“Corre el rumor de que encontramos “oro en polvo” ”

Chabola de la Hechicera

AMANECER en el Dolmen. Es el oro de luz del Sol que le asiste… junto al oro de la Prehistoria. 

El Blog publica una parte del Diario de don JOSÉ MIGUEL DE BARANDIARAN, que en junio de 1936 realizó el primer sondeo del dolmen “Chabola de la Hechicera” en Elvillar, después de que en 1935 fuera descubierto por Álvaro de Gortazar.

Chabola de la Hechicera

EN la imagen, Barandiaran, Gortazar y el sacerdote Constancio Marauri en junio de 1936.

Álvaro de Gortazar descubrió en 1935 el dolmen “Chabola de la Hechicera” en Elvillar. Al año siguiente, en el mes de junio de 1936, José Miguel de Barandiaran realizó el primer sondeo arqueológico en ese dolmen. Los restos por él recuperados se encuentran desde entonces en el Museo de Amigos de Laguardia.

“Voy a Laguardia y a Elvillar con el fin de explorar el dolmen “Chabola de la Hechicera”, sito en el último de los pueblos mencionados. En Laguardia me esperan los señores Sáenz de Tejada, Gortázar y Marauri. Gortázar me acompaña a Elvillar, llevándome en un auto. Inmediatamente me traslado al término de Lanagunilla donde se haya el Dolmen”, escribió Barandiaran en su diario el 25 de junio de 1936.

Chabola de la Hechicera

DIARIOS de don José Miguel de Barandiaran, de la Fundación que lleva su nombre.

“Emprendo la exploración con la ayuda de los obreros de Elvillar -continúa don José Miguel-. Descubrimos restos humanos, cerámica, una hachita de piedra pulimentada, etc. Nos visitan en el Dolmen muchos vecinos de Elvillar, y el maestro, la maestra, el secretario y el médico de Elvillar. En el pueblo corre el rumor de que hallamos en el dolmen “oro en polvo”. Me hospedo en casa del cura D. Constancio Marauri”.

Chabola de la Hechicera

RESTOS humanos del Dolmen, depositados en el Museo de Amigos de Laguardia.

Al día siguiente, 26 de junio de 1936, Barandiarán escribe en su diario: “Continuamos la exploración del Dolmen. Nos visitan los Srs. Gortázar, Sáenz de Tejada, Rabanera y Díez (fotógrafo). Después de comer, doy una conferencia a los niños y niñas de escuela, invitado por el maestro Sr. Abecia. Acuden también numerosos hombres y mujeres del pueblo”.

Chabola de la Hechicera

FONDA Casa de Perfecto, luego Hnos Martínez, popularmente “Pachico”. (Foto Pedro León).

Por último, el día 27 de junio de 1936, el diario recoge el “Término de la campaña de Elvillar. Para mediodía me traslado a Laguardia. Como en la fonda “Casa de Perfecto” en compañía de Gortázar, Sáenz de Tejada y el fotógrafo Sr. Díez. Después voy al Museo de los Amigos de Laguardia donde deposito los objetos del dolmen “Chabola de la Hechicera” etiquetados… En el auto de las cinco de la tarde regreso a Vitoria”.

Chabola de la Hechicera

DIBUJO de la planta del Dolmen de Elvillar, de Barandiarán, que está en Laguardia.

“LAS PIEDRAS DEL DOLMEN NO SON PIEDRAS… SON GENTE DE ELVILLAR”.

Los diarios que hoy publicamos están depositados en la Fundación José Miguel de Barandiarán. Así como en el Museo de los Amigos de Laguardia están los apuntes de puño y letra de Barandiaran -de los que también nos hacemos eco en los párrafos siguientes- y los objetos hallados aquel día del 25 de junio de 1936 en el interior del Dolmen, junto a numerosos huesos humanos, revelando que el dolmen “es un monumento megalítico de la época neolítica o de la piedra pulimentada”, según estimó ya entonces el ataundarra.

En esa época, Don José Miguel tenía ya un reconocimiento nacional e internacional. Prueba de ello es que en 1935 había sido nombrado en Londres miembro del Consejo Permanente del Congreso Internacional de Antropología y Etnografía.

Chabola de la Hechicera

APUNTES y dibujo que Barandiaran dejó depositados en el Museo de Amigos de Laguardia.

El catedrático de Prehistoria de la UPV-EHU, Javier Fernández Eraso, me ha hecho llegar los apuntes depositados por Barandiaran en Laguardia, en los que indica que “en Elvillar (Álava) existe el mayor de los dólmenes del Pirineo. Los naturales le llaman la “Chabola de los Encantos”, porque en él aparece a la mañanita de San Juan una hechicera entonando canciones. Se la oye cantar, pero nadie la ve”.

Chabola de la Hechicera

EN 1947, Gortazar (sombrero), Sáenz de Tejada (txapela) y F. Medrano excavaron el Dolmen.

Me cuenta, el catedrático Fernández Eraso un hermoso detalle que leyó en las conferencias del propio Barandiaran. “Don José Miguel contaba que las piedras del Dolmen no son piedras… Son gente de Elvillar que miraron hacia el lugar donde se escuchaba la canción de la hechicera y se convirtieron en piedra”.

Es una hermosa leyenda que a buen seguro contó en la conferencia con aquella sonrisa hermosa y sencilla que le caracterizaba. No son piedras, son villarejos y villarejas seducidos por las canciones de la hechicera. Fue la broma de un científico que todos supieron entender. ¿O no?

Chabola de la Hechicera

VIÑA de Elvillar hoy… de las que no se convirtieron en piedra, sino en luz y buenos frutos.

Con el tiempo, después de su exilio en Sara, el patriarca de la cultura vasca, ya con una larga trayectoria científica volvería sobre sus pasos, pero no ya a Elvillar, sino a otros pueblos de la Comarca -tal como nos indica el catedrático de Prehistoria de la UPV-EHU, Javier Fernández Eraso- “regresando a partir de 1953 a sus investigaciones en Rioja Alavesa, lo que es un buen síntoma de la importancia que tuvo para él esta estación megalítica”.

2 Comentarios

  1. José Ángel Chasco

    Tenemos que agradecer a José Miguel de Barandiarán las visitas y estudios arqueológicos y etnográficos que realizó en Rioja Alavesa, como el aquí presentado sobre el dolmen de Elvillar.

    El lunes de la semana pasada (1 de octubre) estuvimos en San Gregorio de Ataun preparando la próxima reunión anual de los Grupos Etniker de Euskalerria, fundados por don José Miguel con la finalidad de recoger la vida tradicional del Pueblo Vasco. Estudios e investigaciones que están siendo publicados en el Atlas Etnográfico de Vasconia. Editado el VIII tomo sobre la Agricultura, estamos preparando el IX sobre el Calendario Festivo y la Religiosidad Popular en Vasconia.

    Por la tarde visitamos su tumba en el cementerio de Ataun. Allí yace sepultado junto a la tumba de su sobrina Pilar, quién le cuidó y atendió durante su larga vida. Llama la atención que un hombre de tan grande talla humana, intelectual y cultural esté enterrado en una sencilla tumba.

    La losa de José Miguel pone “Barandiarongo Jose Migel apaiza 1889-1991 goian bego”. La de su sobrina “Barandiaran Barandiaran Pilar 1911-2008 goian bego”. En la cabecera hay una estela discoidea, diseñada por él, que tiene una cruz inscrita con cuatro letras alfa. La letra omega la hace la propia estela discoidea. Significa el principio y el fin. Debajo lleva la firma de José Miguel y las palabras Sarako illarria.

    Su tumba está confeccionada con tierra y piedra, al igual que hace cinco mil años los pobladores de la Comarca construyeron dólmenes para dar sepultura y culto a sus antepasados. Por cierto, en Vitoria-Gasteiz hay erigido un dolmen en su recuerdo y memoria. Se encuentra en el barrio de Txagorritxu, en la plaza que lleva su nombre.

    José Miguel de Barandiarán tiene el valor de haber atraído entorno a su persona a arqueólogos, historiadores y etnógrafos. Para todos nosotros y el Pueblo Vasco es un referente cultural, un talismán del saber que nos atrapa e irradia conocimientos. Eskerrik asko, José Miguel, desde Moreda de Álava.

    09-Oct-18 · 1:58 pm | Permalink
  2. Blog Rioja Alavesa

    Sumamos nuestro agradecido Eskerrik asko al tuyo, estimado José Ángel Chasco. Saludos cordiales!

    09-Oct-18 · 6:27 pm | Permalink

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