Jun 04, 2023

“Rioja Alavesa puede ser la gran zona de vinos del mundo”

La gran zona de vinos del mundo

Es la primera vez que llevo a cabo una entrevista en una pequeña casa de viñas, rodeados de cepas por todas partes. Las palabras de Roberto Oliván toman consistencia entre estos anchos muros de piedra levantados hace más de cien años.

Roberto se ha traído hasta aquí un buen chorizo, su navaja corquete, una barra de pan crujiente de la panadería de Lanciego, y, por supuesto, una buena botella de vino elaborada por él en su bodega Tentenublo Wines.

Txori-PP

ROBERTO OLIVAN haciendo los honores de la mañana.

En nuestra conversación aletea el paso del tiempo. Hace cuatro años que le entrevisté por primera vez, en aquella ocasión en el interior de su bodega, en Lanciego, cuando tenía 36 años.

Hoy nos hemos vuelto a citar en esta especie de guardaviñas, donde tantas veces se hizo lumbre y se arrimó el puchero a la brasa, donde en tantas ocasiones su bisabuelo y su abuelo celebraron la vida sin darse cuenta apenas.

la gran zona de vinos del mundo

La cita era en esta cabaña rústica, acogedora a su manera, sin mesa y sin sillas, una casita para guarecerse de todo lo malo que pasa en el mundo. Una casita de paz para una conversación con este bodeguero que va camino de los 41 años, que ha aprendido a gozar del día a día con su familia, habiendo situado su producción en las 50.000 botellas, que a mí me parece hoy un número de la suerte.

“Viñaspre lo es todo para mí”

Sabiendo que tenemos dos horas y media por delante, Roberto Oliván ha diseñado la mañana llevándome con serena emoción a sus nuevos lugares de culto, sus últimas viñas adquiridas. Es una manera de preparar el encuentro, de sacarle chispas, de aprovechar el tiempo, de disfrutarlo, para que el periodista tome conciencia de lo que el viticultor con título de ingeniero agrónomo se trae entre manos.

En-Rocabo-bai

La gran zona de vinos del mundo

ROCABO, que es la ilusión de hoy, será la alegría del porvenir.

La mañana ha comenzado en la ladera de Rocabo, en Lanciego, en el límite con Elvillar, estando un poco más arriba el pueblo de Kripan.

Aquí ha plantado siete terrazas con nuevo viñedo, en lenguas de tierra recién embarazada que darán uva dentro de unos años. En lo que pareciera un paraje escondido veo, aunque él quisiera que no se note, la enorme ilusión que le embarga.

Rocabo-Dos

LO TRANSMITE bien, pero sólo él conoce su entrega a este lugar.

De Rocabo pasaremos, volviendo a montar en el coche, a la viñita de San José, de casi 0,3 hectáreas, la que compró a Pedro, un señor de Lanciego. La historia es para hacerle una canción. O para contar un cuento verdadero del Lanciego actual:

Érase una vez… “Cierto día se me acercó Pedro queriéndome vender una viña, “Óyeme Roberto, mi viña de San José tiene que ser pa’ti”. “Pedro, le dije, ¿de dónde saco las perras?”.

Roberto no tenía por entonces fichada la finca de Pedro, así que, con la justa ilusión, decidió ir a verla pensando que Pedro se quería desprender de algo que no sería tan especial… pero cuando subió y la vio quedó deslumbrado. Inmediatamente hizo una fotografía para la Leyre, su esposa.

La gran zona de vinos del mundo

SAN JOSÉ, tan santa como hermosa, promete un gran vino.

San José le pareció a Roberto “una viña ‘top’, de las mejores de Lanciego, una de sus viñas principales”.

Julio Flor / Viñaspre

.- Fue un amor a primera vista.

Sí, al verla flipé. Ya me había dicho que tenía un árbol, una choza… no había error. Era San José. Al día siguiente fui a hablar con él y llegamos a un acuerdo. Pero cuando fuimos al notario me dijo que quería ponerme una condición. “Ya empezamos con hostias”, pensé.

Azada-Pedro

AZADA de Pedro, el anterior propietario de San José.

Pues mira qué ilusión tenía el hombre. Tan sólo quería recoger los melocotones de un melocotonero de viña que hay en medio de la finca. “Eso por descontado, Pedro”, que luego se tiró todo el año viniendo al melocotonar

.- ¿Es esta viña?

¡Ésta es, Julio!

La gran zona de vinos del mundo

LOS MELOCOTONES de viña que seguirá recogiendo Pedro.

.- Hostias qué hermosa, Oliván. Maravillosa.

Está registrada en el 1930 y tantos.

.- Noventa años de Historia.

Por ahí. Mira los marcos de plantación. Y mira, aquí está su enorme almendro.

Almendro-Uno

ALMENDRO, el centinela que también da fruto.

Mira la higuera, mira el chozo,  y cómo recogía el agua del tejadillo de la casa para regar los árboles. Todo muy curioso. Con dos melocotoneros de viña, y una nectarina ahí a la vuelta. Se nota el mimo con el que cuidó la viña.

Son 3000 metros de finca, 0,3 ha. Con una parte de las cepas clavadas en la piedra viva. Llevaba más de diez años con herbicida. Yo la he labrado, y la tierra va recobrando la vida.

.- Es una viña especial.

La gran zona de vinos del mundo

DESDE el interior del chozo de San José.

Una finca tradicional de Rioja Alavesa

Aquí ves cómo eran antes las fincas de Rioja Alavesa, con todo lo necesario para que un agricultor pase en la viña todo el día. Tiene su casa por si llueve, sus árboles frutales para el verano, la higuera para septiembre, sus sombras y sus siestas, y luego la mezcla varietal, con Tempranillo, Viura y Malvasía, con un par de moscateles, y una parra.

De aquí saldrá un vino con un 80% de blanco. Pero aquí la tienes, una finca tradicional de Rioja Alavesa.

.- Esta finca se merece un nuevo vino.

Aún no lo sé, pero se lo merece sin duda. Es un ‘clos’, todo bien cerradito.

Cepas-Guay

.- “Tiene que ser pa’ti”, te dijo.

El día que hicimos el trato me dijo lo mismo. “Si me viene otro, no se la vendo. Tiene que ser pa’ti”. Es la única vez que he ido al notario, y mira que he ido veces, que habré ido unas veinte veces a comprar corros de viña.

Me hizo ver que le importaba dejar la viña en buenas manos. Otros están tristes, pero él estaba muy contento.

.- Ya sabes lo que es comprar una finca que viene siendo cuidada desde hace 90 años, y sabes lo que es comprar unas laderitas donde plantar cepas por vez primera.

Son emociones distintas. Cuando llegas aquí sabes que es un sitio especial. Y encima tenía que ser “pa’ti”. Y lo otro lo estoy pariendo yo.

La gran zona de vinos del mundo

El-Viticultor

.- A la Leyre le encantó.

Hombre, ella sabe que es algo muy especial.

Tras el paseo por las viñas, nos hemos acercado a la panadería. Oliván va saludando a tod@s los que nos encontramos, llamándoles por su nombre. En la cola del pan conversa en inglés con un alemán que se ha asentado en Lanciego. Lo mismo va haciendo desde el coche, mientras nos acercamos a la finca donde está esperándonos la casita de piedra de anchos muros.

Lo que el éxito es / Y lo que no es

– Comienza por decirme dónde estamos, Oliván.

La gran zona de vinos del mundo

Estamos en Viñaspre, en el Abundillano, una parcela que siempre ha pertenecido a mi familia. Un sitio que para mí lo es todo. 

Y estamos en una de las tres chozas que tiene el Abundillano, la más grande, que vendría a ser más bien una casa-corral. Aquí están parte de mis juegos de infancia, muchas horas con mis padres, el empeño de comprar toda la parcela, con sus muros de piedra seca, otros naturales con árboles. Toda cerrada. Tan especial para mí.

.- Lo que habrá escuchado esta casa-corral.

Mira sus paredes ahumadas. Aquí han pasado muchas horas mi bisabuelo y mi abuelo, con mucha otra gente de los alrededores comiéndose unas patatas asadas, arrimando el puchero, pasando el día hablando de sus cosas.

El-Mundo

EL MUNDO entero se ve y se siente de otra manera desde su interior.

.- El fuego estaba en las dos esquinas.

Así es. La casa corral tiene más de cien años, con paredes de más de un metro de anchura. Lleva una hilera de piedra exterior y una interior, con relleno en el medio.

La gran zona de vinos del mundo

UNA fortaleza para tomar impulso y seguir en la brega de la vida.

¿Y tú? ¿Dónde estás tú?

.- Ya nos has dicho dónde estamos. ¿Y tú? ¿Dónde estás tú en este momento de tu vida?

Estoy en un buen momento. Sobre todo estoy más tranquilo. Tengo un equipo, tengo una visión diferente de aquella primera vez que me entrevistaste, más sosegada. Ahora estoy más en mi casa todos los días, metido en mi mundillo. La verdad que estoy muy a gusto.

.- Los hijos van creciendo. Cuando te entrevisté tenían 6 y 4 años, ahora Ángela tiene casi 10 y Aimar casi 8 años.

Eso es.

.- Y tú ya has llegado a los 40.

Muy-Bonita

TODO ha girado de repente en la conversación…

Este año cumpliré 41 años. Pasa todo muy rápido

No se nos escucha, pero ambos estamos degustando el pan de Lanciego, el chorizo, disfrutando del vino de Viñaspre que salta ufano de la botella a las copas de cristal.

La gran zona de vinos del mundo

.- Tienes la sensación de que el tiempo vuela.

Echo la vista atrás y empezamos con la bodega en 2011. Esa botella que tengo ahí es de un vino que hicimos para el X aniversario. Mandaba las botellas a los amigos y me respondían “¿Ya tiene tu bodega diez años, joé?”.

Tengo una bodega de 12 años. Está lo bueno y lo malo. Lo malo es que el tiempo se ha esfumado. Lo bueno es que todo se ha estabilizado, que ha funcionado, que el proyecto es estable, con un patrimonio vegetal… No es aquella aventura de cuando empezamos, de a ver qué pasaba.

INTERIOR-BOTEL

CON la botella del Décimo aniversario de la bodega.

«El coronavirus me hizo cambiar»

.- Ahora es cuando realmente estás disfrutando.

Sí. Cuando me entrevistaste no pasaba tanto tiempo con los hijos como paso ahora.

.- De hecho me has hablado mucho del mocete Aimar por aquí, Aimar por allá.

Con Aimar es con el que más tiempo paso porque viene mucho conmigo al campo, pero con la otra también, eh!

.- Ahora tienes una perspectiva diferente de la vida.

La gran zona de vinos del mundo

IMAGEN de la entrevista que mantuvimos en junio de 2019.

Diría que me hizo cambiar el coronavirus. Para mí fue una cosa positiva. Al principio hubo mucho miedo, “¡Qué va a ser de nosotros!” “No vamos a vender vino”. Pero luego todo el mundo ha tirado para adelante. Todo el mundo ha funcionado.

Y yo he pasado mucho más tiempo con mi familia. Y ahora hago lo propio. Hemos seguido vendiendo vino. Aparecieron nuevos importadores, nuevos clientes, mucho más serios encima, porque son menos ficticios.

.- Tú ves el lado positivo de la pandemia de la COVID.

Antes de la pandemia mi mujer y yo teníamos unos planes, y luego nos dijimos “¿para qué queremos todo eso si con la mitad podemos vivir?”.

Los-Olivan

ROBERTO Oliván y su esposa Leyre Ruiz. (Archivo del Blog).

Hemos encontrado el equilibrio entre viajes, viñedos, número de botellas de vino. Nuestro negocio ahora es más humano. De la otra manera se nos habría marchado todo de madre.

«Las cosas están como están»

.- Si me permites decirlo, amigo Oliván: has madurado, estás listo para ser vendimiado.

Ahora filtro más las cosas. Lo que antes me importaba, ahora no tanto, o nada. Disfruto las cosas importantes de la vida. Me importa la salud de los míos. El dinero me preocupa mucho menos que antes porque sé que para todo hay solución. Para lo único que no la hay es para lo otro.

.- Los padres están bien, viviendo en Logroño, donde tienen cerca a tu hermana.

Y suben aquí todos los fines de semana, y en verano estamos juntos todos los días. Mis suegros están siempre aquí.

La gran zona de vinos del mundo

VIÑASPRE, su lugar en el mundo, tocada por la varita del paraíso.

.- ¿Cómo están tus 16 hectáreas de viñedo… que cuando te entrevisté hace cuatro años tenías solo 10 ha.?

Me he ido haciendo con esas seis hectáreas casi sin querer. Ahora es raro el mes que no viene gente a ofrecerte una viña, que las cosas están como están. Si tuviera dinero podría estar todos los santos días comprando viñedo, porque son unos cuantos los que han tirado la cuchara… de lo cual se están aprovechando muchos grupos que aquí no habían entrado hasta ahora.

.- Con esas seis nuevas hectáreas ¿cuál es ahora la idea?

Fíjate, seguir haciendo las mismas botellas. Quiero seguir haciendo 50.000 o 55.000 botellas como mucho, no quiero más.

.- Ahora vas a tener una mayor producción.

Vina-Casa

NUESTRA conversación marida bien con el canto los pájaros…

Pues habrá que seleccionar más la uva. Y nos va a permitir trabajar de otra forma. Elegir más. Y paliar años muy complicados como el 2021 que nos quedamos con 20.000 botellas por el granizo. O puede pasar que por la sequía se ajuste todo solo.

50.000 botellas, 55.000 como mucho

.- Las viñas de Rocabo son una inversión a medio plazo.

Sí, muchas de mis viñas actuales son inversiones a seis años, pero la idea para dentro de seis años es la misma producción, 50.000 botellas. No queremos más. Lo que quiero es subir en valor. Y el viñedo que no me guste tanto me lo quitaré de encima.

.- Con respecto a hace cuatro años, ¿has incorporado algún vino nuevo?

La gran zona de vinos del mundo

EN 2017 ya estaba el Xérico (en la etiqueta su hija Ángela).

Sigo con las mismas marcas, potenciando las referencias que ya tengo. Al principio vuelves un poco loco al personal, que yo he llegado a tener hasta doce vinos. Ahora estoy potenciando Xérico, Tentenublo, Custero… y mis tres parcelarios.

.- Seis tintos y un blanco.

En el futuro quiero subir las botellas de ese blanco, que los blancos funcionan súper bien. Pero lo que quiero es potenciar la marca, porque hacer un nuevo vino todos los años es facilísimo en una zona con gran diversidad como la nuestra.

.- Tienes buenas locomotoras.

Lo importante es que mis vinos tienen un precio medio… Después ya me encargaré yo de que den la talla todos los años.

Mocete-Aimar

AIMAR, el mocete de los Oliván, en un Xérico más reciente.

Cuando vas a un restaurante a ofrecer un vino te preguntan si tienes algo nuevo. “Lo que tengo es una añada nueva, ¿te parece poco todo un año de trabajo?”.

.- ¿Están mejorando?

Llevamos cinco años que los hemos mejorado mucho.

.- ¿Qué tienen esos distribuidores “serios de verdad” que han llegado a ti después de la pandemia?

(Suena alegre el vino en las copas, y le seguimos dando caña al chorizo y al pan)

La gran zona de vinos del mundo

Están situando mis vinos en la alta hostelería, consumos privados, y ahora estamos exportando el 85% de la producción, que van a América, tanto del norte como del sur, Inglaterra, Australia, Israel, Grecia, Alemania, China…

La razón que atrae a los importadores

.- Tu vino me está encantando, se nos está colando en la entrevista, Oliván.

Bien. Por eso vienen los importadores, porque saben que el trabajo está bien hecho. No vienen por los puntos que te han dado, o porque salgas en prensa. No vienen porque seas flor de un día, o de una imagen. Ahora el que aparece es porque tiene muy claro que quiere trabajar contigo. Gente que te conoce y valora tu trabajo.

.- ¿Se lo curran, no?

Mucho. Son importadores o exportadores que pican piedra, que se lo curran de verdad. Hay continuidad en lo que hacen.

Cepa-2-Manos

PODEROSA cepa de Oliván en Las Guillermas. (Archivo Blog).

.- Háblame de alguno de ellos, por favor.

Te cuento el caso de Cristian, que me pidió desde Suecia unas muestras de mis vinos, luego hicimos un Zoom. El tío se había informado bien acerca de nosotros. Esto ocurrió en mitad de la pandemia. Y ahora es uno de mis principales clientes. Luego hemos ido a verle a Suecia, y él ha venido aquí.

Pues como ese hay cuatro casos más. Así salimos de la pandemia, con cuatro importadores nuevos, que ahora están dando el callo.

.- ¿De quién te nutres en la Comarca?

Aquí tengo buenos amigos. Me llevo muy bien con los Ostatu, con Arturo Miguel ahora me llevo mejor que cuando estudiábamos juntos en la Universidad, con la Loli Casado, con Abel Mendoza, con Carlos el de Tierra. Seguimos quedando una vez al mes a merendar.

La gran zona de vinos del mundo

Son tardes muy buenas. Cada cual expone sus problemas, echamos juntos un bocado como ahora aquí tú y yo.

Dos orejas y una boca

.- ¿De quién más te alimentas?

De la gente normal. Voy mucho a Laguardia a almorzar, o al bar de Lanciego, hablando con gentes que tienen problemas muy diferentes a los míos. Gente que vende uva, o que vende vino a granel. Esa gente me nutre mucho. Y me nutre mucho una cuadrilla de Lanciego, dos de ellos hermanos. Hay que nutrirse de mucha gente. De todo el mundo se puede aprender.

.- Madurez, amigo Oliván. Madurez. Como la de esta casa corral.

Carlos, de Tierra, me suele ‘chillar’, porque quedamos a merendar y luego me dice “jo, Rober, antes hablabas mucho en los encuentros, pero hoy no has dicho nada en toda la cena”, “Como ves, Carlos, tengo dos orejas y una boca. Y ahora escucho mucho más que antes”. Antes quien me chillaba era mi mujer, por una razón distinta, ya que antes no escuchaba”.

Olivan-Vinaspre

ROBERTO Oliván, de Viñaspre, en su bodega de Lanciego.

Ahora mismo, cuando vienen las visitas a la bodega, prefiero que ellos hablen, y yo escucharles. Antes hablaba tanto que me quedaba vacío. No sé. Imagina, venía gente de Barcelona o de Madrid, y yo me iba sin saber nada de ellos.

.- Con ese mundo de relaciones que tienes… ¿Cómo sientes que palpita la Comarca en 2023?

En los bares hay mucho pesimismo. Es un pesimismo raro. Lo he hablado con gente. El otro día lo comenté con Abel en su bodega. Es un pesimismo conformista. Nadie da un golpe sobre la mesa. Aquí cada cual tiene su parte de culpa en este problema. Y tiene su parte de solución.

La gran zona de vinos del mundo

IMAGEN de Roberto entre sarmientos, realizada en 2014.

Gente que lucha más que nunca

.- La crisis es grave.

Sí. Lo sé. Una crisis de volumen de vino, y de precios. Y luego hay gente emprendedora que está luchando más que nunca. Pero hace falta mucha más. La gente normal, la que vende uva, la que vende vino a granel, ha caído en el conformismo. “Me coge las uvas éste, y contento de que me las coja”. Es lo que yo detecto.

.- Y contra el conformismo, ¿qué?

Cada uno tiene que montarse su idea en la cabeza. Pero no hay que conformarse. El otro día discutía con uno en un bar. “Al primero que vendió las uvas sin precio, a aquel le tenían que haber tirado al Ebro”, le dije. “Y al segundo también. Si tú no estás conforme con lo que te quieren pagar por tu producto, entonces no lo vendas”. Así que la gente no hace nada, cuando cada cual ha de saber hoy, no en vendimias, cuánto valen sus uvas. “Págamelas a esto”. “No te las voy a pagar”…

En-Ostatu-Bai

DOROTEO, «Teíto», en la bodega que hoy dirigen cuatro de sus hijos.

Hay que recordar al padre de los Ostatu, Teíto, que tuvo dos o tres cosechas de vino emplazadas sin vender hasta conseguir un precio digno. Hay que echarle huevos a la vida. Que nadie se ría de ti.

.- ¿Te ha pasado a ti algo similar?

Hay quien me dice “oye, que este vino es caro”. “Me parece muy bien -les contesto-, pero es lo que vale”. Y no bajarte los pantalones. Lo que me temo es que el conformismo va a continuar entre nosotros, que va para largo, eh!

.- Me da pena, Oliván.

Da pena, sí, porque hay gente que tiene un patrimonio de dos millones de euros y, sin embargo, no llega a fin de mes. Hay casos como éste, eh! Gente que va a abandonar porque no llega a fin de mes. Es muy triste que no te puedas ganar la vida.

La gran zona de vinos del mundo

«No creo en los Che Guevara del vino»

.- ¿Crees que una Asociación, o una Institución, pueda liderar todo esto que estamos hablando?

Yo he estado en asociaciones, pero cada vez creo menos en ellas. Sí creo mucho en las relaciones, porque si ahora mismo tengo un problema, llamo el teléfono a Arturo, o a quien sea, y me va a echar un cable, y yo haré lo propio, estaré con ellos, o con el vecino, pero en el asociacionismo hay muchos intereses y algunas envidias.

Pero insisto, las soluciones de cada cual están dentro de cada uno. Que nadie espere que sus problemas se los va a solucionar alguien. No creo en los Che Guevara del vino. Eso no va a pasar nunca. Y luego no todo el mundo vale para este negocio. A un tanto por ciento le saldrá bien. A otros no.

.- ¿Has sentido como propios los éxitos de tus amigos, como esos 100 puntos Atkin para los Artuke?

Tim-Arturo

TIM Atkin y Arturo Miguel en Barcelona el pasado 8 de febrero.

Le mandé un mensaje de felicitación y me alegro por él, y por su familia, que lleva muchos años trabajando. Cada cual sabe cuál es su éxito.

.- ¿Cuál es tu éxito, a tus 40 años?

Ahora mismo mi éxito es seguir como estoy, pagando las nóminas a mis trabajadores, criando a los hijos y que a mi mujer y a mí esto nos funcione. El reconocimiento mediático no es un éxito para mí. Pero comerte todos los días un huevo frito a gusto con tu botella de vino o con la de un compañero. Eso sí: y vivir muchos años, jaja.

.- Aquí hay entonces mucha gente de éxito.

En Rioja Alavesa hay mucha gente de éxito, aunque no hayan sido reconocidos por nadie. Gente que ha terminado su vida laboral, y tienen su pensión.

La gran zona de vinos del mundo

SU abuelo Félix en la añada del Xérico de 2014. (Archivo Blog).

CINCUENTA grandes en la Comarca

.- Como Pedro, que te vendió la viña vieja de San José.

Y qué decir de Teíto, el padre de la Mariasun, que ha montado una bodega y todos los días se va a tomar un café a la gasolinera con sus amigos. Eso es el éxito. El terrenal, como tomarte un cacho chorizo aquí en esta casa corral.

Para Arturo probablemente el éxito no sean los 100 puntos Atkin, sino ver a su padre y a su madre contentos. Y como te digo eso, me alegro una barbaridad de esa puntuación para La Condenada, por él y por la Comarca entera.

.- ¿Qué vinos están elaborando tus amigos?

Mas-BODEGAS

Cada vez mejores. Hoy tenemos más medios técnicos. Las bodegas están más equipadas. Los viñedos están mejor. Así que lo digo con tranquilidad: Rioja Alavesa puede ser la gran zona de vinos del mundo.

.- Y entonces… ¿por qué no lo es?

Falta tiempo. Espera y ya verás. Tengo confianza en Rioja Alavesa y en su gente. Una zona es importante porque hay 50 tíos que son los mejores de esa zona, cuando vas a otras zonas y no hay más que cinco productores top, y aquí hay 50 muy buenos con viñedos muy buenos, con cepas muy bien entendidas.

(Antes he servido yo el vino en las copas, ahora lo hace él, mientras me encargo de trocear el chorizo con su navaja corquete, que también valdría para vendimiar).

La gran zona de vinos del mundo

TEJADO de la casa Tentenublo que ampara nuestra conversación.

.- ¿Saben algo ya de Viñaspre en Nueva York?

Tienes que hablarles de Viñaspre, porque allí ni Dios sabe dónde estamos. Así que decimos que somos de Rioja y luego vamos matizando, Rioja Alavesa, Lanciego, Viñaspre.

.- Nada más empezar la conversación, has dicho que estábamos en Viñaspre.

Con-Garcia-Olano

AQUELLA mañana con Fernando García Olano, vecino del Abundillano.

Siempre menciono mi pueblo, que pertenece a Lanciego, donde me tratan muy bien, pero elaborando vinos de Viñaspre y de Lanciego, te digo honestamente que Viñaspre es otro mundo. Ni para bien ni para mal. Son distintos vinos.

.- Esta es una “mañana de éxito”, le digo con la copa de Trueke en la mano.

Cómo no vamos a estar bien con este vino de Viñaspre, Julio.

24 respuestas a ““Rioja Alavesa puede ser la gran zona de vinos del mundo””

  1. Antton Guridi dice:

    Ese vínculo entre Pedro y su finca de San José. Esa historia de su alegría al saber que su viña quedaba en buenas manos. Su condición para seguir comiendo sus melocotones de viña… Retazos de un modo de vida que debe escucharse de manera cercana. Es un soplo de aire fresco, tan humano como sorprendente. Una perla

  2. Itziar Couto dice:

    La historia de Roberto Oliván engancha desde los primeros renglones. Atrapa. Parece el primer capítulo de una historia novelada. Es auténtica. Pero a quienes vivimos en las grandes ciudades nos pilla desafortunadamente lejos. Como de otra vida. De otro planeta. Muchas gracias por este regalo

  3. Lea Madariaga dice:

    Dice Leyre que se puede vivir con menos. Envidio la sensatez de esta pareja, porque no es fácil llegar a esas decisiones. Y más con la crisis actual del vino en general, y de la DO Rioja en particular. Mis felicitaciones por ese profundo amor a su Viñaspre.

  4. Begoña Tudela dice:

    Esa casita refugio en plena naturaleza. Ese mundo de relaciones en Lanciego. Ese pan crujiente, ese vino con chorizo. Pura evocación. Pura vida. Se llega a paladear el aire fresco y el manjar parece estar al alcance de la mano. Pero sí, una cierta envidia ya me corroe, jeje

  5. GSSB dice:

    ¿Joven y sabio?
    ¿Sabio y joven?
    Grande y sencillo.
    Buen amigo.

  6. Kerman Aliseda dice:

    La fuerza del mundo rural embotellado en una magnífica conversación, que muestra, una vez más, la rica diversidad en el paisaje cultural del vino y el viñedo

  7. Jose Gil dice:

    Un referente para los que empezamos. Gran entrevista

  8. Carlos Fernández dice:

    Bien hablado, amigo Roberto. No esperemos al Che, ni escuchemos los cantos de sirena.
    Honestidad, respeto y trabajar y trabajar día a día disfrutando de lo que hacemos y hacerlo o intentar hacerlo cada vez mejor, ese es el camino !!

  9. Agustín Ferrer dice:

    Un testimonio que valora la memoria de todas estas familias campesinas dedicadas a la dura labor de la tierra y a la crianza del vino. Qué suerte tomar una buena copa y disfrutar de un almuerzo campestre, ? lo que hace olvidar preocupaciones, retornando a las raíces humanistas, lejos de las tierras quemadas.

  10. Arturo de Miguel dice:

    Grande Roberto!!!
    Y grande el cosecherismo!!!

  11. Arrutzi Nájera dice:

    Adoro tanto a Roberto como a sus criaturas, tengo el honor de ser, si no el primero, de los primeros en catar sus vinos. La última vez que nos vimos se acordaba y daba perspectiva a su camino, del inicio un poco «loco» y atrevido a la realidad palpable de sus grandísimos vinos.
    Muy buena la entrevista. Es como ir de la mano y estar allí con vosotros.
    Besarkada bat

  12. Jon Andoni Rementeria dice:

    Roberto Oliván, el año que sacó los primeros vinos ya se veía la trayectoria que iba a tener.
    Una persona con las ideas muy claras que aporta al vino sus conocimientos
    La entrevista muy interesante y muy clara.
    Grandes vinos, enhorabuena Julio y zorionak Roberto y familia
    No cambiéis !!!!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe nuestras novedades

Newsletter

Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing

Hazi
Cuadrilla de la guardia