Seguimos con la narración apresurada de esa relación entre “el Gran Bilbao y la diminuta Rioja Alavesa” y comenzamos comentando otro gran empujón que dio Bilbao al viñedo de Rioja Alavesa, esta vez a finales del siglo XIX, momento en el que ocurrieron una serie de hechos que reforzaron los vínculos existentes.
Miguel Larreina González*
1º.- Impulsado por capitalistas vizcaínos, se constituyó en 1859 la Compañía del Ferrocarril de Tudela a Bilbao, con un capital de unos cien millones de reales (un 69% era de accionistas vizcaínos y un 22% de cubanos). Gracias a este tren, la cosecha creciente de Rioja Alavesa y otras zonas vitícolas del valle del Ebro llegaba rápidamente a Bilbao.

CON EL TREN, los vinateros de Bilbao se acercaron aún más a Rioja Alavesa.
2º.-El enriquecimiento súbito de la burguesía de Bilbao con las nuevas acerías posibilitó un fuerte crecimiento de la población vizcaína que pasó de 160.000 a 311.000 habitantes entre 1857 y el 1900; ello supuso un incremento continuo de la demanda de vino que creció en ese tiempo desde los quince a casi cuarenta millones de litros de vino. A decir de los economistas vascos de la época “más de la mitad del jornal se le iba en vino al obrero”.

EL CRECIMIENTO poblacional de la Vizcaya de fin del XIX disparó el consumo de los vinos riojanos.
3º.- Los pingües beneficios obtenidos por los vinateros de Bilbao les estimularon a hacerse sus propias bodegas junto al Ebro, emulando lo que había hecho décadas antes el encartado Hurtado de Amézaga en Elciego. Así el vinatero Angel Mª Palacio (que creo fue también teniente de Alcalde de Bilbao) fundó en Laguardia bodegas Palacio (1894) y otro ilustre vinatero bilbaíno, Santiago de Ugarte y Aurrecoechea, levantó en Haro y Elciego Bodegas Bilbaínas (1901), el proyecto más grande de la región durante décadas. Otro proyecto importante lo hicieron los Real de Asúa Ibarreta fundando en Haro la bodega CVNE que dicen exigió parecida inversión millonaria que la constitución del Banco de Bilbao.

VINATEROS BILBAÍNOS como el fundador de las Bodegas Palacio de Laguardia hicieron mucho por Rioja Alavesa.
4º.- Pocos años más tarde la catástrofe de la filoxera fue superada también gracias a un decidido apoyo de los bodegueros vizcaínos, como reconoce Santiago de Ugarte y Aurrecoechea, arengando a sus colegas para que ayudaran a reponer el viñedo destruido : “Al ser los primeros productores y consumidores de vino de Rioja y los que más dinero y mayores iniciativas, bajo el doble aspecto agrícola e industrial, tenemos invertido en la región, estamos en el deber de realizar todo género de esfuerzos y sacrificios para que en ella se desarrollen ambas riquezas, vitícola y vinícola, como en ninguna zona análoga”.

BODEGAS BILBAÍNA (Haro y Elciego) fue durante décadas la bodega riojana más importante.
Durante la Primera Guerra Mundial y en los años siguientes Vizcaya vivió otro magnífico momento económico, con un crecimiento demográfico importante (llegando casi al medio millón de habitantes a finales de los felices años veinte), que supuso, entre otras consecuencias, una mayor demanda de vino de Rioja Alavesa, con lo que el viñedo de la comarca se recuperó parcialmente de la debacle filoxérica.

EL ESPLÉNDIDO edificio de la Alhóndiga prueba la trascendencia que tuvo el vino para las arcas de Bilbao.
Por esos años llegaban a la famosa Alhóndiga de Bilbao unos 35 millones de litros de vino, de los cuales unos 7 millones eran de Rioja Alavesa (y unos 13 del resto de la DO). De esta bella y enorme estructura vinatera que se inauguró en el año 1909 en el corazón de la ciudad hablaremos en otro momento con mayor calma, pues merece un análisis sosegado de lo que supuso durante seis décadas en la socioeconomía de Bilbao y en la de Rioja Alavesa.
Ahora sólo quiero recordar como a finales de cada invierno, los vinateros de la Alhóndiga (los Zamalloa, Marcaide, Minaur, Arrate, Barroeta, López Nájera, Molina, Osinalde, Medrano, Rojas…) mandaban a sus probadores a seleccionar las mejores cubas y a convenir el precio del vino (entre una y tres pesetas/litro en los años cuarenta-sesenta). En las semanas siguientes, los arrieros venían a Rioja Alavesa a “cantarear” las cubas convenidas, envasando el vino en pellejos de unas ocho cántaras o en bocoyes de unas cuarenta cántaras.
Llegaba la camioneta al amanecer y, durante horas, los “sacadores”, descalzos y vestidos de largo blusón, sacaban la cosecha de lo más profundo de las cuevas con mosteros colgando de la cabeza que descargaban con cuidado en los bocoyes. Una vez la camioneta llegaba a la Alhóndiga, morroskos hercúleos de Arratia manejaban entre juramentos esos bocoyes que pesaban casi ochocientos kilos y tras su estabilización-filtración oportunas se servía en estas pipas a los economatos o bien en depósitos más pequeños (“cuartas” de 250 litros, “barriles” de 120 , pellejos o garrafones) se vendía a particulares y a bares para “txikiteo”.
Unos datos de la Cámara de Comercio de Álava del año 1968 nos dan idea de la importancia que tenía Vizcaya en el consumo de vino de Rioja Alavesa: de los 18 millones de litros producidos en las seis mil hectáreas de Rioja Alavesa, salían a granel 7,5 millones hacia Vizcaya y 2,5 millones hacia Guipúzcoa, yendo el resto hacia las bodegas criadoras de Logroño y Álava que lo sacaban embotellado.
A granel principalmente y en menor medida en botella, lo cierto es que durante buena parte del siglo XX, hasta principios de los años setenta, casi la mitad del vino de Rioja Alavesa tenía como destino Vizcaya. Pero en las últimas décadas ha habido muchísimos cambios en las relaciones vinateras Bilbao-Rioja Alavesa, además de la desaparición de la Alhóndiga:
1º.- Nuevos capitales han entrado en el mundo del vino Rioja y empresas netamente vizcaínas como Palacio o Bilbaínas han dejado de serlo.

DOCENAS de nuevos vinos han llegado a Vizcaya reduciendo el consumo del vino de Rioja Alavesa.
2º.-El consumo de vino per cápita se ha reducido a la cuarta parte, de 70 a menos de 18 litros, de los cuales poco más 6 litros tienen alguna Denominación de origen. Súmese a ello la desaparición de la venta de Rioja a granel y del “txikiteo” como costumbre extendida.
3º.- Cientos de nuevas DO de todas las partes de mundo han llegado a Bilbao, en cuyos bares es más fácil oír “ponme un Syrah, un Toro o un Chardonnay” que “ponme un Rioja Alavesa”. Como consecuencia de todo eso, hoy Vizcaya bebe la cuarta parte del Rioja Alavesa que bebía hace cuarenta años, cuando nuestra producción se ha cuadruplicado.

¡PÓNGAME un Rioja Alavesa, por favor! Hay mil razones para que los bilbaínos vuelvan a hacerlo suyo.
En resumen, hoy, cuando paradójicamente se ha acercado Rioja Alavesa a una hora de Bilbao, parece como si los bilbaínos se hubieran alejado, como si hubieran dejado de considerar al Rioja Alavesa como vino propio, como si hubieran olvidado que ellos ayudaron a expandir sus viñedos, a levantar sus monumentos, a mejorar su transporte, a construir sus bodegas, a crear las grandes marcas.
Como decía hace unas semanas en este blog Victoria Cañas, esa embajadora de Rioja Alavesa en Bilbao o viceversa, “Bilbao nuestra plaza más fiel durante siglos se nos resiste y nos interesa”. Tenemos que volver a enamorar a Bilbao, argumentos e ideas tenemos de sobra. Y aceptando que la “monogamia” es imposible en este mercado globalizado podemos al menos reconvertir el viejo idilio en una gran amistad.
*Master en Enología y Viticultura.
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Pues sí, a ver si seguimos valorando primero lo de casa, porque si no mal andamos. Los cambios en general no me hacen mucha gracia, ni siquiera el de la Alhóndiga que veo que ha tenido una historia mucho más jugosa que la que le veo ahora. Me gustaba mucho antes, con aquel olor a vino fuerte desde la calle imaginando el misterio que habría dentro. Da gusto leer ese vocabulario relacionado con el vino y las medidas y aprender palabras como bocoyes, sacadores…Es una pena que caigan en el olvido palabras como cántaras, garrafones,cuartas,pellejos..qué verbo tan bonito » cantarear. Mi madre usaba la palabra azumbre…creo que para la leche, que es aproximadamente dos litros.
Bueno pues yo voy a pedir de momento siempre vino de Rioja Alavesa, nada de Chardonnay ni de Toro (buf qué gordo y como sangriento este último que probé una vez).
Por cierto, preciosas fotos.
Así que por la buena memoria de los bilbaínos, a festejar con vino de Rioja Alavesa y a dejarnos de bilbainadas chungas…
Gracias por tus comentarios, Karmele. Saludos cordiales.
Qué historias. Bonito relato…! Es nuestra Historia de «antes de ayer» , que necesitamos conocer, tener muy presente. Un gusto leerle a Miguel Larreina.
Gracia, Lea. Salud.
Como siempre, Larreina no defrauda. !Cuánto sabe sobre Rioja Alavesa, cuanto quiere y le importa esa parte de Euskadi!
Agradecemos tu valoración, Isolina. Saludos cordiales.
Suena cercano. Entrañable me resulta todo esto. Desde Begoña, Bilbao y la historia de mi familia todo lo dicho me sabe a verdad, a estrechos lazos y relación con el paisaje, paisanaje y productos de Rioja Alavesa. Este artículo me ha hecho despertar, casi como si resucitaran mis seres queridos ya ausentes.
Muy hermoso lo que dices, Rafael. Emociona. Gracias. Abrazo tu memoria.
Seremos capaces de aprender de los franceses? Ahora, para los amantes del vino en Euskadi y en España, parece que para estar «in» tienes que estar bebiendo vinos de Chile, de Australia y que minusvaloramos lo nuestro, mientras que en Francia, los amantes del vino SIEMPRE priorizan sus vinos locales. En el Botxo, el vino de Rioja Alavesa hoy día es el estándar. No se pone en valor ni por el cliente ni tampoco por el tabernero…
Cuánta razón tienes, Eneko. Gracias por tus palabras. Saludos.
Enhorabuena por los dos artículos que relacionan Bilbao con Rioja Alavesa Miguel . Como siempre muy interesante .
Un saludo amigo
Gracias por tu comentario, Patxi Antón. Saludos.
Gracias a todos por sus apreciaciones. Coincido con Eneko en que nos iría muy bien un poco de chauvinismo francés. Tenemos una joya olvidada en el jardín trasero de nuestro País y solo la cultura puede refrescar nuestra frágil memoria.
Por esa joya, el paisaje, su agricultura, y el paisanaje, por la cultura y la identidad de nuestro país hemos puesto en danza la rosa de los vientos. Saludos, Miguel.
Primero es maravilloso las palabras de MIGUEL LARREINA.
En segundo lugar, se hace necesario volver a enamorar a BILBAO.
Volver a enamorar a VITORIA- GASTEIZ.
Que nos quieran los DONOSTIARRAS.
Es dificil entender no querer lo nuestro.
Cierto es que la sociedad ha cambiado, que el chiquiteo está en momentos bajos, pero están en alza las cenas de amigos… y en una cena, se puede presumir de un buen vino de RIOJA ALAVESA.
Gracias, Dalmacio. Saludos.
Gracias también a los gasteiztarras Patxi y Dalmacio. Si os han gustado estos articulitos sobre Bilbao espero os gusten los que estoy preparando sobre Vitoria.
Seguro! Saludos.
Hola, qué recuerdos me trae todo cuando mi abuelo Antonio me contaba cuando compraba los vinos para los vinateros de la Alhóndiga de Bilbao. Con la obra de la bodega recupere la cantara que pienso limpiar y restaurar.
Y pensar que rompí los bocoys…
Gracias por ese recuerdo, Juan Pedro. Saludos cordiales.
¡Cómo no va a pedir un rioja el de la última foto si es el museo del vino de Briones! Empecemos por nuestra casa, pero no por la de otros…
Cada cual sabrá cuál es su casa, Roberto. Saludos
Gracias Miguel por hacernos vivir tantos recuerdos. Tenemos que conseguir que las nuevas generaciones se conozcan y reconozcan en la barra y en la mesa el vino de Rioja Alavesa.
Tengo una enorme ilusión en mi CRIANZA 2014. Es un DIEZ_CABALLERO con el que se puede hacer parroquia. Llama a beber
Gracias, Victoria. Acudiremos a esa llamada.
¡Que bonita historia! y que recuerdos. Como dice Victoria Cañas, hay que volver a enamorar a Bilbao, el producto y la materia prima lo tenemos, que es lo fundamental solo hay que convencerles que no tienen que buscar fuera de casa para encontrar calidad. Hay que hacerles recordar sus orígenes.
Yo sigo y seré siendo de las de: ¡Camarero, póngame un Rioja Alavesa, por favor!
Gracias, Paula. Salud!
¡No perdamos los recuerdos Juan Pedro! Son vuestras plusvalías.
Probaremos con gusto tu 2014, Victoria. Seguro que está soberbio.
Excelente vista Roberto, son tres bilbaínos-riojanos, mi mujer y mis hijos, bebiendo riojaalavesa en el bar del Museo.
Gracias, Miguel.