
INMACULADA Berrueco contempla sus uvas en La Somante.
Pareciera por momentos que la fuerza telúrica de las palabras, y todos sus recovecos, nos alejarán del asunto que me ha traído a la nueva bodega, situada a la entrada del pueblo, en la C/ San Torcuato, pero ni Inmaculada ni yo nos vamos a perder por los cerros de Úbeda.
Esta profesora universitaria trabajó en CVNE, luego en López de Heredia, asesoró bodegas en Lleida, creando al fin con sus dos hermanos la nueva bodega familiar que bebe del pasado de sus padres, sus tíos y abuelos… El hilo nos lleva a una historia que viene de lejos, proyectando un relato que continúa sin fin.

UNA carreta traslada bocoyes de uva en los años 50. (Foto Lorenzo Ugarte).
“¿Qué sueñas?”, preguntaré a Inma.
Quiero ser silenciosa, sin mucha publicidad, llegando al alma de la gente con mis vinos.

RECORRE la cepa una parte de la Historia de las generaciones de su familia.
A priori el periodista se auto pregunta cómo llegar con sus palabras al corazón de una enóloga que a la vez es profesora de universidad.
.- ¿Dirías que ‘casi-casi’ lo sabes todo sobre Enología?
Pero qué va.
.- Has trabajado durante años en bodegas como CVNE o López de Heredia, eres profesora de Universidad, has creado una bodega, has asesorado a bodegas de aquí y allá…
Ya, y qué. Nunca se acaba de saber todo. Siempre salen cosas nuevas. Los franceses eran pioneros en enología… y ahora ya no lo son. En Marketing son los mejores, pero ellos también andan con dificultades, pues también allí hay demasiado viñedo y mucho vino. Y sienten la desesperación en varios campos


BERARTE, en Villabuena, donde tendrá lugar la entrevista.
La conversación se trenza con los dos de pie, en parte mientras Inmaculada me enseña la nueva bodega de la familia. Desde una balconada puede entreverse la Sierra oculta por las nubes, si bien en la entrevista pudiera decirse que se observa el mundo del vino, comenzando por su propia familia, de la que dimana su vida vitícola.
«Nos estamos cargando la esencia de Rioja Alavesa»
“Mi abuelo Antonio Berrueco, que era un negociante, compraba vinos y uva a los viticultores para los vinateros de Bilbao. Y mi padre, que era el mayor de los hijos, José Antonio, cuidaba el vino a los vinateros, lo que fue una suerte.
.- ¿Por qué fue una suerte?
Porque es verdad que se aprende mucho de la tradición, pero además, junto con otras experiencias, aprendió cómo hacer vino, y a qué temperatura sacarlo…

EN la balconada de la bodega / Viñas y Sierra al alcance de la vista.
.- ¿Cómo era entonces este lugar en el que hoy habéis construido la bodega?
Aquí estaban las eras para trillar. La entrada de Villabuena, donde hoy tenemos viñas y bodegas, era cereal. A esta zona yo venía a recoger cerezas, que en los viñedos teníamos de todo, olivos, melocotones de viña, los cerezos de mi infancia… una riqueza varietal que ahora ha desaparecido.
La evolución tiene sus pros y sus contras. Al volver a Villabuena, a esta bodega, he vuelto a la agricultura ecológica. Respeto la diversidad biológica tanto animal como vegetal. Y me preocupa que nos estemos cargando la esencia de lo que era Rioja Alavesa.


ME DETUVE en Samaniego, donde las nubes ocultaban el paisaje.
– Empiezo a vislumbrar a la profesora de Universidad que hay en ti.
Estoy en el Departamento de Agricultura y Alimentación, y doy clases de Enología y Análisis Sensorial.
De viticultores y agricultores, y nieta de los dos. Antes hacían un vino que se vendía todo a granel. La oportunidad que tuvimos en mi familia es que trabajaban para los vinateros de Bilbao. En 1970, un año en que se sintieron mal pagados, mis padres decidieron ponerse por su cuenta. Fueron pioneros en embotellar su vino y venderlo.
.- ¿Con qué marca?

BRAZOS y cepas en una calle de Villabuena. Si pudieran hablar…
CIEN barricas de Jerez
Lo embotellaban con la máquina manual y sin etiqueta, cuando la DO no era tan exigente. En 1976 lo empezaron a comercializar, cuando la DO puso las regulaciones de crianza y reserva, con muchas limitaciones, porque mi padre y mi abuelo habían comprado CIEN barricas en Jerez, elaborando una partida de reserva.
.- ¿Cómo elaboraban su vino de entonces?
Era Maceración Carbónica. Ellos se hacían con el vino de mayor grado, con la uva seleccionada. “No, no -les decía el Consejo Regulador-, para hacer reserva hay que tener al menos 500 barricas”. Así que había que hacer una inversión terrible.

CHARO Puelles y José Antonio, padres de Inma, rodeados por la familia.
El incipiente Enoturismo de 1980
Lo que nos dio ventaja sobre otros es que mis padres vendían su vino directamente de bodega, abriéndola a un rudimentario Enoturismo, en el año 1980, que mi tío y mi padre se encargaban de asar chuletillas y lo que hiciera falta. Venían a vernos empresarios del País Vasco, Navarra, también de Burgos, Miranda o Santander, que compraban nuestros vinos en la bodega.
.- ¿Dónde estaba la bodega de tu padre?
En el barrio de bodegas de Villabuena. Allí ponían unas mesas corridas. Algunos de los enoturistas venían ya con comida para preparar. Los de Bilbao o los de San Sebastián traían besugos, otros chuletillas. Los empresarios que venían tenían sus clientes en Valencia, o donde fuera, y les decían “Oye, en Villabuena hay un vino buenísimo”.


VILLABUENA, pueblo de muchas bodegas donde levantan el Mayo.
14 años en CVNE / 6 en López de Heredia
.- Tú eras una niña.
Yo tenía cuatro años, que soy la mayor, luego mi hermana Sonia tenía dos años. A mi tercer hermano, Gonzalo, le llevo diez años. No sé cómo lo ha hecho mi padre, porque nos decía “estudiar e iros de aquí”. De hecho somos la primera generación de hermanos que fue entera a la universidad.
.- Decir “hijos, iros de aquí” puede conseguir el efecto contrario.
Sí, porque todos queríamos volver a Villabuena. Los tres estudiamos y nos fuimos a trabajar fuera. Yo hice Químicas en Zaragoza, y luego hice el Master de Enología en Logroño. Mi hermana hizo Empresariales en Zaragoza. Y luego mi hermano Ingeniería Industrial en Bilbao.

MANO bodeguera de Inma que nos lleva y nos trae del pasado al presente.
.- ¿Qué ha sido de ti en este viaje de la vida hasta volver aquí?
Trabajé catorce años en Bodegas CVNE. Y luego estuve seis años en la bodega López de Heredia Viña Tondonia, de 2006 al 2012.
.- ¿Cómo se pone en marcha Berarte, aquí en Villabuena?
Para empezar «Berarte» es un juego de palabras entre nuestro apellido, Berrueco, y la palabra Arte. Lo elegimos porque es un nombre que suena bien en todos los idiomas. La bodeguita de mi padre era Berrueco, pero luego vinieron Berrueco Huici, Berrueco Herrera, Hermanos Berrueco… Con el nombre quisimos diferenciarnos.

A la entrada de Berarte Viñedos y Bodegas S. L.
.- ¿Cómo has llamado a tus diferentes vinos?
Hago ocho vinos diferentes, y a todos les llamo Berarte.
El poder evocador de una época
.- ¿Cuándo volviste a Villabuena?
Cuando llegó la hora del relevo generacional.

FALTABAN unos años para construir la bodega nueva.
.- Fue en 2012 cuando el aita decide jubilarse, ¿no?
Ellos había sido siempre dos hermanos, mi tío Ezequiel y mi padre, junto con mi tía Mari Carmen y mi madre Charo. Los cuatro hacían de todo, campo y bodega. Los cuatro fueron pioneros con el embotellado. Luego vinieron los de la Marquesa, aquí en Villabuena, y otros.

JOSE Antonio Berrueco junto a los depósitos de la nueva bodega.
Los cuatro compraron unos viñedos en Laguardia. Iban al viñedo en un Seat 600, que la mula la dejaban en la cuadra de un amigo de Laguardia. Llevaban la comida a la viña. Al terminar el trabajo con la mula, la dejaban de nuevo en la cuadra del amigo, y los cuatro se volvían en el Seat 600. Así estuvieron algo más de dos años, entre 1967 y 1970.
.- Vivieron de aquella manera campesina, lo que tiene el poder evocador de una época.

VITICULTORES en Laguardia, hace 60 años (Foto Lorenzo Ugarte).
Un día mi padre se cansó de todo aquello. Él era quien tomaba las decisiones, siendo apoyado por el resto, lo que es muy importante. Así decidieron vender las viñas de Laguardia, pero por cuatro veces el valor que habían gastado al comprarlas.
.- Ah, amiga.
Sí. Aquella venta les dio el colchón para decidirse a embotellar. Antes vendían la uva y cobraban al año siguiente, como ahora, y andaban sin financiación. Mi madre recuerda cuando llegó el primer camión con botellas de Vidrala. Ella pensaba “¿Y ya vamos a poder embotellar?”. Lo hicieron con aquellas embotelladoras manuales, botella a botella.
“Qué fríos hemos pasado en la bodega embotellando vino”, me contaba. Por entonces también compraban uva a Baños y a Samaniego, según me contaba mi madre. Aquella bodeguita se la quedó finalmente mi primo, en 2008.

BARRICAS situadas en el interior de la actual bodega.
El fundamento de amar a la tierra
.- Hubo reuniones entre vosotros, los hermanos y los primos, pensando en el relevo. “¿Continuamos o no continuamos con la tradición familiar?”
Hicimos reuniones para ver cómo iba a ser el relevo. A mí me hubiera gustado que hubiéramos seguido todos juntos, y hacer una empresa. Pero cada cual tenía su filosofía. Así que decidimos separarnos.
A mi padre le tocó vender la bodega. Se quedó con este terreno que habían comprado con intención de ampliar la bodega. Aquí cada cual tenía sus viñas; mi madre tenía sus viñas de Ábalos, y mi padre las de Villabuena. Lo dividimos todo, algunas cosas por sorteo.

LA BODEGA nueva tiene tres alturas, y un sinfín de sueños por cumplir.
.- ¿Todo eso en qué año fue?
En 2012, que por entonces alquilamos una bodega de las que había en Villabuena, de las tantas que se están cerrando, es una pena, pero claro, para ser competitivos los pequeños prefieren vender la uva a bodegas más grandes, incluso alquilar las viñas…
Pero eso no entraba en mis planes, porque aquí el amor a la tierra es fundamental.
.- Tú lo tenías muy claro.
Y mis hermanos también.

EN la viña ‘La Asonante’, con su cuerpo fundido a las cepas.
Nos tira la tierra, aunque hemos estado muchos años fuera. Yo misma he mantenido el vínculo, viniendo todos los fines de semana. Y con mi padre siempre he estado al tanto de todo.
Me gustaría que mis hijos continuaran…
.- ¿Cuál es hoy el objetivo de ‘todo esto’?
Seguir con el patrimonio familiar, dando riqueza al pueblo, mantener los viñedos bien cuidados dentro de la familia. Y bueno, me gustaría que mis hijos continuasen con esto algún día.

FILOSOFÍA de los tres hermanos Berrueco, puesta por escrito.
.- ¿Hubo cambios con el alquiler de aquella bodega?
Los hubo. El primero es que dejé de elaborar en Maceración Carbónica. Hago todo despalillado. El segundo, más importante, quería hacer el vino como se hacía antes, de manera ecológica, con azufre y caldo bordelés. Con mínimos tratamientos y con azadón.
En 2014 decidí dar de alta al viñedo en Ekolurra, y en el Ecológico de Rioja, porque tenemos viñas en Rioja Alta. Y aquí continuamos, con todos los vinos certificados.

SELLO ecológico en todas sus botellas.
.- Con todo tu saber…
Formo parte de un grupo de técnicos en viticultura que visitamos Francia, Alemania, Chile, Australia, Sudáfrica, viendo bodegas. Lo fundamental es intentar tener buena uva, con la mínima intervención. No clarifico con clara de huevo, ni con gelatinas animales. Con lo cual hago vino para veganos y vegetarianos.
.- ¿Qué vinos haces?
Tres blancos: un blanco semidulce, natural, que es de una finca de Villabuena, pegando a Leza. Todo el viñedo que tengo es viejo, que las viñas más jóvenes son del año 92, todo en vaso, todo en poda tradicional.

En las viñas de los años 60 se metía mucho blanco, incluso una variedad que se llamaba Calagraño, la Blanca Jaén, variedades muy gordas que en boca es áspera, insípida, que no madura, y tan solo llega a 11º, pero que a mí me aporta una acidez muy buena para balancear con la Viura, que en suelo pobre y en las laderas de los viñedos de los años 70, son granos pequeñitos, muy concentrados, con mucho grado alcohólico.
Ocho vinos llamados Berarte… O nueve
.- Ocho vinos en total, todos Berarte.
Luego cada cual tiene su correspondiente nombre.

Berarte blanco joven, Berarte simidulce, Berarte viñas viejas blanco, fermentado en barrica, que no me gusta mantener con lías, porque pienso que les hace más pesados, estando sobre lías dos meses y luego un año en barrica.
También hago un rosado fermentado en barrica. Y cuatro tintos, el joven ecológico sin madera, que puede ser un vino de segundo año, con mucho Tempranillo y algo de Mazuelo y Graciano. Y luego está el crianza, el reserva y un Vendimia Seleccionada.
.- ¿Con cuántas hectáreas de viñedo?
Tenemos 14 hectáreas de viñedos, todo en parcelas pequeñas. Un total de 22 parcelas diferentes. Tengo sólo una más grande en Ábalos, de dos hectáreas. Con diferentes vendimias, primero recolecto las laderas, luego el hondón, y así.

INMACULADA Berrueco Puelles el día de la entrevista con el Blog.
.- ¿Y este edifico que nos sostiene, esta bodega por la que vamos caminando?
Estuvimos primero en la bodega de alquiler de los años 80 con poco espacio, porque una gran parte del mismo lo ocupaban sus depósitos de cemento. Yo necesitaba más espacio para barricas y un trabajo mas cómodo. Así que nos decidimos por una bodega nueva, y por hacer el vino, que para mí es un alimento, en una zona limpia y espaciosa.
Cómo diseñar hoy una bodega
.- ¿Cómo planteasteis la bodega?

TAPADERA de uno de los depósitos nuevos.
Con un espacio para recibir a los clientes, con un entorno agradable para tomarnos una copa de vino y conocernos. Ya ves la terraza que tenemos, con unas vistas increíbles a las viñas y la Sierra.
.- … donde pasan raudos los vencejos, los milanos, las rapaces…
Esas nos vienen muy bien porque hay muchos conejos en las viñas, para que se dé un equilibrio. En esta zona hay además muchos murciélagos. Hay un estudio en la UPV-EHU que analiza el efecto de los murciélagos en la eliminación de la polilla del racimo de la vid.
.- ¿Qué fue en su día este espacio que ocupa la bodega?

ZONA superior de Berarte dedicada al enoturismo.
Todo esto fue una era para la trilla. Ahora es una bodega de tres plantas… Si quieres vamos viéndola.
.- Perfecto.
Alguna parte está sin terminar. Hemos ido comprando toda la maquinaria poco a poco. La despalilladora, la prensa, la cinta… Yo estoy en la viña con los vendimiadores, pero luego vengo y certifico que no hayan cortado racima, que no haya hojas…
Mi hermano como ingeniero y yo como enóloga hemos hecho que la bodega nos facilite un trabajo lo más sencillo posible. Esta es la nave de elaboración, con depósitos de 15.000 litros, y otros de 7000 litros. Todos con refrigeración.

GONZALO Berrueco, con quien Inma diseñó la nueva bodega.
Rotando de las viñas a la bodega
.- Veo que es muy funcional.
Aquí hago los bazuqueos de manera manual. Acabamos de vaciar ahora los depósitos. Mira, ese depósito pequeño es una lechera que se lo compré a un ganadero.
.- ¿Le das utilidad?
Ahí enfriaba al principio el agua para la refrigeración. Ahora lo utilizo para hacer micro vinificaciones. He cogido el poco Graciano que tenemos, lo meto ahí, y luego hemos obtenido 300 botellas…

CON el chaleco de la universidad en el exterior de la bodega.
.- Ese sería vuestro noveno vino.
Sí. El Berarte especial Graciano. Pero igual el Consejo Regulador, como no tengo una parcela definida como tal, no me lo deja poner. Quizá pongamos una G. y ya está. Ayer vendí mi primera botella de ese Graciano a un inglés que me pidió por favor que se la vendiera. Yo quiero venderlo por más de 70 euros, pero a ver cómo lo valora el inglés cuando lo beba.
.- Esta es otra nave de la bodega.
Aquí tenemos el vino de 2022. Allí hay una puerta por donde sacamos los orujos que se van a la alcoholera.
.- ¿Tienes algún empleado?


Aquí somos dos, un chico y yo. Ahora está tratando la viña.
.- Tú no eres la señora enóloga que…
No, no, yo voy a las viñas. En Vendimias voy rotando de la viña a la bodega. Y no paro. El año pasado fue una locura, con dos elaboraciones. Vendimié una parte, terminé la fermentación, metí el vino en barricas, limpié todo, lo prensa, todo. Y luego volví a empezar con la parte de Samaniego, Ábalos… Una locura maravillosa, jajaja.
Redondear y estabilizar el vino
.- ¡Ya veo cómo disfrutas, y cómo amas lo que haces!
El problema fue para los vendimiadores.

Antes, cuando era mi padre joven, los vendimiadores venían de Burgos, Andalucía o León. Luego vinieron portugueses y gitanos. Ahora vienen los hombres de Marruecos a cortar el máximo de kilos de uva por hora.
Pero en mi bodega no cogemos kilos y kilos. No. Hay que seleccionar y cambiar de finca, que te pasas el día de un sitio para otro. Así que yo les digo que yo no les voy a pagar a kilos, sino a horas, porque aquí se meten muchas horas para coger poco, ya que cambiamos de fincas.
.- ¿Y este espacio?
Aquí haremos las oficinas, que ahora están o en mi coche o en mi casa. La bodega quizá parezca pequeña, pero es una bodega grande. Aquí tengo otros tres depósitos para separar los vinos.

.- Aquí está el almacén de vinos, con los jaulones.
El crianza me gusta tenerlo nueve meses en botella antes de sacarlo al mercado, para que el vino redondee y se estabilice.
.- Aquí hay un espacio para ¿el ascensor?
Exacto, pero mientras tanto hacemos ejercicio, jajaja.
.- Me gusta el aroma que desprende tu nave de barricas.
Hemos sacado de ellas el vino de 2021 y hemos metido estos días el de 2022. Tenemos espacio, como ves.

SELLO distintivo de Berarte.
Atarayuela y Valdeconcejo
.- Vista desde el exterior no parecía que dentro hubiese tanto espacio.
Aquí trabajamos bien. Yo misma puedo coger la carretilla, bajar todas las barricas y rellenarlas, porque, como ya sabes, en el vino hay una pequeña evaporación.
La bodega está contra el monte, y aquí abajo tenemos otra salida a la calle de abajo. El espacio donde estamos tiene una altura de 12 metros. La suerte es que todo el monte era tierra, pero aquí abajo esto es roca, pura roca.
.- Veo en las barricas las diferentes parcelas.

Si, la Atarayuela por ejemplo, una finca muy chula de Villabuena.
.- Hay barricas antiguas, según veo.
Las vamos cambiando, pero no es bueno tener todo muy nuevo, porque quiero que el vino mantenga la fruta y un equilibrio. Lo importante es que las barricas estén bien limpias, huelan bien y estén sanas.
.- Ah, las fincas más viejas.
Hay alguna que, según dice mi padre, ya era vieja cuando él tenía 15 años. Aquí esta la viña de Valdeconcejo.

CEPA de la familia, un patrimonio de 60 años, entre Villabuena y Samaniego.
.- El tipo de botella que veo…
Empezamos con la botella bordelesa, y cuando introducimos vinos nuevos, nos hicimos con la botella tipo borgoña, por diferenciar las calidades. Son botellas ligeras, más ecológicas.
Sueños por los que seguir luchando
.- ¿Se ha convertido la bodega en lo que tú tenías en la cabeza de tus sueños?
Siii.
Pero todavía tengo sueños por conseguir, Julio. Mi sueño sigue siendo cuidar la tierra, la viña, e ir separando los vinos. Cuidar el vino es muy importante.

BRINDAR por los sueños que quedan por cumplir, a los que entregarse.
.- ¿Qué proyectas para el futuro?
Tengo como has visto inoxidable y madera, pero me gustaría elaborar en tanques más pequeños para atender a las pequeñas parcelas. A veces dentro de parcelas que no tienen una hectárea, por ejemplo en la carretera de Samaniego, con poca pendiente, no tiene nada que ver la parte de arriba de la finca con la de abajo.
Esa parcela ya tiene diferentes momentos de vendimia… Ahora estoy conociendo muy bien mis viñas. Llevo once años con ellas. Y sigo conociéndolas.


.- ¿Qué ha aportado toda la experiencia, tus anteriores trabajos en otras bodegas, a la profesora que eres en la Facultad?
Al alumnado intento trasmitirle todo lo que he aprendido, hasta en los pequeños detalles. Sin ser muy academicista. Hablo del cuidado de la viña, de las experiencias, de cómo no llegar a los problemas, de cómo solucionar los errores. Eso es el día a día.
La Universidad y las Viñas

SU chaleco de la Universidad de La Rioja, donde imparte sus clases.
.- Y al revés, ¿cómo influye la academia, la universidad, en el trabajo en las viñas y la bodega?
Los jóvenes estudiantes de la Universidad me transmiten su fuerza y sus ilusiones. Y de manera recíproca, yo también les insuflo las mías.
Cuando terminan la carrera, invito a mis estudiantes a visitar la bodega. Muchos de los que vienen a la bodega recuerdan algo que les dije en la universidad. “Ah, ¿eso te dije?”. “Sí, y lo tengo siempre presente”.

ANTE el perfil del suelo de la viña, el Blog recibió una hermosa lección.
.- Les hablas sobre todo de Enología…
Y de mucho más. Les hablo de la relación con los jefes, porque ellos tienen que salir al mercado de trabajo. Porque esto de los enólogos va mucho más allá de “yo cato el vino, lo valoro y lo mejoro” (engola la voz, imitando el posible ‘glamour’ de ciertos colegas).
Que no, oye, que el día a día es mucho más que todo eso. Les aconsejo que viajen, que vayan fuera, que estudien idiomas, que visiten otros países.

ESA mano, brazo de cepa de la docente, es todo un magisterio en sí misma.
.- Tu hiciste el Master en Enología porque…
Antes del Master de Enología hice un Curso de Marketing, cuando aún no había una licenciatura de Marketing. Fue el Club de Marketing de La Rioja quien ofertó 18 plazas en las que había sobre todo licenciados de empresariales, sociología, periodismo, psicología… Ahí aparecí yo con Químicas.
Manuel Ruiz, el maestro de muchos
.- ¡Qué dirías en aquella entrevista para que te seleccionaran!
Que mis padres tenían una bodega “y que me gustaría continuar en el futuro con esa bodega familiar”.

NOMBRE de su bodega, Berarte, a través de la puerta de hierro.
.- ¿Aprendiste cosas importantes en Marketing?
Te enseñaban habilidades sociales, a hablar en público, a “venderte” tú misma.
.- A continuación llegó el Master de Enología.
Todo seguido. Aquel fue un Master de dos años. Apasionante por supuesto. Allí conocí a María José López de Heredia. Somos un grupo que nos queremos mucho, que nos juntamos, trabajando como trabajamos en diferentes DO de España.

HERMANAS López Heredia, Mercedes y María José.
.- Y llegaron las Prácticas.
Empecé en la Estación Enológica de Haro.
.- ¿Estaba entonces Manuel Ruiz?
Estaba don Manuel Ruiz Hernández. Fue mi director de trabajo fin de Master. Era el maestro de muchos. Cuando mi padre tenía alguna duda, iba donde Manuel Ruiz Hernández. “¿Qué me ha pasado con este vino?”, y él te daba una rápida solución.

MANUEL Ruiz, a quien el Blog entrevistó en 2014. (Foto Leire Díez).
Recordarse feliz caminando por la bodega
.- Y de ahí pasaste a CVNE. ¿Qué aprendiste en la bodega de Haro?
Buá, todo, mucho, muchísimo. Era mi primera experiencia de trabajo en Haro y en Elciego, que allí tenían una bodega de depósitos de cemento sin equipo de frío. En CVNE aprendí de todo.
Y mira, yo soy madre de tres hijos, y mi objetivo en la vida era, entonces, ser madre de familia. Pero la relación con mi colega María Larrea me cambió. La relación con todas aquellas compañeras y compañeros me marcó, haciéndome más competitiva. Por entonces María y yo alquilamos un piso para vivir juntas.

ENÓLOGA de Elciego en CVNE, María Larrea. (Archivo del Blog).
.- CVNE evolucionó…
Sí, porque pasó de ser una bodega familiar a ser una macro empresa. Nosotras pasamos por aquella transformación del negocio del vino en Rioja. De ser una bodega de familia a ser una S.A. que cotiza en Bolsa. Entonces estaba muy enamorada de mi trabajo…
Recuerdo que iba feliz por la bodega.
.- Como hoy te pasa con la tuya. De lo cual doy fe.
Por supuesto. Con esa felicidad vengo a Berarte. Pero allí aprendí muchísimo, tuvimos proyectos de investigación europeos gracias a Basilio Izquierdo, que era muy innovador, colaborando con equipos austriacos, portugueses… en bacterias lácticas…, luego me fui a Polonia.

BASILIO Izquierdo, al que entrevistamos el mes pasado.
Yo había hecho la carrera de Químicas sin un ordenador, y entramos a CVNE y no había ordenadores. Allí empezamos luego a trabajar con ordenadores. Fue todo apasionante. Recuerdo nuestro primer correo electrónico común. Nos dimos cuenta que la información era «poder». Basilio tenía además una gran relación con Francia, que nos ganaban por goleada en muchísimas cosas.
«Hacer lo que ha hecho mi padre»
.- Y de ahí pasaste a López de Heredia – Viña Tondonia.
En López Heredia aprendí muchísimo en relaciones humanas, saboreando a una familia con un gran respeto por el pasado y por el presente, porque todo lo que tienen hoy es por el respeto que han mostrado hacia sus viñedos.

MANOS de María José sobre una de sus barricas. (Archivo del Blog).
Y mira, esto que hoy parece tan novedoso, que los enólogos volvemos al viñedo, siempre ha estado en mi familia, con mi padre, y lo he vivido con Julio César, María José, don Pedro y Mercedes López de Heredia.
.- ¿Qué te está enseñando Berarte?
Jajaja. Aquí la enseñanza es mantener con ilusión el patrimonio familiar. Que el viñedo de la familia pase con afecto de generación en generación. Y seguir todos juntos, cada cual con su aportación.

.- Me has dicho que eres “una joven con muchos sueños por delante”.
Jajaja. Voy a hacer 56 años, pero sí. Hoy vivimos un momento de dificultad porque hay muchas bodegas y muchas marcas ya conocidas. Así que nos toca hacernos un hueco en el mercado. No quiero crecer en volumen. De momento vendo algo de uva, porque estamos haciendo marca.
.- ¿Qué más quieres/sueñas?
Hacer lo que ha hecho mi padre. Ser silenciosa, sin mucha publicidad, pero llegar al alma de la gente con mis vinos. Que ellos hablen por mí. Quiero vivir feliz con mis hijos, Julio, una de mis hijas ha estudiado Negocios Internacionales y ya trabaja y es independiente. La pequeña termina ahora Derecho en la universidad.

LOS últimos asuntos los abordamos con una copa de vino.
El relevo generacional ‘garantizado’
.- ¿Alguno de ellos ha hecho Enología?
Uno de ellos, el chico, que ahora está trabajando en otra bodega. Y luego tenemos a Mario, el hijo de mi hermana, que ganó ‘MasterChef Junior’ en la primera edición, y ha terminado en Deusto Empresariales/Finanzas. Y tengo otra sobrina que hizo Medicina, que será Anestesista.
Luego mi hermano tiene dos hijas pequeñitas, que se les da muy bien el arte. “Hijas, vosotras Marketing y Diseño”, les digo.
.- Jajaja.

LO fundamental está, pero quedan remates para terminar la obra.
Mis dos sobrinas hablan alemán perfectamente. Y bueno, sino todos, que algunos sean puntales de la futura bodega Berarte.
.- ¿Qué te decía tu padre cuando él capitaneaba la bodega y tú estabas en CVNE o López Heredia?
“Tú no vengas, sigue por ahí. Y cuando yo me jubile, entonces vienes”. A mí me gusta la película “Lo que el viento se llevó”, y cuando tengo problemas siempre digo lo que decían en la sureña Tara, en Georgia: “Ya lo pensaré mañana”. Volver a casa y tener este colchón. Es lo que decía mi padre: “tú vienes a la bodega familiar cuando yo me jubile”.
.- ¿Qué más decía?
Jajaja. “Tú vienes cuando yo me jubile, y tu hermano -al que llevo diez años-, cuando te jubiles tú”. Se lo contaba a mi hermano Gonzalo, que me preguntaba “¿Eso te dice papá?”… “Pues igual sí, ya veremos”.

«VIENES cuando yo me jubile, y tu hermano cuando te jubiles tú».
Cómo afrontar los «tiempos difíciles»
.- ¿Cómo sientes Rioja Alavesa?
Veo que hay que luchar mucho para mantener las bodegas familiares en su sitio, porque vienen grupos grandes que están pegando fuerte. Existe la tentación de vender el viñedo y vivir de las rentas.
Muchos vecinos míos de Villabuena me dicen “no entiendo con lo bien que vivías, cómo te lías tanto”. Ellos venden la uva, incluso están vendiendo viñedo. Y eso me da pena. Son tiempos difíciles. Hay que formarse. Hay que salir para volver a casa, con más conocimientos, y continuar.
.- ¿Cómo calificas a esta zona nuestra, estimada profesora?

PAISAJE de la Comarca según Jose Miguel Rodriguez Martinez.
Es una gran zona. Antes, en la época de la inmigración se quedaba el primo, el padre, llevaban las viñas de los tíos, pero ahora esos tíos tienen hijos sin vinculación con el pueblo.
.- Tienes la información para ser realista, pero veo en ti una necesidad de esperanza.
Hombre, si no ya no estaría aquí. Y en Rioja Alavesa y la Sonsierra se están haciendo vinos muy buenos.
.- ¿Nunca se ha hecho mejor vino que ahora?
Yo creo que no. Tenemos los conocimientos, herramientas tecnológicas y puesta de largo en el mercado nacional e internacional.

¡CÓMO resistirse a no acariciar un racimo tan hermoso!
Valorar y pagar el vino «como es debido»
.- ¿Qué dice tu padre de los vinos que salen de nuestra Comarca?
De mi padre he aprendido que el de este año es mejor vino que el del año pasado. Siempre.
.- ¿Dirías que ‘casi-casi’ lo sabes todo sobre Enología?
Pero qué va.
.- Has trabajado durante años en bodegas como CVNE o López de Heredia, has montado una bodega, eres profesora de la Universidad, has asesorado a bodegas…

CON la profesora, con la enóloga, habrá palabras hasta el último segundo.
Ya, y qué. Nunca se acaba de saber todo. Y luego salen cosas nuevas. Los franceses eran pioneros en enología. Y ahora ya no lo son. En Marketing son los mejores, pero ellos también andan con dificultades, pues también allí hay demasiado viñedo y mucho vino. Y sienten la desesperación en varios campos.
.- ¿Se está globalizando el vino?
Sí. Se está perdiendo la autenticidad de cada cual. Tenemos la misma marca de tonelería, las mismas variedades… Por eso es importante mantener la identidad y el terruño.
.- En ese sentido ¿cómo está Rioja Alavesa?

Rioja Alavesa está muy bien, sinceramente. Esta es una zona diferenciada. Es verdad que no todos los viñedos de Rioja Alavesa son los mismos. No es lo mismo las nuevas plantaciones emparradas con mucha producción, que el viñedo viejo en vaso y la limitación de producción. Aquí hay mucha variabilidad. Tampoco es lo mismo una Rioja Oriental que una Rioja Alta.
.- Seguro que algo te queda por decir.

ENTRAR y salir por Samaniego, cerrando el círculo del ‘Arcoiris’.
Que la calidad del vino hay que valorarla y pagarla como es debido. Los consumidores de Rioja en el País Vasco han estado acostumbrados a beber buen vino a precio barato.
¿En qué circunstancias? Eso viene ocurriendo mientras el agricultor no contaba las horas de trabajo, o no se las pagaban. Ya digo, el buen vino hay que pagarlo como merece. Es la única manera en la que a todos nos irá mejor.
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Inmaculada se ha formado y, a su vez, forma a las futuras generaciones que van a vivir del Rioja. De esto hemos hablado durante décadas. De esforzarse, estudiar, y estudiar. Una carrera universitaria, idiomas, viajes, experiencias. Nada de eso está nunca de más. Al contrario.
Por si fuera poco, a Inmaculada le tira la tierra, el terruño, la viña, los vinos ecológicos. No puedo más que aplaudirla. La historia del Seat 600 me ha encantado. Esa familia que trabaja unida y prospera. Su convicción en que ella también tendrá relevo es un subidón. Eso me enseñaron a mí también, a felicitar a quienes, por su esfuerzo continuo, con trabajo físico y formación intelectual, salen adelante y prosperan. Mis felicitaciones más sinceras. Que cunda el ejemplo.
Muchas gracias, Juan
Como en los partidos de fútbol, a veces uno quiere saber minuto y resultado. Leeros reconforta. Y a la vez me pregunto, sin que venga a cuento, qué será este año de todos los que venden su uva, este año, por una miseria que no cubrirá los costes de producción. Que me perdone Inmaculada, alabando su trayectoria, sabiendo que es una inspiración para tantos, no puedo deja hoy de preguntarme por estos tiempos difíciles de los que ella también habla, y por los cosecheros que dejaron a un lado su bodega pensando que lo adecuado era vender sus uvas, y punto… Y ahora se empiezan a plantear vender sus viñas y alquilar su bodega, si ello fuera posible. Pero ojalá yo esté equivocado. Mientras tanto mi aplauso y reconocimiento a Inmaculada, sus padres, sus tíos y hermanos.
Muchas gracias, Jon
Las declaraciones de esta profesora y enóloga son una ráfaga de aire fresco. Esta noche me acuesto con una mirada amplia, muy abierta. El relato resulta auténtico, y los esfuerzos de los que se habla verdaderos. Me sorprende su gran capacidad para ser madre de tres hijos, dar clases en la universidad, y hacer vinos. Cuán buena siembra la de esta familia en fincas y en seres humanos. Con esta historia se puede entender la entrega de la gente al mundo rural, al vino y al viñedo, a su familia… Hasta ahora me preguntaba cuanta de su pasión era exagerada, impostada. Cuánta respondía a una manera de ser y sentir.
Si todo se vive desde la infancia, de esta manera que cuenta la enóloga, entonces puede entenderse perfectamente. Agradecida.
Muchas gracias, Clara
Me encanta el titular, cambiando el título en castellano de la película «Lo que el viento se llevó», porque la entrevistada admira esa magistral película protagonizada en 1939 por Vivien Leigh y Clark Gable, con la gran Olivia de Havilland en el reparto. Una de las joyas del cine mundial.
Muchas gracias, Concha
Qué no comentar de esta enorme conversación con una profesional admirable, un río con mil afluentes, tan dinámica y amena.
Su mirada sobre Rioja Alavesa y la Sonsierra, donde según asegura la entrevistada se está haciendo mejor vino que nunca, es para subrayar: «Hay que luchar mucho para mantener las bodegas familiares en su sitio (dice sobre Rioja Alavesa), porque vienen grupos grandes que están pegando fuerte. Existe la tentación de vender el viñedo y vivir de las rentas».
Es un diagnóstico a tener en cuenta.
Muchas gracias, Arene
Excelente profesional, compañera y qué buena persona, envidiable su capacidad de trabajo, de superación, admirable cómo tiene tiempo para su familia, para seguir aprendiendo, darlo todo en su trabajo y hacer buenos vinos. Esa es Inma!
Muchas gracias, María
Muchas gracias, Maria!!!
Muchas gracias, Inma
Felicidades Inma. Eres una gran mujer, trabajadora y auténtica.
Pronto nos veremos por allá. Tus vecinos los mexicanos.
Muchas gracias, Silvia
Gran familia de viticultores y grandes personas, recuerdos de esa bodega en la cual yo también de chaval he embotellado alguna vez antes de comer en ese txokito que tenían excavado en la roca en compañía de mi tío Lucio Beraza, gran amigo de la familia. Un saludo a todos.
Muchas gracias, Juanjo
Gracias Juanjo!!! Cómo os recordamos!!! A tu tío Lucio, a D. Julián… Muchos recuerdos de mi padre. Ya sabes que las puertas en Villabuena y las de Berarte están abiertas, cuando quieras!! Un abrazo
Muchas gracias, Inma