En el cerro de La Mota, en Labastida, se alza la ermita del Santo Cristo. Es una de las edificaciones más primitivas y bajo su estampa se fue edificando el pueblo.

RIOJA ALAVESA es una comarca vitícola excepcional.
A ambos lados de la puerta principal de la ermita están tallados en piedra unos detalles de la viña. Los símbolos de la uva, las hojas de los viñedos. Un tótem silencioso, pero elocuente, con diez siglos de historia que miramos y, a la vez, nos contempla.

PINTURA reciente de Labastida desde la Ermita del Santo Cristo, de Joserra Elorriaga.
Un tótem -las hojas, como las uvas- que bien pudiera actuar en la Comarca como emblema colectivo al que una comunidad otorga un valor protector. El valor de la cosecha, el valor de nuestros antepasados que debe protegerse cara al futuro.

TÓTEM de una comunidad con diez siglos de historia.
Está la HOJA de la vid tallada en piedra. Bien se pudiera tallar en la memoria de todos los vascos y vascas que Rioja Alavesa es una de las más antiguas apelaciones del mundo. Un nombre que ya se utilizaba siglos antes de que naciera la Denominación Rioja.
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Con mayor precisión, Sancho «El Sabio» fundó el templo fortaleza hoy conocido como la Ermita del Santo Cristo en 1.185. Hace un total de 831 años. Casi ocho siglos y medio. Que no es poco!