Oct 09, 2016

Subsede del Consejo en Rioja Alavesa: El derecho a la autogestión (y III).

                                                “Toda gran marcha empieza con un primer paso” (Lao Tsé)

Acababa el artículo de la “Subzona Alavesa” de la semana pasada diciendo que este no es un tema de tamaño de letras en unas abigarradas etiquetas que nadie lee. La Subzona Alavesa, se use o no se use, es un derecho histórico alavés que revaloriza la totalidad del viñedo alavés. Porque no debemos confundirnos: una DO (o una Subzona) no es solo vino, es esencialmente viña,  es un espacio geográfico determinado cultivado por unos viticultores concretos con una vinífera(s) concreta(s).

Miguel Larreina González *

Si sólo el 6% del vino de Rioja Alavesa es “subzona”, debemos recordar ahora que estatutariamente es Subzona casi el 100% de nuestro viñedo y de nuestros viticultores: más de mil explotaciones agrarias, trece mil hectáreas de viñedo, más de 90 millones de kilos de uva cada año son Subzona y tienen derecho a autogestionarse, a diferenciarse, máxime si ello les reporta importantes ventajas.

Pensando en clave colectiva, meditando en ese algo en que coinciden machaconamente desde hace años la inmensa mayoría de esos miles de mujeres y hombres, ancianos y jóvenes, agricultores y técnicos que viven en Rioja Alavesa, la cosa es clara:

“El Consejo Regulador no nos representa, no piensa en clave alavesa, no nos comprende, no acepta nuestra singularidad expresada en el concepto subzona…”.

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«EL CONSEJO REGULADOR es una institución inadaptada al Estado de las Autonomías y contraproducente para la Euskadi del siglo XXI.»

Piense el lector que es Rioja Alavesa la única región vitivinícola del mundo que no tiene un órgano gestor autónomo, que para resolver sus problemas el vitivinicultor alavés tiene que irse a otra Comunidad Autónoma. Esto me llevó en mi libro “Rioja Alavesa en la encrucijada”, tras cincuenta páginas de análisis de los errores del Consejo, a una conclusión definitiva: “con su actual configuración y descontrol, el Consejo Regulador es una institución inadaptada al Estado de las Autonomías y contraproducente para la Euskadi del siglo XXI. Por ello, todas las posibles soluciones que se planteen para Rioja Alavesa han de pasar en primer lugar por cambiar la actual configuración y filosofía del Consejo”.

No se trata de ponerle una txapela al Presidente del Consejo o contentarse con que diga “agur”, o buscarle un antepasado vasco en su árbol genealógico… Se trata de “alavesizar” todo el Órgano como en sus orígenes, se trata de que se lleve ante las Instancias Superiores la singularidad de esta Denominación, única en el mundo con dos pueblos distintos, dos administraciones distintas, dos problemáticas radicalmente diferenciadas.

Y, como decía ante la estafa de las nuevas plantaciones, ante casos excepcionales como el Rioja, medidas excepcionales como la Subsede alavesa  del Consejo que propongo en el libro, pequeña idea que no pone en cuestión otros proyectos u otras Denominaciones nuevas, sino que simplemente facilitaría la vida a ese 95% de vitivinicultores alaveses que, como decía en el artículo anterior, no pueden o no quieren dejar hoy la DO Rioja.

ALGUNOS DATOS NUMERICOS

El Presupuesto del Consejo Regulador viene creciendo de un modo faraónico año tras año, desde los 1,1 millones de euros del año 1992 hasta los 16,5 millones del último año.  De esta cantidad al menos un 25% lo aporta Rioja Alavesa.

Un viticultor alavés paga hoy al Consejo unas diez veces más de lo que pagaba en 1995-99 por la misma hectárea de viña, con la diferencia que la uva se pagaba en ese lustro  más que en 2010-15.

– Si comparamos las tasas de Rioja con las tasas de las DO Cava, Toro, Borja, Ribera de Duero, Txakoli (3), Catalunya Jumilla,… veremos que el viticultor alavés paga una cuota media entre tres y diez veces mayor que el viticultor de esas D.O, para un servicio y unos ingresos por hectárea bastante parecidos .

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«UNA DENOMINACIÓN DE ORIGEN no es solo vino; es esencialmente viña, es un espacio geográfico determinado cultivado por unos viticultores concretos…»

– El Consejo no distribuye equitativamente el patrimonio y el empleo creado gracias a esas aportaciones. Buena prueba de ello es que Rioja Alavesa ha pagado al Consejo en este lustro (2012-16) unos  20 millones de euros,  y no tiene de su propiedad no ya un soberbio edificio como el de Logroño, sino tan siquiera un chozo o un bolígrafo; todo el patrimonio generado, lo que se ve y lo que no se ve, está en Logroño. De esos veinte millones, los viticultores han puesto casi 6 millones de euros (¡mil millones de las antiguas pesetas!) por su pertenencia a “su club rioja”, cifra muy abultada, máxime si consideramos que esa cifra supone casi el 10% de los beneficios generados por sus uvas en esos años.

– Un minúsculo pueblo alavés de unos 250 habitantes que viene cultivando la viña y haciendo vino “Rioja” (¡y marca “Rioja”!) desde hace siglos, con unas 90 familias de pequeños viticultores-cosecheros, está “condenado” a pagar todos los años una cantidad de unos 100.000 euros (¡un millón de euros cada década!) a un ente de Logroño para que le haga unos sencillos controles administrativos que le hace (o le podría hacer) gratis la propia Administración Vasca.

Un pequeño bodeguero alavés que abandonara la Denominación tras pagar al Consejo en los últimos lustros el equivalente a unos 150.000 euros no se llevaría ni un bolígrafo promocional, no ha generado nada en Rioja Alavesa con ese dinero, ni puestos de trabajo, ni infraestructuras, ni nombre. Nada.

– Los servicios del Consejo son contratados mayoritariamente con empresarios logroñeses, los convenios firmados a costa del presupuesto se hacen mayoritariamente con entidades logroñesas y el personal del Consejo,  fijo o contratado,  es  mayoritariamente ciudadano de Logroño. Es paradigmático el caso de los “vigilantes de vendimia”: el Consejo Regulador, con el dinero de los vitivinicultores alaveses, contrata anualmente  a varios cientos de trabajadores, de los que parecen estar excluidos los hijos e hijas de los vitivinicultores alaveses. Y el que no se lo crea no debe más que solicitar la estadística de los 1.500 contratos generados en los últimos diez años y verificar si el número de alaveses es como correspondería, del orden del 20-30% o más bien del orden del 2-3%.

Esas anomalías de gestión del Consejo Regulador obligan  a plantearse una propuesta que ya se barajó hace unos quince años, en base a los criterios de paridad  y respeto a las minorías que exigen las leyes que afectan a los Consejos Reguladores: La creación de una Subsede del Consejo en Laguardia para mejorar la gestión, abaratar las cuotas obligatorias, acercar la Administración a los vitivinicultores alaveses y crear riqueza y puestos de trabajo en la Comarca.

Es razonable que exista una “sucursal” alavesa del Consejo Regulador en Laguardia y del mismo modo que las bodegas aceptan que haya próximos, a ambos lados del Ebro, dos Instituciones diferentes (ADER, Lehiatu) que gestionan las ayudas a la inversión bodeguera o la promoción de los vinos, dos Planes de Desarrollo Rural diferentes, dos Fiscalidades diferentes, dos Haciendas diferentes, dos Oficinas de la Viña diferentes, dos Laboratorios enológicos diferentes, dos Registros Vitícolas diferentes….  aceptarían que hubiese dos diferentes subsedes del Consejo Regulador, una en La Rioja y otra en Álava.

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EL AUTOR propone como sede la Casa del Vino o el Palacio Samaniego de Laguardia (en foto).

La creación de la Subsede no supondría ninguna inversión económica extra pues hay en Laguardia  edificios oficiales en activo que reúnen las condiciones necesarias y que incluso prestan servicios de modo gratuito al Consejo Regulador de Logroño. Por ejemplo, podría albergar perfectamente la Subsede del Consejo la Casa del Vino de Diputación Foral ( con su Registro Vitícola, su Laboratorio Enológico, su Sala de Catas,…); igualmente serviría el Palacio Samaniego de Diputación. Esa nueva Subsede debería ir acompañada de una serie de medidas complementarias como:

A.- La creación de la figura de Vicepresidente alavés al frente de la Subsede del Consejo en Laguardia. La creación de figuras como ésta no suponen nada nuevo por cuanto recientemente también se han creado puestos  en el Consejo (Director General, Director y Subdirector Técnico,…) que no figuran en el Reglamento de la Denominación. En este caso no implicaría costo extra alguno pues el cargo podría ser asumido por un político o un alto funcionario vasco, como el Director de Agricultura, el Jefe de Servicio de Viticultura, el Presidente de la Cuadrilla de Rioja Alavesa, etc.

B.- Volver a la fórmula inicial de alternancia o paridad de los cargos técnicos entre La Rioja y Álava con la que nació la Denominación Rioja, de modo que uno de los dos cargos fundamentales del Consejo Regulador, Director Gerente o Director Técnico, sea alavés.

C.- La zonificación de las aportaciones de los vitivinicultores al Consejo. Por ejemplo, los viticultores alaveses no deberían subvencionar la promoción de un excedente de vino blanco que ellos no han generado, porque no han plantado esas 2.500 hectáreas que se han plantado en otra Comunidad Autónoma; tampoco tienen porqué subvencionar los vitivinicultores alaveses  actuaciones que se desarrollan solo en el entorno de Logroño y bajo el patrocinio del Gobierno de La Rioja.

D.- La zonificación de los Controles de calidad, volviendo a las fórmulas empleadas en la Denominación con anterioridad a 1992: las Instituciones Vascas volverán a asumir las competencias en la realización del Control de Calidad, de igual modo que realizan en sus laboratorios de Laguardia los controles oficiales de exportación de ciertas bodegas de Rioja que lo solicitan.

E.- La fijación de una cuota de proporcionalidad en el personal contratado y los cuadros técnicos, de modo que aproximadamente un 25% de los mismos sean vascos.

F.- Disposición del 25% de los fondos de promoción genérica de la DO para ser gestionados desde  la Subsede del Consejo en Laguardia:  periodistas, prescriptores, actos públicos promocionales, Fiesta Premio Rioja, Día del Libro, programas de radio…

 

* Master en Viticultura y Enología.

9 respuestas a “Subsede del Consejo en Rioja Alavesa: El derecho a la autogestión (y III).”

  1. francisco dice:

    Hola Miguel.- Magnífico artículo sobre los desmanes de ese Consejo Regulador que para nada representa a Rioja Alavesa.-
    Gracias por tu actitud crítica ante los abusos que se están cometiendo.- Sigue así, te necesitamos.- Hasta pronto y Saludos cordiales.-

  2. Fernando M.Bujanda dice:

    Una idea que podría ser interesante si todas las partes quieren avanzar y piensan, de verdad, lo que dicen. Las relaciones serían más fluidas y sería un elemento fundamental para ir eliminando el problema de la representación como institución. La realidad no puede ser callada con el silencio. Uno no siempre tiene toda la razón.

  3. Fernando M.Bujanda dice:

    Cerrar los ojos a la realidad, Rioja Alavesa, no la convierte en ficción.

  4. Miguel Larreina dice:

    Gracias Fernando. Dado el profundo conocimiento histórico que tienes del Consejo Regulador, tus consideraciones sobre mi propuesta me reconfortan.

  5. Buenos días, ¿os ha dicho alguien que vuestro blog puede ser adictivo ? Estoy preocupada, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y estoy muy feliz cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encanta vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazos, MUCHAS GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegráis la vida.

    Saludos

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