Agustín Valle Alonso, de 37 años, es la cuarta generación de pastores. Sus antepasados tuvieron ovejas y cabras que vivieron dentro de la villa amurallada de Laguardia. Hoy sus 400 cabras duermen lejos de la muralla, en el paraje de Los Molinos, situado entre la sierra y la villa.

AGUSTÍN Valle Alonso en su corral de Los Molinos, en el término municipal de Laguardia.
La entrevista tuvo lugar a la vez que el pastor de cabras de Laguardia, Agustín Valle, daba paso a las cabras a la «sala de ordeño» donde está situada la ordeñadora automática. No hay tiempo que perder. Sale un grupo de 18 cabras recién ordeñadas por un lado, y entra otro grupo.
Agustín coloca la maquinaria de extracción de la leche en las ubres del ganado, mientras las cabras ocupan ese tiempo comiendo de un pesebre en el que quedan sujetas por la cabeza.
Los últimos pastores de Rioja Alavesa (y II)

A LAS 9:30h. Agustín extrae la leche de su rebaño con la ordeñadora automática.
Para que él no perdiera un tiempo importante en su tarea diaria, me dijo que su esposa Alicia pasaría a buscarme al parking del restaurante “La Huerta Vieja”, a las afueras de Laguardia. Después de llevar a su niña a la escuela, Alicia llegó puntual a la cita. “Buenos días -me dijo-, sígueme”.
Camino del corral de Agustín, pude ver una vez más el poblado de La Hoya, uno de los yacimientos más importantes de la Comunidad Autónoma Vasca, cuyo primer asentamiento data del siglo XV a. de C., «donde pobladores indoeuropeos llegados de centroeuropa tomaron contacto con las culturas megalíticas existentes en la zona».
Tras pasar muy cerca de varias bodegas rodeadas de viñas, cuando llegamos al corral, en la zona alta de Los Molinos, Agustín estaba en plena tarea, ordeñando a las cabras.

SIETE mil años de pastoreo en la Comarca (Dibujo de José Ramón Elorriaga Zubiagirre).
Nada más saludarnos, Agustín comenzó contándome que es la cuarta generación de pastores en su familia. Su bisabuelo Eusebio, su abuelo Agustín, su padre Eusebio y ahora él, otro Agustín pastor en la familia.
.- Como si hubieras sido desde pequeño un corderito más, bromeo. Siempre entre ovejas y cabras, Agustín.
Siempre ha habido en casa algo más de 400 ovejas, o cabras. Mi familia lleva toda la vida con ganado. Yo empecé con ovejas en 2009, hace 10 años, cuando tenía 27 años …que ahora voy a cumplir 38.

Dando un salto en la entrevista que hoy publicamos (realizada a finales de marzo), este domingo 14 de abril he llamado a Agustín por teléfono a las 19:50h. de la tarde. Estaba con las cabras en el parque ornitológico de Laguardia, en una finca que ahora se encuentra en barbecho.
“¿Cómo estás?”, le pregunto. “Muy tranquilo, disfrutando del domingo”. A través del teléfono móvil se cuelan los sonidos del campo, las campanillas de las cabras, algún silbido del pastor. Algún ladrido de Kira o de Lili. No escucho al mastín Moro ni a la burrita Beti, pero allí están junto a él. “Para las ocho y media de hoy volveremos al corral”, me dice uno de los últimos pastores de Rioja Alavesa.

EL PASTOR Agustín Valle bajo la imponente Sierra, en la parte trasera de su corral.
.- Me contaste por teléfono que estuviste un año en la Universidad. Si te hubieran dicho entonces que te ibas a dedicar al pastoreo…
Encantado, porque a mí me ha gustado siempre el ganado. Lo que ha pasado es que las circunstancias no me han acompañado al final, porque donde teníamos el ganado no se podía aguantar allí, que lo teníamos en el pueblo, debajo del portal de Páganos.
Mi abuelo y mi padre tuvieron el ganado en el mismo casco del pueblo, en la parte baja de la calle Mayor, que mi padre lo tuvo allí hasta el año que nací yo, en 1981.
.- ¿A qué se debe el traslado desde el portal de Páganos, a esta zona llamada Los Molinos?
Lo hice buscando un poco más de tranquilidad, alejándonos de las viñas, aunque al final es igual, porque aquí también nos están rodeando las viñas ahora. También busqué un poco de amplitud de pastos. Allí estábamos en el pueblo metidos, todos los días atravesando carreteras, no había sitio dónde ir… al final nos vimos obligados a movernos.

TRAS el rebaño, vestido de verde, puede verse la figura del pastor.
.- ¿Dónde pastan hoy tus 400 cabras?
En toda esta zona, lo que es la rastrojera cuando es el cereal, y en otro tiempo aquí en la zona del monte, en fincas perdidas cerca de la Sierra, en los alrededores cercanos al corral.
.- Ahora mismo estás ordeñando la leche de las cabras.
Esta leche es la que nos da de comer. Es la leche la que está demandada y tiene un precio adecuado, sin ser nada del otro mundo. También vendemos los cabritos para carne, pero su precio no ha variado desde hace décadas.
.- ¿Dónde va esta leche?
Esta leche, ordeñada mecánicamente, va a un tanque, que luego se trasvasa al camión.

ALICIA y Agustín trabajando juntos con la ordeñadora mecánica.
.- Tu padre las ordeñaría todas a mano
Al principio yo también lo hacía, cuando tenía unas cien cabras. A mano, todo a mano. ¿Te imaginas?
.- Tiene que ser muy sacrificado.
Y tanto, porque era una labor diaria buscando los mismos horarios para no moverlas más de lo adecuado, y que ellas lleven el mismo ritmo. Puedes variar ese horario un día por algo ocasional, pero ellas requieren un ritmo, su alimentación… Si las sacas de los ritmos, la leche se modifica mucho.
.- ¿Cómo es un día de tu trabajo?
Me levanto como muy tarde a las 7 de la mañana. A veces antes. Vivimos en Laguardia, dentro de la muralla, en la Rua Mayor de Peralta. Subo a ver el ganado para ver que todo está en orden. Si es tiempo de partos, miro a ver si ha nacido algún cabritillo. A las 8:30h empiezo a ordeñar. Después las echo un pienso para comer, y si está el día como hoy, me voy al campo con ellas.

.- ¿Por qué zonas te mueves?
Voy con ellas al campo de adiestramiento, donde los cazadores, ahí encima. Allí comen hierba, además de encina y ginebro. Es un pasto comunal.
.- ¿Volverás a comer a casa, o al corral?
Hoy comeré en el campo. Normalmente me llevo la comida desde el corral… Algún día se acerca Alicia a traerme la comida y comemos juntos.
.- ¿Qué te llevas en el “morral”?
Depende. A veces llevo comida calentada en un ‘táper’, o bien un bocadillo. En el ‘táper’ llevo vainas, o unos garbanzos. Los suelo subir calientes en un termo para que aguante.

LA CURIOSIDAD del cabritillo…
.- Con algo de buen vino de Rioja Alavesa, ¿o qué?
No, en el campo suelo beber agua, y bien fresca. Si estoy ahí arriba tengo una buena fuente, que es la cogida de agua del pueblo. Creo que se llama de San Bartolomé.
.- ¿Hasta qué hora sigues con ellas?
Hasta el atardecer, hasta casi ponerse el sol. Entonces vuelvo a casa, las dejo en el corral. A las cabras las ordeñamos cada 24 horas. Si se quiere obtener más cantidad de leche se pueden hacer dos ordeños, pero la cabra permite un ordeño.
.- ¿Cómo pasas el tiempo en el campo, cuando estás con las cabras?
No llevo radio ni lectura alguna. A veces estoy atendiendo a las cabras, muy atento para que no se metan en una viña, o en la finca del vecino, o para que no toquen el cereal, y en ocasiones relajado y muy tranquilo.

Agustín corazón valiente de pastor
Mientras hablamos nos acompaña el ritmo del ‘tran tran’ de la ordeñadora mecánica, que puedo escuchar ahora de fondo al transcribir la conversación. ‘Tracatrá tratrá tracatrá…’ No para, ni la máquina ni él, como el ritmo de la vida, como el corazón de los pastores de su familia. Aunque todo indica que el pastoreo, a pesar del ‘tracatrá’, se apaga poco a poco…

A esta hora de la mañana, las ubres de las cabras son las protagonistas del trabajo del pastor.
.- ¿Hay algún momento al cabo del año que las cabras comen uvas de las viñas?
Después de la vendimia, sí.
.- ¿Cambia la leche al alimentarse las cabras de las uvas de las viñas?
La alimentación se nota mucho en la leche de cabra. La racima de uvas que dejan los vendimiadores y comen las cabras da bastante leche.
.- ¿Tiene Alicia también un pasado de pastoreo en su familia?
No. ¿Verdad, Cari?

AGUSTÍN y Alicia posando para el Blog.
“Yo soy de Valencia capital, y no sabía nada de pastores”, dice Alicia casi entre las ubres de las cabras.
Ella no tiene arraigo de ganado, pero cuando hace falta, como estás viendo, me echa una buena mano.
.- Hace quince años había dieciocho pastores en Rioja Alavesa, ahora quedáis cinco, contando los dos hermanos de Barriobusto. ¿Qué está pasando?
Para qué engañarnos: es un trabajo que apenas da dinero. Son muchas horas y si realmente echáramos cuentas… sólo pensaríamos en marcharnos. Soy pastor de cabras sólo porque me gusta. La vida ha subido una barbaridad, pero la carne está igual que hace 30 años.
.- ¿Qué puedes hacer para que tu oficio sea más rentable?
Ir a más volumen de ganado para conseguir sacar lo mismo, pero ¿qué pasa entonces? Pues que tienes mucho más trabajo metiendo en horas lo que no está escrito. Si echamos cuentas del valor de un hora de nuestro trabajo… sería nada.

UNA IMAGEN cada vez menos usual en la Comarca.
.- ¿Qué es lo que te gusta de tu oficio?
Me gustan los animales, el trabajo con ellos. Porque ese día de trabajo que te he contado al final es tooodos los días, sin un fin de semana libre. O te gusta mucho, que es mi caso, o no hay quién te sujete en este oficio.
.- ¿Y vacaciones?
No hay. O sea, ahora con las cabras no hay vacaciones.
.- Si Alicia y tú queréis marchar diez días a Menorca…
No podemos, imposible. Cuando tenía las ovejas, contaba con mi padre para echarme una mano. Podía marchar unos días en épocas de poco trabajo, mientras mi padre se quedaba con mis cabras. Pero mi padre ahora está en casa y está delicado.
Buscar a una persona que te supla unos días es complicado. Si llega el caso, un favor te hace un amigo, pero un favor para un día, pero diez días… imposible. Tendría que ser una persona enseñada, porque el ordeño tiene sus rutinas y sus cosas bien hechas.

CON la burra Beti en el lugar que tiene asignado en el Corral.
.- ¿Qué hay que saber?
Si un día lavas mal la máquina del ordeño te puede dar bacterias y eso te lo descuentan en leche.
.- ¿Cuántos litros de leche de cabra vendes cada día?
Ahora mismo estoy vendiendo 160 litros de leche diarios. Un cifra que iremos subiendo porque ahora mismo están un montón de cabras por parir. Que cuando todo cuadra llegamos a 300 litros de leche al día.
.- Esa leche ¿a dónde va?
A Lácteos Martínez, en Haro, que elaboran el Queso Los Cameros.

DOS rebaños quedan ya en la Laguardia que albergó ovejas y cabras entre sus murallas.
.- ¿Puede desaparecer el pastoreo en Rioja Alavesa?
Según va la cosa, sí. Claro que puede desaparecer.
.- Lo dices con una leve sonrisa en la cara.
Es una sonrisa que expresa un lamento. Aunque es comprensible. Rioja Alavesa es una zona vitícola pura, el apoyo está todo en las viñas, y al final toda la juventud está trabajando en las viñas. Es normal. Además, a los jóvenes el trabajo en las viñas les da libertad y dinero. Si esto tendría valor, aunque sea esclavo, igual alguno más se animaba.

.- ¿Tu esposa te ha animado a dejar este trabajo y buscar otro menos esclavo?
Ella sabe que a mí me gusta… pero sí me lo ha dicho, porque esto es muy esclavo y duro al final.
.- Y tú qué dices… ¿Te jubilarás un día siendo pastor?
Yo creo que me jubilaré siendo pastor, esa es mi intención hoy por hoy. De hecho, me ha costado tiempo y sudor situarme como estoy en este momento. Sinceramente me dolería mucho tener que dejarlo.

«CREO que me jubilaré siendo pastor… esa es mi intención», dice a sus 37 años.
.- ¿Pedirías algún tipo de ayuda?
Ayudas dicen que hay muchas, pero la realidad luego es que no las hay. Un apoyo a nuestro sector yo no lo veo, sinceramente, porque al final nos dejan a nuestro albedrío. La misma subvención que viene de Europa no está enfocada para que los ganaderos nos beneficiemos.
.- ¿Estás en algún sindicado o asociación de ganaderos?
Estoy en una asociación de Vitoria de cuando tenía las ovejas, y me mantengo en ella. ASGOLTA (Asociación de Ganaderos de Ovino y Caprino de Álava), que va también de capa caída porque nuestro sector está mermando.
.- ¿Os juntáis los pocos pastores y cabreros que quedáis en Rioja Alavesa?
Con Tasio el de Samaniego, sí tengo mucha relación. O con los de Barriobusto también… pero no nos juntamos con esa intención que dices.

SU celoso mastín Moro, un guardián del rebaño que dirigen las border collie Kira y Lili.
.- En este sector, ¿qué te inquieta ahora mismo?
Que el valor de la carne de cabrito esté en la misma cifra que hace treinta años. Nosotros vamos a comprar las cosas y el precio te lo marcan, no hay posibilidad de negociar. Con la leche negocias un poco, pero bueno. Haces un contrato y firmas. Pero si vas a vender la carne, y si quieres darla al precio que te marcan, bien. Y si no, te la quedas.
.- En tus estudios, tú te habías formado para otros oficios
Estudié y llegué a la Universidad. Estuve un año haciendo la licenciatura de Administración de Empresas en Logroño, y no me convenció, la verdad. Hasta llegar a la Uni no perdí ningún año de estudios, pero lo dejé porque no me convenció el ambiente.
Sinceramente me dio por la comodidad de ponerme a trabajar. Estuve trabajando en una bodega de Laguardia hasta el 2009, y luego ya me puse con el ganado.

ESTA Sierra ha visto pastores y rebaños durante 7000 años, al menos.
Hablamos -como os digo- sin que deje la tarea. Su ordeño de cada día. De vez en cuando, Alicia le hace alguna consulta que él rápidamente soluciona. Trabaja con tesón y con calma, dominando el oficio, a pesar de la conversación.
“Siempre me ha tirado el ganado, siempre. Y ya ves…”, me dice mientras va colocando la ordeñadora mecánica en las ubres de una nueva remesa de 18 cabras que acaba de entrar en la sala de ordeño.
.- ¿Qué dijo tu padre?
Si hubiera sido por mi padre, yo no hubiera seguido con el ganado. Mi padre Eusebio me decía que hiciera cualquier otra cosa. Él mejor que nadie sabe la esclavitud que tiene este trabajo. Pero una vez que yo me empeñé, él ha estado encantado de la vida. De hecho, hasta que la salud le ha acompañado él ha estado yéndome muchas veces de pastor con mi ganado.
.- ¿Y tú? ¿Quieres tú que vuestra hija de 8 años sea pastora?
A mí esto me gusta mucho, mucho, así que habrá que dejarle que ella decida lo que quiera algún día.

TRAS la conversación, Agustín me fue enseñando el corral y sus cabras más jóvenes.
.- Cuando dices “me gusta este oficio”, ¿qué es lo que te llena?
Me han gustado siempre los animales en general. Si voy a una feria ganadera, me encanta ver a los animales. Se me pasa el tiempo volando.
.- ¿Qué tales cabras tienes?
Tengo unas cabras bastante majas, y las estoy mejorando. Son mayoritariamente malagueñas, aunque también las hay murcianas. Son cabras muy buenas para leche. Este año 2019 y el próximo 2020 estamos reponiendo mucha chiva.
.- ¿Qué te gustaría que supieran tus vecinos de Laguardia de este oficio?
A cada uno le gusta un modo de vivir. A unos les gusta el trabajo de oficina, o de bodega, o las viñas a otros. A mí me gusta el ganado, los animales. El 90% de la gente no sería capaz de llevar este trabajo, porque al final no tienes ni un día de descanso.
Ni un día, eh!

EL REBAÑO mira atento al pastor, y entre ellas está la devoción de Moro.
.- ¿Cuál es la época más bonita del año para un pastor?
Tanto la primavera como el otoño, los días medios de calor templado, esos son los mejores días. En primavera coincide en el corral con los nacimientos de los cabritillos, sobre todo en abril. Son días de un poco más de lío, además la cabra es muy dada a parir tres chivos.
.- ¿Sabes que uno de los mejores poetas españoles del siglo XX, Miguel Hernández, fue cabrero?
No lo sabía.
.- Empezó a escribir versos cuando estaba con las cabras.
Mira! -exclama-. No lo sabía. He oído hablar de Miguel Hernández, pero no sabía que fue cabrero.

LAS abarcas, objeto poético del pastor poeta de Orihuela.
.- Miguel Hernández fue un pastor de cabras obligado por su padre. Escribía poemas con los clásicos en el morral. Hay un poema suyo que se titula ‘Las abarcas desiertas’:
“Por el cinco de enero, / cada enero ponía / mi calzado cabrero / a la ventana fría. // Y encontraban los días, / que derriban las puertas, / mis abarcas vacías, / mis abarcas desiertas…”
El poema está muy bien, muy bien, pero hacer un trabajo obligado… no es lo mismo que hacerlo con gusto. Hacerlo con ganas es el todo. Es un aliciente. Cuando lo haces como yo lo hago, con ilusión, el pastoreo no te pesa.
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Dice el pastor que «hacer con ganas su trabajo es todo». Cuanta razón tiene. Para quien mira el oficio de Agustín desde la distancia, se puede sentir una admiración tal que una puede llamarle valiente (como dice uno de los titulares). Y lo es, sin duda. Su sacrificio, su esfuerzo, su dedicación… Un ejemplo de entrega y constancia para nuestros jóvenes y los que no somos tan jóvenes
Muchas gracias, Begoña Tudela. Es curioso esto que dices… La verdad es que a Agustín se le conoce en la Comarca con el apodo de «el valiente». Lo ha heredado de su padre Eusebio. Es un bonito apodo. Le viene -como se dice- como anillo al dedo. Saludos cordiales.
Admiro a Agustín por su tesón y amor al oficio. Un oficio de rutina y sacrificio, sin días libres, sin vacaciones, sin respiro. Son seres vivos sus medios de trabajo, y tienen unas necesidades diarias. Como bien dice, no tienen valor sus horas de trabajo, si analizas todas las horas son para dedircarlas a él. Pocas personas son capaces de mantenerse en el tiempo con el sacrificio de este oficio. Firmo para que tengan ayudas o subvenciones que les aporte estabilidad, ya que no tienen descanso. Un abrazo desde el Sur.
Muchas gracias, Sole Raya. Un abrazo cordial.
Qué peña de buena gente y paisajes increíbles hay en Rioja Alavesa. Y tantas cosas más!!!
Muchas gracias, Txiki. Saludos!!!
Agustín, persona trabajadora, seria, responsable, honesta, amante de su familia y su trabajo. Lo que está consiguiendo lo hace con su trabajo, su esfuerzo, mucho sacrificio. Es un ejemplo para muchos. Es una pena, una injusticia que personas como él no reciban ayudas de las instituciones públicas para darles estabilidad y seguridad. ¡Ánimo Agustín!. Un abrazo.
Muchas gracias, Ombvach. Saludos.