Las tierras estéticas del alma (y II)

Dejamos al Artista y al Caminante del Alma sobrevolando Mañueta, avistando desde la manta voladora la camioneta del panadero…

El Caminante se había levantado aquella mañana del mes de agosto de 2018 en busca de un amanecer radiante con el deseo de contemplar el “momento naranja claro”, uno de los más exquisitos goces estéticos del verano.

Torres-DETALLE

ENCUENTRO al amanecer, mientras la gente dormía en Zieko.

Lo que desconocía es que volvería a cruzar su vida con la del Artista. Menos aún pudo imaginar la increíble aventura que está viviendo -a estas alturas del relato- SOBREVOLANDO RIOJA ALAVESA cual si fuera el mismísimo Aladino, pueblo a pueblo la Comarca entera, capturando el instante, recogiendo en un ánfora la fresca del amanecer…

Tinajas-Bottle

RETOMAMOS el relato cuando ambos personajes sobrevuelan Mañueta con la “fresca”.

El Bochorno y la Fresca

(La I parte fue publicada el pasado 24-Marzo-2020 en la sección Viñedo de Palabras Puedes leerla haciendo clic aquí)

José Ramón Elorriaga Zubiagirre *

Antiguamente, a estas horas, los machos salían de las cuadras con el patrón a lomos camino de la viña, perdiéndose por cientos de senderos hasta llegar al corro de tierra, sustento de la familia.

Rememoro los poblados de la Edad de Hierro y la colonia romana que habitó en este lugar bien dotado de agua y socaire.

Al pueblo le flanquean dos regatos que previamente cruzan Eskuernaga, nacidos en las laderas de Herrera y Eskamelo por la confluencia de otros ramales. Sobrevolando uno de ellos conocido como Riosalado nos presentamos sobre el pueblo semihundido que busca tocar el río, Eskuernaga.

La situación le hace favorecerse del agua procedente de la Sierra que le llega por múltiples cauces, debido a ello distinguimos mayor presencia de arbolado entre viñas, incluso agrupados configurando un pequeño bosque.

Cuadro-Uno

Algo me dice “El Artista” sobre los tiempos remotos en los que este suelo estaba cubierto de prieto arbolado, con fieras que hacían peligroso el tránsito y en cuyos claros se asentaron los primeros pobladores del territorio.

Ahora el río atraviesa el pueblo con escaso caudal. Dos mujeres con el delantal remangado charlaban junto a la fuente. Dos deportistas trotaban por el El Conjuro y un vecino caminaba con la azada al hombro, hacia Las Huertas, para abrir la regadera y empapar los cultivos que pronto serían braseados por el sol. Le acompañaba un perrito canela.

Los bandos de palomas que venían del campanario dieron varias vueltas a nuestro alrededor y se lanzaron como flechas hacia Valdecillas.

Así como yo pensaba en lo que estaría pasando por la cabeza del Artista, seguro que él se hacía la misma pregunta, pero ninguno hablábamos, solo de vez en cuando señalábamos la atención del otro apuntando un lugar concreto.

Golon-Drina

EL VUELO de la manta se cruzó en muchas ocasiones con las sorprendidas golondrinas.

Era un vuelo tranquilo e inspirador, capturando del aire los efluvios de la tierra y los pueblos con sus moradores adormecidos.

Por la Presa de San Martín, que retiene las aguas del Rozanco y el Sotillo, peinamos Samaniego, a las faldas de Peñas Rubias.

El pueblo igualmente de tranquilo nos dejó contemplar la soledad de ciertos edificios que recordaban tiempos de nobles guerreadores y de los otros.

A lo lejos, bajo la Peña Colorada distinguimos las ermita El Cristo, a la que tanta veneración profesan los vecinos.

Vimos más arbolado y preciosos chopos flanqueando el río. El pueblo continuaba apagado refrescando calles, hogares, animales y vecinos.

Samaniego-Pueblo

SAMANIEGO en acuarela.

Las viñas vibrando alegres, recuperadas del sufrimiento del día anterior, lozanas para afrontar otra jornada de “bochorno”.

Seguimos distinguiendo la huella del Mildiu. Una lástima que siempre recuerda la dificultad que acarrea sacar adelante una buena cosecha. Llevan siglos haciéndolo con el más abnegado de los tesones. Es su vida.

Volamos sobre Ruancho, Los Trépanos, El Río Hondo, divisamos Ábalos a nuestra derecha y la montañita de San Vicente de la Sonsierra al frente, a la izquierda. Valseca, Santa Tornea, y a la derecha Rivas de Tereso, bajo el puerto de Pagoeta, con una grupito de casas y una modesta torre de iglesia.

También la pequeña Peciña y la histórica Santa María de la Piscina. Notamos que la brisa aumentaba su frescura por la proximidad de la Sierra. El Artista echaba miradas cándidas a la boca del ánfora.

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ÁNFORA llenándose de la fresca de aquel amanecer… y tantos otros efluvios.

Nos situamos sobre Bastida sobrevolando primero Montebuena y dejando, también a la derecha, Valderremellui a las faldas de Toloño y Peñalen.

Maravilla de viñedos que viven como ninguno los generosos factores ambientales producidos por la proximidad de la húmeda cordillera y el encuentro de dos climas.

Cuando volamos sobre Bastida hay que pensar que su historia tuvo momentos muy convulsos vividos en los mismos lugares que ahora contemplábamos preciosos, ríos en bellísima armonía.

Entre otras cosas, fue pueblo de carácter eminentemente militar, lo que se apreciaba desde el aire por su organización defensiva y la arquitectura que posee.

Rozamos la ermita del Santo Cristo en lo más alto del pueblo, con la iglesia de la Asunción a los pies. En la torre dos cigüeñas levantaban los picos extendiendo las alas a modo de saludo.

Sobre-GuardaVinas

En las cimas de la Sierra persistían ciertas nieblas que deshaciéndose impregnaban de saludable humedad las laderas y tierras de Bastida, también rellenarán el ánfora. Por una callejuela, un grupo de cuatro mujeres ancianas iniciaban el paseo diario en dirección a San Ginés. Su paso rápido y alegre, seguramente como la conversación.

Salían tractores en varias direcciones.

Por el Boque de Arriba, El Valle, Viñas Viejas, Peña Las Heces, La Lobera, seguimos volando, a la izquierda en la lejanía Briñas y Miralobueno; estrenábamos Buradon Gatzaga.

Sobrevolamos riscos y peñascales cubiertos de mata y arbolado. Gracias a la disposición de la envoltura, solo sentimos en la cara el especial frío vespertino de la cercana Sierra de Toloño.

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“SABOREE un poco de este vino”, una hoja del manuscrito del relato.

Era curioso el zumbido de la brisa de altura en los oídos; hacía creer que la naturaleza agitaba el aire con una batidora para repartirlo por el valle en forma de brisa.

Brisa que nace por el diferente grado de calentamiento del aire durante el día en cumbres, valles y fondos de valle. Este calentamiento trepará por las laderas hasta las cimas de la Sierra y de ella descenderán corrientes con temperaturas más frías, evacuando las cálidas que aún quedasen en la planicie de Rioja Alavesa y en sus parajes más profundos.

Así se refrigera esta tierra y así nace “la fresca”.

Buradon Gatzaga ya no es esa tierra tapizada de viñas; ahora se combina con cereal, huertas, pastos y bosques.

Se aprecia la nobleza que configuró el pueblo con la explotación de sus caudales salinos, así como restos defensivos por ser un punto importante en las vías de comunicación desde la antigüedad.

Sobre-Almendros

EL VUELO sobre unos almendros de la Comarca.

Con la suavidad de un ave planeadora, dimos un giro para volver hacia los pueblos de Rioja Alavesa que aún nos quedaban por sobrevolar.

Yo seguía encantado con el vuelo, no sintiendo nada que me perturbase salvo una ligera impaciencia por querer distinguir el mayor número de detalles que la increíble vista panorámica que la manta me ofrecía.

El Artista conocía mi afición al montañismo y sabía que a lo largo de los años he logrado cumbrear todas las cimas de la Sierra Toloño y de otras que distinguíamos en el horizonte.

Las ruinas del monaterio de Santa María de Toloño, construido en el siglo IX por la Orden de San Jerónimo, destruido en 1835 durante la primera guerra carlista, hablan de historias emocionantes, trágicas, y de las otras, cuando el lugar fue venerado por todo el valle y paso obligado para cruzar la Sierra desde Pagoeta, camino de Bastida a San Vicente de la Sonsierra.

Vina-1-Elo

RIOJA ALAVESA, tierra de viñas a nivel del suelo y desde la alturas.

Por nuestra privilegiada situación pudimos ver con nitidez los contrastes orográficos y vegetales entre el lado de la Sierra atlántico y el mediterráneo.

En el primero con Toloño, Peñacerrada, Montoria y Loza en la lejanía, así será hasta el fondo de la Sierra en Bernedo, Angostura o Marañón, predomina el bosque de hayas en toda la ladera. Luego vienen bosques que alternan hayas con encinas y pinos junto a cultivos de cereal, forraje, patata, remolacha y pastos.

En el lado mediterráneo el bosque de chaparro y boj se diluye a medida que pierde altura, configurando primero prados y cultivo de cereal para convertirse luego en el inmenso mar de viñedos que configuran Rioja Alavesa.

Por la época en la que nos hallábamos, los campos de cereal habían sido cosechados y en los pueblos se afilaban las escopetas para dar con las codornices huérfanas de protección. Los jabalíes escondidos allí abajo sabían mucho del trasiego de perros y escopetas.

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EL CRESTERÍO de la Sierra separa dos tierras, dos climas… casi “dos mundos”. 

Viendo el cresterío desde la altura en la que nos hallábamos se puede entender perfectamente la riqueza climatológica de cada uno de los dos suelos que configuran una parte esencial de la personalidad de Araba.

Todo ello por los dos climas que modelan las dos tierras. La húmeda y boscosa, y la arcillosa, cálida y seca. Son dos mundos vegetales y animales que pueden identificarse con escasos metros de diferencia.

Miraba el territorio de Rioja Alavesa pensando en el “bochorno” que se avecinaba para que la peculiar orografía se comportase de nuevo como un gigantesco invernadero para la tierra y sus habitantes.

Me hizo pensar en el hecho de que la viticultura de Rioja Alavesa, la que abarcaba con la mirada, comprende las tres cuartas partes de la agricultura vasca y que la supervivencia de sus pueblos pasa necesariamente por entender esa rotunda realidad para que las instituciones dediquen la adecuada atención.

Paleta-Colores

Una alteración del equilibrio habitante-vid, supone la previsible deslocalización de los pobladores, y esto que parece imposible, puede llegar en cualquier momento por los progresivos acaparamientos de viñas de las grandes y automatizadas famosas bodegas, la globalización de los mercados y el cambio de hábitos.

El Artista preocupado por superar a baja altura el Atxabal, Las Cocinas y San León, elevó la manta en el puerto de Herrera para evitar que desde el Balcón de La Rioja nos viese alguien.

De momento abandonamos el cresterío de la Sierra para dirigirnos a Leza. Superamos el Eskamelo camino de Cervera y Recilla, para descender hasta Berberana dirigiendo una mirada a la gruta de San Cristóbal en la que se hacen ahora interesantes excavaciones arqueológicas.

Cuadro-Dos

Allí vivieron Fray Miguel y el Hermano Juan que por el celo auxiliador a los afectados por peste bubónica en Berberana y Laguardia, fallecieron apestados ellos mismos en septiembre y octubre respectivamente del año 1599; siendo enterrados en la iglesia de Santa María La Real y la parroquia de San Juan Bautista.

De mis ojos resbalaban lágrimas que me hacían ver en vidrioso y tembloroso. Sería por el especial frío de la Sierra o por la emoción que sentía de visitar desde el aire los lugares que tantas veces, en las cuatro estaciones del año, he pisado durante muchos años con botas y bastón. Vallehermosa, rincón de cuento, me sobrecogió.

Al perder altura sobre el bosque de boj y encino que rodea a los farallones calcáreos, nos aproximamos al valle donde el verde comienza a combinarse con prados y viñas jóvenes que progresivamente parecen querer alcanzar el puerto de Herrera. El carrascal de Leza es un ejemplo de lo que fue la vegetación autóctona de esta geografías.

Cuadro-Tres

Rozamos Leza por Los Abarojos, colocándonos a unos 600 metros de altitud, muy por debajo de los 1381 del pico Recilla que habíamos sobrevolado.

Eran lugares importantes en huellas de los cazadores recolectores neolíticos, aunque no llegamos al dolmen del Sotillo, porque el tiempo apremiaba y la mañana avanzaba con un sol poderosísimo.

Recogimos lo efluvios de La Bajadilla, Valdehoyo, La Remabaja, y bordeamos Nabaridas con la predominante figura de la iglesia de la Inmaculada Concepción y el pueblo desparramándose hacia el arroyo en cuyas orillas se cultivan hermosas huertas de legumbres y hortalizas.

Primero la ermita de San Juan Ortega y luego la juradera de Santiago en la que se trataron importantes momentos de la historia del entorno. Después el cerro de Castejón por el que cogieron grillos los niños de la Edad de Hierro.

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PÁGANOS, en hermosa acuarela de José Ramón Elorriaga Zubiagirre.

Viramos hacia el Cajigal de Leza que como su nombre indica es un pequeño tesoro vegetal y por La Gloria llegamos al llano donde se levanta Páganos.

Tiene tejados que cubren bonitas casas solariegas con escudos meritorios y ostentosos. El Artista quiso complementar el fabuloso regalo aéreo con un inteligente silencio para permitirme grabar el máximo de sensaciones.

Botella-Vino

UN VUELO imaginario, en el que no se pierde detalle.

En un momento me dijo:

.- Ahora nos dirigimos al centro neurálgico de la Comarca y tendremos la panorámica más extensa del mar de viñedos que es Rioja Alavesa. ¿No le da a usted que pensar la total y absoluta ocupación de toda la superficie a esa exclusiva dedicación?

“¿No le parece que a modo experimental y liderado por la Administración y las grandes empresas bodegueras, se debería de estudiar experimentalmente una alternativa al monocultivo de la vid –añadió- con la dedicación del suelo a otros frutos y plantas, como medio para la supervivencia de los habitantes en caso de, lo que nadie quisiera por nada del mundo, se materializasen algunos de los mil peligros que acechan al mundo vinícola?

“Es una reflexión que de modo recurrente me hacen pensar sobre el futuro de los pueblos que viven exclusivamente de una actividad”, terminó de plantear.

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VIÑAS, viñas, un mar de viñas…

No sabía qué contestarle, pero la visión tenía algo de belleza sobrecogedora por las dimensiones de la tierra cultivada solo para vid, salpicada por pueblos en los que la población ahora solo aumenta, casi exclusivamente, por los migrantes braceros.

Siguiendo la dirección Carranabaridas nos aproximamos a Guardia elevando la altura de vuelo porque existiría más actividad y riesgos de ser vistos.

Las golondrinas nos zumbaron constantemente y los pequeños estorninos, inquilinos de los tejados, hicieron piruetas en apretados vuelos rasantes.

Guardia está amurallada desde el siglo XIII y cada piedra tiene colección de letanías para describir todo lo que ha conocido.

Laguardia-Amurallada

“GUARDIA está amurallada desde el siglo XIII…”

Desde el aire se refuerza la idea de que por lógica tuvo que estar habitada desde tiempos muy remotos porque ofrece una magnífica orografía defensiva.

Así lo debieron de entender los pobladores de La Hoya, del siglo XV a. C., que después de fatídicos avatares, poblaron la colina.

Luego serían los Celtas y otras culturas las que nacieron, crecieron y murieron, oteando el valle de la actual Rioja Alavesa.

Antes lo hicieron los correspondientes al Neolítico

El meneo de escobas, la salida del autobús, toses, motores, portazos y la bocina del repartidores de gas, venían a decir que había que espabilar porque “la fresca” se iría apagando poco a poco.

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EL VUELO tenía por objeto llenar el ánfora con la “cosecha” de la “fresca”.

El Artista miraba el ánfora y sonreía complacido de mi manifiesta alegría.

Comprendí que no quería extender el vuelo alrededor de Guardia, porque el tiempo apremiaba. Sacrificamos la observación de la iglesia de Santa María, San Juan Bautista, Torre Abacial, Ayuntamiento y otros muchos testimonios históricos.

Sobrevolamos Las Lagunas, viñas y eras para ojear el dolmen de La Chabola de la Hechicera y rodear Bilar.

Dolmen-Vuelo

EL VUELO sobre el Dolmen de La Chabola de la Hechicera.

Bilar se halla a los pies de la Sierra, próximo a los colosales farallones que cambian mágicamente de color según la proyección de la luz. Es un pueblo que desde Carralaguardia semeja un gusano gigante que trepa por el cerro, con la torre de la iglesia de La Asunción, como cabeza.

Me dijo:

.- Hay que darse prisa. Todo lo que estamos viendo es una gloria, pero “el bochorno” amenaza con manifestar los primeros síntomas, y sus partículas podrían llegar a mezclarse en el ánfora con las de “la fresca”.

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BILAR, uno de los perfiles inconfundibles de Rioja Alavesa.

Nos acercamos aún más a la Sierra por el lugar donde sus aristas impresionan más. Distinguí la cima del San Tirso con 1329 de altitud y el curioso Bonote que aloja la ermita del Santo.

Pensé en aquella ocasión cuando ascendía en solitario los últimos metros de la cima, me echó una mano definitiva para que pudiese seguir siendo montañero, y resbalé varios metros por las peñas, quedando con el precipicio a mis pies.

Por El Ribero, Ribasegurda y El Campillo llegamos a Meano, que entre todos, es el pueblo más próximo a la Sierra. Sobre la cornisa distinguíamos restos de palomeras.

Recordé que en ese pueblo, una Semana Santa del año 1970 un grupo de montañeros nos hospedamos en una singular fonda, a orilla de la carretera, de nombre “El Fracaso”, recorriendo por vez primera las principales cimas de la Sierra.

Hasta hace poco, en las mañanas montañeras comprábamos el pan con chorizo incrustado en la panadería de la plaza.

Almendros-Almendros

Cruzamos rápidamente Binasperi, pequeño pueblo integrado en el municipio de Lantziego. Todo estaba algo más concurrido, por lo que aumentamos las precauciones.

Muy cerca de nosotros, los buitres planeaban abusando de la ventaja que ofrecen las corrientes de aire resbalando por el macizo rocoso. Son enormes cuando se está cerca de ellos.

La geografía sobre la que volábamos no tenía el carácter llano de otros pueblos plenamente vitícolas, combinándose altos con hondones, propiciando características muy propias a los vinos que con sus cepas se elaboran.

Son cotas altas de Rioja Alavesa y hasta no hace mucho tiempo, las actividad mayor era la ganadera, el cultivo de cereal y algún olivar; sin embargo en la actualidad las viñas van ganando altura con resultados productivos muy satisfactorios.

Cuadro-Uno-bai

Veíamos pacas de paja formando monumentos cuadrangulares con ingeniería similar a las que utilizaron los egipcios para levantar las pirámides o los incas andinos para edificar el poblado de Machu Picchu.

Esta dedicación supuso el esplendor de pueblos como Lantziego, sobre el que volamos rápido viendo plantaciones jóvenes de olivos, con los que se elabora magnífico aceite.

En algunas calles descansaban solitarias las sillas usadas por el vecindario para “la fresca” de la noche.

Volamos sobre Iekora y el Artista me comentó con ironía lo devotos que deben ser sus habitantes, pues hubo un tiempo en el que llegó a tener once ermitas.

Por prudencia y porque se hallaba en un alto, el Artista elevó la manta. Gorrebusto se hallaba más encajonada en el terreno, como para que no le viesen desde Oion, su centro administrativo.

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ESPECTACULAR vuelo del Artista y el Caminante sobre la bella Labraza.

También sobre una colina, rodeamos Labraza. Pueblo que configura un precioso conjunto monumental por su interés arqueológico y la buena conservación de la primitiva arquitectura. Aumentaban los huertos de olivos, cerezos, nogales e higueras, salpicando contornos de huertas y caminos. Oímos el canto de un labrador.

Hicimos un hermoso viaje sobre Valdemoreda, La Cabaña Vieja, La Planilla, para llegar sobre Moreda Araba, flanqueada por los arroyos Lorren y Zampeo. Antiguamente también estuvo amurallada, pero hoy día los trescientos vecinos no temen a nadie.

Me dijo el Artista que debíamos darnos prisa y me sujetara de la mejor manera. Aumentó considerablemente la velocidad de vuelo. Por Peñarcón y Cobatillas nos quedamos a cierta distancia de Oion porque la actividad humana había aumentado.

Quedan pocos vestigios para recordar su primitiva configuración medieval . Sobrepasando el Alto de Los Mochuelos, Larrá y Las Muñecas, atravesamos velozmente Serna, perteneciente a Guarda.

A través de un trayecto, fundamentalmente náutico sobre el Ebro, ladeamos Assa para alcanzar El Campillar. Aquí el Artista aprovechó para señalarme una encina centenaria preciosa.

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IGLESIA de Lapuebla de Labarca, en una acuarela de José Ramón Elorriaga Zubiagirre.

Por los Mazuelos, La Pasada, La Peña Rubia y Agua Salada, bordeamos La Puebla de Labarca que baña sus faldones en el mismo río Ebro.

La licuación de los ojos ahora no sería por el frío de los mil metros de altitud de la Sierra, porque volábamos a 470 metros de altura.

Cuántos momentos felices vividos en sus callejas, el río, las bodegas, las fiestas, en sus hogares con gentes buenas, preocupados siempre por acoger generosamente a los visitantes.

El Artista enfiló hacia Cerro Mesa Mayor, cruzándole sobre la balsa de agua repleta de golondrinas y vencejos haciendo la aguada. Por Pardenillas llegamos al término de San Roque, en Zieko.

La alfombra se posó suavemente al borde de una viña, próxima a la ermita, desenrollándose suavemente y con ella nosotros.

Ya sentados, lo primero que hizo el Artista fue cerrar herméticamente la boca del ánfora y estrecharme cariñosamente la mano.

Brindar-Belleza

“RELLENÓ la copa de vino y brindamos por la BELLEZA”.

.- ¿Ha sido usted feliz?, me preguntó.

Le contesté que más que feliz, y continuó: “pues incluso esas emanaciones de su felicidad han quedado para siempre en el interior del ánfora, combinándose con los efluvios captados en toda Rioja Alavesa”.

“Todo se conservará en el archivo de “la cueva de los sublime” perfectamente etiquetado con la reseña: “La fresca Rioja Alavesa. Agosto del año 2018”. Con envoltura de emoción titulada “cuando el aire se convierte en el soplo vital de la naturaleza”

“Sepa apreciado amigo que también dejaré un resumen detallado del vuelo realizado y de su valiente participación”.

Fresca-2018-Mitad

BIEN TAPADA, “se conservará en el archivo de “la cueva de lo sublime” .”

Rellenó la copa de vino y brindamos por la belleza.

Descansamos relajados, con la mirada en la Sierra y en la distancia que habíamos cubierto.

.- Bueno, misión cumplida. Ya tengo otras dos nuevas joyas encerradas en las ánforas que descansarán para la memoria de los fenómenos naturales transcendentales, sucedidos en un momento cualquiera del tiempo, como ayer y hoy, en esta querida Rioja Alavesa.

“Cuando digo que las hemos rellenado -prosiguió el Artista- con ‘partículas elementales’ captando los efluvios que emanaban del campo, los pueblos con sus habitantes, e incluso de nosotros mismos, me refiero a ellas porque son los constituyentes elementales de la materia, no estando constituidas por otras más pequeñas, y desconociendo que posean estructura interna.

“Es obvio que no se pueden ver, pero estar ahí están!”, dijo el Artista señalando las ánforas.

dibujo-bajo-tunica

LOS dos encuentros con el Artista relatados en el Blog, han estado cargados de magia.

Yo permanecía aún impregnado por la experiencia aérea y le pregunté tímidamente si la humanidad alcanzará a descifrar algún día lo encerrado en las ánforas y aceptará que el asunto de los efluvios es como él defiende y a los que dedica “la cueva de los sublime”.

Me contestó pausadamente:

.- Mire usted, estimado amigo; cuando dice humanidad se está refiriendo a un sinfín de formas de pensar y sentir que no puedo tener en cuenta, porque solamente intentarlo me produciría un efecto paralizante y desidioso.

“Y respecto de la ciencia, aún no se sabe de los pequeños componentes de la materia, pero tengo por seguro que algún día se descifrarán e interpretarán”.

“Yo pongo mi esfuerzo y dedicación a un micromundo que es esta peculiar Rioja Alavesa y las realidades que le vienen configurando desde la noche de los tiempos, con sus correspondientes transformaciones, desapariciones y creaciones”.

“Rescato energías que un día, con total seguridad, podrán ser descifradas”.

“También refuerza mi voluntad el pensar que alguien como un servidor, que posee unas cualidades que exceden de lo normal y profesa la “Patafísica”, debe aprovecharlo para atreverse a convivir con las dimensiones que son imperceptibles y extrasensoriales para la inmensa mayoría de los humanos, por pertenecer al mundo primario de lo físico”.

Olivos-Varios

“Hoy hemos recolectado partículas subatómicas y esto me llevaría a explicarle asuntos que me cautivan por su complejidad, pero que dejaremos para futuros encuentros”.

“Existen muchas lagunas al respecto, pero se distinguen luces esperanzadoras.

“Como también le dije en algún otro encuentro, soy un fervoroso “patafísico” que basa sus creencias científicas, básicamente en dicha ciencia que se define como “la que regula las excepciones dando soluciones imaginarias”.

“Realmente es algo tan esotérico que solo pueden percibirlo las personas iniciadas. Quisiera que como refuerzo de nuestra amistad y para las posibles futuras experiencias que pudiéramos llegar a vivir, fuese introduciéndose en esta disciplina que por distinta a las conocidas, incluso no figura en los diccionarios.

Olivos-Uno

¡CÓMO no brindar por la belleza en un lugar como Rioja Alavesa!

“De otro modo, ¿quién podría actualmente interpretar, con total coherencia, nuestra existencia y la del universo?”, preguntó el Artista.

“¿Cómo entender que hace trece mil o catorce mil millones de años se produjo una explosión, el Big-Bang, a partir de “la nada”, originando el espacio, el tiempo, la materia y la energía del Universo? ¿Cómo?”

“¿Y qué existió antes?… pues nada, porque no existió ni el tiempo ni el espacio. Luego vino “la sopa cósmica”, y cuando se condensó lo hizo con protones y electrones”.

“¿Cómo proceso todo ello en nuestro humilde cerebro sino acudimos a la “Patafísica”?

“¿Y cómo creer que somos los más listos de todo el universo, si en el cosmos pueden existir tantos planetas como estrellas?”, fue su última pregunta, todas difíciles de contestar.

Ultima-feliz

“HERMOSO, tomando “la fresca”, serán las últimas palabras de este relato.

Efectivamente, tiene usted razón, le dije. Solo que comprenderá que soy un rudimentario caminante que pone piernas al alma y recorro este paisaje, cuantos más kilómetros mejor, para pensar y sentir, quedando escaso de recursos para otros atrevimientos.

.- Pues ya es suficiente para merecer el conocimiento de cuanto le estoy contando -me contestó-, porque su actitud es fuente de inspiración permanente, y sólo con la inspiración artística y creativa se puede alcanzar, combinando conocimiento, imaginación y alma, el mundo de la “Patafísica”.

“De la eficacia de lo que hoy ha conocido no tenga ninguna duda, porque también le diré que “las partículas elementales” que rescato de los efluvios, surgirán procesos de desintegración y cambios, permanentemente, transformándose en los componentes más pequeños de la materia, y a ellos, a día de hoy, es imposible descifrarlos, pero yo le digo que estas ‘partículas elementales’ permanecerán en la “cueva de lo sublime” cuanto tiempo se tarde en lograrlo”.

Jilguero-Alaves

AVES, Paisaje, Pueblos, Paisanos, Edificios, Sierra… todos protagonistas del relato. 

No tenía nada que decir porque el Artista hablaba de materias que me eran totalmente desconocidas, sin embargo sí me ha inquietado siempre la condición efímera de todo, y en general, la desintegración de lo que existe por el carácter “líquido” de aquello que configura el medio en el que vivimos y nuestra propia vida.

Por esto me llegaba el eco de lo que el Artista me hablaba, sin que pudiera entrar en mayores profundidades

El sol, aunque bajo, era ya rotundo y más cegador, convirtiendo los tonos del paisaje en calidades más uniformes, con gamas menos diferenciadas.

Las hojas de la parra ya no bailaban y en los pueblos se controlaban puertas y ventanas para preservar la temperatura que “la fresca” había regalado a lo largo de la noche y el amanecer.

El reloj de la iglesia señalaba las nueve cuando el Artista quiso dar por terminado el encuentro.

.- Estimado amigo, me retiro satisfecho por mi cosecha en las ánforas y su amable compañía. Le deseo buenas y largas caminatas con la esperanza -me dijo- de que volvamos a encontrarnos cualquier día; mientras tanto continúe forjando ensueños y emociones, porque junto con la “Patafísica” es la única manera de aproximarse al enigma de la vida y del cosmos.

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TODO búsqueda comienza por algo… ésta se inició tras el “momento naranja claro”, pero…

Se enrolló en la manta con sus cosas y elevándose unos metros, viró hacia el término de Matagallina en dirección a Río Salado y El Espuro. Le vi perderse cegado por la luz del sol que irradiaba frontalmente.

Me dirigí a la ermita e inicié el descenso a Zieko. Sonaban los acordes callejeros matutinos, con la gente haciendo recados a la carrera para encerrarse en casa antes del triunfo del “bochorno”.

Miraba a la torre del campanario y a los vencejos. La sensación de energía extra había desaparecido y me preguntaba cómo había podido volar por encima de Rioja Alavesa enrollado en una simple manta.

Los saludos de los vecinos me llevaron a lo cotidiano y normal.

Cuando en mi hogar me preguntaron “¿Qué tal el paseo?”, contesté “Hermoso. Tomando “la fresca” ”.

 

*Todas las ‘imágenes’ utilizadas han sido realizadas o creadas por el autor del texto.

8 Comentarios

  1. Arene Amezaga

    Hemos tenido y tenemos en el blog buenos comunicadores, de primera mano, de la plural realidad que circunda a Rioja Alavesa. El autor del relato es con sus textos y su obra un Guía que lo cuenta a su manera, en las justas dosis de fantasía e imaginación. Una no puede menos que cambiar de clave, pero recibiendo la información que nos ofrece este relato con una agradable sonrisa en el alma.

    04-May-20 · 6:45 am | Permalink
  2. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Arene Amezaga. Un cordial abrazo.

    04-May-20 · 6:50 am | Permalink
  3. Sara Macias

    Se ha hecho desear esta segunda parte, pero ha merecido la pena.

    04-May-20 · 6:53 am | Permalink
  4. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Sara Macias. Un cordial abrazo.

    04-May-20 · 6:54 am | Permalink
  5. Kepa Urdangarin

    Qué privilegio ver tan de cerca el cresterío de la Sierra que separa “dos mundos” en Álava. “Dos climas, dos tierras”, reza el pié de foto. Imagino que el Caminante ha visto de cerca y ha fotografiado esas alturas. Desde allí habrá imaginado en sus múltiples caminatas -desde que se hospedó en la singular fonda llamada curiosamente “El fracaso”- lo que tendría que ser sobrevolar todos y cada uno de los pueblos de Rioja Alavesa. He aquí la prueba evidente de que todo puede ser imaginado y, por tanto, escrito y relatado.

    Qué hermoso espíritu el que dimana del autor del relato, cuando le dice al Artista que él es apenas un caminante que pone “piernas al alma”. Casi nada.

    Zorionak!!

    04-May-20 · 6:56 am | Permalink
  6. Blog Rioja Alavesa

    Eskerrik asko, Kepa Urdangarin. Un abrazo.

    04-May-20 · 7:06 am | Permalink
  7. Karmele

    La búsqueda del naranja claro ha merecido mucho la pena.

    Este artículo es ya un lujo: historia, geografía, gente, arte, literatura,¡ciencia!… una Enciclopedia muy estudiada de los pueblos de Rioja Alavesa.

    No puede estar escrita con más amor por sus protagonistas. Da cierta envidia querer así a una tierra que puede parecer pequeña, pero que parece muy grande porque sus habitantes así la dibujan, hermoseando aún más el encanto que de por sí posee.

    04-May-20 · 8:30 pm | Permalink
  8. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Karmele Uriarte. Un abrazo.

    04-May-20 · 9:06 pm | Permalink

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