiento de la ciudadanía en sus viviendas -por el Estado de Alarma declarado ante el coronavirus-, los sacerdotes de Laguardia, Alfredo Zabala y Antonio Mijangos, han buscado la manera de que el pueblo permanezca unido en la oración, rezando cada cual la misma plegaria desde sus hogares, a la misma hora…

Calleja-Uno

(Fotografía de Jose Miguel Rodriguez Martinez).

Laguardia no está desierta, aunque pudiera parecerlo. Calles vacías, hoteles, restaurantes y bares cerrados. Apenas un murmullo aquí o allá, un “¡Buenos días!, Egun on!”, una cita con la panadería, un saludo levantando el brazo en la lejanía de las callejas, una escapada a pasear el perro…

Perrito-Solo

(Fotografía de Jose Miguel Rodriguez Martinez).

Hasta sus murallas parecieran estos días carne trémula de ternura, con sus piedras mirando a intramuros, extrañando el ir y venir de sus habitantes laguardienses, que hoy, quizá, pudieran sentirse más desamparados que ayer.

Sus iglesias rezuman silencio, los bancos de los templos son los únicos que rezan arrodillados ante el altar, el Cristo Roto de Laguardia se ha transformado estos días en un país que, como él, transita por la vida tan descompuesto como esperanzado…

ANTONIO-Y-CRISTO

ANTONIO Mijangos ante la talla del Cristo Roto…

Sin-Brazos

LA TALLA del Cristo crucificado que perdió los brazos.

En Laguardia las Campanas suenan más que nunca a Semana Santa, llamando a sus fieles a la oración. Sus dos sacerdotes han preparado una oración para cada día, quedando para rezarlas en un silencio colectivo al tañido de sus campanas.

El jueves santo y el viernes santo sonarán las campanas de la torre de la iglesia de San Juan Bautista a las 19:00 horas. El sábado santo a las 21:00 horas. Y el domingo de resurrección a las 12:30 del mediodía.

Oraciones-SS

 

Semana-Santa-1

ORACIONES para miércoles y jueves santo.

 

SemanaSanta-3

ORACIÓN para viernes santo.

 

SS-2-1

ORACIÓN para el Domingo de Pascua… cuando se repartirán ramos de laurel.

Soneto al Cristo Crucificado

Entre las oraciones distribuidas por los sacerdotes está el célebre Soneto a Cristo Crucificado, atribuido al Doctor de la Iglesia y santo Juan de Ávila -que pudo haber sido escrito a mediados del siglo XVI-, amigo de San Ignacio de Loyola y de la mística Santa Teresa de Jesús:

No me mueve, mi Dios, para quererte / el Cielo que me tienes prometido / ni me mueve el Infierno tan temido / para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor. Muéveme el verte / clavado en una cruz y escarnecido; / muéveme el ver tu cuerpo tan herido, / muéveme tus afrentas, y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, / que, aunque no hubiera Cielo, yo te amara, / y, aunque no hubiera Infierno, te temiera. / No me tienes que dar porque te quiera, / pues, aunque lo que espero no esperara, / lo mismo que te quiero te quisiera.

18 respuestas a “Las campanas de Laguardia rezan en silencio”

  1. Kepa Urdangarin dice:

    Impresiona saber que somos, en cierta manera, ese magnífico Cristo Roto de Laguardia, tan descompuestos como esperanzados. Las dos cosas. Sin manos, sin abrazos entrañables… pero con el corazón resuelto, y en su sitio.

    Eskerrik asko!!!!

  2. Begoña Tudela dice:

    Hay artículos del Blog, como éste, que llenan la garganta del Alma de suspiros y de unas ganas intensas de vivir… se sea o no se sea creyente.

    Maravilloso de verdad. Un oración en sí mismo, que vale para todas las gentes. Gracias mil!

  3. Pedro León dice:

    Desde la Villa Medieval de Laguardia quiero desear a todo el mundo y a toda Rioja Alavesa en especial una Feliz Semana Santa, diferente, sí, mucho, más íntima en el interior del hogar, pero las parroquias de Laguardia nos guían e indican las lecturas y el repique de campanas ? nos centran en el día y en la oración. El pasado Domingo, de Ramos, bajé al jardín y corté una rama que ahora preside el salón, el mismo ramo que junto con los lirios recién cortados me acompañaron en la lectura de los Capítulos 37, 38, 39 y 40 del Génesis, una bonita iniciativa en la que he tenido la suerte de participar, la lectura ininterrumpida de la Biblia, algo a compartir en las redes sociales. Desde Laguardia os envío un enorme abrazo y mis más fervientes deseos de que esta Pandemia pase lo antes posible y no se cobre más víctimas. PL

  4. Antonio Mijangos Martinez dice:

    Julio, ¡qué bien has expresado los sentimientos de muchos! El coronavirus no puede matar el espíritu que habita en todos. La solidaridad, que ha brotado del corazón de tantos, es la huella de los pies de Dios que camina con nosotros. Un día muy cercano las calles de Laguardia se llenarán de saludos, abrazos, cantos y alegrías.

    • Blog Rioja Alavesa dice:

      Muchas gracias, Antonio Mijangos. «Se llenarán de saludos, abrazos, cantos y alegrías», dices bien. Necesitamos contarlo cuanto antes, sin que se pierdan más vidas. Un cordial abrazo.

  5. Txiki dice:

    Un poemazo, vaya que sí! Y una historia bien contada… «los bancos solitarios de las iglesias… de rodillas ante el altar». Qué chulo!

  6. Rosa Leguineche dice:

    ¿Sabes qué recuerdo tengo, Julio?
    Cuando estuvimos en la Iglesia de Arrazua y me senté a tu lado. Me reconfortaste, en ese silencio.
    Nuestro querido Manu estaba sentado a nuestro lado, dentro de cada uno de nosotros.

    Laguardia preciosa, resurgirá…

    • Blog Rioja Alavesa dice:

      Hermoso recuerdo, Rosa Leguineche. Cierto lo que dices, de que tu hermano Manu, nuestro querido Manu, estaba de alguna manera sentado con nosotros. Así lo sentimos sin decirnos nada.

      Laguardia resurgirá, y nosotros con ella.

      Un cordial abrazo.

  7. Sole Raya dice:

    No me tienes que dar porque te quiera, / pues, aunque lo que espero no esperara, / lo mismo que te quiero te quisiera…

    Precioso soneto que yo, personalmente, pienso que pertenece al Doctor de la Iglesia San Juan de Ávila, aunque realmente no está atribuido con ninguna autoría cierta.

    Sin embargo, en las formas líricas podríamos decir con total seguridad que pertenece a San Juan de Ávila, que no sólo fue un sacerdote, teólogo que entregó su vida a ayudar a familias y organizar predicaciones por los pueblos andaluces, sino que fue un gran humanista y escritor del siglo XVI.

    Vivió y murió en mi pueblo: Montilla, donde se conserva su casa tal y como él la habitaba, y que se puede visitar tanto como la Basílica que lleva su nombre y guarda sus restos mortales.

    Fue Catalina Fernández de Córdoba, segunda Marquesa de Priego, quien conociendo la capacidad de San Juan de Ávila, le invitó a vivir en su palacio de Montilla después de que el entonces joven maestro llegara a predicar durante una Cuaresma. Pero él, siendo fiel a su predicamento, no quiso vivir allí y se instaló en una modesta casa cercana. Allí llegó en 1552 para vivir la última etapa de su vida, con una larga trayectoria detrás en la que había creado una quincena de colegios y la Universidad de Baeza. Desde entonces, ya enfermo y en esta casa, siguió su labor desde Montilla, escribiendo y revisando obras como La vida y obra de Santa Teresa de Jesús.

    La Basílica de San Juan de Ávila guarda sus restos mortales -cuatro espacios distintos los han albergado- y allí se celebra anualmente una reunión sacerdotal en conmemoración de la muerte del que es su patrón. Este templo se levantó sobre el colegio con una pequeña iglesia que fundó el clérigo en su época en Montilla, una huella que motivó después que los jesuitas edificaran el templo posterior, reparado ya en el siglo XX con fondos de la familia Alvear. Éste es el templo avilista por antonomasia, donde yace enterrado el santo, lo que motivó que en 2012 el Papa Benedicto XVI le otorgara la distinción de basílica.

    Gracias por este artículo que ha sido capaz de hermanar una vez más las tierras de buenos vinos.

    Un abrazo desde el Sur.

    • Blog Rioja Alavesa dice:

      Sole Raya! Me alegra mucho este comentario, que complementa bien el artículo sobre el rezo silencioso de las campanas de la iglesia San Juan Bautista de Laguardia. Así que imagino hermanadas, en fructífero diálogo, como el tuyo y el mío, a las campanas de las iglesias de Montilla y Laguardia. Ellas rezan por una humanidad que, como ya dijera el poeta andaluz Gustavo Adolfo Bécquer, «no sabe a dó camina». Bien conocía su camino Juan de Ávila, cuando rechazó habitar el palacio de la Marquesa. Bien las campanas, cuando fabricadas para llenar los valles más hondos de sonido perpetuo, saben callar, silenciosas, elevando plegarias en favor de la humanidad… sin que apenas nos demos cuenta.

      Muchas gracias, amiga de los libros y la cultura abierta.

      Vuela un abrazo inmenso para el sur en plena Semana Santa de silencio y reflexión,

      … mientras la humanidad siempre avanzando / no sepa a dó camina, / mientras haya un misterio para el hombre,/ ¡habrá poesía!

      abrazo como los que bien sabéis dar en las librerías, prosa y poesía, de Montilla.

  8. Lea Madariaga dice:

    En estos momentos de silencio e incertidumbre, Laguardia y Rioja Alavesa entera tiene quien le escriba, y quien nos escriba a los demás para contarlo… !Tenemos suerte con este Blog!

    • Blog Rioja Alavesa dice:

      Muchas gracias, Lea Madariaga… Y el Blog tiene a quien escribir con dedicación, y con pasión por la Comarca. Un cordial abrazo.

  9. Ernesto Bustio dice:

    Hola, Julio. Leí la información por encima. Pero ahora acabo de leerlo de nuevo con mayor atención, con los comentarios incluidos. Me parece sencillo y práctico. Hay mucha imaginación en la manera de abordar por mis colegas de Laguardia la Semana Santa. Imaginación, eso que tan frecuentemente falta en nuestra sociedad. Muy acertado plantear la idea del Cristo roto, sin brazos. Ello ha dado pie a hacer una bella reflexión. En cualquier caso se ve tu mano en el blog. Acertar a entrelazar diferentes aspectos creo que es fundamental (textos de autores ya lejanos con otros recién creados, historia de Laguardia, fotografías, tradiciones… otros pueblos y campanas) todo ello ha creado un bonito entramado muy apropiado para esta Semana Santa, pero centrado en la Cuarentena que estamos viviendo. Enhorabuena.

    • Blog Rioja Alavesa dice:

      Muchas gracias, Ernesto Bustio, mi querido y admirado amigo del albergue de Güemes, en Cantabria, donde en esa «Cabaña del Abuelo Peuto» habéis conseguido crear un gran espacio de encuentro y solidaridad. Aún estando parado el Camino a Santiago, vosotras y vosotros siempre sois Camino. Como para no aprender e inspirarse en vosotros, en vuestra alegría y vuestro cariño. Menuda obra la tuya. Un cordial abrazo.

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