«Ha dado un estirón desde la última vez que lo vi», decían los abuelos cuando de niño me veían de verano en verano. En la cepa, el racimo crece bajo la bóveda estrellada, se mece con el viento, se estremece con la tormenta.
El gran Tesla dejó escrito que en el interior de la Tierra hay energías que se expresan a través de una flor que crece. El racimo es hoy esa flor. Una flor fecundada. Transformada en fruto.

PARECIÓ detenerse el reloj a las 5 de la tarde, pero la nave va, Fellini, con la cosecha dentro.
Ese racimo rollizo permanece quieto en el mismo lugar. Le visito para ver cómo va prosperando la cosecha. Hoy mismo me he puesto de rodillas ante sus uvas, fotografiando el racimo creciente de una cepa de Elciego.
He cerrado los ojos y le he visto madurar. Si abría los ojos, el racimo era casi un recién nacido. El txiki que ha dado un estirón desde la última vez que lo vi. Pero si cerraba los ojos, le veía dulce, perfecto, coloreado, recién vendimiado y camino de la bodega.

EL racimo verde es la flor del verano. El maduro es la promesa de lo que será.
Como si fuera su agricultor, he acunado al joven durmiente, bien conectado aún por su cordón umbilical al útero materno de Rioja Alavesa. La Sierra cantaba una nana, un meandro del río Ebro le anunciaba que algún día será vino, una bandada de pájaros le bendecía.
La vida va sin detenerse, día y noche, sol y luna, un amanecer tras otro, estación tras estación con su parsimonia… Se expresa a través de una flor fecundada que crece, madura, y -al fin- duerme en el corazón de una bodega.
El racimo es hoy la flor fecunda. De momento ha dado un estirón desde la última vez que lo vi.
Suscríbete a nuestra Newsletter
Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing
Recibe nuestras novedades
Newsletter
Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing
¡Qué maravilla sentir ese racimo en su prosperidad, a través de tus letras! Un abrazo desde el Sur.
Muchas gracias, Sole Raya. Al leerlo en el Sur, el racimo se hace dulzura. Cuando lo miran ojos lectores, el racimo queda bordado en alguna parte del alma librera de la gente. Un abrazo norteño
Es poesía. Crece. Alegra la mañana. Te llena con ambas imágenes el pecho de suspiros. Da frutos.
Mila esker!!!
Eskerrik asko, Kepa. Besarkada handi bat!
Puedo ver. Puedo sentir a ese racimo creciendo, madurando animado y feliz a través de tus letras y tus fotografías!
Esto es Cosecha!!!
Un abrazo
Muchas gracias, Txiki. Los «guisantes» verdes irán poco a poco mutando en uvas doradas, rojas, moradas, negras… La paleta de colores de la Naturaleza en Rioja Alavesa expresando el arte de vivir. Y sentir. Saludos cordiales.