Por eso propone que la Administración cuide y aliente a las bodegas familiares, a los agricultores y a todos los que él llama la “gente pequeña”.

Habíamos interrumpido la conversación de la primera parte de la entrevista cuando en nuestras palabras se conjugaba el verbo Amar, un sentimiento vinculado a la Comarca, donde como relata Arturo “las viñas están pidiendo una vida entera de entrega”.
“Plantar”, “Sembrar”, son los otros verbos conjugados… Así que antes de seguir con la entrevista nos vamos a ir con Arturo hasta una viña recién nacida, plantada en 2019 en El Alto del Ramo, una de las colinas de Baños de Ebro en la que en otros tiempos se colocaba un ramo durante las vendimias.

Desde este monte puede observarse cómo Baños de Ebro está preservado por el cerro de la mañana, el cerro del Este, y el cerro del Oeste, que ambos protegen el pueblo. Desde las alturas vemos las casas agrupadas de un pequeño pueblo de trescientos habitantes, bañado por el Sol, enclavado en una especie de pequeño valle.
En la viña el Alto del Ramo, conviven para Bodegas Artuke un proyecto de 0,9 hectáreas de viñedo viejo, de unos 50 años, y un bebé viña de 0,5 hectáreas plantado en el 2019, que el año pasado ya tuvo algo de uva.
Roberto Miguel, el padre de Arturo y Kike, está entregado a la tarea, cortando primero unas cuerdas para no dejar ningún residuo en la madera, podando después las cepas, pensando bien en el futuro de la criatura.

Las grandes piedras que delimitan el viñedo han salido del vientre de lo que ahora es la tierra de la viña. Se han desenterrado. Porque, ¡atención a la obra realizada! La parcela tenía 40 centímetros de terreno franco arenoso, debajo del cual había una beta de lastra con un grosor de entre 30 y 50 centímetros.
“Tuvimos la suerte que debajo de la beta de piedra encontramos más tierra, un auténtico suelo útil para la viña, como es una arenisca de libro”. En esos 80 centímetros de tierra van a beber y alimentarse las cepas durante los próximos CIEN años. “Seguro que debajo de toda esa tierra habrá más lastras, pero esas piedras ya no nos estorban”.

El periodista (quien ahora escribe) no sale de su asombro. Los Artuke han tenido que levantar toda una placa de piedra arenisca que, bajo 40 centímetros de tierra, cubría la superficie de la finca, hoy un pequeño viñedo. Es la tarea de los pequeños, pero ya no es David contra Goliat. Aquí es otra la historia igualmente impresionante. Es la tarea de los Hércules de Rioja Alavesa-Sonsierra.

.- Si tuvieras que destacar una noticia de estos cuatro últimos años…
La noticia más triste para mí es que se ha marchado Luis Aldazabal. Esa ha sido una gran putada para Elciego y para toda la Comarca.
La noticia positiva es que en Rioja Alavesa hay más inquietud por hacer las cosas mejor, y hay más gente con esa inquietud.

.- ¿Esa «mayor inquietud» pudiera ser fruto de los reveses que se han vivido con la pandemia de la COVID?
La pandemia ha podido ayudar a que la chispa se encienda, pero está más vinculado a la formación, pues cada vez hay más gente formada, que de eso hablamos hace cuatro años. Es el gran hándicap de nuestra comarca. De mi generación hay mucha gente sin formación, pero eso está variando.

.- ¿Cómo seguir reforzando esa línea?
Ya sé que siempre nos estamos quejando de las Instituciones, pero son ellas quienes tienen que darnos un poco de ‘manga ancha’. No pido que nos ayuden económicamente, digo que nos dejen ir andando, en vez de ir poniendo trabas.
.- ¿A qué trabas te refieres?
Entiendo que vivimos en un mundo globalizado que hay que cumplir unas normas, etc., pero un chaval joven al que le ponen muchas trabas, o tiene mucha ilusión, pero mucha, o desiste.

Lo veo en los que están conmigo ahora en el proyecto para ver si conseguimos elaborar cada cual una barrica de 225 litros en mi bodega de Baños, que van como apadrinados, con confianza. Pero si les dejas solos, les entra el pánico.
.- ¿Cómo defines en ese sentido a la industria del vino?
Diría que la industria del vino se ha burocratizado tanto que impide el comienzo de algunos proyectos, y luego tirar hacia delante.

Por eso tengo mucha envidia de los franceses, donde el mundo del vino está dentro de la agricultura, no dentro de la industria, y la diferencia es grande.
.- Aquí las bodega son…
Son una industria agroalimentaria, no una actividad agrícola. Y la burocracia es bestial. Yo no me voy a quejar porque tengamos la misma burocracia que ha de cumplimentar Marqués de Cáceres o El Coto, pues sé que una bodega pequeña lo tiene que asumir.

Asumir que lo mismo que la caja de vino al comprarla le va a costar al pequeño un 30% más, porque El Coto compra un millón de cajas, y tú compras mil cajas de cartón. Pero en el asunto de los papeles también te va a costar más hacerlos.
.- ¿Qué debe hacer la Administración vasca?
La Administración tiene que ser un poco más flexible con la gente pequeña, cuidando a las bodegas familiares y a los agricultores en general. Si no es así, no les vamos a creer cuando digan que quieren Desarrollo Rural. A veces realmente pienso que no sé si verdaderamente quieren el desarrollo rural. Y pregunto: “¿Tú crees que esta gente quiere de verdad que haya desarrollo rural o lo dicen de boquilla para quedarse tranquilos?”.
Hay cosas que se pueden hacer. Y no me refiero a dar ayudas económicas, que a veces se han utilizado fatal, dando ayudas para construir bodegas que luego no se han utilizado.

.- Habrá cosas que se han hecho bien, Arturo.
Sí, pero en Laguardia hubo un ciclo formativo, y se lo dejaron escapar. Ostias, vamos a dar formación a la gente. La Comarca va a necesitar gente formada. Yo mismo necesitaré un tío que vaya al campo, para que gane bien, pero una persona formada.
En Rioja Alavesa necesitamos una ‘Escuela de Formación’, que puede volver a estar en Laguardia, y entonces habrá posibilidad de que esa gente se quede aquí. Puede ser formación para gente de aquí, o de Senegal.

.- Háblanos de la gente que trabaja contigo.
Tengo tres chavales jóvenes, que son de aquí, y me lo he currado, eh! Uno hizo el módulo de la Laboral, de elaboración de vino, el otro es de formación Forestal. Y luego está Sara, que está conmigo en la parte técnica, que es enóloga, con la misma titulación que tengo yo.
.- Por tus palabras, eres de los que piensa en clave de Comarca.

Hombre, yo vivo aquí. Es verdad que cada cual tiene que comer de lo suyo, eso lo sabemos. Pero yo soy una persona que vive aquí, y me duele lo que pasa aquí. Si de algo tengo que alegrarme es de lo bueno que nos pase.
Mis trabajadores son de Cenicero y de Ábalos. He estado buscando gente de Rioja Alavesa… por eso hablo de la necesidad de formación. Tengo un chico que se incorporó en vendimias, que es de Castellón, un chaval formado, con ganas de aprender. Pero no encontré a nadie de la Comarca. Tengo claro que cuanto más gente buena tenga a mi alrededor, mejor vas a ser tú.

.- ¿Hay ejemplos en los que mirarse?
Está el ejemplo de San Martín de Unx, un proyecto chulo basado en la formación. Que luego el 80% de los que se formen aquí se marchan, bien; pero se ha quedado un 20%.
Estamos con un paciente en la UCI. Me refiero a la Comarca a nivel de habitabilidad, de población que vive aquí, prospera y tiene hijos. Ostias, que tenemos que intentar que ese paciente no se nos muera. Que sí, que sí, que aquí se vive de puta madre, pero que cada vez estamos menos. Por eso digo que la Comarca está en la UCI.
.- Hubo padres que animaban a sus hijos a marcharse a la ciudad, y ahora los aitas les decís a los hij@s que “como aquí no se vive en parte alguna”.
Mi tío era ingeniero de «Echeverría» que se marchó de aquí a la fundición de Legazpi, en Gipuzkoa. A mi padre le tocó trabajar aquí. En aquellos años quien prosperó económicamente fue mi tío y no mi padre. Pero la tristeza que yo siento es que pudiendo vivir de esto, porque se puede vivir, por qué tenemos que ir a vivir a Logroño.

.- ¿Qué importancia le das a la llegada de Bodegas Mauro, aquí en Baños de Ebro, o Alma Carraovejas, en Leza, o el proyecto Bideona en Villabuena…?
Hay que decirles aquello de “Bienvenido Mr. Marshall”, como en la película de Berlanga. Su aportación la veo bien porque al final la Comarca saldrá beneficiada a nivel de marca, que eso es muy importante. Pero tenemos un problema con el precio de la tierra, con la hectárea de viñedo.
Son marcas totalmente establecidas, muy potentes, como Muga, que también ha venido a Rioja Alavesa. De hecho tiene 10 hectáreas en alquiler, al igual que tiene alquilada aquella bodega de color ocre… que vemos allí.

.- Entonces “es bueno que vengan, pero…”
Ese pero es porque la tierra se está poniendo prohibitiva para los viticultores. Y si quitas hectáreas de viñedo a los de aquí, volvemos a hablar de despoblamiento en la Comarca.
Si la hectárea de viña en vez de valer 80.000 euros, pasa a 120.000 euros, o más, entonces el agricultor que tiene que vivir aquí no la va a comprar. Porque el de Mauro no va a vivir aquí, y el de Alma de Carraovejas tampoco.
No quiero que mis palabras suenen como que no quiero que vengan, pues su presencia es algo muy bueno para Rioja Alavesa. Pero creo que se me entiende bien…
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He de confesar que aprendo mucho en la lectura de las entrevistas. Aconsejo el Blog a todos los que quieran ser bodegueros, se aprende la filosofía, el por qué de cada bodega, la pedagogía de ellas. En la tuya, Arturo, también he aprendido.
Para empezar, no estoy y de acuerdo contigo cuando dices que eres el mismo. Eres distinto como es distinta tu bodega, porque siempre estas cuestionándote cómo hacer las cosas mejor.
Te quejas y con razón de las trabas que ponen las administraciones. Les ocurre esto porque al legislar, tratan a todos por igual, cuando las realidades son distintas.
Dices que la Comarca está en la UCI y no te cree nadie. Nuestra Comarca es la zona agrícola de Euskadi con más futuro, pero para las empresas, no para las personas. Las bodegas en su afán de comprar tierra van a hacer desaparecer al pequeño viticultor. Crecerá el número de peones y disminuirá el de pequeños propietarios.
Dices, y con razón, que los altos precios de la tierra está haciendo imposible su compra, favoreciendo la despoblación. Pero también es verdad que favoren los bajos precios de la uva. Y en esto hay algo que no entiendo: ¿Por qué vale tanto la tierra cuando su producto vale tan poco?
Hablas del amor al pueblo, a su historia, a sus tradiciones, etc. ¿Qué padre habla a sus hijos de la historia de su familia, de su pueblo y les transmite apego y amor por él? ¿Los jóvenes quieren a sus pueblos? Pero esto es otra cuestión…
Muchas gracias, Antonio
Coincidencia plena con Arturo en su análisis sociológico-
Gracias, Miguel
Tenía ganas de leer la segunda parte de la entrevista con Arturo, que nunca decepciona y al que hay que escuchar siempre que se pueda. Da en la Diana, y explica bien las fuertes contradicciones en las que vivimos en la Comarca.
Las administraciones leerán, callarán y se justificarán, pero por favor: hagan autocrítica y varíen el rumbo. Hacen cosas, claro que sí, estaría bueno, con el dinero de todas y todos, pero no lo suficiente. Estamos en la UVI, y tanto que estamos en la UVI.
Gracias, Aguilera
Iba a escribir un comentario, pero después de leer a Antonio Mijangos, siento que mis pensamientos estás en sus palabras comentando la buena entrevista realizada al bodeguero de Baños de Ebro.
El texto de Antonio, y otros que aquí leo, me llevan a otra reflexión que quiero compartir:
Estos comentarios son también COSECHA. Del blog que diriges, Julio Flor. Si siembras buenos argumentos, recogerás una buena cosecha.
Aurrera!!
Eskerrik asko, Arene