Es el vasco que más sabe de vinos y bodegas, Jon Andoni Rementeria -cuatro veces campeón de Euskadi-, que en 2018 se convirtió en el primer vasco en ganar el Campeonato de España de Sumilleres.

JON ANDONI Rementería rodeado de títulos, en la bodega del restaurante familiar.
En estos nueve meses lleva una actividad frenética en sus tres trabajos, en un sinfín de actos a los que le invitan y en sus estudios para disputar en 2020 el Campeonato de Europa de Sumilleres.
Es profesor de la Escuela de Hostelería de Artxanda, en Bilbao. Directivo en Gallarta (Bizkaia) de la comercial más grande de vinos de Euskadi. Sumiller en el restaurante Remenetxe de Muxika (Bizkaia).
Si pensamos en su tiempo vital, hay que decir que a sus 50 años -recién cumplidos- está casado y tiene dos hijos. Así que lo que le queda libre al día, ya de madrugada, es para estudiar y prepararse para el Campeonato de Europa.

EL TÍTULO de Campeón de España que le avala para presentarse al Europeo de 2020.
Su vitalidad es extraordinaria. Su simpatía y naturalidad le podrían convertir -si la televisión se pusiera de por medio- en un icono mediático de la talla de un Karlos Arguiñano.
Ha sido en cuatro ocasiones Campeón de Euskadi de Sumilleres (2007, 2015, 2017 y 2018). Ahora lo es de España. Sin embargo asegura -y le creo- que es la misma persona, y que nada de todo esto se le sube a la cabeza. Ni las cifras mareantes de su negocio, un restaurante en el que tiene 19.000 botellas de vino, de las cuales 1440 son de diferentes marcas.
Una última cifra indica que catará al año poco más de 2500 vinos distintos… y que en estos 30 años se habrá llevado a la nariz y a la boca alrededor de 80.000 vinos diferentes.

UN MUNDO del vino, en el que el de Muxika se ha labrado su propio camino.
Catar, Descubrir y Alabar, tres magníficos verbos para la vida
Nada más llegar a Muxica, Jon Andoni me lleva al sancta sanctorum de la bodega del restaurante. Un lugar sagrado, muy bien ordenado, donde baja a buscar las botellas de la carta más extensa de vinos que he visto hasta la fecha. Tras una sesión de fotografías, nos tomamos un café y sentados en el silencio del Remenetxe comenzamos la entrevista que publicaremos en dos partes.

FUE llegar al Restaurante y bajar juntos a la bodega, un lugar sagrado para los de su oficio.
El vino lo dejamos para después de la conversación, en lo que será la cata de un vino de Rioja Alavesa, uno de los últimos que acaba de descubrir… porque eso no ha dejado de hacerlo durante los últimos 30 años de su vida. Catar, descubrir y alabar -o criticar- el trabajo de otros. Son magníficos verbos para la vida.
.- ¿Cómo empieza tu historia con el vino?
Cuando mis padres decidieron poner en marcha un restaurante, yo estaba estudiando tercero de BUP, con 16 años. Entonces ayudaba los fines de semana, porque cuantas más manos había, mejor.
.- Entonces no sabías nada del vino
Nada. Había bebido a escondidas algún txakoli, y antes, en las misas de salida, había probado aquellos vinos quinados, y los Martinis con galletas, que era lo típico que se ponía en las despedidas de difuntos de los pueblos cercanos a Gernika.

SIMPÁTICA fotografía que le hizo un amigo, con unos racimos de plástico en sus manos.
.- Más adelante le darías al kalimotxo, supongo.
Sí. Aquello llegó más tarde.
.- Ya estabas en la Universidad.
Empecé a estudiar Ingeniería en Bilbao y luego en Vitoria. Los fines de semana seguía en el restaurante de mi familia. Por entonces me gustaban muchos las etiquetas y las botellas de vino. No el contenido de la botellas aún, sino lo que estaba a la vista. Me gustaba leer sobre vinos, de hecho compraba revistas especializadas.
No había tantas marcas de vino como hoy, ni tantas Denominaciones. Para el restaurante lo que más compraba mi aita era Rioja, que era el 95% de toda la carta de vinos, dividida en Rioja Alavesa, Alta y Baja.

LOS VINOS más veteranos de su bodega, con mucho años de historia…
.- ¿En aquella época -hará unos 32 años- cuántas botellas diferentes teníais?
Tenemos escrito a máquina la primera carta de vinos del restaurante, en la que había apenas quince vinos, muchos de ellos de Rioja Alavesa. Faustino I y Faustino V; el Tondonia, de Rioja Alta… los vinos de Cune estaban muy presentes, porque uno de los socios era de esta zona. Teníamos el vino de Bodegas Palacios, y por supuesto el Riscal.
.- Si te llegan a decir con 18 años que con el tiempo llegarías a tener en el Remenetxe 1440 marcas diferentes de vino
No me lo hubiera creído. En 1999 llegamos a tener 40.000 botellas. Ese es el pico más alto que hemos tenido. En aquella época el jefe era mi aita. Había menos referencias, pero las compras eran bestiales. Venía un comercial del grupo Faustino y el aita le compraba 150 cajas de 12 botellas.
Y venia el de Imperial y se compraban 400 cajas, año tras año. Cuando yo dirigí el negocio, y aita me dijo que comprara yo el vino, a partir del 2000, con 30 años decidí dejar a un lado la compra de 200, 300 o 400 cajas, y comprar 60 botellas, porque lo que yo quería era potenciar una mayor variedad de vinos de todas partes de España.

.- Llegaron otros vinos al restaurante.
Sí, los vinos de Jumilla, vinos de las denominaciones de Cataluña, vinos de Castilla La Mancha… Todas aquellas miles de botellas que tenía en stock me han valido para tener vinos de 1970 o 1975 hoy en día en carta, que gracias a Dios son vinos longevos. Ya veremos si los de hoy duran tanto y en tan buenas condiciones.
La gente decía “el vino cuanto más viejo, mejor”. Eso era cierto antes, de hecho cuando salían al mercado no había dios que los bebiese, muy desequilibrados, con la acidez por un lado, la madera por otro. Esos vinos había que guardarlos mucho tiempo para que se ensamblasen. Vinos que habían estado entre ocho y nueve años en barrica.
.- ¿Cuándo pegas el salto a la sumillería?
Cierto día vinieron unos comensales al restaurante. Me preguntaron por qué no me sacaba el título de sumiller.
.- No eras sumiller, pero les contabas lo que podían beber según la comida.
Eso a la gente le gustaba. Les contaba de dónde era el vino, las variedades que tenía, el año, algo sencillo, porque no hay que cansar al cliente.

GRAN parte de lo contado tiene que ver con el restaurante familiar, el Remenetxe.
.- “¿Por qué no te sacas el título de sumiller?”
Sería el año 2003, o 2004. Yo había dejado ingeniería y me había venido aquí, a mi pueblo, y estaba encantado de la vida. Mis padres estaban tristes porque había dejado la universidad, pero por otra parte estaban encantados con tenerme dedicado al restaurante.
.- ¿Qué te contaron aquellos?
Me dijeron que se había creado una “Escuela de Hostelería en Artxanda (Bilbao), avalada por la Universidad de Barcelona”. Me lo pensé, llamé por teléfono y me apunté.
.- ¿Fue buena la idea?
Bueno, bueno, eso fue lo mejor que pude hacer. Cómo disfruté aquellos dos años. Recuerdo el segundo día con una profesora, Mercedes Ausás, la hermana de Javier Ausás, el enólogo de Vega Sicilia, que ahora es el enólogo del Pago de Carrovejas. Ella había creado Pintia. Para ver el nivel, nos preguntó cuántas DO de España conocíamos. Yo le puse por escrito más de cuarenta Denominaciones.

QUIZÁ haya entre el alumnado que visita la Escuela de Artxanda un futuro o futura sumiller.
.- En Viticultura y Enología andarías más verde.
Eso es. Mi fuerte eran las bodegas. Tampoco sabía mucho de productos: jamones, ostras, caviar… destilados, cervezas, agua, aceite, vinagres, mieles…
.- Descubriste lo que desconocías…
Hoy en día también sé menos de lo que necesito y quiero saber.
.- ¿Cómo te fue en el Curso?
De cine, encantado de la vida. En la Escuela estaba de 5 a 8 de la tarde. Y el resto del tiempo estaba en el restaurante. Y cuando salía del restaurante, a la noche me ponía a estudiar.
.- Y ya no has parado de estudiar, preparando como ahora preparas el Campeonato de Europa 2020 de Sumilleres.

CARTA de vinos del Remenetxe -como si fuera una enciclopedia-, con 1440 vinos diferentes.
En el segundo curso vino por la Escuela uno de los grandes sumilleres de aquella época en Bizkaia, Manu Martín, que fue profesor mío. Hoy tiene casa en Labastida, y una enoteca en Bilbao.
Un día estaba en el encerado explicando algo. De repente se dio la vuelta y dijo: “Bueno, señores, aquí tienen un alumno, Jon Andoni Rementeria, que será profesor de la Escuela en no mucho tiempo”. Acertó, porque desde el 2010 soy profesor de la Escuela de Hostelería de Artxanda.
.- ¿Cómo llegaste a los Campeonatos de Euskadi de Sumilleres?
La vida se va enredando. Un día contactó conmigo una comercial, la más grande del País Vasco, Ulzama, que está en Gallarta, que llevan muchas bodegas. Me ofrecieron meterme en la directiva para modificar todo lo que tenían hecho, dejando a mi cargo meter a unas u otras bodegas. De acuerdo, les dije, pero nunca voy a dejar el restaurante de Muxika.

«NUNCA voy a dejar el Remenetxe», el ojito derecho de Jon Andoni.
.- Así que andas de un lado para otro.
De día estoy allí, que ando con 18 comerciales. Y luego me vengo al restaurante. Así estoy, compaginando la enseñanza, la comercial de Gallarta, el restaurante, y la familia.
.- ¿Cuándo estudias?
Como siempre, a la noche, cuando todo el mundo está dormido. Me suelo quedar hasta las 2 de la madrugada.
.- Estas noches ¿qué estás estudiando?
Las semanas anteriores he estado estudiando sobre Hungría, aprendiendo todas sus regiones vitícolas, que son 23. Ahora sé situar en el mapa a cada una de las 23, porque en un campeonato de Europa te pueden preguntar lo que sea.
Ahora estoy con Georgia, con sus 10 regiones vitícolas, y con las subregiones, y todas las DO que tiene el país, para situarlas a todas en el mapa. Son nombres difíciles, en un idioma donde casi no hay vocales. Así que estudiar, estudiar y estudiar

ESTUDIANDO y estudiando: así es como ha conseguido sus títulos.
.-¿Has conocido a otros campeones europeos?
He estado con campeones del mundo, y he estado hablando con campeones de Europa. No conozco al actual campeón del mundo, un sueco que ganó el campeonato en Mendoza (Argentina). Se dedica solo a la sumillería. De hecho hay gente que se dedica a preparar a otros para los campeonatos.
Trabajan en restaurantes de tres estrellas Michelin, y les liberan un poco de ese trabajo para que se vayan preparando. Lo hacen porque les interesa que el Campeón del país, o de Europa, o del mundo, esté en su restaurante.
.- A ti no te está preparando nadie para el campeonato de Europa
Soy autodidacta en todo esto. Las anteriores veces que llegaba al Campeonato de España, donde en uno de los cortes clasifican a los diez mejores, los suben a un escenario y les dan un diploma. Siempre estuve entre esos diez mejores, pero durante años no conseguía pasar del cuarto puesto.

UN AUTODIDACTA que se alimenta por su curiosidad y pasión por el mundo del vino.
.- ¿Cuál es tu fuerte?.
En servicio soy algo más rudo que otros, no tengo esa elegancia de los que se mueven como pez en el agua. Pero mi fuerte es el conocimiento teórico de las botellas y las bodegas.
.- ¿Qué pasó en los últimos campeonatos de España?
En 2017 volví a estar entre los finalistas, lo cual es dificilísimo, porque son todos campeones de otras autonomías que les han preparado y sólo pasan las tres primeras puntaciones.
En 2018 pensé que otra vez quedaría tercero, como en 2017.
.- Pero ganaste, Jon Andoni
Gané. ¡Es la leche! Gané. Ya me había dado cuenta que en las partes donde soy más débil, las había salvado con buena nota.
.- El campeonato de Europa será en inglés.
Ya me estoy formando en inglés.

SOSTIENE varios litros de vino de Rioja Alavesa, a la que profesa gran admiración.
.- ¿Te da el día para tanto?
Aprovecho los viajes en coche para escuchar una radio de habla inglesa, donde enseñan inglés, pronunciando correctamente las palabras.
.- No parece que los cuatro campeonatos de Euskadi, ni el campeonato de España de Sumilleres, se te hayan subido a la cabeza.
Nada. Habrá gente que por conseguir un título se sienta un pequeño dios. No es mi caso. Yo sigo siendo el mismo. Ganar un campeonato no te puede hacer peor persona. Mi carácter es el que es, y nada lo va a cambiar.
.- Qué dice tu esposa, viendo que no paras, de la ‘ceca a la meca’.
La conocí en el restaurante de mi familia, en la boda de su hermana. Yo estaba sirviendo los tragos en el salón de bodas, y empecé a hablar con ella. Era un sábado, y cuando salí con los amigos a la 1:00h de la madrugada, me fui a Gernika, donde me encontré con los invitados a la boda. Allí seguí hablando con ella, y mira.

INFORMACIÓN de Rioja Alavesa en su carta de vinos.
.- Si te pido que nos cuentes cómo fue el primer concurso que ganaste…
Cuando conseguí el título de sumiller, hubo un concurso al que me presenté. Se celebró en el Museo Bellas Artes de Bilbao. El ‘Sumiller Rioja 2007’. Allí fui con un mandil rojo de tela.
Recuerdo que estaba, entre otros, Antonio Casares, sumiller entonces del Sheraton de Bilbao. Yo estaba allí entre veteranos. De repente salió alguien a decir que Antonio Casares, Jon Andoni Rementeria y otros cuatro más eran los finalistas.
“Y ahora qué hay que hacer”, “Tiene que esperar aquí”, “Cómo esperar, si tengo dos comuniones y una boda en el restaurante”. Así que llamé para decir que llegaría más tarde. “No te preocupes, si no puedes venir estate tranquilo”, me dijo la ama.
.- ¿Mereció la pena la espera?
Me tocó examinarme en cuarto lugar. Cada examen duraba 40 minutos. Tuve que esperar otras dos horas…
.- En el Rementxe ya se había dado de comer a medio mundo, y estaban con los cafés.

UNA parte de la bodega subterránea del Remenetxe.
Yo hablo alto… pero al empezar aquel examen no me salía la voz de la garganta. Empecé haciendo una prueba de servicio… Al final quedó en primer lugar un gallego, Suso Rivas, y en segundo lugar uno de Burgos. En tercer lugar quedé yo. Ese fue mi primer campeonato.
Me vino Jesús Flores, un gran sumiller, a decirme: “Usted trabaja en un restaurante familiar”. “Sí”. “Pues agénciese un mandil de cuero, porque no va a ser la única final en la que yo le vea a usted”.
.- A partir de ahí…
A partir de ahí vinieron los distintos campeonatos de Euskadi. Cuatro meses después estaba ganando el Campeonato de Euskadi, en Bilbao. Ganar es difícil, porque todos nos preparamos para ganar. A partir de ahora mi objetivo es el Campeonato de Europa.

POR estas escaleras habrá dado miles de paseos, llevando vinos del mundo a sus clientes.
.- De todas las preguntas que te han formulado en los campeonatos de Sumilleres, ¿cuál te ha sorprendido más?
Una que me hicieron en un campeonato de España: “¿Cómo se llama el espárrago que se cultiva en Granada, qué tipo es y con qué lo maridaría usted?”. Hoy sé que es un espárrago triguero de Huétor Tájar, una denominación de España. Con ese espárrago granadino el maridaje es cerveza, porque el vino es enemigo de ese sabor.
Ah, la sumillería te hace aprender cosas del mundo de la gastronomía y el vino. Y sobre todo, te hace aprender mucho sobre ti mismo. Es la leche!
CONTINUARÁ…
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Jon Andoni me siento feliz de los pocos encuentros que hemos vivido.
Sigo teniendo un cliente de Burdeos que conoció el Diez-Caballero en tu restaurante, lo sigue comprando y nos invitamos un año en la bodega y otro año coincidiendo con Vinexpo, en su magnífica casa.
El vino compartido, permite como en la palma de la mano leer la vida entera.
Enhorabuena Andoni.
Muchas gracias, Victoria Cañas. Saludos cordiales.
Esos campeonatos los has conseguido a base de estudio, de esfuerzo y dedicación. No como quien se lleva un Master porque sí y por enchufe. Así que esos Campeonatos te han dado conocimiento. Han hecho una mejor persona de ti. Enhorabuena!
Muchas gracias, Begoña Tudela. Saludos cordiales.
Siempre sonriendo. Qué tío. Espero que ganes el campeonato de Europa, Txapeldun
Muchas gracias, Txiki. Y si no lo gana, no será porque no lo haya intentado con todo su entusiasmo vital. Saludos!
Aúpa, Jon Andoni, a por el europeo !! sigue estudiando, va a ser duro, pero puedes conseguirlo, Aurrera !!
Eskerrik asko, Patxi Zabala. Saludos cordiales.
Eres el mejor!!!
Lo conseguirás!!!
Muchas gracias, Esther Hernández. Saludos!