
ROBERTO Vicente, enólogo de Ysios, cual capitán de navío delante de la bodega, en Laguardia.

LAS NAVES, una viña de Elvillar que tiene, según Roberto, más de 120 años.
Es un titular contundente. Pero el enólogo de Ysios, Roberto Vicente, aún añade en otro momento de esta entrevista con el Blog:
“El vino tiene una identidad. El mayor halago es que me digan que los vinos de Ysios poseen el carácter de Rioja Alavesa”.
Es toda una declaración de una bodega que pertenece a una multinacional francesa… Si alguien creyó que en Ysios no valoran como se merece a Rioja Alavesa, o que se aprovechan del prestigio de unas pocas botellas para dar glamour a la DO, ahora tiene la posibilidad de replantearse esa posición.
Antes de atender la conversación con Roberto Vicente, que nació en Bilbao hace 36 años, y que se trasladaría con su familia a Logroño hace 32, debo decir lo obvio, cual es que desde un principio me llamó poderosamente la atención el edificio diseñado por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava.

LA BODEGA de Ysios no pasa desapercebida para nadie.
Ya entonces, hace cuatro años, me documenté sobre dos cuestiones que provocaron mi curiosidad. Por un lado me preguntaba qué quiso simbolizar Calatrava con su edificio, bien situado bajo la Sierra de Toloño. Así conocí que Calatrava quiso homenajear con su obra la importancia de la Sierra en el cultivo de la vid en Rioja Alavesa.
La forma sinuosa de su tejado emula los riscos de la montaña cual si fuera un canto al efecto frontera, a la barrera bioclimática que hace posible el cultivo de la vid. Además, sus olas, reflejadas en “la piscina” situada en su parte delantera, en un día tranquilo, forman un curiosa hilera de barricas.

COMO ocurre con otros edificios singulares, los visitantes quieren conocer la arquitectura…
También me enteré, como ahora me confirma Roberto Vicente, que vista desde el cielo, en una foto aérea, todo el conjunto de la bodega tiene la similitud de una copa de vino. Podríamos hablar de una bodega austera en su construcción, que es hormigón, aluminio y madera, edificada con colores que se ven en la tierra.

VISTA AÉREA del conjunto (en rojo la bodega), inspirado en una copa de vino.
“La bodega de Ysios tiene 240 metros de largo por unos 20 metros en el punto más ancho -me cuenta Roberto Vicente-. Parece grande, pero interiormente no lo es tanto. Su diseño atiende al flujo del vino. Recepción de la uva, elaboración, envejecimiento, envasado y el envío al mercado”.
Mi curiosidad se preguntaba también por el nombre “Ysios”, que viene a ser la conjunción de dos deidades egipcias: Isis y Osiris. Isis era la diosa egipcia del más allá, la que resucitó -según los antiguos egipcios-, a su hermano y esposo Osiris, el dios de la Agricultura.
Por cierto, Osiris fue -según la mitología egipcia- el que enseñó a la humanidad el cultivo de la vid, así como a vendimiar la uva y a guardar el vino.

HACE ya once años que Roberto unió su nombre a la mitología de Ysios.
Con los deberes hechos hace ya años, me encuentro con el enólogo de Ysios junto al edificio de Calatrava. Ni corto ni perezoso, Roberto Vicente me lleva en su coche hasta un viñedo cercano, el de Fuentelespino, plantado en 1950 en 0,9 hectáreas. Un viñedo que tienen arrendado.
“Luego te llevaré a ver un viñedo prefiloxérico en Elvillar”, me anuncia ante mi incredulidad.
.- ¿Qué me dices de Fuentelespino?
Es un viñedo que trabajamos con una yegua bretona, en un suelo pobre y poco profundo. Aquí hemos visto que al eliminar la maquinaria amortiguas más el suelo a la vez que la planta se equilibra de manera increíble.

EL edificio de Santiago Calatrava y la Sierra vistos desde la viña de Fuentelespino.
.- Tú y yo nos encontramos un día por casualidad en el lugar mágico del Dolmen de la Hechicera. Te presentaste, y entre otras cosas, me dijiste que habías nacido en Bilbao.
Mi padre es de Barcelona, mi madre de Salamanca. Se conocieron en Bilbao. Mi padre trabajaba en la editorial Bruguera. Todos mis hermanos y yo nacimos en Bilbao. Yo en el hospital de Basurto. La crisis industrial de los años 80, con toda la reconversión que hubo en el Bilbao metropolitano, hicieron que los míos se viniesen a Logroño, de donde eran mis abuelos. Aquí he crecido. En Bilbao pasé mis primeros 4 años de vida.
.- Cuando te preguntan de dónde eres, tú dices “de Logroño”
De Logroño, pero nacido en Bilbao. La vida, y todos mis viajes, me han enseñado que soy un ciudadano global, al que le importan las personas, sean de donde sean.
.- También me dijiste que eras licenciado en Químicas. Además de Enólogo. ¿Dónde hiciste las prácticas de Enología?
Estuve con un compañero, Eduardo de Santiago, que tiene bodega en Baños de Ebro, a la vez que en Bodegas Bretón, en Navarrete. En ambos lugares hice mis prácticas. Al acabar me fui fuera, a mejorar el inglés y a tener otras experiencias en Nueva Zelanda. Allí trabajé con gente del mundo entero en una bodega que elaboraba dos millones de kilos de Sauvignon Blanc con italianos, sudafricanos, argentinos, neozelandeses y australianos.

VIÑAS en Nueva Zelanda, donde siguió aprendiendo.
En 2007 empecé a trabajar en Ysios, en la parte del viñedo, haciendo controles de maduración, controles de vegetación, y trabajo de bodega, cajas en palés… hasta que me propusieron integrarme en la empresa.
.- Cuando nos encontramos en Elvillar me dijiste que “teníais en Ysios un proyecto muy bonito”.
Ysios surgió en el año 2001 en un momento en el que se construyeron en Rioja Alavesa varias catedrales del vino. Se dedicaban a elaborar únicamente reservas y ‘vinos de autor’ a un precio alto. Afortunadamente en el año 2008 aquel proyecto se repiensa, porque si somos una bodega emblemática de Rioja Alavesa, vamos a trabajar únicamente con uva de Rioja Alavesa.

EN LA viña las Naves de Elvillar, donde se escucha el silencio de la mañana.
.- Ahí empezaste a buscar viñedos de la Comarca, ¿no?
Viñedos que hasta entonces no se trabajaba con ellos. Así contactamos con los hermanos Bermúdez de Elvillar, o con Botales aquí en Laguardia… y otros viticultores, y a partir de 2012 empezamos un nuevo proyecto para trabajar únicamente con viñedos viejos.
En 2014 decidimos trabajarlo todo a mano. La responsabilidad del cultivo de la uva quedaría para el viticultor, pero lo que no implica cultivo pasaba a ser responsabilidad nuestra.

CÉSAR y Luis Ángel Bermúdez, viticultores que aportan su buen quehacer profesional a Ysios.
.- ¿Eso qué significa?
Significa una revolución que me ha tocado liderar. Decidí que no volvería a mezclar las parcelas. Ahora vamos a hablar de Rioja Alavesa, de nuestros viñedos, vamos a conseguir que los clones viejos de Tempranillo lleguen a ser primera clase, la punta de lanza del vino de Ysios en el mundo.
.- ¿Estás diciendo que las condiciones de Rioja Alavesa son excepcionales?
Las condiciones naturales de Rioja Alavesa, junto con los viñedos viejos, los clones viejos, es algo único. Eso nos va a permitir que lleguemos a posicionar a la Región en los mejores restaurantes y los mejores lugares del mundo.
.- ¿En qué se puede traducir si hablamos de la calidad del vino?
Se traduce en que nuestro portfolio, nuestra gama de productos, pasa de ser de vinos de ensamblaje (coupages) a una gama de nueve vinos, cinco de ellos vinos de parcela, un vino blanco, y un vino de mezcla de Rioja Alavesa. Todos de viñedos viejos cultivados en Laguardia, Elvillar, Páganos, Leza, un poco en Elciego y otro en Lapuebla.

NOMBRES de pueblos de la Comarca en la contraetiqueta de una botella de Ysios
.- ¿Cada uno con su referencia de pueblo?
Quedará el Ysios como mezcla de diferentes parcelas de Rioja Alavesa. Y luego estarán los vinos de cada parcela, cada uno con su nombre, y hablando de lo importante que es ese viñedo y ese lugar, ese suelo, y ese pueblo. Aún no tenemos sus etiquetas, pero los vinos están ya en sus barricas correspondientes.
.- El vino de esta hectárea de Fuentelespino, donde ahora estamos, ¿cómo se va a llamar, qué va escribirse en su etiqueta?
Este viñedo no va a ser un viñedo singular. No va a ser un vino de parcela. Es un viñedo pequeño con el que llevamos poco tiempo trabajando. En el futuro, quién sabe. Pero tenemos por ejemplo un viñedo de Páganos que es Rojanda, dos viñedos en Elvillar, las Naves y el Nogal, el primero de ellos prefiloxérico, plantado a finales del siglo XIX.
Y otro en Laguardia, en el paraje de Valcabada, que no tendrá ese nombre porque es una marca ya registrada, pero tendrá el nombre de la Pedrera que es como se conoce.

BOTELLA con el nombre en la etiqueta de Los Prados, una de las viñas de Rioja Alavesa.
.- De ese de la Pedrera, por ejemplo, ¿qué va a poner en las etiquetas?
Pondrá “Ysios / La Pedrera”. Y los otros serán “Ysios / Las Naves”, e “Ysios / Rojanda”, e “Ysios / El Nogal”.
El gran cambio, lo que hace que el proyecto sea excitante para mí, es que pasamos de vinos de emsamblage (coupage) a vinos de parcela. Ese gran cambio nos traerá un vino realmente con su identidad, que se la da su lugar, su viñedo, su gente y las historias que queremos contar a partir de ahora.

HACE AÑOS que todas las uvas de Ysios son de Rioja Alavesa.
.- En un principio, ¿las uvas de Ysios de dónde venían?
De Rioja Alavesa y de Rioja Alta. Es a partir del año 2008 cuando las uvas son de Rioja Alavesa exclusivamente. Llevamos ya diez años trabajando con uvas de aquí. Pero ahora, con este cambio, vamos a ser más fieles al lugar donde estamos.
Ahora podremos contar la suerte que hemos tenido porque en Rioja Alavesa no haya habido una concentración parcelaria, ese respeto que muchos sienten por el viñedo viejo, esas ganas del viticultor de proteger todo esto.
Bien sabemos que la Enología es hoy global. Yo mismo la he aprendido aquí, en Argentina y en Nueva Zelanda… pero la Viticultura es local. Esto es lo que nos hace diferentes al resto.

ROBERTO Vicente en la viña de El Nogal, situada en Elvillar.
.- Lo tienes muy claro.
Yo he de conseguir que todo esto se traduzca en los vinos. Que los sabores de estas parcelas acaben en las botellas. Esa es mi mayor obsesión.
.- ¿En qué ha cambiado vuestra relación con los viticultores de la Comarca?
En el año 2011/2012 se toma la decisión de dejar de pagar a nuestros viticultores por kilo de uva y vamos a recompensar su esfuerzo pagándoles por superficie. Separamos la producción del pago de uva, con lo cual aseguramos sus ingresos, y lo más importante, la producción, quedando la calidad de la uva en decisiones conjuntas.
Queremos que nuestros viticultores, auténticos compañeros de este trabajo, se sientan cómodos trabajando con nosotros
Si pagas por kilo de uva, el productor querrá producir el máximo de kilos de uva, lógicamente; pero producción y calidad por desgracia están muchas veces reñidas. Si quieres producir algo muy bueno tienes que bajar los rendimientos.

DESDE la lejanía, puede verse podando esta primavera a dos viticultores de la Comarca.
.- ¿Cómo ves hoy a Rioja Alavesa? ¿Cómo la sientes?
Todos los días disfruto del camino, cuando voy y vengo entre Logroño y Laguardia. Da igual por donde venga. Hay mucha historia aquí. Me encanta conocer el origen de las cosas. Tenemos la suerte de que aquí no haya llegado la concentración parcelaria, lo que nos permite disfrutar de auténticas joyas, de viñedos históricos.
.- Creo que eres un privilegiado por trabajar aquí.
Así es. La tipología del viñedo en Rioja Alavesa es muy clara. Los viticultores tienen una pequeña cantidad de superficie, 10 o 15 hectáreas, separadas en diferentes parcelas. La concentración parcelaria es cuando se decide unificar la superficie del proveedor, y en lugar de tener 30 parcelas para quince hectáreas, tienes 2 parcelas de 7,5 hectáreas cada una. Significa arrancar, destrozar el paisaje, preparar todo el terreno, para hacer una plantación uniforme de la misma variedad y el mismo clon.

ROBERTO habla con pasión de la magia y la identidad de Rioja Alavesa.
La magia y la identidad de este lugar es que disfrutamos de los diferentes clones y la selección masal que hacían los distintos viticultores. Es uno de los valores de Rioja Alavesa. Eso es lo que defiendo.
No defiendo mi trabajo, no. Defiendo el material increíble que tenemos en las viñas de Rioja Alavesa.
.- ¿Cuántas hectáreas de viñas tiene Ysios en Rioja Alavesa?
Controlamos 48 hectáreas de viñas exactamente. Y 85 parcelas.
.- ¿Cuántas botellas haréis al año con esas viñas?
Esas parcelas nos dieron en 2016 alrededor de 220.000 kilos de uva, el año trágico de 2017 han sido 160.000 kilos. Eso te da una idea de nuestros rendimientos medios, que están en los 3.500 a 4.200 kilos por hectárea. Nuestro objetivo no es producir volumen, sino llegar a la calidad deseada.

EN 2017 entraron en los tanques de Ysios el equivalente a 160.000 kilos de uvas.
.- Discúlpame, Roberto, pero es una «leyenda urbana» (rural en este caso) la que venía asegurando que Ysios era casi un “almacén de vinos”…
Ysios nunca ha sido un almacén de vinos. Cuando me trasladaste esa apreciación me volví a la bodega con un cierto dolor en mi corazón. El hecho de tener un edificio como el que tenemos hace, a veces, que la gente no quiera conocer lo que ocurre dentro de nuestra bodega. Quieren conocer el edificio. Punto. Ver el continente, no el contenido.
Yo defiendo el alma de la bodega y su futuro. Me gusta cuando la gente se acerca con la mente abierta. Nos califica por nuestro edificio y valora lo que hacemos, igual que cualquier otra bodega.
.- ¿La arquitectura de Calatrava atrae como un imán a la gente, o esconde el verdadero duende de la bodega?

«EL EDIFICIO es un imán, a la vez que nos pone el techo muy alto».
El edificio es un enorme altavoz tanto para la bodega como para la Comarca. Un sábado a las siete de la tarde nuestra bodega es como la Gran Vía de Bilbao, con gente por todos sitios fotografiándose. El edificio es un imán. Y a la vez nos pone el techo muy alto. Hay que estar a la altura de semejante obra de arte.
.- Tú eres enólogo, no arquitecto. Tú sabes más del templo sagrado que crece en las viñas de Rioja Alavesa.
Así es. A mí el edificio de Calatrava me encanta, pero lo increíble es todo lo que hay aquí afuera, y cómo trabajamos aquí en las viñas. La auténtica arquitectura está en el viñedo. El verdadero templo de Ysios está en las viñas de Rioja Alavesa.
Los pilares de la bodega se encuentran aquí afuera. Dentro del magnífico edificio de Santiago Calatrava estamos haciendo una conversión, modificando la tipología de uva, los depósitos para poder fermentar, el tipo de barricas, los volúmenes… pero la gran revolución de Ysios está ocurriendo bajo cielo, al aire libre, en las viñas de Rioja Alavesa.

DETRÁS de la bodega, donde tienen plantadas viñas para su propia investigación.
.- ¿Dónde se comercializa vuestro vino?
Principalmente, en un 85%, en el norte de España. Y un 15% va a la exportación, a tres Estados de los EE:UU. Los mercados del exterior piden volumen, y nuestro volumen es pequeño.
.- ¿En vuestras botellas aparece por algún lado Rioja Alavesa, o sólo dice Rioja?
En la contraetiqueta actual de 2011 podrás leer que nuestro vino es la expresión de viñedos viejos de Lapuebla, Elciego, Laguardia, Páganos y Elvillar. Hemos pasado a hablar de lo importante en las etiquetas: nosotros somos esto.
.- Me vas a hablar de este otro viñedo, al que me has traído en coche, hasta Elvillar (una mañana preciosa, con las nubes agolpadas sobre la Sierra. El paraje parece sólo habitado por millones de cepas)

DELICADAMENTE acaricia un futuro racimo de Las Naves, en Elvillar.
Es el viñedo prefiloxérico de las Naves. Una hectárea que fue plantada en algún año de finales del siglo XIX siguiendo las líneas de nivel del terreno. No hace una línea recta, sino que va siguiendo la caída del terreno para salvar la erosión.
.- ¿Es un viñedo prefiloxérico?
Es una viña europea de la raíz a las hojas y fue plantada antes de que la filoxera llegara a España. Con esta viña no pudo la filoxera. Aquí sigue años después. Hay algunas vides replantadas. Pero estamos hablando de cepas que tienen al menos 120 años.
.- ¿Seguro?
Seguro, Julio. Lo puedes comprobar. En los registros aparece una fecha cercana a 1920-1930, pero es que todo lo anterior a la formación del Consejo Regulador tiene la misma fecha. De aquí va a salir un vino que se va a llamar “Ysios Las Naves”. No hay nada que yo pueda decir con palabras. Llegar aquí, trabajar aquí es… Aquí sólo puedo aprender.

ROBERTO insiste: «Cuando nací, este viñedo ya tenía 100 años».
.- ¿Qué te enseña este viñedo?
Cuando yo nací este viñedo ya tendría 100 años. Yo tengo ahora 36, y es un honor trabajar con cepas de esta edad que han visto todo lo que ha ocurrido en la Comarca. Así que… ¿Cómo voy a mezclar “esto” con las uvas de otras parcelas, por muy buenas que sean? ¿Cómo?, si esto es único.
En las Naves hay Tempranillo, además de Viura, algo de Graciano, y en una zona más expuesta al viento hay Garnacha. Realmente aquellos viticultores eran muy inteligentes. Ellos sabían lo que hacían. Ellos sabían que la Garnacha crece más despacio, y cuando más sopla el viento los brotes son más pequeños y el efecto péndulo es menor, con lo cual el viento rompe menos.
Hay diferentes tipologías de racimos, de grano, diferentes sabores. Y la magia es esto, mezclarlo todo junto, como está. Así obtenemos una expresión honesta de este lugar, en este viñedo, en esta añada, la que sea.
Es un honor liderar este proyecto. Soy consciente de la suerte que tengo de trabajar con un material así.

ALEXANDER Ricard, secretario general de la multinacional a la que pertenece Ysios.
.- ¿Dónde están los propietarios de Ysios?
Ysios pertenece a una multinacional francesa, Pernod Ricard. Su director general se encuentra en París.
.- ¿Conoce él esta viña de las Naves?
Sí, sí. Con Alex Ricard, el nieto de los fundadores, he estado en este lugar. Le he contado lo mismo que te estoy contando a ti. Es más, a los viajeros ilustres que vienen a Ysios, si están en el edificio, el edificio de Calatrava habla por sí mismo. Pero lo que yo hago es enseñarles la realidad de Ysios, que es ésta. Les muestro las viñas y les presento a algunos de nuestros viticultores… y por supuesto que comemos chuletillas al sarmiento.
.- ¿Le has sentido algo contagiado a Alex Ricard de esta atmósfera de Rioja Alavesa?
Estuvo un día entero con nosotros. Creo que quedó impregnado de este lugar. ¿Por qué? Le cuesta creer que un viñedo de 120 años siga produciendo uva y se vea tan sano como está éste. La semana pasada recibí en Ysios a varios Master of Wine y me los traje a este lugar. Les traje aquí, y luego les llevé al Dolmen de la Hechicera.
Lo mismo hice hace un par de años con Tim Atkins, para enseñarle el esfuerzo que hacemos para proteger estos viñedos.

CEPA PODEROSA, de las de más de cien años en Las Naves. El «súmmum» para Roberto.
.- ¿Quién lleva este viñedo en concreto?
Lo llevan César y su hermano Luis Ángel Bermúdez, de Elvillar. Este año hemos prescindido de la maquinaria y hemos empezado a trabajar con la yegua. Luis Ángel me decía que si su padre viera que hemos vuelto a trabajar el viñedo con animales… en fin. Emocionante.
.- Acabamos de fotografiar varios troncos de Garnacha. Has dicho: “Esta parte de la finca es…”, como si fuera el súmmum, lo más hermoso.
Siempre me quedo corto calificando estos viñedos.
.- ¿Todos los racimos de esta finca van al mismo depósito?
Todas las uvas de este viñedo se vendimian a la vez y se fermentan en el mismo tino. El Tempranillo, la Viura, la Garnacha… Para mí la clave de estos vinos, mi forma de entender la viticultura es ésta: respetar lo que he heredado y trabajar con el material de aquel viticultor que lo plantó hace más de 120 años.

FLORACIÓN de Tempranillo, fotografiada la semana pasada en Las Naves.
.- Lo cuentas de una manera tan propia que…
Déjame contarte una historia tan auténtica como los viticultores de Rioja Alavesa.
El viticultor Luis Bermúdez, de Elvillar, plantó en 1980 cinco hectáreas de viñedo en los Prados (unas 15.000 cepas), para que sus dos hijos pudieran algún día vivir como viticultores.
Sobre el año 2015, la Diputación se planteó construir un embalse para el regadío en su parcela de los Prados. Nosotros hicimos un escrito para pedir a Diputación que no arrancara este viñedo, que era el más viejo a esta altura (635 m. de cota), un viñedo con características únicas por su localización y el tipo de suelo, poco profundo y roca en superficie. Muy cercano a la Sierra.

HAY historias que cuentan muchos de los humanos que las han protagonizado.
Como la Diputación decidió tirar para adelante, yo me empeñé en no perder las cepas de Luis Bermúdez. Así embarqué a unos locos compañeros de Ysios, y el pasado 27 de febrero de 2018, un día antes de la gran nevada, fuimos con una pala excavadora y cogimos 1.000 cepas. Y aquí tenemos replantadas una parte de las mil plantas, perfectamente vegetando felices.

ESTAS SON las viñas replantadas «por unos locos», liderados por Roberto.
Este es el “jardín de Ysios”, como dice una compañera, situado en la parte posterior de la bodega. Pero yo aquí sólo veo los Prados, je je. Lo que te quiero decir es que un día Ysios tendrá una muy pequeña producción, con la etiqueta de Los Prados, que saldrá de aquí.

CEPAS de Los Prados esperan a ser replantadas… Crecieron desde 1980 a 635 m. de cota.
Aquí no están las mil. El resto está de momento en grandes macetas. Pero la idea es arrancar el viñedo nuestro, más joven (de 20 años), uno que veníamos utilizando para nuestras investigaciones, y replantar el resto de las cepas de los Prados, de 38 años. En un suelo muy parecido a lo que teníamos en su situación inicial.
.- Si callamos, podemos escuchar los pájaros, y un arroyo de agua…
Te he traído a las viñas del Nogal, y las Naves. Este es un vino de Elvillar.
.- Un vino de Elvillar, ¿eh?

EN el interior duerme la «arquitectura» del exterior, la que fructifica en Rioja Alavesa.
De hecho, uno de los mayores halagos que pueden hacerme no es decirme que el vino “está muy bueno”, no. El mejor halago es escuchar que el vino tiene una identidad. Que digan, “estos vinos de Ysios me recuerdan los vinos de Rioja Alavesa, o que poseen un carácter Alavesa”. ¡Qué gran halago, eh!
Suscríbete a nuestra Newsletter
Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing
Recibe nuestras novedades
Newsletter
Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing
Muchos de los grandes vinos de Rioja, esos que convierten un kilo de uva de 1 euro en una botella de 30 o más euros, se hacen mayoritariamente (incluso totalmente, como el vino de este reportaje) con uva de Rioja Alavesa. Sin embargo, solo unos pocos hacen profesión pública de alavesismo y ponen Rioja ALAVESA en su etiqueta, algo que es muy sencillo de hacer hoy en día. Cuando se convenza al Presidente parisino o al Director Gerente logroñés de esta bodega de lo conveniente y lógico que es poner en la etiqueta, además de 4 o 5 veces la palabra Rioja, una sola vez el complemento ALAVESA creeré que realmente se da valor extra (económico, estratégico, comercial, paisajístico, histórico,..) a la comarca Rioja Alavesa.
Muchas gracias, Miguel Larreina. Saludos cordiales.
Conocí hace tres años, más o menos, el edificio de Calatrava. Tan aparentemente sencillo, tan hermoso. No conocía el simbolismo que encierra. Ni me explicaron la historia que se «oculta» en el nombre de la bodega, o quizá estaría despistada (muy normal en mí). Me encantó pasear junto a ese edificio, y, claro está, bajo la imponente Sierra.
Así que estaba motivada para leer la entrevista. Me encanta ver la pasión que atesora el joven y ya experimentado enólogo. La historia final es formidable. Muestra todo el amor que puede entregarse al trabajo, cuando el trabajo se siente -como él dice- cual privilegio. Por supuesto que me creo totalmente el valor que el enólogo ha descubierto en Rioja Alavesa, pero también es cierto, como comenta Miguel Larreina, que no les costaría nada poner en las etiquetas Rioja Alavesa. ¿O sí? En cualquier caso, tanto el texto como las fotos resultan una maravilla. Enhorabuena!
Muchas gracias, Arene Amezaga, por tu comentario. Saludos!
El aprecio a la vejez y a los modos tradicionales nos protegen de la estandarización. Me encanta este reportaje.
Muchas gracias, Antton Bastero. Un abrazo.
Buena la pregunta que le hace Arene Amezaga a Julio: «no les costaría nada poner ALAVESA, ¿ O sí??»
La deberían responder los actuales propietarios de la bodega, porque aquellos que la pensaron y levantaron hace 20 años ( el grupo vasco Bodegas y Bebidas) esos sí tenían clara su apuesta por Rioja Alavesa.
Muchas gracias, Miguel. Es una cuestión para los responsables de Ysios.
Ellos deciden, son libres de contestarla o no. De todas maneras, la implicación, el afecto por la Comarca, el discurso sobre Rioja Alavesa suena sincero, y es muy grato de escuchar. Marida bien con la sinfonía del Paisaje Cultural de la Comarca y con el sentido de este Blog, que tiene en la camisa y en su corazón el sello de la marca Rioja Alavesa.
Saludos cordiales.
Todos mis clientes de la vieja Europa quedan maravillados por el magnífico edificio de Calatrava. Deben pensar siempre que es la primera vez que paso por allí, porque cada vez es diferente y me pongo hacer fotos, como un japonés ante la Gioconda (con perdón).
Mis cuentas de Instagram y Facebook dan fe de ello.
La belleza de esta construcción es ahora más que nunca comparable a la bondad de sus vinos y
a su encaje con el paisaje.
Gracias al blog por darnos referencias actualizadas de esta viticultura vinculada a la comarca de Rioja Alavesa. Muy interesante.
Muchas gracias, Amelia Pereira. Saludos!
Me encanta tu capacidad para engarzar la arquitectura de Calatrava con la cosmogonía egipcia y los vinos de Rioja Alavesa. Eres un periodista de raza
Viniendo de ti, admirada colega, es honor que me haces. Muchas gracias, Carmen Sarmiento. Abrazos
Enhorabuena por este blog. Que nos acerca a la Rioja Alavesa, a los viñedos históricos, a sus sus gentes y a un vino con identidad.
Muchas gracias, Carmen, por tu valoración. Un abrazo.