
LA REVOLUCIÓN económica de esta pequeña Comarca en apenas tres décadas no tiene igual.
En el artículo anterior, habíamos dejado a la Rioja Alavesa de 1980 con nuevas y potentes bodegas ávidas de vender vino en cantidades crecientes, tanto al tradicional consumidor vasco cada vez más demandante de vinos de calidad como a un mercado europeo que empezaba a conocer nuestro vino y que prometía crecer mucho a medio plazo.
Miguel Larreina González *

LOS CAMBIOS de los viticultores alaveses han sido cualitativos además de cuantitativos.
Aunque aparentemente el viñedo parece no haber cambiado gran cosa, los datos que describían el sector vitivinícola de Rioja Alavesa a principios de los años ochenta eran absolutamente distintos a los actuales: un viñedo productivo de apenas 8.300 hectáreas, que rendía anualmente una media de unos 48 millones de kilos de uva (la mitad del potencial actual), de los que se obtenía una cosecha media de 32 millones de litros de vino, 21 de los cuales se comercializaban desde Rioja Alavesa: 14 millones de litros los vendían embotellado y etiquetado unas pocas y grandes bodegas de crianza y los 7 millones restantes se vendían en garrafones y botella desnuda por unos quinientos pequeños cosecheros.
El valor de cada cosecha rondaba por entonces los 12-15 millones de euros, veinte veces menos del máximo que se alcanzaría veinte años más tarde, en los inicios de este siglo XXI.

TRAS un crecimiento exponencial en muchos aspectos, hacia 2008 se inició una fase de estancamiento.
Ese crecimiento del consumo de vino que comentábamos elevó extraordinariamente el precio del kilo de uva, que pasó de un valor medio equivalente a 0,15 euros/kg a principios de los ochenta a los 0,50 euros/kg a finales de la década. Estos precios incitaron a los viticultores profesionales de Rioja Alavesa a la expansión del cultivo, incrementando el tamaño de sus explotaciones, comprando tierras y maquinaria, plantando viñas y mejorando las técnicas de cultivo.
Diputación Foral de Álava estuvo muy activa en esa transformación de las explotaciones agrarias, en ese crecimiento del viñedo, en esa renovación de los conocimientos y los medios de los cosecheros, tanto mediante la concesión de ayudas directas, como continuando con la mejora de las infraestructuras (la creación de la Casa del Vino es solo un ejemplo), como manteniendo una baja fiscalidad incentivadora de las inversiones privadas.

DIPUTACIÓN estimuló y potenció la valía personal de los viticultores y cosecheros alaveses.
Como consecuencia de todo ello la década de los ochenta fue una época de crecimiento continuo y de euforia generalizada en Rioja Alavesa. Al mismo tiempo que el viñedo crecía, las uvas y los vinos se revalorizaban debido a un deslizamiento de la comercialización hacia los vinos de mayor valor añadido, desapareciendo el garrafón, la cisterna, la botella desnuda, la exportación a granel.
Se generalizó la crianza y la búsqueda de la calidad suprema también en los vinos jóvenes. Esa revalorización de la Comarca tuvo mucho que ver con una estrategia que llevaron por entonces al unísono entre Diputación y Gobierno Vasco de puesta en valor de los intangibles culturales y paisajísticos de la Comarca: abriendo museos, “lavando la cara” a los yacimientos arqueológicos y a los monumentos, iniciando proyectos turísticos, publicando libros promocionales.
¡El nombre de Rioja Alavesa subió muchos enteros por aquellos años!

NO SÓLO se estimuló el potencial vitícola, sino también el potencial cultural de la Comarca.
Tras un paréntesis crítico a principios de los años noventa, entre los años 1996-2007 hubo otra fuerte subida de escalón en Rioja Alavesa. La recuperación económica de los países consumidores y el prestigio ascendente de la Comarca y sus vinos hicieron que las bodegas alavesas vivieran un periodo de crecimiento en volumen y en valor formidable: sus ventas totales casi se triplicaron en volumen y quintuplicaron en valor.
Esa alta rentabilidad de las bodegas repetida durante muchos años hizo que una gran parte de la inversión bodeguera española de aquellos años se hiciera concretamente en la subzona Rioja Alavesa, colaborando en ella grandes arquitectos de prestigio internacional. Así, en Laguardia Calatrava construyó la bodega Ysios del grupo Domecq, Mazieres la bodega Viña Real, Heredad de Ugarte, Viñedos de Páganos, la ampliación de Freixenet…
En Elciego la ampliación de bodegas Riscal hecha por Gehry y la construcción de Bodegas Antión; en Labastida las bodegas Marqués de Carrión, Torres y Rioja Alta; en Oyón las ampliaciones de Faustino Martínez y El Coto; en Villabuena las bodegas de Luis Cañas, en Samaniego Baigorri…
Las pequeñas bodegas familiares de Rioja Alavesa también se habían beneficiado de esa época dorada e invirtieron sus ganancias en la reconversión total de sus bodegas, ampliando sus instalaciones, inviertendo en tecnología bodeguera, diversificando su oferta de vinos. A los grandes nombres de antaño como “Remelluri”, “Artadi”, “Remirez de Ganuza” o “Luberri”, se sumaron proyectos cada vez más galardonados “Pujanza”, “Valdelana”, “Dominio de Berzal”, “Ostatu”…

DIPUTACIÓN y Gobierno Vasco canalizaron sus esfuerzos en modernizar las explotaciones familiares de Rioja Alavesa.
La instalación o ampliación de todas esas bodegas en los pequeños pueblos de Rioja Alavesa exigió grandes esfuerzos económicos a Diputación y a otras administraciones para superar las deficiencias en infraestructuras: creación de polígonos industriales, expropiación de terrenos, mejoras de carreteras y puentes, construcción de accesos, recanalización de ríos, dotación extra de agua, energía, depuradoras de agua residuales.
Para ilustrar ese esfuerzo, viene muy a cuento una frase de un Diputado General de hace unos 25 años, un hombre que amaba mucho a las gentes de esta tierra que, cada vez que le hablábamos en la Comarca de nuestras deficiencias infraestructurales y de lo mucho que aportaba el vino a las arcas forales, se sonreía con sorna y decía algo así como : “Si sólo se tuviera en cuenta el flujo de dineros entre Rioja Alavesa y Vitoria, a Álava le vendría muy a cuenta el que yo cogiera una tijera y cortara el mapa del Territorio Histórico por lo alto de la Sierra”.
Mucho tiempo después comprendí bien esa afirmación y entendí que el paso de gigante que dio Rioja Alavesa aquellos años fue fruto de la generosidad de la ciudadanía vasca, especialmente de la alavesa.

EL AÑO 2.000 se generaba anualmente un beneficio neto de decenas de millones de euros.
Acabo este artículo mencionando el crack económico mundial de 2008, una gran debacle global que también afectó seriamente a buena parte de nuestros viticultores, que vieron cómo los precios del kilo de uva bajaron drásticamente en el quinquenio 2009-2013 hasta valores ruinosos de 0,45-0,65 euros.
En los tres años siguientes la situación económica general se ha ido poco a poco recuperando, también los precios de la uva y el vino en Rioja Alavesa, y podemos simplificar el panorama diciendo que la fotografía de nuestro sector vitivinícola en abril de 2017 no difiere aparentemente de la fotografía de hace diez años justos.
Si nos fijamos en el gráfico de producción vitícola, veremos que presenta ese esquema sigmoide que caracteriza a muchos procesos naturales: suave crecimiento inicial seguido de fuerte aceleración intermedia, con un estancamiento final que puede llevar incluso a un pequeño declive por sobresaturación. Y vemos que esta evolución se cumple tanto si hablamos de superficie de viñedo inscrito, de cosecha de uva amparada, de capacidad bodeguera, de potencial criador o del valor del vino vendido a precios constantes.
En base a eso podríamos concluir que Rioja Alavesa ha alcanzado su máximo hace unos años, tras tres décadas de crecimiento exponencial, y que poco más se puede hacer. En próximas entregas veremos que esto no es exactamente así.

DIPUTACIÓN empujó, hacia el año 2005, proyectos enoturísticos como la Ruta del Vino de Rioja Alavesa.
*Doctor en Ciencias Químicas.
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Larreina describe las últimas décadas de Rioja alavesa con rigor y maestría. Esperamos sus predicciones.
Gracias, Jesus Mari. Saludos cordiales.
Poco a poco nos vamos acercando al presente…terminará ahí o seguirá hasta el futuro? Cómo debería / podría ser Ardo Etxea en 2025?
Saludos
Ahí queda la pregunta, para Miguel. Saludos, Eneko.