
INMERSA en esta niebla, Rioja Alavesa medita estrategias para cuando acabe la pesadilla.
¿Cómo puede afectar a un vitivinicultor alavés? ¿Qué estrategia debe seguir para minimizar los daños?
Miguel Larreina. Doctor en Ciencias. Master en Viticultura y Enología.

ESTE minúsculo virus puede convulsionar las estructuras de la DO Rioja como hizo la filoxera.
Podía empezar el artículo con esa evidencia o con otras ideas interesantes que me han aportado los lectores a mi anterior artículo, como ese que me matizaba el antetítulo en el que sugería entre interrogantes eso de ¿otra filoxera? Obviamente era un recurso para llamar la atención sobre el problema porque a lo largo del artículo desmentía claramente la similitud de esta crisis con la que arrasó el viñedo europeo hace más cien años.
He comentado a menudo tanto en este blog como en mis últimos libros mi firme convicción de que la “próxima filoxera” de Rioja Alavesa no será una plaga o un cambio climático que asole nuestro viñedo, sino que será una alteración drástica de los gustos y hábitos de los consumidores. Lo que nunca imaginé es que sería un diminuto virus el que nos podría cambiar súbitamente nuestros hábitos.

LOS viticultores se hacen estos días una insistente pregunta: ¿Qué nos puede pasar?
Los vitivinicultores con los que intercambio opiniones estos días me trasmiten una primera impresión de estupor, como si estuvieran aturdidos tras haber sido golpeados en la cara y no supieran bien de donde les vino el golpe. Por eso les conviene coger aire y responderse a las cuatro preguntas fundamentales ¿Qué está pasando? ¿cuánto va a durar esto? ¿cómo puede afectar a mi explotación? ¿cómo minimizo daños?

POR si las cosas no fueran duras, a alguna prensa le encantan los titulares dramáticos.
Ya vimos en el artículo anterior que los economistas más prestigiosos auguran una crisis seria en la economía mundial para los próximos meses, que en el caso de España será más dura y puede colear varios años. Somos relativamente optimistas y no creemos que 2020 vaya a ser “el año negro” de nuestras vidas como señalaba un político bisoño. Será un “annus horribilis”, pero no el peor de los años ya vividos y los por vivir.
Creemos que a nivel general de la economía mundial, también de la economía vasca, será una recesión corta y con recuperación posterior importante; así el Consejero Pedro Aspiazu habla de una caída del PIB en Euskadi del 3,6% este año y una recuperación del 2,5% en 2021. Pero para ciertos subsectores de nuestra economía como los vinculados al Turismo y hostelería si puede ser una crisis más larga y más dura.

EL Cosejero Aspiazu nos da unas cifras duras, pero con una pronta recuperación parcial.
¿Crisis dura? Es que este virus nos ha cambiado, nos ha hecho a miles de millones de personas estar encerrados junto a un televisor durante cuarenta días solo por el miedo al contagio. Cuarenta días oyendo machaconamente un discurso de miedo que proclama el Distanciamiento Social para cuando acabe el confinamiento. Miedo a estar con amigos o familiares, miedo a expresar afectos y mantener contactos.
La doctora en Farmacología y consultora científica Nancy R. Gough ha publicado las medidas que se deben seguir: “quédate en casa tanto como sea posible, evita comer en restaurantes e ir a bares abarrotados, evita los viajes innecesarios, evita socializar en espacios pequeños donde la gente esté más cerca de un metro,…”. Con ese distanciamiento social ¿cómo mantener el poteo tradicional? ¿dónde hacerlo?

VA a ser terrible el golpe a la hostelería con ese “distanciamiento social” que nos proponen.
¿Se imaginan el Casco Viejo bilbaíno o la Parte Vieja donostiarra o tantas zonas de chiquiteo de Euskadi con muchos de sus bares y restaurantes cerrados o a un tercio de su potencial comercial? ¡Catorce mil establecimientos, 61.000 familias, casi el 3% del PIB vasco! Un cocinero estrella USA decía recientemente en el New York Times que si el gobierno no rescata con dinero público al sector como hizo en 2009 con los Bancos muchos de los bares y restaurantes no podrán levantar la persiana nunca.
A Rioja Alavesa llega mucho turismo desde el sur, vinculado al atractivo enoturístico de Logroño. ¿Se imaginan la calle Laurel con la mitad de los bares en quiebra? La Federación de Empresas de La Rioja lo avisa: “gran parte del sector empresarial se va a encontrar próximamente en una situación al límite que debe evitarse con urgencia, porque si no va a provocar el cierre de numerosas empresas, así como la pérdida de miles de puestos de trabajo,… una catástrofe económica y social histórica”.

EL vino va a ser otra víctima colateral de la gran crisis de la Hostelería y el Turismo.
Ojalá no se cumplan las peores predicciones de ciertos economistas, sociólogos y empresarios, pero las cosas no pintan bien en nuestro entorno durante 2020-2021. Puede que la crisis general sea menor y más corta que la de 2009-13 pero a nivel del sector vitivinícola parece que será más larga. El vino va a ser una importante víctima colateral de la gran crisis de la hostelería, restauración, turismo y forma de viajar.
Unos vinos que van a sufrir tanto más cuanto más débiles estén. Sufrirán más la Denominaciones con menos prestigio o aquellas prestigiosas como Rioja que previamente al coronavirus ya estaban enfermas o con problemas estructurales. Y dentro de cada Denominación serán los viticultores y los bodegueros más pequeños y frágiles, los que tenían más deudas previas, los que peor lo pasarán.

“AL borde del abismo” dicen que están los pequeños vitivinicultores franceses con el virus.
Ante ese panorama económico general podemos pasar a comentar la problemática concreta en la DO Rioja e intentar responder a la pregunta que se hace cualquier vitivinicultor de Rioja Alavesa: ¿Cómo me puede afectar la crisis? La historia de las tres últimas crisis vividas en la DO Rioja desde principios de los años noventa hasta hoy nos da pistas claras de cómo se suelen desarrollar los acontecimientos.
Con una salvedad importante, pues mientras las tres crisis anteriores de la DO Rioja se solucionaron con más avión, con más exportación, en esta ocasión parece que todo apunta hacia una cierta “desglobalización” que ya comentamos. Nuestros cosecheros que se montaron por primera vez en el avión a finales de los noventa y ya no se han bajado hasta hoy, igual ya no tienen en el avión su solución.

EL distanciamiento social que el virus impone está cambiando hábitos viajeros y comerciales.
Pero al margen de ese cambio, la estructura actual de la DO Rioja va a condicionar el futuro post-virus, especialmente su gigantesco potencial productivo de unos 320 millones de litros de vino/año, a los que hay que sumar los casi mil millones de litros almacenados en depósitos, barricas o botellas. Unas pocas decenas de grandes bodegas controlan el 75% de ese potencial enológico, dominando toda la DO Rioja.
Resumiendo mucho la situación actual de nuestra Denominación podemos decir que, mientras otras apelaciones prestigiosas como Burdeos o Borgoña ajustaban su potencial productivo e incrementaban el prestigio internacional y el precio medio de la botella, Rioja ha apostado por crecer y crecer en cantidad, hasta el punto que en el trienio 2020-2022 tendría que vender más de Mil Millones de botellas.

LA DO Rioja es, como el Titanic, un gigante difícil de controlar en las grandes crisis.
Y tendría que vender esa millonada de botellas compitiendo con cientos de vinos prestigiosos del mundo, pues no olvidemos que la DO Rioja supone apenas el 1% del vino mundial. A la competencia externa con vinos de otros países hay que sumar la competencia interna con muchas DO españolas que se han prestigiado últimamente y que, apoyadas por sus Gobiernos Autonómicos, van a luchar por su cuota de mercado.
Competir con apelaciones importantes que están bajando sus precios por los serios problemas de ventas en China o USA significa literalmente bajar los precios del Rioja, cosa harto difícil cuando ya estás exportando a precios bajos. A ello hay que sumar la competencia interna entre los gigantes del Rioja y las pymes. Está claro que nos espera otro episodio de “la guerra del vino”, una lucha de todos contra todos.

¡QUÉ difícil para las pequeñas bodegas alavesas tener un sitio en los supermercados de Bilbao!
En las anteriores crisis, el lobby de las grandes firmas que domina la DO Rioja solventó la retracción del consumidor bajando el precio “real” de venta de la botella mediante promociones duras, lo que implicaba inexorablemente desalojar del mercado a las pequeñas bodegas “anónimas”, así como con un fuerte descenso en el precio pagado por la uva a los viticultores, los grandes perjudicados de esas crisis.

NO son improbables precios inferiores a 0,7 euros por kilo de uva durante el trienio 2020-22.
Para plantear posibles estrategias que mitiguen la previsible crisis vitícola post-virus en Rioja Alavesa hay que repasar someramente la efectividad de las medidas tomadas en las anteriores crisis, especialmente en la más cercana y prolongada crisis 2009-2013. Como durante aquel duro quinquenio no se hizo nada más que bajar el precio del kilo de uva y la cántara de vino y fue el mercado el que se recuperó por sí solo, será más interesante repasar las medidas que se tomaron tras la crisis.
¿Qué hemos hecho en Rioja Alavesa durante este buen sexenio 2014-2019 para prevenir futuras crisis? La verdad es que no se ha hecho gran cosa, más allá de hablar y hablar, a veces de cosas no muy trascendentes. ¿Quién piensa hoy que los Vinos Singulares o un voto en el Consejo nos van a sacar de algún apuro? ¿Quién piensa hoy que el cambio de nombre de ABRA por ABE era una idea tan nefasta? ¿Quién se acuerda del Palacio de Zulueta?

Y mientras hablábamos de esas cosas, la DO Rioja seguía avanzando hacia la liberalización del viñedo y el incremento de su potencial productivo con aquel “Acuerdo de planificación de la DO en el cuatrienio 2016-19”, con un incremento de los rendimientos en uva y vino, permitiéndose un stock de excedentes y un cupo de Nuevas Plantaciones. ¿Qué hemos hecho para frenar ese gigantismo suicida de la DO?
A este respecto dos datos para la estadística. El primero nos dice que entre 2007-2019 el viñedo del resto de la DO Rioja ha crecido en unas 6.500 Has mientras que el de Rioja Alavesa ha menguado en casi 200 Has. El segundo dato también es escandaloso y muy clarificador: entre 2016 y 2017 se pidieron en La Rioja autorizaciones para plantar 8.000 Has de viña, en Rioja Alavesa apenas nada.

LOS últimos cambios normativos Ministerio/Consejo han disminuido el peso de Rioja Alavesa.
Mientras hablábamos de cosas secundarias se redactaban leyes y normas que daban plenos poderes a los mandatarios del Consejo y ocultaban las peculiaridades de Rioja Alavesa. A la par se ignoraban Informes que empezaban a hablar claro: “los problemas más importantes de Rioja Alavesa son su dilución anónima en una DO de gran tamaño y con excedentes estructurales, el languidecimiento del fenómeno cosechero, la carencia de una institución con impronta suficiente para liderarla,…”
Otro fallo que propició la DO Rioja en las anteriores crisis es el relativo a la gestión de las ayudas de la UE al desarrollo rural. El poderoso lobby de las Grandes Bodegas desplazó a las pequeñas bodegas y acaparó al máximo las generosas ayudas económicas europeas para el Desarrollo Rural o procedentes del PASVE, sin comprometerse a remunerar precios justos que garantizasen la viabilidad del viticultor.

TODAVÍA son visibles en la DO Rioja muchos de los desastres que dejó la anterior crisis.
Se pasó por alto que la UE deja muy claro en su normativa que no se trata de una ayuda multimillonaria a una bella bodega que apenas compra uva o crea pocos puestos de trabajo, sino que “como objetivo fundamental, las medidas de apoyo al sector deben no sólo asegurar la renta del sector primario, sino colaborar en su incremento”.
Bien, es evidente que no hemos hecho bien las cosas en este relativamente buen sexenio 2014-2019 y las pruebas son que Rioja Alavesa ha estado tensionada últimamente por una serie de pequeñas o grandes anécdotas que han recogido los titulares de la prensa y que ya desde el otoño de 2019 se auguraba una caída importante de las ventas del Rioja, con el consiguiente bajón de los precios de uva y vino.

En ese contexto complicado aparece el virus, acentúa las debilidades del sector vitivinícola, las evidencia impúdicamente y nos empuja a hacernos ciertas preguntas lógicas:
¿Y ahora qué tenéis pensado? ¿Qué estrategias deben seguir los viticultores alaveses para minimizar los perjuicios? Estrategias se deben diseñar poniéndonos en el peor de los escenarios posibles, con fuerte descenso de ventas y precios, aunque luego esos malos augurios no lleguen a cumplirse.
Como modelo de acción para las Pymes de Rioja Alavesa nos ha gustado mucho un documento presentado a Gobierno Vasco (firmado por las asociaciones profesionales de uno de los sectores más castigado por esta crisis) donde reclaman un Plan de Relanzamiento del Turismo en el País Vasco. El documento plantea una serie de medidas fiscales, financieras, económicas, propuestas laborales y …
… y un amplio abanico de medidas concretas para relanzar el turismo vasco, como “encargar a profesionales un estudio de cómo posicionar desde ya la propuesta “Destino Euskadi”. ¿Qué claves van a ser las importantes en el día después? ¿Qué motivaciones llevará a consumir turismo? ¿Qué valores debemos comunicar?… Utilizar la televisión pública vasca, para el fomento de la actividad turística,.. Subvencionar vuelos a Euskadi desde mercados prioritarios europeos,…

TODOS los grandes vinos del mundo están diseñando Planes y estrategias post-coronavirus.
Cambien en esa estrategia la palabra turismo por la palabra vino y ya tendríamos algunas de las diez bazas de Rioja Alavesa que queremos poner sobre la mesa en este escrito y el de la semana siguiente. La primera baza sería ese estudio previo para posicionar el sector, concretando las claves que puedan ser importantes en un futuro inmediato y los valores que deberemos comunicar para motivar el consumo de vino de Rioja Alavesa.
Estamos hablando en este primer punto de hacer por fin un Plan Estratégico del “Vitivinicultor Alavés”, un plan que en base a las experiencias vividas en las pasadas crisis se adelante a los acontecimientos que pueda generar este coronavirus. Un Plan Estratégico hecho esta vez no solo desde la perspectiva de un mercado mundial fluctuante, lejano y anónimo, sino hecho también desde la perspectiva de unos vitivinicultores alaveses concretos, con caras conocidas y cercanas.

LOS vitivinicultores alaveses no van a poder levantar el mercado, necesitan un Plan Colectivo.
Debería ser un Plan hecho en clave alavesa, porque ni el Consejo ni la DO Rioja en su conjunto pueden hacer un Plan Estratégico para los viticultores y las Pymes de Rioja Alavesa. Ya hemos dicho antes que la Denominación Rioja está obligada a vender en el trienio 2020-2022 unos mil millones de botellas Rioja cuando las Pymes de Rioja Alavesa “sólo” deben vender la décima parte.
Son escalas absolutamente diferentes queobligan a Planes estratégicos radicalmente distintos. No hay más que ver que, con la que está cayendo en esta primavera 2020, al Consejo Regulador del Rioja tan solo se le ocurre bajar sus tasas como estrategia anticrisis post-virus. El Plan Estratégico para Rioja Alavesa es hoy una necesidad más imperiosa que nunca y debe hacerse en Álava y no en Logroño.

EL Plan del Consejo ante esta crisis no puede reducirse a bajar un 45% el gasto de promoción.
Una de las claves de ese Plan Estratégico debe ser un Pacto Social entre las grandes bodegas y los viticultores. Para que no nos pase lo que ocurrió en la crisis 2009-2013, la Administración debe impulsar ese acuerdo social que ponga los viticultores por delante de la cuenta de resultados, marcándose el objetivo de no dejar a nadie en el camino. Nos quedan pocas explotaciones prioritarias y hay que mimarlas.
Dada la dicotomía existente en la Comarca entre los pequeños viticultores propietarios de la mayor parte de la uva y las grandes bodegas dominando la mayor parte de las ventas de vino, se impone una exigencia de corresponsabilidad social que ya están practicando otros sectores industriales. Por ejemplo, sería bueno que la percepción por las grandes bodegas de las ayudas fiscales y económicas estuviera condicionada al pago de la uva a un precio que garantice la rentabilidad de las explotaciones.

EN tiempos difíciles se requiere unidad, experiencia y capacidad de liderar nuevos proyectos.
Otro de los objetivos fundamentales de ese Plan estratégico debe ser el trasladar al País Vasco y sus Instituciones la intensidad de esta crisis estructural de los vitivinicultores de Rioja Alavesa y la necesidad de consumir un genuino producto nuestro, de “kilómetro cero”, sostenible y de calidad contrastada. Una estrategia de proximidad, por cierto, que vienen incentivando hace tiempo otras regiones vitivinícolas y que aquí teníamos un poco olvidada.

EL Gobierno catalán está estimulando fuertemente estos días el consumo de vino catalán.
Y viene bien a este respecto un mensaje que me mandaba hace unos días una persona sabia de Rioja Alavesa: “Es el momento de consumir lo local, lo nuestro, es el momento de que el consumidor vasco pueda distinguir claramente en las etiquetas cuál es nuestro vino. Si tienen esto claro nuestras Administraciones que hagan algo en ese sentido, lo que sea, pero algo”.
Visto el fracaso que ha supuesto para nuestros cosecheros el abandonar el mercado vasco volcándose en mercados lejanos muy frágiles en estas crisis globales, ¿Cómo no vamos a reflexionar sobre un obligado cambio de modelo comercial? ¿Cómo no hacerlo si todos los economistas hablan de “desglobalización” y de “nacionalismo económico”? Es obvio que Rioja Alavesa tiene que volver a cautivar a su viejo “mercado cautivo”, el mercado vasco.

ESCASA presencia en los buenos bares de Bilbao de excelentes vinos de Rioja Alavesa.
A este respecto, un repaso por un centenar de bares del centro de Bilbao (escogidos al azar este otoño pasado) nos dio unos resultados desoladores que esperamos publicar en breve. La presencia de pequeñas bodegas de Rioja Alavesa en esas barras es ciertamente pobre, en muchos casos menor a la que tienen Denominaciones pequeñas de menor prestigio y situadas a cientos de kilómetros de distancia. ¡Es increíble que un vino premiado que está a una hora de viaje tenga hoy tan poco protagonismo!
En estos días de confinamiento el estudio lo hemos llevado a los supermercados (BM, Eroski, Mercadona, Corte Inglés,…) y las tiendas de comestibles próximas a nuestras viviendas, y aquí también la presencia de la Rioja Alavesa es muy escasa. Algún Ondalán u Ostatu en Eroski y poco más. ¡Es más difícil hacerse con una botella de Rioja Alavesa genuina en este Bilbao sitiado, que hacerse con un Toro, Cariñena, Aldeanueva o Bierzo…!

LAS ikurriñas en vinos que no son de Euskadi es una estafa a Rioja Alavesa y los consumidores.
A propósito de esta cuestión, debemos decir que es muy loable la rápida iniciativa del Departamento de Comercio del Gobierno Vasco de poner marcha unos bonos que incentivan el consumo en el comercio y hostelería local, pero se debería incluir una cláusula que prime a los productos vascos. Y en este sentido sería bueno que los inspectores de consumo controlen la desinformación al consumidor que supone poner engañosamente ikurriñas a “vinos vascos” que no lo son.
En cuanto a la reconquista del mercado de proximidad hay que valorar el nuevo marco en que se va a desenvolver el consumo de vino de Rioja Alavesa a corto plazo, con previsible reducción de los canales de distribución tradicionales por disminución de la actividad en hostelería y enoturismo y un ascenso de las venta On line. Hay que trabajar colectiva y seriamente este tema, antes de que otras regiones vecinas acaparen también esta parte del mercado.

ESTIMULAR el consumo de Rioja Alavesa requiere campañas serias, no vale cualquier cosa.
Me permito transcribir la respuesta que di a un responsable de Vitoria pocas semanas antes que el coronavirus apareciera en nuestras vidas cuando me preguntó que cuál sería para mí un Plan B para el vino de Rioja Alavesa ante una crisis. “Una solución sería que para cuando se desate una crisis importante del vino hubiéramos potenciado una MARCA TERRITORIO que, aprovechándose del prestigio del vino, vendiera otros conceptos anexos (naturaleza, cultura, salud),…
… sería un sello distintivo complementario de las DO, del estilo de la “marca territorial europea”, que signifique calidad, que marque diferencias. Meteríamos al vino en una estrategia general de alimentos de Álava (patata, aceite, chacolí, sidra, pan, alubias, sal,) con un sello ARABA FOOD QUALITY (Araba= Asociación Rural Alavesa de Buenos Alimentos)”.
Fue tan solo una propuesta, una idea en una conversación que tuvo algo de premonitoria. Porque, desgraciadamente, pocas semanas después resulta que estamos en tiempo de ideas, de generar una tormenta de ideas, de hablar todos, para que no se nos quede una vía sin explorar, una propuesta por estudiar, una solución por encontrar, por peregrina que hubieran parecido esas vías y propuestas antes del virus.

EN situaciones críticas, la UE ha subvencionado arranque de viña, destilación de vino,…
Estamos en tiempo de ideas, estamos entrando en una crisis vinícola, al menos europea, y ya hay algunos países como Italia y algunas regiones como Mancha que empiezan a barajar las soluciones tradicionales de estas depresiones vinícolas como son la vendimia en verde y la destilación. La idea es reducir excedentes para que no caiga mucho el precio del vino y la UE hasta hace bien poco dedicaba anualmente varios cientos de millones con tal propósito.
Incluso la UE subvencionó hasta hace poco el arranque de viña, siendo cientos de miles de hectáreas las que se arrancaron con estos fondos europeos. Por ejemplo, hacia 1992 la crisis económica mundial redujo de forma apreciable la demanda de vino y Bruselas apostó por subvencionar fuertemente el arranque. Es entonces cuando se dieron a conocer las conclusiones del informe de Price-Waterhouse que recomendaba el arranque del 25% del viñedo de la Denominación de Origen Rioja.

NO hay mucho tiempo para actuar, con las bodegas repletas de vino y la vendimia de camino.
Hoy todas esas propuestas europeas de arranques de viñedo, vendimia en verde, destilación de excedentes, elaboración de mosto… nos suenan a chino en Rioja Alavesa, pero lo cierto es que la gigantesca DO Rioja hoy tiene que vender tres veces lo que vendía entonces y las consecuencias de una crisis de ventas serían más graves.
¿Qué soluciones propondría la UE según la duración de la crisis? ¿Qué podríamos hacer en Rioja Alavesa en los distintos casos?
Continuará…
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Me encuentro confinado como tantos degustadores de nuestra querida Rioja Alavesa, pues bien, hecho mucho de menos un servicio «on line» centralizado (más o menos) disponible para todas las pequeñas bodegas familiares. Ello permitiría al consumidor diversificar sus compras, experimentar y compartir con catas mucho más fácilmente. Sugeriría además, un «gancho» infalible para la fidelización: Envíos gratuitos y la posibilidad de incluir varios vinos diferentes por cada caja. Ánimo
Muchas gracias, Juan Ignacio Lasagabaster. Un cordial abrazo.
El artículo retrata una imagen de la situación totalmente veraz.
En la actualidad, sólo el 15 % del vino que se consume en Guipuzkoa y Vizcaya es Rioja Alavesa.
¿Sabíais que el mayor porcentaje de vino de Rioja que se vende en el mercado nacional se consume en la cornisa cantábrica? Como suelen decir… De Bayona (Galicia ) a Bayona (Francia).
Euskadi tiene una población de 2.200.000 habitantes aproximadamente y es la Región que más dinero destina a la compra de vino.
Si incrementásemos nuestra venta en Euskadi. Si se redujese la producción por hectárea en un 15 %. Si aportásemos más valor añadido y no pensásemos tanto en vender vinos de mesa (Un tema delicado que deberíamos abordar) nuestros problemas no serían tan graves.
Necesitamos apoyo incondicional de nuestros representantes políticos y una actitud más crítica con un sector que necesita bastante más unidad de criterios.
Gracias
Muchas gracias, Carlos Estecha. Un cordial abrazo.
Interesante reflexión y muy preocupante la situación de nuestros viticultores y bodegueros … A consumir productos kilómetro cero… Gracias
Muchas gracias, María Jesús Amelibia. Saludos cordiales.
Lo bueno:
Vivo en el corazón de Rioja Alavesa, en plena naturaleza.
Me siento muy acompañado a las noches por las lecturas del blog Rioja Alavesa que se van sucediendo con regularidad. Las espero y las celebro, como este último artículo de Larreina.
Lo no tan bueno:
He tenido que llevar a cabo ERTE´S no deseados, mirando y analizando números, elaborando memorias y planes de contingencia e intentando conseguir financiación… que no es tan fácil como lo pintan.
Busco con los míos nuevas ideas y estrategias. Confío que funcionen. Y si no, al menos lo habremos intentado.
Un fuerte abrazo y muchas gracias por seguir en la brecha.
Muchas gracias, Miguel Angel. Me toca todo lo que dices. Gracias por seguir intentándolo con esa energía creativa. Un fuerte abrazo.
Pertenezco al movimiento Slow Food de Araba, conocidos por favorecer el consumo de alimentos de proximidad, terminología que parece muy actual, pero en realidad no ha descubierto nada, solamente se ha puesto en valor lo que se ha hecho toda la vida,»Comer lo cercano y de temporada».
¿Qué ventajas tiene el comer estos productos cercanos?:
Entre otras virtudes, generan hábitos más saludables, reducen la contaminación, impulsan la economía local, contribuyen al equilibrio nutricional, fomentan el desarrollo del medio rural y la economía agraria…
Además, hay que subrayar que la pequeña escala productiva no es un regreso al pasado, sino lo más moderno. Es un sistema más justo y sostenible de distribución de la riqueza y del bienestar a todos los niveles, del personal al global.
Así, me sumo a la idea de Marca Territorio, en una estrategia general de alimentos de Álava, tal como se expresa en el artículo:
Araba= Asociación Rural Alavesa de Buenos Alimentos (Araba Food Quality).
En esta bonita acción, las autoridades y el sector, siempre nos tendrán detrás al Convivium Slow Food Araba.
Muchas gracias, F. Bujanda Ciordia. Siempre acompañándonos con tus aportaciones. Un fuerte abrazo, ya queda menos para dártelo de verdad.
Hay que querer mucho a una Comarca para teniendo las cifras de la macroeconomía en la mano, dedicarse a entresacar lo que Rioja Alavesa precisa para minimizar los daños de diferente índole que va a provocar la crisis global del coronavirus entre los vitivinicultores alaveses.
Por mi parte, felicitar al Blog y honrar al escritor Miguel Larreina. Un emocionado Zorionak!
Eskerrik asko, Arene Amezaga. Un cordial y sentido abrazo.
Hace unos años, puse en Facebook lo complicado que era beber un vino de Rioja Alavesa en Bilbao… Pues ha pasado el tiempo, y seguimos igual. Incluso algunos le ponen la banderita a vinos que no son de Euskadi.
Hace años comenté que en algunos restaurantes de la zona de Toro, tenían ya puesta en la mesa una botella de vino y el camarero, te aconsejaba esa semana o ese día el vino que allí tenían. Luego, por cosas del mercado y competencia o gustos, tú decidías quedarte con ese vino o cambiar.
Son estrategias comerciales y también porqué no decirlo estrategias de País, consumo de cercanía, de lo nuestro, kilómetro 0.
Pues para mi opinión y después de lo que nos cuenta Miguel, hecho de menos ese apoyo institucional a nuestros productos.
Está muy bien poner una etiqueta label, o una banderita. Pero está mucho mejor promocionar lo nuestro.
Hace unos días ha saltado la polémica que nuestros agricultores no podían vender en las plazas de los pueblos sus verduras por el COVID19. A cambio, le permitimos abrir en festivo al Corte Inglés.
Después de esta crisis sanitaria, el Gobierno Vasco debe ponerse las pilas y promocionar el producto de cercanía, el de aquí. El de Rioja Alavesa, por supuesto, también.
Muchas gracias, Dalmacio. Saludos cordiales.
Antes de nada agradecer los artículos de opinión que nos regala Miguel, tan necesarios.
Al hilo del comentario de Juan Ignacio Lasagabaster aclarar que hace casi 20 años desde la Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa-ABRA se creó una plataforma pionera de venta online para todas sus Bodegas Asociadas http://www.riojatienda.com a la que también se puede acceder a través de nuestra web corporativa http://www.riojalavesa.com.
Este maldito virus nos pilló renovándola, pero se encuentra activa y, en breve, mejorada. Formará parte de la potente herramienta de posicionamiento de producto que es nuestra red de distribución Distock. Sabíamos de la importancia de crearlo para nuestras Bodegas con proyectos tan personales, accesibles, pero a la vez tan difíciles de acercar al consumidor; ahora, ante esta situación cobra más sentido que nunca.
Todos los Grandes Vinos de nuestras Pequeñas Bodegas están a vuestro alcance. Os pueden atender directamente en cada una de ellas, y también desde ABRA estamos a vuestra disposición para ayudaros. Siempre.
Confiamos plenamente que nuestros vinos van a ser más valorados en casa que nunca antes; valorar la relevancia de los mercados de proximidad, por todo lo que supone. De esta situación terrible debemos ser capaces de sacar cosas positivas.
Un abrazo, mucha fuerza y mucha salud.
Inés Baigorri
Directora ABRA
Muchas gracias, Inés Baigorri Uribe, contestas a Lasagabaster y, a la vez, nos informas a tod@s. Un cordial abrazo.
Coincido plenamente con la opinión de Carlos Estecha.
Creo que como en toda crisis, hay que buscar las oportunidades.
La oportunidad de Rioja Alavesa es poner en valor los conceptos de:
– Proximidad y pertenencia a la misma comunidad social.
– Calidad, transparencia y singularidad.
La cercanía de nuestras administraciones públicas debe permitir al sector elaborador confeccionar conjuntamente una política de promoción, comunicación y de valorización de nuestros vinos alaveses en los mercados más próximos, especialmente en los otros territorios que conforman nuestra Comunidad Autónoma, sin descuidar los grandes mercados nacionales.
Se puede hacer y se debe hacer!
¡Hay que aprovechar esta vuelta del consumidor al concepto «lo nuestro»!
Muchas gracias, Juan Trincado. Un cordial abrazo.
Gracias todos por vuestras aportaciones a esta tormenta de ideas a la que nos obliga esta gran crisis vinícola a la que nos lleva este diminuto virus. ¿Cómo no coincidir con las sugerencias de Juan Ignacio, Carlos, Fernando, Dalmacio, Juan,…?
Resalto especialmente las palabras preocupadas de Miguel Angel:
«Busco con los míos nuevas ideas y estrategias. Confío que funcionen. Y si no, al menos lo habremos intentado».
Gracias vitivinicultores alaveses por vuestra entereza ante la adversidad, vuestro coraje en los malos momentos, vuestro espíritu de lucha,…
Muchas gracias, Miguel Larreina. Saludos!