
DEBERÍAMOS aprender en el País Vasco de nuestros vecinos franceses.
Este tema de la Juventud y Rioja Alavesa se puede abordar desde distintos enfoques, todos ellos importantes.
Miguel Larreina *

HAY que hablar mucho de ese pequeño y corajudo colectivo de jóvenes riojano-alaveses.
Podríamos hablar desde una perspectiva meramente comarcal y referirnos a ese pequeñísimo colectivo de jóvenes que viven en Rioja Alavesa y su papel actual y futuro en la gestión vitivinícola y enoturística de Rioja Alavesa.
¿Son suficientes en número? ¿están suficientemente preparados? ¿pueden ser desplazados de la gestión comarcal por esa ola de urbanitas procedentes de las ciudades vecinas?

¿QUÉ estamos haciendo mal?
Podríamos hablar desde una perspectiva vasca y estudiar al colectivo de jóvenes (entre 20-40 años) desde una perspectiva de consumidores y analizar porqué ese rechazo de la juventud vasca al vino de Rioja Alavesa, al buen vino en general, porqué esa preferencia por otras bebidas como la cerveza, porqué esa diferencia de comportamiento tan grande con los jóvenes franceses que todavía en gran número saben disfrutar con un gran vino, saben valorar bien todo lo que supone tener entre sus manos una copa de vino del país.

LAS cifras de consumo hablan de una sustitución creciente del vino por la cerveza.
Según el investigador francés C. Simmonet-Toussaint, «lejos de estar devaluada ante los jóvenes franceses, la imagen del vino permanece viva, precisa y portadora de una identidad a trasmitir”. El vino, más allá de ser una bebida alcohólica, es un símbolo fuerte que suscita entre los jóvenes franceses representaciones ligadas a la gastronomía, la tradición, la convivencia placentera.

¿CÓMO consiguen los franceses que su juventud valore bien sus vinos?
¿Por qué este sentimiento común entre los jóvenes de Bayona es desconocido por los de Donosti? ¿Qué estamos contando mal? Darryl Roberts resume en una frase la problemática francesa, multiplicada por cien en nuestro entorno: “El problema no reside en el hecho de que los jóvenes adultos no se interesan por el vino, sino en que el vino no se interesa por ellos”.

EL vino es para los franceses mucho más que una bebida alcohólica, es un símbolo.
Creo que en otra ocasión debería abordar el blog estas cuestiones pero hoy propongo hablar de ese colectivo de jóvenes vascos no tanto como consumidores sino como futuros publicistas de Rioja Alavesa y sus valores, no solo vitivinícolas sino también ecológicos, históricos, culturales, turísticos.

VEAMOS a nuestros jóvenes no tanto como consumidores, sino como publicistas de la Comarca
Veamos qué sabemos de esa juventud vasca. Sabemos que son cientos de miles de mujeres y hombres muy bien preparados académicamente, que están esparcidos por el país y por medio mundo, con buen dominio de idiomas.
Sabemos que, desgraciadamente, no se les ha enseñado en las escuelas o facultades a conocer Rioja Alavesa ni los valores culturales que rodean a su sector vitivinícola, hasta el punto que si a nuestros jóvenes licenciados en Sociología, Economía, Biología, Historia, Biología, Bellas Artes, Arquitectura,… les hiciéramos 10 preguntas básicas sobre Rioja Alavesa, en la materia objeto de su licenciatura, estoy convencido de que un algo porcentaje suspenderían la prueba.

SERÍA una mala estrategia que R. Alavesa no enamorara permanentemente al País Vasco.
La razón de ese suspenso es clara: Rioja Alavesa no es materia de examen ni en el bachiller ni en la carrera, y la cultura del vino de Rioja Alavesa menos. La razón de que Rioja Alavesa esté tan alejada de las facultades de Bilbao, Donostia o Gasteiz puede ser una cuestión de distancias o tal vez de magnitud mal entendida: nuestra comarca supone apenas el 0,5% de la población vasca.
Y digo “mal entendida” porque si bien ese porcentaje es cierto, es más cierto que para un estudiante de Agronomía en Rioja Alavesa se le concentran más del 25% de las explotaciones agrarias prioritarias, para un economista se le concentra en la pequeña comarca una industria potentísima, para un historiador se le concentran hechos y evidencias que multiplican ese 0,5% poblacional.

HAY que llevar la Rioja Alavesa real a los jóvenes de Bilbao, Donostia, Gasteiz…
Mi propuesta en este sentido es bien sencilla: que desde los Departamentos correspondientes de Diputación de Álava y Gobierno Vasco se suscriban con las Universidades Vascas unos convenios de colaboración que incluyan en las Facultades interesadas, dotaciones económicas para ideas como:
1. Cursillos monográficos de difusión de las materias de Rioja Alavesa que interesan a esa Facultad.
2. Viaje de estudios a Rioja Alavesa de cada Facultad.
3. Convocatoria anual de una Beca de estudios por Facultad para realizar un trabajo o tesis relativo a Rioja Alavesa.
El objetivo final es claro: que los jóvenes vascos conozcan bien la comarca Rioja Alavesa, que la valoren, que la amen. Y si ello les lleva a conocer sus vinos como una parte valiosa de la gastronomía vasca, como hacen con el txakoli o la sidra, “pues miel sobre hojuelas”.
* Máster en Viticultura y Enología.
Suscríbete a nuestra Newsletter
Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing
Recibe nuestras novedades
Newsletter
Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing
Creo que estos últimos años hemos avanzado en el tema de consumo de vino entre los jóvenes.
Yo llevo 32 años en este mundo del vino, y he visto cómo ha evolucionado. Podría decir que ahora mismo los jóvenes están viendo el vino de diferente forma que hace 20 años (a los que entonces tenían su misma edad).
Hoy en día estoy viendo cada vez más jóvenes en las ferias, en catas y presentaciones. Eso quiere decir que hay una inquietud por el Vino.
Es cierto que en los colegios debería de haber (es una opinión personal) un momento en el que deberían de explicar los beneficios que tiene el vino tomándolo con moderación. Y qué ocurre cuando se abusa de él. Conocer el mundo del vino .
El vino en Rioja Alavesa es cultura, muchos jóvenes tienen a alguien relacionado con el Vino, lo mismo está pasando en Bizkaia, y en Guipuzkoa.
Creo que vamos por el buen camino. Hay que potenciar ese consumo de vino, que es declarado alimento por ley, y penalizar el consumo de destilados.
Muchas gracias, Jon Andoni Rementeria. Saludos cordiales.
Los jóvenes franceses aprenden a valorar el vino en sus casas. Han asistido en los días de más rango a qué vino elegirán para esa celebración, les han oído hablar de ese vino y valorarlo, les han comentado los precios, el terroir, las variedades, la añada, el lenguaje para expresar los matices de color, aroma y sabores. Su pasión y chauvinismo a la hora de defender su preferido…
Patrice Fincias, el mejor jugador de Bridge y un buen conocedor de vinos dice que él añoraba tener 18 para conseguir que le pusieran en la mesa una copa de vino. Hasta entonces, se confirmaba con beber restos de botellas.
Mi amigo de Normandía dice que aquí tenemos dos circunstancias que lo banalizan: una es el precio muy económico y la otra la calidad. El director de compras de vino de Makro que anteriormente tenía este puesto en Francia piensa que es mejor que no nos enteremos de la calidad de nuestros vinos porque el potencial y el buen hacer a la hora de elaborarlos son muy elevados.
Cualquier idea de atraer a los jóvenes es buena, seguramente no es imposible pensar en el escaso nivel económico. Los franceses viendo que la subida de impuestos en los carburantes y la subida continua de impuestos les apretaba la elección de sus vinos pensaron que la lucha se hacía necesaria.
Hace tiempo que los franceses han dejado de hablar de mujeres, hablan de comida y de vinos.
Muchas gracias, Victoria. Saludos cordiales.
Acertado el artículo!!
Hay que promocionar más nuestro vino… y no demonizarlo.
Las ideas que das son interesantes.
Muchas gracias, Ignacio Gil. Saludos cordiales.
La vid y el vino no deberían entenderse en nuestra sociedad como un cultivo más, sino como una cultura recibida de nuestros mayores y valorarla como lo hacen en algunas zonas vitícolas del mundo. Ese sentimiento deberíamos transmitirlo a los jóvenes por Rioja Alavesa y sus vinos y así cambiarían algunas cosas. Saludos.
Muchas gracias, Francisco Mtz de Cañas. Saludos cordiales.
Al acercarnos a Francia, podremos apreciar que los jóvenes franceses de 18-20 años van a Burdeos a ganarse un dinerito trabajando en las viñas o vendimiando. Típico trabajo de verano para darse un capricho. Seguramente será su primer sueldo, una experiencia inolvidable, pero sin querer se están impregnando de la cultura del vino. De ahí en adelante, valorarán de modo diferente el vino: va a marcar un hito en su cultura. Esto se puede aprender con power point, pero es más interesante adentrarse en el viñedo, sentir el suelo y el cielo, y tocar la cepa, para luego apreciar mejor el vino en la copa.
Resumiendo, en la Universidad se aprende, en el campo también.
Muchas gracias, Josu Ozaita. Saludos cordiales.