May 14, 2024

Vendimia en verde y otras erróneas soluciones

EL ÚLTIMO INFORME del Consejo Regulador asegura que “marzo de 2024 ha sido pésimo, con una caída del 20% respecto al mismo mes del año anterior, especialmente en el mercado nacional, donde la comercialización se ha desplomado el 30%”.

“De este modo, las ventas interanuales de Rioja, algo menos de 234 millones de litros, caen por debajo incluso del suelo marcado por la pandemia en el año 2020, con los confinamientos y los cierres de la hostelería y el turismo en todo el planeta”.

Miguel Larreina González. Doctor en Ciencias. Máster en Viticultura y Enología

Foto-1

Con esas frases resumía la prensa el Informe de Situación elaborado este abril por el Consejo Regulador que decía también: “Esa cifra de ventas es la más baja desde 2001, pero con una diferencia sustancial: entonces había 53.000 hectáreas productivas en la denominación de origen y ahora hay 67.000, es decir 14.000 más. Obviamente Rioja no ha sido capaz de retornar las cifras preCovid de 2017, con unas cifras de comercialización anuales de 284 millones de litros de vino…”

Les adelanto que, aunque soy dado a cuantificar en distintas publicaciones la gravedad de la crisis vitícola riojana, no me creo la objetividad de este Informe del Consejo Regulador.

Ezkerro-Pte

EZQUERRO presidiendo el Consejo Regulador Rioja.

Creo que las cifras de marzo están “maquilladas” para propiciar un mayor estado de terror entre los viticultores en un momento en el que deben de tomar decisiones como aceptar precios ruinosos de uva, mandar a destilar tanto o cuanto, aceptar recortes de producción exagerados, lanzarse a la loca carrera de la “vendimia en verde”,…

No me creo la objetividad de este Informe del Consejo Regulador que parece un “informe de parte”, hecho para proporcionar a las boyantes bodegas comercializadoras una materia prima muy barata que les asegure unas ganancias cada vez mayores. Creo que estamos asistiendo esta primavera a un nuevo episodio de la “lucha de clases a la riojana”, a una “vuelta de tuerca” más con la que el capitalismo bodeguero estruja a los agricultores, con la aquiescencia de nuestros gobernantes y del Consejo Regulador.

Foto-2

EN el Consejo Regulador no se sienten responsables del caos de la DO.

Voy a dar en este momento un único dato que apoya mi incredulidad y es que mientras el informe del Consejo reconoce que la exportación se mantiene, tal vez porque sabe que hay un organismo neutral que controla las botellas vendidas en el exterior, afirma sin vergüenza que las ventas de marzo en España se desploman a un 30% menos que las del año anterior (en el que se vendieron 143 millones de litros), cifra que ya era un 20% inferior a los 175-180 millones de litros tradicionalmente vendidos en España antes del Covid.

Extrapolando esos datos del Consejo podríamos decir que el vino tinto Rioja, tal vez el más reputado de España tanto entre sus habitantes (48 millones) como entre los turistas que nos visitan (85 millones), está reduciendo inexorablemente sus ventas españolas en muy pocos años y sin causa demográfica o económica reseñable desde aquellos 175 millones de litros hacia los poco más de 100 millones de litros de seguir la tónica de este primer trimestre.

Increíble que con ese panorama tan desolador no doblen las campanas a muerto, que no salga el grupo bodeguero Rioja o cualquier otro rasgándose las vestiduras. ¿No les resulta extraño que no se queje ningún bodeguero mediático pidiendo ayudas públicas para salvar su empresa? Tal vez porque las ayudas públicas ya les llegan discretamente sin pedirlas y a veces sin necesitarlas, pero, en todo caso, es obvio que una caída de ventas en España tan tremenda como la que insinúa el Consejo en su reciente Informe debería hacer un daño generalizado.

MANOS-UVAS

Pero no es así. La caída de ventas parece estar siendo como “una voladura controlada”, una decisión premeditada de las bodegas a las que les sale más rentable vender globalmente (España y exportación) unos 200-220 millones de litros partiendo de uva infravalorada a 0,65 euros que vender todo su potencial productivo (280-300 millones de litros) partiendo de uva a 1 euro. Los resultados hechos públicos por algunas bodegas así lo acreditan: vendiendo menos están manteniendo o aumentando sus beneficios.

Vender menos supone incrementar los excedentes de los viticultores con la consiguiente bajada del precio de la uva y la cántara de vino, en definitiva, supone a las bodegas reducir su factura de la materia prima. Vender menos supone menos gasto en botellas y transporte, menos personal en bodega, menos salarios y comisiones. Vender menos posibilita vender más caro, centrando sus esfuerzos comerciales en los enoturistas y los mercados exteriores con alta capacidad de gasto.

Vender menos supone, como veremos, más subvenciones y ayudas fiscales a las bodegas porque en una hábil deformación de la realidad el capitalismo bodeguero convierte una crisis de los viticultores en una crisis del sector y las Administraciones, aterradas máxime durante los continuados procesos electorales, se lanzan a una alocada política de ayudas, con unos dineros públicos que terminan mayoritariamente en manos de los que provocan la crisis, retroalimentándola constantemente.

Foto-4

En un mensaje institucional reciente hecho público días antes de las elecciones autonómicas vascas se leía “El Gobierno Vasco destinará 17,7 millones de euros ampliables a 21 millones en ayudas adicionales al sector vitivinícola para paliar el actual desequilibrio entre oferta y demanda”. El mensaje detallaba las características de cuatro ayudas extraordinarias (por cosecha en verde, por destilación, por reducción de rendimientos vitícolas y por pérdida de fondo de comercio) que se suman a las ayudas habituales para promoción, inversiones en bodegas, reestructuración, agroambientales,…

Hablar de una ayuda vitivinícola extra de 21 millones de euros en 2024, considerando las 1.200 explotaciones vitícolas y bodegas alavesas, supondría una subvención teórica media de 18.000 euros por explotación y lo cierto es que el 90% de los viticultores alaveses no han recibido en 2023 ni recibirán en 2024 ni la cuarta parte de esa cantidad. Analicemos pormenorizadamente cada una de las ayudas planteadas y veamos cuánto llega a los viticultores profesionales, los principales paganos de esta crisis.

La primera de estas ayudas, la que más ruido está haciendo en Rioja Alavesa y la DO Rioja este año, es la referida a la “cosecha en verde”, una vieja ayuda muy conocida en Mancha y regiones vecinas, pero que nunca hasta ahora había interesado en nuestra Denominación. El año pasado se acogió a esta ayuda el 2% del total de la DO Rioja, unas 1.100 hectáreas, pero se han disparado las cifras en 2024 en el que se acogerá a ella el 12% de la DO, 8.000 hectáreas, de las cuales unas 1.250 Has son alavesas.

Foto-5

Lo primero que debe saber el lector es que esta “cosecha o vendimia en verde” es un eufemismo, un concepto falso que nos habla de cosecha o vendimia, dándole además una connotación verde o ecológica, cuando en realidad se trata de tirar al suelo toda la uva de miles de parcelas.

El Ministerio de Agricultura paga con fondos UE (complementado con fondos propios del País Vasco y La Rioja) para que se tiren al suelo este año en la DO Rioja el equivalente a unos 45 millones de kilos de uva, a razón de 0,58-0,64 euros/kilo de uva (precios considerados ruinosos en la DO).

Verde-3

Conviene saber que la inmensa mayoría de las Denominaciones españolas no se acogen a esta ayuda y que Francia, en plena crisis vitícola, ni la contempla, lo que ya nos debe dar una pista de que la medida no es panacea de nada. UAGR achaca el alto número de hectáreas solicitadas en la DO Rioja al «incumplimiento» de la Ley de la Cadena Alimentaria: “si los Gobiernos controlaran con más diligencia el pago de las uvas por debajo de costes, los viticultores no habrían solicitado tantas hectáreas para tirar las uvas al suelo».

En este sentido el Presidente de La Rioja reconocía recientemente: “nos han llegado informaciones sobre algunos bodegueros que están ofreciendo de cuarenta a cincuenta céntimos por el kilo de uva. La situación es crítica”. Ahí está la explicación de esa loca carrera para tirar uva, una especie de histeria colectiva alimentada por la Administración en la que está participando un importante porcentaje de propietarios del viñedo Rioja que ven en esos 0,60 euros/kilo “un clavo ardiendo al que agarrarse”.

Foto-6

Si el viticultor alavés siempre ha sido muy reacio a tirar un poco de uva, un tema tan tabú en la Comarca como el del arranque de viña, ¿cómo es posible entonces que ahora se le esté proponiendo tirar uva en una superficie equivalente a todo el viñedo de Villabuena, Samaniego y Leza? ¿Es la Cosecha en Verde una solución real para los viticultores profesionales de Rioja Alavesa? ¿Las 1.500 hectáreas prometidas por Gobierno Vasco es un objetivo razonable para alcanzar el equilibrio oferta-demanda o es un colosal error de estrategia?

Convencido de que esto es un error de estrategia que no hace sino consolidar en el tiempo los precios ruinosos de la uva, me planteo algunas cuestiones: ¿para quién se diseña este tipo de ayudas? ¿qué perfil tienen los beneficiarios en el País Vasco y qué perfil tienen en la Comunidades vecinas? ¿Son los beneficiarios preferentemente jóvenes agricultores, agricultores a título principal y explotaciones prioritarias o son terratenientes, bodegueros o “mixtos”?

Para responder a estas preguntas vamos a revisar la normativa comparada del Ministerio, del Gobierno Vasco y de los Gobiernos de Navarra, La Rioja, Mancha,… que se acogen a esta ayuda, comenzando por algunas observaciones del Real Decreto 905/2022 por el que se regula la Intervención Sectorial Vitivinícola en el marco del Plan Estratégico de la PAC que en sus artículos 36-39 regula esta ayuda a la Cosecha en Verde, estableciendo los criterios de prioridad a la hora de dar la ayuda.

Foto-7

Dichos artículos del Real Decreto establecen unas exigencias básicas, pero dan una gran libertad a los Gobiernos autonómicos para que establezcan sus propios requisitos o prioridades, repitiendo esta idea constantemente: “las comunidades autónomas podrán elegir la aplicación de dos o más de los criterios de prioridad, La selección de estos criterios y la puntuación dada se basará en la estrategia y los objetivos específicos establecidos por cada comunidad autónoma en su territorio”.

“La superficie por parcela será igual o superior a 0,3 Has, no obstante las comunidades autónomas podrán establecer límites superiores o inferiores a esta superficie. La superficie máxima por solicitud será de 10 hectáreas por viticultor y año; no obstante, las comunidades autónomas podrán reducir esa superficie máxima. La comunidad autónoma establecerá las variedades prioritarias y les asignará puntos. La comunidad autónoma asignará puntos a aquellos tamaños de parcela que desee priorizar”.

La Administración Vasca no ha hecho caso a estas potestades que le dan carta blanca para hacer una norma a la medida de la viticultura de Rioja Alavesa y he aquí que a la hora de regular las ayudas a la Cosecha en Verde “mal copia” para nuestro pequeño y fragmentado viñedo normas apropiadas a los grandes viñedos de la Mancha o Rioja Baja. Como podrá comprobar cualquiera que la estudie mínimamente, la norma vasca es escueta, mala técnicamente y perjudicial para los viticultores profesionales.

Foto-8

Por ejemplo, en los criterios de prioridad ligados al solicitante de la ayuda, mientras Navarra ha primado con 2 puntos a los solicitantes que sean ATP (agricultor a título principal) o titular de una explotación agraria prioritaria, desgraciadamente la norma vasca no contempla esa interesante prioridad, cuando tenemos el más alto porcentaje de la DO de viticultores ATP y prioritarias. Igualmente, los Gobiernos de Navarra y La Rioja priman con 4 puntos a los jóvenes mientras que la norma vasca les concede solo 1 punto.

Obviamente, poner como año límite de plantación 1980 mientras que otras Comunidades hablan de 1989 o 1999 nos va a propiciar la barbaridad de que en Rioja Alavesa sea susceptible de ayuda el tirar uva de viñas viejas de más de 40 años. Por otro lado, no priorizar a los agricultores o establecer un tope máximo de 10 Has al estilo “manchego” nos va a condicionar el tipo de solicitante que se va a llevar mayoritariamente los dineros en Euskadi.

Los datos hechos públicos por el Ministerio de Agricultura para el año 2023 relativos a los beneficiarios alaveses de esta ayuda nos hablan que solo fueron 79 personas las que se acogieron a la cosecha en verde, que tiraron uva de 225 Has (el 1,5% del viñedo de Rioja Alavesa) y percibieron 0,69 millones de euros, a razón de 3.039 euros/Ha, con una media por beneficiario de 2,9 Has tiradas y casi 9.000 euros percibidos. Pera estas cifras medias engañan mucho porque mezclan dos realidades bien diferentes.

Foto-9

Si profundizamos un poco más, veremos que más de la mitad de la uva fue tirada por solo 17 Bodegas y terratenientes (tiraron a razón de 8 Has de media, con 26.000 euros de subvención) que se llevaron el grueso de la ayuda pues el resto de los beneficiarios (una sesentena de personas entre agricultores, no agricultores y alguna pequeña bodega) apenas han quitado uva en 1,5 Has de media y con menos de 4.500 euros de subvención media.

Veremos en breve cómo se distribuye la ayuda este año en Álava, pero no será muy diferente a lo que ya ha publicado el Gobierno de La Rioja para 2024: de los 2.239 solicitantes de la Cosecha en Verde un 27% son explotaciones prioritarias, un 10% jóvenes agricultores y menos del 1% son de titularidad compartida, siendo más de la mitad de las solicitudes de bodegas y no agricultores, gentes que tienen otra fuente mayoritaria de ingresos distinta de la uva y que por tanto no están sufriendo esta crisis vitícola sino a pequeña escala.

En-Verde-2

El mal reparto de la ayuda a la cosecha en verde en 2023 que se repetirá también en 2024 se debería concentrar en los viticultores profesionales, rebajando el tope máximo de 10 a 6 Has, lo que permitiría subir la ayuda de 0,60 a 0,80 euros/kg. No tiene sentido que bodegas que van muy bien económicamente o gentes que tienen otros fuertes ingresos además de la viña sean las principales beneficiarias de estas ayudas pensadas para paliar la crisis de los viticultores.

Foto-10

En la tabla superior publicada recientemente para el Consejo Regulador podemos ver las distintas características de los grupos de propietarios de viñedos riojanos. Si reagrupamos aún más a estos grupos podemos ver que un 72% de los propietarios de viñas tienen menos de 5 Has y no viven solo de la viña. Son empleados, pensionistas, fruticultores, funcionarios, farmacéuticos,… y que un 0,5% de ellos son bodegas que tienen más de 50 Has de viña, por lo que tampoco viven ni padecen con ella.

El grupo intermedio entre 5-50 Has, unos 3.800 propietarios con unas 40.000 Has de viña, coincidiría bastante bien con el de los viticultores con dedicación exclusiva o casi. Estos datos globales de la DO Rioja se modifican un poco en Rioja Alavesa que al no tener los cultivos alternativos que tienen La Rioja y Navarra quedan así: 61% son pequeños propietarios de viña que tienen otros ingresos, 38% son viticultores con dedicación exclusiva y un 1% son bodegas grandes propietarias de viñedo.

La visión de esos datos nos dice dos cosas claras. La primera es que la crisis vitícola la padece fundamentalmente el colectivo de viticultores y cosecheros con dedicación exclusiva a la uva, sin otra fuente de ingresos vía nómina, pensión o reparto de beneficios de otro tipo. La segunda es que, ni cuantitativa ni cualitativamente, ese colectivo es el más proclive a pedir ayudas extraordinarias como la de la cosecha en verde u otras.

Cosecha-Verde-Bai

Adolece del mismo defecto de un mal reparto la segunda ayuda de 5,6 millones de euros de Gobierno Vasco para compensar la reducción del 10% de la vendimia decidida por el Consejo Regulador. El hecho de que se otorgue sin petición a todos los propietarios nos lleva al absurdo que bodegas que van muy bien económicamente y que están propiciando los bajos precios de la uva se beneficien globalmente de 1,5 millones de esta partida. Otra parte importante de esta partida llega como aguinaldo inesperado a cientos de pequeños propietarios que no sufren la crisis pues tiene otros ingresos.

Gobierno Vasco, también con fondos propios de 2,2 millones de euros, ha establecido una tercera línea de ayudas titulada “ Compensación por la pérdida de fondo de comercio”, con un apoyo cuantificado en 1.462,5 euros/ha. y limitado a 10 hectáreas. La publicidad oficial habla de que es una ayuda para viticultores cuando en realidad es exclusivamente para bodegas «…a medio plazo suponen un agravio a las personas viticultoras porque se resiente su capacidad comercial, su reputación,…”

Curiosamente estas dos últimas líneas de ayudas que superan los 7,8 millones de euros se entregan “de oficio”, sin justificar pérdidas económicas, sin revisar la declaración de la renta y ver si la persona beneficiada por el hecho de tener viñas (y bodega) está pasando un mal momento o es en realidad un millonario cuyos ingresos vienen mayoritariamente de otras actividades distintas de la vitícola.

Foto-12

Desgraciadamente, para repartir esos 21 millones de euros comprometidos para tirar o quemar el equivalente a 28 millones de kilos de uva, estamos utilizando en Euskadi una filosofía absolutamente contraria a la que se utiliza en Francia para repartir su interesanteFondo de Urgencia para la Viticulturaen el que no se exige ni tirar uva ni quemar vino, pues está destinado a financiar una ayuda de tesorería excepcional para sostener a los viticultores en crisis económica.

Esta ayuda del Fondo de Urgencia para la Viticultura está exclusivamente destinada a las explotaciones a título principal con una atención particular a los jóvenes viticultores, pero siempre que hayan sufrido una perdida de ingresos superior al 20% respecto a un año normal, antes de la crisis, modulando la cuantía de la ayuda en función de las pérdidas (mayor del 20%, mayor del 50%, mayor del 80%). Este es el modelo a imitar por Gobierno Vasco en Rioja Alavesa

Porque nuestra actual forma de repartir las ayudas vitícolas es muy peligrosa, propiciando que buena parte llegue a “los 40 principales” en una serie de sobres y sobrecitos: éste por viña vieja, éste por ecológico, por tener 100 hectáreas de viña, por la mengua de rendimientos del Consejo, por destilar ese depósito que has estropeado, por cosecha en verde, por reestructuración, por promoción, por inversiones, por una supuesta “pérdida de comercio” a pesar de que estás creciendo como un tiro,…

Foto-13

EL modelo francés de ayuda vitícola es el modelo a imitar en Rioja Alavesa

No se puede arreglar el problema de la pequeña Rioja Alavesa con subvenciones públicas indiscriminadas cuando el gran viñedo de La Rioja y Navarra que suponen respectivamente el 80% de la DOR y está mayoritariamente en manos de miles de personas que no tienen a la viña como único recurso económico y no van a poder tener esas ayudas vascas excepcionales, porque es precisamente ese 80% del viñedo de la DOR el que marca los precios de 0,50-0,60 euros/kilo de uva o 9-12 euros/ cántara de vino.

Gobierno Vasco puede actuar excepcionalmente sobre 20 millones de kilos de uva o litros de vino pero eso en la magnitud de los 320 millones de kilos anualmente producidos o los casi mil millones de litros que tiene almacenados la DO Rioja no resuelve esa relación oferta / demanda que dicen querer resolver. En la actual estructura y dimensionamiento de la DO, las ayudas vascas cierto que ayudan a unos pocos beneficiados, pero no arreglan el problema gordo de los excedentes, es quemar dinero público sin conseguir objetivos estructurales.

Foto-14

Es más, la teoría económica nos dice que con estas líneas de ayudas vascas así repartidas podemos estar justificando o consolidando los bajos precios de la uva y el vino dando argumentos a ciertos bodegueros sin escrúpulos: “¿para qué te voy a pagar más de 0,50 o 0,60 euros /kilo de uva si ya recibes subvenciones complementarias? Yo te pago los gastos fijos y los beneficios los obtienes de las subvenciones públicas”.

 

Continuará.

14 respuestas a “Vendimia en verde y otras erróneas soluciones”

  1. Antonio Mijangos Martínez dice:

    El poeta Samaniego, ante la superproducción de vino y la poca venta del mismo, decía: «la culpa es del pequeño agricultor que se ha hecho cosechero y se ha aumentado la oferta. La solución está en que el pequeño cosechero se haga agricultor y los grandes sean vinicultores. Muerto el perro se acabó la rabia».
    La verdad, Miguel, que hay cosas que no entiendo, a no ser que haya algo oculto en todo esto que no alcanzo a ver. ¿Cómo se explica que en esta situación las bodegas estén comprando viñas y estén plantando? No entiendo que las bodegas compren uva y a la vez hagan vendimia en verde, a no ser que de este modo se desprendan de uva de mala calidad y compran barata uva buena. Me da la impresión de que estamos asistiendo a una reconversión del sector buscando mayores beneficios. Menos producción, mejor calidad y precios más altos. En este proyecto el que pierde es el que produce. Algunos hablan de que hay que descepar. Que comiencen los que más han plantado y han creado el problema. No entiendo lo que está ocurriendo, pero lo siento y lo lamento. Una vez más, Miguel, muchas gracias por tu información.

  2. Juan Aguilera dice:

    La sobredimensión de Rioja es una barbaridad en sí misma. Diría que es un transatlántico incapaz de girar en una crisis como la actual. Con un sinfín de ‘broker’ y negociants apostando en la sala de mandos, mientras otros responsables parecen meros pusilánimes. A la vez son muchas las bodegas Familiares y los viticultores que van en ese buque trabajando con toda la fuerza y la ilusión del mundo. ¿Navegarán en aguas procelosas? ¿Llegarán a puerto? ¿Quo Vadis, Rioja? Vaya para los honestos mis mejores deseos.

  3. Begoña Tudela dice:

    La razón que expone Larreina tiene cierta lógica. Muestra el juego ruín de los poderosos manipulando la región Rioja para su propio interés. De ser así, todo resulta maquiavélico. Algo huele a podrido, y no es en Dinamarca.

  4. Kepa Urdangarin dice:

    «Lucha de clases a la riojana», dice Larreina. Necesitamos unas asociaciones de bodegueros de aquí y de allá, junto con los sindicatos que defienden a los agricultores a uno y otro lado del Ebro y, si es posible, con las tres administraciones autonómicas, todos en Red, trabajando juntos con un diagnóstico certero en aras del bien común. ¿Es imposible? ¿No me digan que aquí impera el sálvese quien pueda? Entonces que la crisis nos pille confesados.

    Enhorabuena por todo lo que este Blog ofrece, por mantenernos sensibles y despiertos.
    Eskerrik asko!!

  5. Ya me gustaría tener en mi cabeza una salida respetuosa para nuestra Rioja Alavesa, que fuera muy respetuosa con todas las explotaciones vitivinícolas de la Comarca.
    Lógicamente no la tengo, ya que si la tuviera me dedicaría en cuerpo y alma a llevarla a cabo con todas mis fuerzas.
    Ahora bien, lo que si tengo claro es que nos encontramos en una crisis estructural del vino, y en estas crisis los que más sufren son lo más débiles, encontrándose en esta situación, la mayoría de los vitivinicultores.
    Por todo lo dicho anteriormente, me parece imprescindible que es necesario que la Administración responsable en Vitivinicultura, Sindicato y diferentes Organizaciones Vitícolas, junto a investigadores y personas de prestigio hagan un estudio serio, a cara descubierta, concreto, de visión amplia, participativo y transversal, que marque las pautas a seguir en un futuro inmediato.
    La situación actual necesita ese estudio con urgencia.

  6. Victoria Cañas dice:

    Tengo la impresión y también la advertencia que un amigo me hace desde Google en California IA de que algo bastante destructivo va a ocurrir con nuestros viñedos. A su madre con gran patrimonio en viñas le advierte para que diversifique sus bienes e inversiones.

    El ciclo que se avecina no es fácil pero puede sorprendernos mucho más de lo que pensamos y en una dirección muy diferente.

    No tiene interés escribir de esta manera. Busco encontrar elementos de superación personal para seguir disfrutando de mi disponibilidad.

    Poco a poco se están acercando esas 500 personas que vienen a vivir a Elciego. Junio y julio lo vamos a pasar ce cine.

    Hoy San Isidro Labrador, un día muy especial de mi vida que estoy aprendiendo a valorar.

    Gracias Miguel.

  7. Miguel Larreina dice:

    Muchas gracias por vuestras aportaciones a este artículo que pretende reflexionar sobre la utilidad o inutilidad de unas ayudas multimillonarias e indiscriminadas basadas en datos y argumentos falsos. Uno de esos datos falsos que comento al principio del artículo procedía de un análisis catastrofista e interesado elaborado por el Consejo Regulador con unas manipuladas y brutales caídas de ventas del Rioja en el mercado interior este pasado marzo. Prueba de la falsedad y la manipulación de esos datos de marzo es que ayer mismo publicó el Consejo las ventas correspondientes al mes de abril que habían subido ¡¡¡un 24,9%!!. En total, en este primer cuatrimestre del año las ventas han subido un más creíble 1%. ¡¡¡Es con datos ciertos y no manipulados con los que se debe abordar la crisis que están pasando nuestros viticultores!!! Si tuviéramos en Euskadi una ínfima autonomía vitícola para conocer nuestros datos de ventas y ganancias de las bodegas de Rioja Alavesa no tendríamos que soportar tanta mentira y tanta manipulación.

    Un apunte más en relación a la frase de Fernando de «nos encontramos en una crisis estructural del vino». Desde la perspectiva de Rioja Alavesa y considerando a los más afectados creo que sería mejor decir una crisis estructural de la viña o de los viticultores, no vaya a ser que nuestros gobernantes de Vitoria se equivoquen sobre quién es el que necesita la ayuda. Aquí los que lo están pasando mal y tienen el futuro más incierto son los viticultores (independientes o en Cooperativas), incluyendo en ese concepto a los cosecheros granelistas.

    Rafael del Rey, Presidente del OeMV, decía hace unos días: «Se vende menos vino pero más caro. Los vinos de alta gama no están sufriendo»-

    Para acertar con la solución hay que acertar en el diagnóstico: en la pequeña Rioja Alavesa, condicionada por lo que ocurre en el resto de la gran DO Rioja, tenemos una crisis vitícola prolongada que está llevando a la ruina y la desesperación a muchos de nuestros viticultores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Recibe nuestras novedades

Newsletter

Acepto que Blog Rioja Alavesa utilice mis datos para acciones de marketing

Rioja Alavesa
Hazi
Cuadrilla de la guardia