
TOM en la bodega de piedra que ha comprado Bodegas Mauro en Baños de Ebro.
El dueño de Mauro, Mariano García, fue el enólogo de Vega Sicilia durante treinta años. Lo que le lleva a decir a Tom que se siente como si de repente le hubieran otorgado un título. “Es como si me hubieran nombrado Caballero”.
De esta manera se juntan dos sueños. Tom seguirá persiguiendo el proyecto de construir una bodega y consolidar viñedo propio, hasta llegar a tener 20 hectáreas en propiedad, “porque el vino se hace en la viña”. Mientras tanto, con Bodegas Mauro hará las cosas “perfectas, porque tendré todos los medios”.
A todo esto, que más que una suma es una multiplicación, le llama él “un sueño dentro de un sueño”.

PRENSA de Exopto a lo suyo, extrayendo hasta la última gota de vino.
Sigamos el curso del río vitícola de la conversación, que habíamos interrumpido cuando Tom nos hablaba de la libertad que la DOCa Rioja ha de dar a Rioja Alavesa o a Rioja Alta, sin más enfrentamientos. Todo debajo del mismo paraguas Rioja, pero respetando la personalidad y la especificidad de cada cual.
.- ¿Cómo lo presentarías tú en la etiqueta de las botellas?
En la parte alta de la etiqueta “Grandes vinos de Rioja”, y por abajo la denominación que guste o quiera cada cual.

HOY por hoy, así presenta Tom sus nueve vinos de Bodegas Exopto.
.- ¿Cómo entendieron los tuyos que te quedaras definitivamente aquí, donde estás bien anclado, con raíces profundas?
Con la calidad que te dan aquí los vinos, en Francia es imposible comprar. Para empezar en Francia no hay mercado de uva. Allí la gente tiene sus viñas, las elabora, las embotella o las vende a granel, pero el mercado de uva es inexistente. Y las viñas buenas están ya cogidas.
Así que Rioja es de los pocos sitios con notoriedad que todavía se puedan comprar viñas, mientras que en las zonas buenas de Burdeos, Borgoña, Champagne; o en Italia, en Toscana, o en Barolo, y en las zonas buenas la hectárea está a un millón de euros.
.- ¿Tu amor por el vino te ha llevado al “exilio” entre comillas?

«EXILIO» en el paraíso Rioja Alavesa.
¿Exilio? ¿Qué exilio? Tengo mis padres a tres horas y media de coche. Me cuesta menos ir a Burdeos que a Getafe, al sur de Madrid. La cultura por otra parte se está uniformizando. ¿Eso es bueno o es malo? No lo sé, pero es así, sobre todo entre el norte de España y el sur de Francia.
.- ¿Tú te sientes a gustito aquí en Rioja Alavesa-Sonsierra?
Mucho. Tanto como me siento a gusto en Francia. Mi esposa es de Logroño. Hoy vivimos en Oyón. “Exilio” hubiera sido vivir en Australia, o en Estados Unidos. Además, mis padres vienen más que voy yo a Francia. Y yo soy europeo. Pero si hubiera ido al Ródano o a Languedoc, estaría más lejos de Burdeos que estando aquí en Rioja.

HERMOSO detalle de un frío amanecer de estos días en la Comarca. (Foto Josemi Rodriguez).
.- Aquí eres “Tom, el francés”. Y eso está muy bien… Cuando yo viví en Mallorca, era “el vasco”, y me agradaba que me presentaran así.
Para eso hemos hecho Europa y la UE, para la libre circulación de personas. Al igual que hay españoles que han montado bodegas en Francia.
.- Más allá de las puntuaciones de Luis Gutiérrez, y lo que digan los prescriptores de tus vinos, ¿qué has aportado a Rioja Alavesa-Sonsierra?
Mi aportación es la de otros muchos. Si lo hago yo solo, no sirve. He de contar que he viajado a veinte países, y en muchas ocasiones he viajado a esos países en más de cuatro ocasiones (a Italia), o una docena de veces (como es el caso de Estados Unidos).
He ido allí a decirles que Rioja es mucho más que Crianza y Reservas, y más que Tempranillo. Haciendo esto muchos productores al final hemos sumado y hemos hecho un trabajo común. Yo he venido a sumar, explicando la diferencia, ampliando la diversidad.

EN una de sus viñas -recién comprada- de Baños de Ebro.
.- ¿Qué huella personal estás dejando?
Hay quien hace buen vino y en cantidades importantes, pero he aportado este espíritu más independiente, más emprendedor, mi diferencia, y me satisface ahora que el Consejo Regulador -como te decía- me pida unas botellas para sus actos oficiales. Este es otro gran hito para mí. Y la autonomía que hoy tiene mi empresa es otro hito.
.- Cuéntanos el hito más reciente, tenga o no tenga que ver con tu bodega.
Mira, no tiene que ver con mi bodega, pero sí con mi persona. Te habrás enterado que Bodegas Mauro ha comprado una bodega y varias viñas en Baños de Ebro.
.- Ha comprado unas cuatro hectáreas de viñedo, ¿no?
Exacto.

CON Eduardo García durante la pasada vendimia, comiendo en Baños de Ebro.
.- “Mauro” vinificó con Vega Sicilia durante treinta años, ¿verdad?
El dueño de Mauro, que es Mariano García es el antiguo enólogo de Vega Sicilia de 1968 a 1998. Treinta años, como bien dices. Montó Bodegas Mauro, y ahora ha montado una bodeguita preciosa (en la que se hará una obra importante) aún sin nombre.
Esa bodega comprada era de Roberto Blanco, situada en el centro del pueblo, en el barrio de las antiguas bodegas de Baños de Ebro. Una casa de piedra antigua con 200 metros de calados. Unas galerías que están cuatro o cinco metros por debajo del suelo.

A la izquierda de la bodega puede verse la torre de la iglesia de Baños.
.- ¿Quieren hacer un “Mauro 2”?
No. Ellos en Valladolid producen 300.000 botellas en Ribera del Duero. Aquí la idea es hacer un alta gama de 12000 botellas de tinto y 5000 de blanco, un vino bien elaborado con viñas viejas, todas de Baños de Ebro. Ha sido hermoso que me hayan propuesto a mí para llevar la dirección técnica del proyecto, con la elaboración y la enología.
.- Eso es un espaldarazo a tu trayectoria.
Sin duda, porque yo siempre arrastro conmigo, que no me avergüenzo, eh!,… pero me cansa un poco el tema de ser «el vendedor de barricas». No. Soy más que todo eso.
.- ¿Te vienen llamado “el vendedor de barricas”?

COMO todo bodeguero, Tom Puyaubert entre sus barricas de Exopto.
Sí, durante mucho tiempo. Pero ahora Mauro, que ha hecho los mejores vinos de Vega Sicilia… es como si me hubiera nombrado Caballero. Este es un hito personal de mi biografía vitícola. Como si todo lo que hubiera hecho hasta ahora me hubiera ayudado a llegar hasta aquí, donde vamos a trabajar todo en ecológico, en biodinámico, con caballos. Es un proyecto muy bonito en el que estoy muy involucrado.
.- ¿Cuándo te han contratado, Tom?
Lo llevamos hablando tres años. Primero me pidieron que les ayudara a buscar viñas y bodega. Pero el nombramiento como director enológico se produjo hace ya un año, después de la vendimia de 2019.

MIRANDO el futuro desde una colina de Baños de Ebro, preñado de sueños.
.- ¿Qué reflexión haces de la llegada de todas estas bodegas a Rioja Alavesa-Sonsierra? Me refiero a Vega Sicilia, Pago de Carraovejas, Mauro…
A mí me parece más que positivo, una gran aportación. Esta gente viene aquí a revalorizar viñas viejas que se están muriendo porque al viticultor no le interesan ya las viñas viejas y echa la culpa a la bodega porque no le paga las uvas de la viña vieja como merece (lo que es cierto), pero no toma las riendas y empieza a elaborar vino.
.- Aquí en Rioja hay aproximadamente 600 bodegas embotelladoras.
Sí, pero yo digo que tenía que haber 6000, como es el caso de Francia o de Italia. Claro que es más complicado, claro que tienes que ir al mercado a vender, que a las seis de la tarde no estás en el bar tomando un vino y protestando contra la bodega grande porque te ha pagado a 0,76 euros el kilo de uva.

.- Esas viñas viejas son un Patrimonio
Por supuesto. Son viejas, estrechas, nada cómodas de trabajar, pero son un Patrimonio de la Humanidad. Has nombrado a bodegas importantes, porque hay otras que no lo son como García Carrión o Solís. Si hablamos de ellas, no te voy a dar las mismas razones. Porque no es lo mismo vender 300.000 botellas de vino a 15 euros, como en el caso de Carraovejas, y preservar este Paisaje tan bonito de viñas en vaso, estrechas, que cambian el color en otoño…
Si no vienen éstos a comprar lo que han comprado, me temo que en diez años esas viñas están arrancadas y nos encontramos con emparrados a tres metros para trabajar todo con maquinaria.
.- Me dejo llevar… y digo lo que siento, pero esta zona no está echa para emparrados.

Eso por supuesto. En parcelas grandes de Navarra o de La Mancha, sí. Igual allí es así como hacen un vino competitivo, pero aquí no. Aquí es mejor buscar la calidad, preservar este modo de agricultura, y trabajar bien. Además, estos grandes que vienen valorarán aún más el trabajo de los viticultores. Tiempo al tiempo.
Es posible que ellos harán que suba el precio de la uva, pero también que suba el precio de la botella de vino. Ellos traen consigo su prestigio, aumentando el prestigio que ya tiene Rioja Alavesa-Sonsierra.
.- Me parece interesante tu aportación al debate, Tom.
Hay mucha gente que piensa como yo. El padre de los Artuke, en Baños, me decía esto mismo, y que está encantado que Bodegas Mauro venga a Baños. Su llegada levanta los ánimos y prestigia aún más el lugar. Ahora, si me hablas de García Carrión, se ha equivocado de lugar, Rioja Alavesa no es su lugar, porque si paga la uva tan barata entonces no es rentable lo que hay a su alrededor, cuando Labastida es una viticultura complicada de parcelitas, de relieves. Aquí nos hacen falta los otros, los que valoran el lugar y pagan bien la uva.

.- ¿Cuántos vinos diferentes elaboras?
Tengo dos gamas de producto. Una primera gama que son vinos de “ensamblage” y una segunda gama que son vinos de parcelas. La primera gama de “coupage” tengo tres tintos, un blanco y uno rosado. Ahí ensamblamos cinco vinos. Ensamblamos zonas, variedades y pueblos.
En la zona de vinos de parcelas la desarrollamos desde 2015, queriendo desarrollar el potencial de cada parcela, demostrando la diversidad de Rioja. Aquí tenemos tres tintos y un blanco. El Bernate, La Mimbrera (dos), y El Espinal. En total nueve vinos.

.- Te representan los nueve, claro está. ¿Hay alguno que sea la ‘niña de tus ojos’? Uno que sea el futuro para ti.
Tengo mucho cariño a La Mimbrera de Graciano porque es la primera parcela que compré y la primera viña que planté. Plantar un Graciano es una apuesta fuerte en Rioja Alta, y es un reto. Luego… ¿cuál de mis “hijos” me gusta más? Lo que sí es cierto es que de la gama de emsamblages de los tintos, de los tres que tengo haré solo uno. Me estoy centrando mucho en las parcelas, cada vez más.
.- En su día formaste parte de “Rioja ‘n’ Roll”. ¿Qué vida tiene hoy este grupo?
Tiene vida, aunque este año 2020 con el COVID ha sido un frenazo. Ahí estamos los Artuke, Sandra Bravo, Oliver, Bryan MacRobert, Alegre Valgañón y Bárbara Palacios, que está en Haro. Hemos montado catas en Madrid, Barcelona… con vinos de siete bodegas. Teníamos pensado hacer este año un evento en Nueva York, pero hemos tenido que pararlo.
Ahora queremos ampliar el grupo. Parece que se sumará José Gil. Y otros cuatro o cinco más. Tenemos entre 30 y 45 años. Por cierto, que Arturo y yo seremos de los mayores.

COMPONENTES de «Rioja ‘n’ Roll», al que pronto se incorporarán nuevos componentes.
.- ¿Qué ha supuesto para ti este año de locos, este difícil año de la pandemia?
Hemos vuelto a los confinamientos, que no son iguales en todas partes, y a los “toques de queda”, así que es complicado lo que voy a decir, pero hay una parte positiva, como es frenar un poco la vida, que estábamos en una nebulosa extraña, tanto profesional como personal. Viajábamos mucho y dejábamos el trabajo en campo y en bodega. Y un poco a la familia, que yo tengo dos hijos. Así que he agradecido la parada de marzo.
Por otro lado, hasta octubre no he sufrido una bajada de las ventas, habiendo respondido todo como un año normal. Además, a nivel ecológico la Tierra entera ha agradecido este parón. A ver si todo esto nos hace recapacitar un poco.

.- Si tuvieras que ajustar tu palabra bandera “Exopto” a la actualidad, ¿cuál sería hoy tu sueño más poderoso?
El mismo, porque no he llegado a nada.
.- ¿No has llegado a nada?
Estoy todavía en ello. No he llegado a nada. Mira, llegar a algo es tener una entidad vitícola como yo la concibo. He ido alcanzando etapas, pero me falta consolidar viñedo, porque el vino se hace en la viña… Hablaremos el día que tenga veinte hectáreas en propiedad…
.- ¿Y si te estás jubilando en ese momento?
Sé que me costará, pero además sueño con trabajar en una bodega mía, que no sea de alquiler como ésta… Si hablamos de mi exopto, yo me veo en mi hacienda, en mi bodega, que la trabajo yo, que la controlo yo. Para esa bodega de momento no tengo un lugar, pero puesto a elegir quisiera hacerla cerca de mis viñas, entre Labastida y Laguardia. Hay mucho por hacer y la ilusión continúa.

.- La pregunta inevitable: ¿querrán tus hijos seguir con el camino que tú has trazado?
Esa pregunta ya me la he formulado. Hoy mis hijos tienen 11 y 8 años. Pero el tiempo pasa rápido. En diez años, que pasarán volando, se estará planteando el tema. Yo no les presiono en absoluto. Vienen y juegan con los perros en la viña. Veremos qué pasa.
.- ¿Qué papel quisieras jugar con Bodegas Mauro en Baños de Ebro dentro del plan de tus sueños?
Lo de Mauro es un sueño dentro del sueño. Es una escapatoria que tengo para llenar barricas de vino en sus calados de piedra, haciendo las cosas muy bien, porque tendré todos los medios para hacerlo bien. Es una manera de tocar con los dedos lo que por otra parte es mi sueño. El sueño que tengo para mí. Con Mauro es el sueño de otros, pero me hace sentir el mío como un sueño real.

LA cápsula que Tom ha diseñado para sus botellas.
.- En tu bodega sois tres. ¿Cómo vivís los tres lo de trabajar con Mauro?
Es muy sencillo. Vamos los tres cada vez que nos toca ir a Mauro. Les noto que a ellos también les hace ilusión trabajar en un proyecto más mimado, más caprichoso… que todas las barricas estén sin una sola mancha de vino, todo al detalle… Por eso digo que es un sueño dentro del largo sueño.

.- ¿Qué te dijeron los de Bodegas Mauro al contratarte?
Yo tengo mucho trato con los hijos, con Eduardo y Alberto. Más con Eduardo, que lleva la rama técnica de la bodega. Eduardo me dijo que habían pensado mucho a quien contratar. “Queremos –me dijo- que lleve el proyecto alguien que ya tenga su propio proyecto. Alguien que ya esté funcionando. Porque si contratamos a alguien que empieza, cuando vea lo que hacemos y cómo lo hacemos, se va a marchar a montar lo suyo. Si tú tienes lo tuyo asentado, contamos que esto será un plus para ti”.
.- Tu horizonte se alimenta, arde y se acelera.
Sé que ahora habrá nuevos retos. Nuevos métodos de cultivo… Esto es un sin parar.
El sueño va.
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El debate de la llegada de exitosas bodegas que aportan un valor añadido a Rioja Alavesa me parece un asunto de fundamento. He defendido, sin haberle escuchado antes al bodeguero que llegó de Burdeos, razones muy parecidas. Hablamos de Bodegas como «Mauro», que con sensibilidad respetan, valoran y cuidan nuestro «terroir» como si fueran su propia piel. No hay más que ver de qué manera y con qué filosofía ponen en marcha sus proyectos en nuestro patrimonio. Confío que sean un estímulo para nuestras bodegas familiares en varios sentidos. Dicho lo cual, leeré con suma atención otros puntos de vista sobre tan interesante debate.
Muchas gracias, Jon Mancisidor. De debates como éste solo podemos salir fortalecidos, y enriquecidos. Un cordial abrazo.
Me maravilla toda la vida, diversa y rica, que se mueve en torno al vino de Rioja Alavesa.
Sueños y más sueños. Unos dentro de otros, como el de Tom. También realidades y certezas, y proyectos, y luchas agricultoras, afán de superación y conocimiento, en Cursos de Verano y Foros de Enoturismo.
Esta comarca de Euskadi es un ‘sinparar’, a pesar del parón obligatorio que nos impone el coronavirus.
Qué mérito que esta bitácora de comunicación sepa cantar como nadie la música que aquí suena y resuena! Un eco que llega lejos!
Muchas gracias, Lourdes Canto. Qué tú la escuches, ese es todo un honor.
Un cordial abrazo