Abr 29, 2019

El “vino precioso” de Daniel Ramos

Iba para piloto del Ejército del Aire, pero aterrizó entre viñas, trabajando en Ávila para Telmo Rodríguez, o en Trujillo (Cáceres) para Bodegas Hablan, hasta centrarse en su propio proyecto.

Daniel Ramos despegó en la Cooperativa de El Tiemblo (Ávila) con 1000 botellas de vino. Hoy elabora 20.000, su viña más veterana tiene 200 años y atesora el sueño de crear una DO que se llame Gredos para los vinos amparados por esa Sierra que atraviesa Madrid, Ávila y Toledo.

Daniel Ramos

DANIEL Ramos, en una portera de piedra, cerca de una de sus viñas en El Tiemblo (Ávila).

No le falta sentido del humor. Ni visión histórica. Este vitivinicultor abulense de 43 años es capaz de viajar en el tiempo hasta el siglo X, atravesar mil años y dejar claro que lucha por asentar sus reales mirando a los ojos del siglo XXI, pidiendo a sus paisanos que cuiden viñas y elaboren vino, y que estén dispuestos a vender la “preciosidad” que atesoran a los habitantes del norte de Europa, o donde haga falta.

Blog Rioja Alavesa / El Tiemblo (Ávila), con Daniel Ramos en la Cooperativa “San Antonio”.

“Esta cooperativa -nos cuenta- tuvo su importancia ya que llegó a recoger un millón de kilos de uva. En aquel entonces se hacían tres turnos y había que doblar la bodega, ya que la capacidad es de 900.000 litros”.

.- ¿Cómo empezó tu historia personal con la viticultura?

En mi familia siempre se arrimaron a la parte lúdica del vino, disfrutándolo. Ahora soy yo quien les arrima al trabajo.

Daniel Ramos

LA Cooperativa de El Tiemblo -en la que tiene lugar la entrevista- se fundó en el año 1956.

En el camino de los vinos naturales

.- ¿Cómo surgió tu relación con el vino?

Yo iba para piloto del ejército del aire, pero no pasé las pruebas médicas. Entonces decidí aterrizar y meterme en Agrónomos.

.- ¿Por qué en Agrónomos precisamente?

Siempre hubo una huerta en casa. Me encantaba recoger un tomate de la mata que había sembrado y todas esas maravillas. Empecé agrónomos en Madrid y allí vi la posibilidad de estudiar en la Escuela de la Vid y el Vino. Allí me enteré que el mundo del vino no es tan sólo recoger y tirar uva en un depósito y a ver qué sale; que hay más, mucho más.

Daniel Ramos

CON una camiseta que lleva su firma, durante la entrevista realizada el 9 de agosto de 2018.

.- Ahí te picó el gusanillo del vino…

Efectivamente. Al salir de la Escuela contacté con José Peñín a través de un cuñado suyo con el que establecí amistad en San Martín de Valdeiglesias, donde entonces vivía. Peñín me planteó que vendría por aquí un día con un tal Telmo Rodríguez para que le enseñara la zona y los viñedos.

.- Un “tal Telmo Rodríguez”… ¿De qué año estamos hablando?

De 1998. Dando aquel paseo, Telmo Rodríguez me dijo que estaba contemplando la posibilidad de trabajar en la zona, proponiéndome que fuera su enlace. Aquello me encantó y acepté como loco. Así empecé en el mundo del vino, que no fue una mala entrada.

.- A partir de entonces, ¿qué ocurrió?

Me encargué de conseguir viñedos. Empezamos con el proyecto que hoy en día es Las Moradas de San Martín, en San Martín de Valdeiglesias, y a continuación con el proyecto que es Compañía de Viñas Viejas de Cebreros, el vino que hace con Carlos Sainz.

Daniel Ramos

DANIEL conoce muy bien las viñas de Gredos, y muchas más…

.- ¿En qué viñedos se fijó Telmo?

En los viñedos que son un poquito más complicados, los de pizarra sobre todo. Cebreros es de las pocas zonas que tiene pizarra, habiendo sido siempre un referente en cuanto a nombre para hacer vino, aunque hoy en día esté un poquito de capa caída.

.- Una vez que tuvisteis las viñas, ¿cuál fue tu papel?

Aquí cuando estás perdido en mitad del monte con «Heidi, con Pedro y con Niebla»… tienes que ser un poquito de todo. Me formé con la gente de la zona y luego con el apoyo y el conocimiento de Pablo Eguzkiza.

.- Han pasado veinte años.

¡ Veinte vendimias !

Daniel Ramos

DANIEL RAMOS debutó con la buena escuela de Telmo Rodríguez y Pablo Eguzkiza. 

.- Habrás crecido mucho en conocimientos en estos veinte años, Daniel.

Empecé con unas ideas y una forma de hacer vino y hoy en día estoy en otro camino de los vinos naturales, el viñedo orgánico, la agricultura orgánica. A lo mejor -como yo digo- porque soy muy egoísta.

.- ¿Muy egoísta?

Sí, porque me gusta mucho mi salud y me gusta mucho beber una botella de vino, que no lo hago todos los días, sin que me produzca dolor de cabeza ni resaca al día siguiente. De ahí los vinos naturales, que no tienen porqué ser vinos con defectos, o vinos sobremaduros o no controlados. No. Yo controlo los vinos con frío durante la fermentación, pero simplemente no añado absolutamente nada más que sulfuroso antes de embotellar.

Daniel Ramos

UNO de los vinos, sostenido por las manos del vitivinicultor. 

.-¿Cuántas hectáreas de viñedos trabajas?

Tengo cinco hectáreas y media propias, y luego llevo arrendadas otras tres. En total trabajo ocho hectáreas. Todos los que amamos la viticultura nos gustaría pasar más tiempo en el campo, sobre todo trabajándolo. Pero al ser una zona un poco desconocida, nuestros vinos nos obligan mucho a salir fuera. He tenido que sacrificar tiempo en viñedo para dárselo a la comercialización.

Daniel Ramos

EN la viña El Pocillo, de 93 años, de Albillo Real… Como para sentarse y repensar la vida.

.- ¿Qué variedades tienes plantadas en tus viñas?

Fundamentalmente Garnacha. El resto son variedades esporádicas que se plantaban, como Morenilla, Tempranillo, Garnacha Tintorera, Garnacha Gris, Garnacha Peluda… y luego algo de blanco. También Jaén y Albillo Real.

.- ¿En qué siglo se plantaron aquí las primeras viñas?

El primer conocimiento que yo tengo escrito es del siglo XI, cuando los monjes benedictinos llegaron al Valle de las Siete Ermitas, en la zona de San Martín de Valdeiglesias. En el XIII les substituyen los monjes cistercienses, que desarrollan más la viticultura y el vino.

En el XVII tuvimos la primera época de esplendor de la zona de Cebreros-San Martín, cuando la Corte se instala en Madrid, bebiendo aquello que Góngora y Quevedo también bebían para su felicidad.

Daniel Ramos

EN MITAD de la viña vieja, bajo un denso azul, el entrevistado y el entrevistador.

Doscientos años de “vino precioso”

.- ¿Qué bebían?

Lo que se llamó el “vino precioso” de San Martín de Valdeiglesias y Cebreros. Entonces todo lo que era 100% Albillo Real se llamó “vino precioso”, y lo que tenía mezcla con otra variedad lo llamaban «vino vulgar». Aquí se hacían unos vinos que yo intento recrear con Albillo Real, haciendo aquel vino precioso que se hacía por entonces.

Daniel Ramos

«INTENTO recrear con Albillo Real aquel vino precioso que se hacía…»

.- ¿Qué pasó en los siglos posteriores?

Aquel ‘boom’ duró un par de siglos, hasta que fue desapareciendo. En el XIX todo era uva blanca y vino precioso… pero la corte ya había encontrado otros vinos. En Madrid ya se plantaban mucha Moscatel por la zona de Fuencarral y la Castellana, que entonces estaba lleno de vides.

.- En el XIX llegaría la Garnacha a Ávila.

Exacto, en 1880 y algo. Son carromatos que vienen llenos de sarmientos desde Aragón con la promesa de que era una variedad maravillosa.

Daniel Ramos

SOMBRERO de paja, en una imagen para un bodegón al óleo, en un rincón de la Cooperativa.

.- ¿Lo es?

Lo es porque a nivel vitícola tiene pocas enfermedades. Es muy rústica, produce bastante, es longeva y también hace algo que era muy importante por entonces: hace vinos muy alcohólicos que permitía que los vinos perdurasen y se guardasen durante mucho tiempo.

.- Y llegó  la filoxera.

Llegó a principios del siglo XX, sobre 1916. Pero no arrasó con todo.  Aquí el 85% de los suelos son franco arenosos, por lo que la filoxera no puede vivir, ya que hace túneles en el suelo y pica la raíz de la vid, pero con un suelo tan arenoso los túneles no son consistentes y se caen y el insecto muere asfixiado.

Yo mismo trabajo con un viñedo de 200 años, con Albillo Real.

Daniel Ramos

RACIMOS de Albillo Real en una de las viñas de Daniel Ramos.

.- Tendrá una producción pequeña, ¿no?

No, que va, lo bueno de los viñedos que no tienen porta injerto es que la soldadura no se llega a atrofiar, por lo que está produciendo tanta uva como cuando tenía 60 años.

Caído el vino… la gente tuvo que emigrar.

Daniel Ramos

OTRO de sus vinos, de 2013, elaborado con la Garnacha de esa viña que le da nombre.

.- ¿Qué tal se porta el siglo XX con esta zona?

En 1920 fue de nuevo una zona famosa junto con el Priorato y con Toro. El Priorat servía a Valladolid, Toro servía a Barcelona y Cebreros volvía a servir vino a Madrid.

Eran vinos que -se decía- se bebían con cuchillo y tenedor, de una Garnacha muy potente, con mucha extracción, muy madura y con azúcar.

Pero a partir de 1940 Madrid gira los gustos, cambiando hacia vinos más ligeros de Valdepeñas. Son ciclos. En 1950 se empieza a abandonar el viñedo en la zona y la gente empieza a emigrar a Madrid.

Daniel Ramos

SUBIDO a una escalera, junto a una de las grandes tinajas donde duerme uno de sus vinos.

.- Fue la época más delicada.

Exacto. La viña empezó a vivir una clara decadencia. Menos viñedo y mucha menos gente en los pueblos.

.- Aún así en esta cooperativa creada en 1956 entraba un millón de kilos de uva

La uva era únicamente de El Tiemblo y venía del mucho viñedo joven que entonces hubo.

.- ¿Ha vuelto a resurgir la zona?

Estamos en ello. No voy a decir que con la entrada de Telmo Rodríguez, pero sí que es verdad que Telmo con su entrada en la zona y con su proyección internacional habla de la zona, que entonces se va conociendo. Fue hacia 2007 cuando desarrollan proyectos más interesantes tanto Fernando García, como Daniel Gómez Fernández Landi y Marc Isart, lo que luego fue Comando G.

Estos tres locos le dan a Gredos una proyección internacional, acompañando a la zona.

Daniel Ramos

«ESTAMOS EN ELLO», contesta a la pregunta «¿Ha vuelto a resurgir la zona?».

.- A ti te hubiera gustado que tus vinos estuvieran en la «DO Gredos», que ahora no existe.

En mi caso pondrá en algunos vinos DO Cebreros, que empezó a funcionar en 2017.

.- En otras botellas pone DO Castilla-León.

A mí me gustan las buenas uvas, y eso para mí no tiene fronteras. Yo me voy al pueblo de aquí al lado, que es San Martín de Valdeiglesias (Madrid) y trabajo con un viñedo de Albillo Real de 200 años. Y trabajo con Garnachas en la Sierra de Salamanca…

.- Te mueves en distintas provincias.

Sí, aunque la mayoría de mis viñas son de Ávila.

Daniel Ramos

LA palabra GREDOS «pronunciada» por la boca de una de sus botellas.

.- ¿Es un sueño muy personal crear una DO que se llame Gredos?

Es muy personal, sí. En su día (en 2012) ya existió una asociación de 16 viticultores que nos llamamos Asociación de Garnachas de Gredos. Nos preguntamos si queríamos hacer una nueva DO, pero yo fui el único que votó a favor. Así que empezamos a desarrollar la Asociación de Vinos de Cebreros, hasta que hemos puesto en marcha la nueva DO, frenando desde 2017 el arranque de viñedo.

.- ¿Y Gredos dónde ha quedado?

Gredos está en ese mundo maravilloso de Daniel Ramos, pero Gredos es algo, como yo les dije en su día a todos los viticultores de la Asociación: “Gredos no es una cosa que nos hayamos inventado, no, es una cosa que está aquí, que cubre territorios que están en tres comunidades autónomas, Madrid, Ávila y Toledo”.

Daniel Ramos

HABLANDO con pasión de uno de sus vinos.

.- ¿Habrá algún día una «DO Gredos»?

Estoy seguro, porque es lo natural. Si no lo hacen nuestros hijos, serán nuestros nietos. Yo de momento pongo Gredos en mis etiquetas. Todo Comando G lo hace igualmente que yo. Y mucha otra gente.

.- Hoy “la Corte” se ha trasladado a nivel internacional.

Se puede decir así, porque hoy vendemos Gredos en todo el mundo, tanto en Europa como en Asia, Australia o América. Los países más importantes para nosotros son Noruega, Suecia, Dinamarca, Inglaterra y Estados Unidos.

Daniel Ramos

LLEGAMOS a Daniel Ramos por indicación de Carlos Fernández, de Bodegas Tierra.

Rioja Alavesa, “una historia muy bien llevada”

.- Llego a ti por Carlos Fernández, de Bodegas Tierra de Labastida. ¿Qué me dices de Rioja Alavesa?

Conocí a Carlos hace unos años y rápidamente vi que tiene una sensibilidad especial. Tiene la gran suerte de ser viticultor, le encanta lo que hace y cómo lo hace. Es un apasionado de la viticultura de Rioja Alavesa. Es un amante de su tierra, una tierra maravillosa, y encima lo hace muy bien.

.- ¿Qué envidias de Rioja Alavesa?

La proyección, la historia tan bien llevada, y el gusto por hacer el vino que hacéis, un vino maravilloso en una de las mejores zonas. Y aunque muchos se quejen de “riojitis”, Rioja Alavesa es una de las zonas más maravillosas que tenemos en España.

Daniel Ramos

EL VITICULTOR de Gredos conoce bien nuestro Paisaje Cultural del Vino y el Viñedo.

.- Tú entras en Rioja Alavesa a través de Labastida, tanto con Carlos como con Telmo.

Exacto. Telmo es mi padre, por decirlo de esta manera. Me dio la oportunidad y confió en mí para ayudarles a desarrollar varios proyectos. Al final como todo hijo con su padre, uno sigue su propio camino. Estuve 5 años trabajando para Telmo, y posteriormente empecé un proyecto en Trujillo que se llama “Habla” con 200 hectáreas de viñedo, una bodega con una superficie de 18.000 metros cuadrados. Allí estuve dos años y luego volví a la zona para empezar mi propio proyecto.

Daniel Ramos

DANIEL camina por Los Chorrancos, con una hermosa Garnacha en vaso.

En Rioja Alavesa tenemos alguna viña plantada a 720 metros de altitud, si bien la mayoría de las altas no llega a la cota de 700 metros. Así que donde nosotros dejamos de plantar, comienzan en Gredos con sus viñas.

Con Daniel Ramos visitamos dos, una de 93 años de Albillo, situada a 720 metros sobre el nivel del mar, desde donde vemos el pico Cabeza La Parra (1900 m.). La otra está a 850 metros, en Los Chorrancos. A la derecha hay un pinar inmenso donde el pasado verano cantaba la chicharra.

Era agosto de 2018 y faltaban unos días para que comenzara la vendimia del Albillo Real en El Tiemblo. Un canto de chicharra “cheque cheque cheque”… acunaba la Garnacha de Gredos, que aún estaba verde. Los Chorrancos está cercada por un muro de piedra sobre piedra, y luego tiene una alta ‘valla’ de espino para que los ciervos salvajes de Gredos no se coman la cosecha…

Daniel Ramos

ERA agosto, y la Garnacha de Gredos aún estaba verde en su mayoría.

.- ¿Cómo arrancó tu proyecto?

Con mil botellas, un depósito de 1000 litros y una barrica de 500 litros. Así empecé mi proyecto, que se ha convertido en 25.000 kilos de uva, y algo más de 20.000 botellas.

.- ¿Con eso vives?

Con eso vivo, bebo y como, jajaja. Lo de beber tenía claro que no me iba a faltar. Me da para vivir y para ser feliz, porque no hay nada mejor que poder vivir de tu pasión.

Daniel Ramos

HABLAR de las viñas, como esta de Los Chorracos, es contar la Vida.

.- ¿Hay gente en Ávila que compra tu vino?

Ávila es muy difícil. Ávila no bebe Ávila y lo hemos intentado por activa y por pasiva. Hasta que no seamos famosos fuera… y aún así. Comando G salió en el New York Times y eso es tener un nivel importante, mencionaron la zona, y aún así somos incapaces de vender vino en Ávila.

.- Lo dices con mucha serenidad.

Sí, pero me da una mala leche que no veas, jajaja. Luego te dicen que la gente solo pide Ribera y Rioja, pero luego se quejan de que no viene gente de fuera. Pero claro, cuando viene la gente de fuera, quieren beber vino de la zona. Y no lo tienen para poder ofrecerlo. Nadie va a ir a Valladolid a beber Gredos. Gredos se va a beber en Gredos. Y Gredos es Madrid, Ávila y Toledo.

Daniel Ramos

CATANDO sus vinos, en la penumbra de la Bodega Cooperativa de El Tiemblo.

.- ¿Esas 20.000 botellas salen de aquí, de esta Cooperativa de El Tiemblo?

Exacto, aquí fermentan, aquí se crían.

.- ¿Te emociona tener tus vinos durmiendo aquí al lado, a nuestra vera?

Sí. Y me apasiona la vendimia, que es realmente por lo que vives. Estás por una parte no queriendo que ocurra. Y por otra deseándolo. Este año ha habido algo de granizo en San Martín. Por lo demás, sin problema.

Daniel Ramos

ZARCILLOS de Garnacha muestran la ternura a la piedra de Gredos.

.- ¿Puedes ejercer de crítico de tus vinos, Daniel Ramos?

Son vinazos, primero porque tienen todo aquello que les define, son vinos con personalidad e identidad propia, con un marcado carácter mineral de lo que tenemos en la zona.

.- ¿Qué te gustaría que ocurriera en esta zona para 2040?

Daniel Ramos

SUS vinos son una realidad porque un día fueron deseados, soñados y trabajados.

Yo comparo esta zona con el Priorato, por cuestiones vitícolas y por la dificultad para poder desarrollar un proyecto. Aquí no puedes tener 100 hectáreas y un tractor de 200 CV; no, aquí estamos intentando recuperar las caballerías. Aquí hay un chaval de mi misma edad con tres caballerías que ara todo lo que puede. Es lo que mejor le viene a estos terrenos tan difíciles y abruptos.

.- Dentro de 20 años ¿qué?

Que los 35 municipios de la DO Cebreros tuvieran en total docientos viticultores elaboradores haciendo vino. Ahora hay nueve bodegas inscritas y algo más de 100 viticultores. Me gustaría doblar esa cantidad.  Que hagan su vino y le saquen más rendimiento, haciendo que esta profesión sea un poco más digna.

2 respuestas a “El “vino precioso” de Daniel Ramos”

  1. Carlos dice:

    Grande Daniel
    Más Danieles hacen falta en este mundo y más en nuestra tierra !!! Que están, pero tenemos que hacerlos florecer y alejarnos de las macro producciones

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe nuestras novedades

Newsletter

Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing

Hazi
Cuadrilla de la guardia