Ene 27, 2022

“Rioja Alavesa, el mejor sitio de España para hacer vino”

Deja caer sus pensamientos como un hacha sobre el tronco. Javier San Pedro Ortega asienta bien sus palabras. “Lo pienso al 100%”, dice reforzando algunas afirmaciones. Con 24 años abandonó el calor de la bodega paterna, creando la suya propia.

«La idea inicial era elaborar tan sólo 10.000 botellas»… Ese fue el detonante de su aventura bodeguera. Iniciando con su esposa un viaje muy personal. Nueve años después produce 300.000 botellas, con dieciocho vinos diferentes, y empieza a pensar que es el propietario de un estilo, que como dijo el escritor Truman Capote «es el espejo de la sensibilidad de un artista».

Javier San Pedro Ortega

JAVIER San Pedro Ortega emerge entre unos viejos comportones de su bodega.

Avanzo en coche hacia la bodega de Javier San Pedro Ortega, cuya familia es muy conocida en Laguardia. Es un día de niebla, con una luz vacilante que va y viene. La bruma es ahora un sutil velo, casi un suspiro, y minutos después un manto opaco que no permitirá distinguir más allá de los límites de media hectárea de viña.

Al contrario de lo que ocurre esta mañana en el paisaje vitivinícola, la cabeza de Javier está despejada. En la conversación quedará claro que no tiene pelos en la lengua. Su sinceridad es cristalina y como te dice una cosa, te dice la otra. Todo lo cual le dota de frescura. De ese estilo que dice perseguir. Cual si su espíritu empresarial fuera por sentimiento propio un cometa muy personal en el mundo del vino.

“En España no conocen la nueva Rioja”

Javier San Pedro Ortega

JAVIER sentado en un sillón de color vino, donde tiene lugar la entrevista.

Hemos tomado asiento en el Wine Bar de la Bodega. La conversación se va trenzando frente a un ventanal por el que pasa la niebla, que justo ahora nos permite ver por un instante que estamos frente a la bodega Ysios, bajo la madre Sierra, en el corazón de Rioja Alavesa.

.- ¿Sabe a vino la familia San Pedro de Laguardia?

He vivido siempre inmerso en el mundo del vino, porque cuando nací el vino era parte de mi familia. El año no comenzaba el 1 de enero, sino en septiembre con la vendimia. El vino fue también mi castigo.

.- ¿Cómo tu castigo?

Sí. Mi castigo era ir a la bodega. Cuando sacaba malas notas, a la bodega. Cuando sacaba buenas notas, a la bodega. Claro que era diferente ir a la bodega con buenas que con malas notas.

Javier San Pedro Ortega

SU nombre y apellidos en la fachada de la bodega.

.- Te castigaba tu padre…

Recuerdo que me puso un castigo singular. En la bodega había dos montones enormes de cepas arrancadas y me dijo que cogiera todas las cepas y las colocara en el otro lado del almacén. “Ya he terminado, me voy”, le dije al concluir la tarea. “No, ahora ponlas en su sitio otra vez”. Tendría ocho años y entonces me salieron las primeras ampollas en las manos.

.- Habrá recuerdos más gratos.

Con esa edad iba a la bodega de mi abuelo por vendimias, que me encargaba de barrer y, de vez en cuando, me dejaban pisar la prensa antigua… Con 17 años, en 2005, empecé a elaborar vinos donde mi padre, él en plan chufla y yo en plan serio. Me había dejado hacer un vino eligiendo viñas, depósitos… Aún no había empezado a estudiar Enología, no tenía ni idea, pero sí conocía el método de elaboración.

.- Aquel fue tu primer vino.

Un vino de alta gama que faltaba en aquella bodega. Así que empecé al revés que todo el mundo. Luego hice Enología en Logroño y me fui a trabajar en una vendimia a Valdeorras. Pero pronto me metí de lleno en mi proyecto.

Javier San Pedro Ortega

NO es un tractor hundido, sino un tractor que sale de la tierra para «comerse» el mundo.

.- ¿A qué le llamas ‘meterse de lleno’?

A vivir cada día de la semana en torno a la bodega. Yo soy muy competitivo, y cuando trabajaba para mis padres seguramente fue horrible para ellos, porque siempre quería más, tratando de gestionar todo a mi manera.

“Los San Pedro somos muy pasionales con el vino”

.- ¿No crees que tu padre estaba contento contigo, con tus iniciativas?

Estaba encantado de ver que tenía a alguien que iba por detrás con una gran inquietud, pues lo mío no era irme de fiesta, lo mío era hacer vinos, etiquetas, mejorar el servicio, todo, yo quería hacer todo.

Recuerdo que un día mi padre le dijo al de exportación, cuando yo tenía 14 años: “éste todavía se piensa que va a hacer el mejor vino del mundo”.

Javier San Pedro Ortega

COMO en los edificios de Laguardia, la bodega es lo que se ve y la parte sumergida bajo tierra.

.- ¿Era tu objetivo?

Lo era… no sé si elaborar el mejor vino del mundo, pero sí ese vino que guardas para que lo beban tus suegros. Yo he querido encontrar un estilo, sin dejarme llevar por las modas. Hacer un vino que la gente busque.

.- ¿Cuántas generaciones de tu familia se han implicado en este sector del vino?

Soy la quinta generación, si bien mi tío de Pujanza dice que él es la quinta y yo soy la sexta. Antes el mundo del vino era diferente.

Javier San Pedro Ortega

UNA de las paredes del Wine Bar.

Mis abuelos se dedicaban a elaborar vino y venderlo a granel. Mi padre empezó a embotellar, y le siguió mi tío. Tengo otra tía que lleva otra marca. Y luego estoy yo, la oveja negra de la familia.

.- ¿Cómo que la oveja negra?

Lo digo porque somos todos tan pasionales con el vino que es imposible que convivamos en una misma bodega.

.- ¿Sentiría tu padre ese mismo amor por este oficio?

Pienso que sí, de hecho también él se marchó de la bodega de mi abuelo porque quería embotellar sus vinos.

Javier San Pedro Ortega

A LA GRUPA de su bodega… como hablar de un caballo salvaje que había que domar.

Dieciocho vinos diferentes

.- Tu padre se llama como tú.

Me llamo como mi padre, y como mi abuelo, y a mi hijo también le hemos puesto Javier. Me hace ilusión que todos nos llamemos Javier.

.- ¿Crea una responsabilidad ser “Javier San Pedro” en el mundo del vino?

Si lo pensara, seguro que sí, pero soy un poco inconsciente. Vamos tan rápidos, y hay tanta velocidad en esto, que no me planteo nada de lo que se comente por fuera. Estoy más centrado en el silencio y menos en el ruido exterior.

.- ¿Qué estás aportando respecto a las generaciones anteriores?

En mi bodega estamos haciendo un estilo propio, con una nueva forma de entender el vino. Empezamos haciendo un vino semi dulce, que lo hacían dos bodegas en España, y ahora lo hace todo el mundo. Actualmente hacemos 18 vinos diferentes… y haremos más.

Javier San Pedro Ortega

LA IMPORTANCIA de su vino semidulce Anahí.

.- ¿Con cuál de los dieciocho te quedas?

Para mí ha sido muy importante el semidulce Anahí, porque fue crear algo que no existía, un shock en el mercado, con mucha repercusión y una fuente importante de ingresos. El Tempranillo blanco me puso en el mapa. Viuda Negra Villahuercos, con los puntos de Peñín, fue dejarme ver.

.- Te pusiste por tu cuenta con 24 años, y ahora tienes 33. ¿Qué aventura has vivido en esta bodega durante nueve años?

He tenido que hilar fino y hacer números para saber cuándo podría comprar cajas para poder embotellar mis vinos. Era muy frustrante tener ventas comprometidas y no tener etiquetas para poder servirlas. Aquello fue un freno constante.

.- Aquello ya pasó.

Hoy tengo otros problemas, de espacio, de tamaño, de gestión. Pero ahora estoy haciendo mis mejores vinos, en un momento muy dulce. Antes siempre veía las carencias, porque he tenido que sacar vinos con más madera de lo que me hubiera gustado… Ahora todo lo que hacemos me gusta mucho. Hoy en la bodega estamos dieciséis personas.

Javier San Pedro Ortega

OTROS vinos de la serie Cueva de Lobos, de Javier San Pedro Ortega.

Primer Tinto Joven de la Fiesta de la Vendimia

.- ¿Ha sido importante el reconocimiento recibido en el Concurso de Vinos de la Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa, con ese Primer premio en el tinto joven, y la mención especial por tu Maceración Carbónica?

Tengo un problema: no disfruto nada con estas cosas porque se me olvidan muy rápido. Ya estoy pensando en lo que viene para ver si podemos conseguir lo mismo… Pero para mi equipo esos premios han sido muy importantes. Los premios vienen bien para el equipo, pero yo quiero otras cosas.

.- ¿Qué cosas persigues?

Para mí no es importante el dinero, porque en ese caso me hubiese quedado con mis padres… Recuerdo lo difíciles que fueron los cuatro primeros años… aunque ahora los contemplo con añoranza, cuando trabajaba todos los días del año. Todos los días, fuera Nochevieja o Año Nuevo. Si no estaba en la bodega, estaba en el campo, o visitando clientes… Mi mujer y yo tenemos dos hijos, pero ella ha sido “madre soltera” siempre, porque yo estaba trabajando. Ahora tengo un poco más de tiempo.

Javier San Pedro Ortega

«MI META es conseguir un estilo propio con todo lo que nos envuelve».

.- ¿Cuál es tu meta? ¿Qué quieres llegar a conseguir?

Un estilo propio, muy propio. No es que quiera hacer el mejor vino del mundo, sino crear un estilo propio con todo lo que nos envuelve, haciendo disfrutar a los enoturistas, que la visita sean dos horas de pasarlo muy bien. Quiero que la gente diga “nos gustan mucho los vinos que hace, pero también nos gusta el concepto que enseñan en la visita”, valorando nuestro esfuerzo y nuestro trabajo.

.- ¿Quiénes son tus referentes?

Me gusta mucho el concepto Artadi, sus vinos. Soy un enamorado de los vinos de Rafa Palacios. Me parece que Álvaro Palacios es ahora mismo el número uno. Pero mi camino tiene que ser diferente. No voy al clasicismo del viejo mundo que ellos persiguen, sino que perseguimos nuestro estilo.

.- ¿Cuál es ese estilo tan personal?

Algo súper creativo. Algo que envuelva más.

Javier San Pedro Ortega

CON sus lobos, presentes en sus vinos y en la visita de los enoturistas.

A día de hoy no nos podemos conformar con cultivar muy bien el viñedo y elaborar buenos vinos. Tiene que haber algo más. Hay que hacer vivir a nuestros clientes una experiencia muy amplia, amparándonos en Redes Sociales, en Enoturismo, en Bodega… Es todo una rueda gigante que tire de los consumidores de los vinos de Bodegas Javier San Pedro Ortega.

La Pandemia le permitió “armar” mejor sus vinos

.- Una rueda gigante en esta finca en la que estamos…

Es un privilegio haber podido comprar esta finca, frente a Bodegas Ysios, con la Sierra delante. Me volví loco, ya que la compré con 24 años. Había empezado poco antes en un almacén, donde no cabía. Me fui a otro, embotellando en la bodega de mis padres los fines de semana, de noche. Por entonces tenía cuatro almacenes alquilados. Fue complicado.

Javier San Pedro Ortega

BODEGA llena de lugares singulares, con puertas de interior que te trasladan a otro mundo.

.- Recuerdas las sensaciones de cuando compraste esta finca.

Se llama Cañourbina. Para entonces tenía muy claro que quería hacer una bodega muy dinámica, abierta al público… Los enoturistas han estado en ella hasta hace dos días. Cerrada parece que ahora le falta alma. Pero desde marzo a diciembre aquí hay gente a todas horas. Es alegría.

.- ¿Qué te inquieta de la COVID y la nueva variante?

Me inquieta la salud de la gente, y no tanto que nos cierren. Los primeros quince días del confinamiento de 2020 me quedé en la bodega. Pasamos de tener la bodega a reventar de gente, a estar solo. Del aquel aislamiento me puse a pensar en 10 o 15 sendas diferentes de trabajo. El segundo mes de pandemia, en 2020, para mí fue increíble. Enológicamente hablando fue muy bueno porque tuve tiempo para parar y terminar de armar los vinos que hoy tenemos a la venta.

.- ¿Qué te comenta tu padre sobre todo tu proyecto?

Javier San Pedro Ortega

PADRE e HIJO en una imagen de 2009, cuando trabajaban juntos.

Le gusta, pero no está sorprendido porque sabe que soy un cabezón. Sabe que no soy muy listo, pero sí muy trabajador. Así compenso una cosa con otra. Lo que él me dice es que la bodega es pequeña. “Amplía, que se te queda pequeña”. “Ya -le digo-, pero no tengo dinero para hacerla más grande”. “Pues pide dinero al Banco, que eres joven”.

.- ¿Cómo valora tus vinos?

Antes decía que estaban bien, pero ahora le gustan mucho. Lo noto porque me envía fotografías de mis vinos, que los está bebiendo en los restaurantes. Él bebe lo que le gusta. Si no le gustaran, no los pediría.

Javier San Pedro Ortega

LLAVES de su marca, con una de sus ideas bandera: «Piensa menos. Siente más». 

El primero en llegar cada día a la bodega

.- ¿Fue tu padre una inspiración?

Más que enológicamente, mi padre me ha enseñado a gestionar. Y creo que a él le enseñó mi abuelo.

Que yo venga todas las mañanas el primero a la bodega, el que venga todos los domingos por la tarde, mi día favorito para estar en la bodega, porque no hay nadie, y prepare todo para que al día siguiente todo el mundo tenga para trabajar… eso me lo ha enseñado él. Ahí está la clave.

También me enseñó todo el orden y la organización que hay detrás de una bodega, lo que condiciona para hacer un gran vino o hacer un vino normal.

Javier San Pedro Ortega

¡CUÁNTAS veces ha estado a solas con su bodega!

.- ¿Te ves con fuerza para seguir en la bodega dentro de 30 años?

Me veo con la bodega y con algo más. Ya tengo el proyecto de la ampliación de la bodega, pero del camino hacia dentro esto tiene que ser otro mundo, un mundo propio, un mundo muy personal.

.- ¿Qué planeas para 2022?

En marzo de 2022 hablaremos. Te contaré cosas nuevas que van a pasar aquí… De momento las estoy rematando.

.- ¿Cuántas hectáreas de viñedo te acompañan?

Tengo diez hectáreas propias, ocho a renta y unas 35 hectáreas de mi primo Alesander Antón, que es uno de mis mejores amigos, casi de la bodega. Hacemos todo juntos, y luego compramos uva a pequeños viticultores.

Javier San Pedro Ortega

TACONERA, la viña que da nombre a uno de sus vinos.

.- ¿Qué te dicen las viñas?

Cuando trabajaba con mis padres a mí la viña no me gustaba nada. Con el paso del tiempo lo que más me gusta es estar en la viña. De hecho, realizo todas las labores de tractor. Los tratamientos los realizo yo, porque ahí nos jugamos la cosecha. Así paso por todos los renques. El campo es ahora lo que más me gusta.

UVAS-pintadas

UVAS de sus viñedos, pintadas y aumentadas en una pared de su bodega.

.- ¿Cómo ves a Rioja?

En España Rioja está algo denostada porque se ha quedado algo clásica, con los ‘marqueses’ o ‘condes’ de siempre. Lo que les pasa es que no conocen la nueva Rioja. En Exportación es diferente. Ahí funciona Rioja. Querer salirse de Rioja significa cerrarse puertas a la exportación.

Taconera-Botle

LA TACONERA convertida en vino, embotellada con su nombre, acariciada por su autor. 

“Me he sentido un poco apartado”

.- ¿Cómo es la “nueva Rioja” de la que hablas?

Somos gente joven… o con 50 años, pero con otra mentalidad. Se han eliminado las Crianzas tan largas que se hacían antes, se buscan vinos menos delgados, menos tinto fino, que es lo que se ha hecho siempre en Rioja, explotando más lo que es la uva en sí. Vinos con más grosor en boca, más jugosos, más finos en nariz, más buscados.

Ahora queremos saber si con la crianza en barrica, según los meses que esté dentro, ¿qué comprometes? ¿la boca, la nariz? La gente está más reflexiva, y eso es importante.

.- ¿Te has sentido en estos años acompañado por otros que forman parte de esa ‘nueva Rioja’?

Yo me he sentido un poco apartado. Esto no se lo he dicho nunca a nadie, pero es cierto. Parece que ser joven bodeguero es vender 30.000 botellas a diez euros. Mis bodegas de referencia venden medio millón de botellas. Yo tengo aquí 16 personas jóvenes que son dieciséis familias para la zona.

Entre-bocoyes

JAVIER San Pedro se sincera con el Blog Rioja Alavesa.

No me compran porque sea el más guapo, me compran porque gustan mis vinos y porque hago muchos kilómetros con el coche, el tren y el avión.

.- “Un poco apartado”, eh!

Nuestros vinos gustan mucho en las catas a ciegas, pero luego dicen que hacemos muchas botellas. Nosotros estamos en 300.000 botellas. Pero hay que subirse al coche o viajar conmigo para ver lo que cuesta venderlas, haciéndote un día 3000 kilómetros y al siguiente venir a trabajar. Y luego parece que no encajamos con los jóvenes viñerones… que no lo soy, eh! Yo soy bodega, que es otro concepto.

.- ¿Lo esperas todo del mundo del vino?

Creo que al mundo del vino hay que darle una vuelta más de tuerca para saber realmente lo que tenemos. Confío mucho en la zona de Rioja Alavesa que va de Elvillar hasta Labastida. Es aquí donde en los próximos diez años van a pasar cosas bonitas. Lo creo al 100%.

Bebe-Vino

.- Han venido de fuera grandes bodegas a Rioja Alavesa.

Al que está empezando eso le fastidia, a mí entre ellos, porque se está encareciendo el viñedo, pero al final es muy bueno para todos. Estamos diciendo que vendemos vinos baratos, pues a ver, que la hectárea se ponga a 200.000 euros, veremos si eso repercute o no en el precio de las botellas. Es una faena porque no se van a poder comprar viñas… pero eso le da valor a la Comarca.

“El mejor sitio de España”

.- Tú le das la bienvenida a Mauro, Vega Sicilia, Alma Carraovejas…

No lo dudes… aunque nos pese porque no vamos a poder crecer tanto como nos gustaría en viñedo, pero queremos que el kilo de uva valga dinero. No se va a comprar viña a 300.000 euros la hectárea y luego pagar apenas un euro por el kilo de uva. Creo que es el camino, que las grandes bodegas de España estén en el mejor sitio de España que yo estoy convencido al 100% que es éste.

Ante-Pintura

ANTE una pintura instalada en el interior de la bodega.

.- ¿Habrá algún día un nuevo Javier San Pedro dirigiendo una bodega en Laguardia?

No me cabe la menor duda. Mis hijos, tanto Cayetana como Javier, tienen 6 y 4 años, pero los dos son bodegueros. Les encanta venir a la bodega. En cuanto vienen cogen la escoba, les encanta catar, y a ciegas te saben diferenciar un tinto de un blanco. Mi hija ya quiere que le enseñe a elaborar vino. Es su obsesión.

.- Son de una saga familiar bodeguera de Laguardia.

Yo soy muy de Laguardia, que tiene todo lo que ha de tener un sitio para tener vida plena. Tiene la paz y tranquilidad. Tiene hostelería, siendo como somos el pueblo con más bares per cápita de España, o el segundo. Tenemos Logroño a diez minutos.

Norte-Laguardia

MIL RAZONES hacen de Rioja Alavesa un milagro extraordinario… (Foto Josemi Rodriguez).

Y estamos rodeados de viñas. Hay mucho turismo, que es muy bueno para todos. Es una villa amurallada, con siete puertas, con un ambiente de vino y de alegría increíble, con cuadrillas de amigos… Es difícilmente mejorable. Además está la Sierra.

.- Confírmame que eres el enólogo de tu bodega.

Sí, y es algo que no es negociable. El estilo de mis vinos está en mí, aunque en mi bodega todo el mundo opina. Hace poco hicimos una cata de todo lo que hemos elaborado en vendimia con diferentes grupos de la bodega, con Santi, Noelia, con mi mujer María Rivas, que es la ingeniero agrónoma de la bodega, con Ane, que va a ser mi mano derecha a la hora de gestionar toda la red comercial, que también es enóloga.

Con-Equipo

CON parte de su equipo, en un vídeo promocional de la bodega.

.- ¿Tienes la visión para explicar qué han aportado los San Pedro de Laguardia a la viticultura vasca?

El negocio de vino de cada cual ha sido diferente. Los graneles de mis abuelos se diluyeron en el vino de otras bodegas. Mi padre es un pieza importante en nuestra familia… Pienso que lo mejor de la familia está por venir. A lo mejor son mis hijos, o mis nietos, los que marcan la diferencia.

“Para llegar al gran vino…”

.- ¿Cuál ha sido tu impronta?

Desde que empecé yo siempre quise obtener CIEN puntos en mis vinos, ha sido una obsesión, y me ha sentado fatal, lo confieso, cuando me puntuaban 92 o 93, me frustraba muchísimo… hasta que hace cuatro años me di cuenta que eso tiene que llegar por sí solo y con tiempo. Para llegar al gran vino hace falta tiempo.

Vino-RED

.- Tienes la sensación de que has ido muy deprisa, de las 10.000 botellas que querías hacer a las 300.000 botellas de hoy

Tengo la sensación de que he vivido a 100 por hora y que no me hubiese gustado ir a 90. He trabajado mucho, y he tenido suerte porque me ha ido bien.

En Enología te enseñan a hacer un vino, pero no a gestionar una empresa. Eso se aprende a base de palos. Este año ha sido el primero que me he ido cinco días con toda la familia a la playa. Pero me gusta no parar. Me gusta vivir en este sector del vino. Y levantarme muy tempranito cada día con toda la ilusión del mundo.

12 respuestas a ““Rioja Alavesa, el mejor sitio de España para hacer vino””

  1. Amaia Urreisti dice:

    Se siente la fuerza y el entusiasmo de este joven bodeguero que pisa fuerte… Me dan ganas de decirle con todo cariño que ha de serenarse un poco y disfrutar más de todo lo que la vida pone en su camino, como los premios recibidos en el Concurso de la Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa

  2. Antton Guridi dice:

    Los San Pedro son una saga de bodegueros de raza y pasión en Laguardia. Todo indica que su continuidad está asegurada. Enhorabuena!

  3. Kepa Urdangarin dice:

    «Me he sentido un poco apartado. Esto no se lo he dicho nunca a nadie, pero es cierto…». Esa confesión al Blog de Javier San Pedro Ortega me conmueve, incluso diría más, me fascina. Hay que saber escuchar muy bien, en una escucha permanente, para que una persona se abra de esta manera. Lo digo como lo pienso, éstas son algunas claves que hacen de este medio de comunicación algo cargado de buena información y un alto voltaje de emociones. En este caso Julio Flor, que sabe preguntar como pocos, no tiene más que recoger lo que le cuentan: una buena cosecha de palabras. Esas que llegan y te tocan. Lo he dicho alguna vez entre los míos, el mundo entero precisa de una escucha atenta que sepa valorar al ser humano, sea quien sea, esté en el momento de su vida que le toque vivir. Llámalo empatía, o consuelo, o cultura del detalle, pero es más que profesionalidad periodística… es humanismo sin alharacas.

    Eskerrik asko!!

  4. Antonio Mijangos dice:

    Javi: desde el comienzo de mi comentario te pido perdón por mis palabras.
    Eres pasional, pero con cabeza, con reflexión. No estoy de acuerdo con el slogan de tus botellas: ‘Piensa menos y siente más’. Tú has sabido compaginar pensamiento y sentimiento. Han sido tus sentimientos los que te han empujado y te han hecho pensar y muy bien por cierto.
    Más centrado en el silencio, dices, ese silencio que no ensordece sino que enseña a escuchar el ruido de fuera y los gustos de la gente.
    No corras tanto, descansa a almorzar, como hacía tu abuelo, a las ocho de la mañana; porque ya había trabajado media jornada.
    ¡Qué buena idea la de hacer gozar a los enoturistas que visitan tu bodega! Goza del amor de los tuyos, de tu trabajo y de tu gente.
    ¡Ojalá que NUNCA consigas hacer TU VINO, que siempre sigas buscando EL MEJOR!

  5. Eduardo Terroba dice:

    “Creo que al mundo del vino hay que darle una vuelta más de tuerca para saber realmente lo que tenemos. Confío mucho en la zona de Rioja Alavesa que va de Elvillar hasta Labastida. Es aquí donde en los próximos diez años van a pasar cosas bonitas. Lo creo al 100%”, dice Javier San Pedro Ortega en una de sus manifestaciones.

    Con todos mis respetos no estoy de acuerdo con esta afirmación, ya que excluye a una parte importante de la Comarca, donde conviven las bodegas más significativas en volumen de ventas con otras de menor calado, pero tan dignas de renombrar como cualquiera otras de la Comarca. Para mi Rioja Alavesa va desde el municipio más oriental (Moreda) al más Occidental (Salinillas de Buradón, Labastida).

    Confío que esta afirmación sea un lapsus para que no excluya de la Comarca a ningún municipio. Eskerrik asko.

  6. Sé, cómo a veces en una entrevista, el entrevistado puede decir alguna idea que no ha sido, en ese momento, bien valorada, pero por ayudar a que el tema se serene, daré mi punto de opinión, desde mi conocimiento de muchos años de Rioja Alavesa, a la que admiro y quiero.
    Hace ya un tiempo, en este mismo blog, comentamos que todos nos teníamos que subir a la trainera (Rioja Alavesa), para poder bogar unidos hasta conseguir la meta de la regata (El reconocimiento de nuestro vino, y la valoración del esfuerzo realizado por viticultores y bodegueros).
    En una trainera de competición van 12 remeros que bogan con concordancia, 1 remero de proa, y 1 patrón que dirige. Cada uno con acciones diferentes, pero todos fundamentales.
    Así es como veo yo a Rioja Alavesa y el mundo de sus vinos, diversa, plural, complementaria, heterogénea, pero siempre sumando, tanto desde el punto de vista sectorial como viticultores, bodegueros, cooperativistas, como desde el punto de vista geográfico desde Labraza hasta Salinillas, todos fundamentales.
    Cuántos más rememos en la misma dirección, antes lograremos llegar a la meta. Una gran meta donde viticultores, bodegueros, cooperativistas, puedan vivir con desahogo de su trabajo, de un producto valorado por su calidad, por su reparto de la riqueza que genera, y por su trato y agradecimiento a todas aquellas personas que vienen de fuera para ayudarnos en las labores de cultivo necesarias para que la uva llegue a unas condiciones optimas a la vendimia.

    Todos, en esta regata, somos necesarios e importantes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe nuestras novedades

Newsletter

Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing

Hazi
Cuadrilla de la guardia