De Hong Kong y Nueva York a San Vicente y Labastida

Jade Gross alberga en el horizonte de su mirada un viaje formidable que le ha dado formación y conocimiento, que desde los caminos de la globalización le han traído hasta nosotros para comenzar de cero en el mundo del vino, donde su inquietud de hacerlo bien no tiene medida.

Jade Gross

JADE Gross en su viña de Labastida, de donde han salido las uvas de su tercera añada.

Su biografía sería suficiente para sostener una publicación que se precie de valorar lo que, con esfuerzo, entusiasmo y curiosidad esculpen en su espíritu algunos seres humanos, los más nómadas de la creación.

“Crecí en una jungla de hormigón”

Ha estado de manera intensa en más de 50 países de la Tierra, viviendo largos períodos en Hong Kong (a la que llama su Casa, donde permaneció hasta los 18 años), New York (la ciudad de su padre), Florencia (donde aprendió italiano), París (donde utilizó uno de los idiomas de su infancia)…

Jade Gross

SU madre creció en Hong Kong.

Jade Gross

SU padre es de Nueva York.

… Londres (allí hizo un Master en Derechos Humanos), Praga (donde conoció la Europa del Este), Donostia, donde trabajó como jefa de cocina durante siete años en el restaurante Mugaritz, de Andoni Luis Aduriz, de dos estrellas MICHELIN, ubicado en un caserío entre robles centenarios…

Y ahora San Vicente de la Sonsierra, donde vive impulsada por la sabiduría de los veteranos Abel Mendoza y su esposa Maite Fernández; y Labastida, donde está su primera viña, una hectárea de buena tierra y cepas de más de 30 años que el Blog ha fotografiado, viéndola bailar feliz bajo el Toloño tras recoger sus racimos en esta última vendimia.

Jade Gross

IGLESIA y Castillo en la colina de San Vicente de la Sonsierra.

Jade Gross

LABASTIDA en uno de sus muchos días azules.

“Creo que echaré raíces aquí, entre la Sierra y el Ebro”

Es decir, Jade está viviendo varias vidas en una, pasando de dos enormes junglas de hormigón de entre ocho y nueve millones de habitantes, cada una, a dos pueblos rodeados de plena naturaleza, que suman alrededor de 2.500 personas, encarnando con su vida un proyecto pequeñito en el que elabora, de momento, algo más de 3000 botellas de vino.

Una vez más, Jade está empezando. Ya tiene tres vendimias en su haber. Y se está formando una opinión contrastada. Además de relacionarse con su hermana mayor la viña, con los viticultores, los pueblos, y con algún que otro grupo de bodeguer@s.

Jade Gross

Llego pronto a la viña de Labastida donde Jade lleva un rato vendimiando con, entre otros, su amiga Ana, que ha pedido quince días de permiso para ayudarle a vendimiar y echarle dos manos en la elaboración de la tercera añada de sus vinos.

Por la tarde hemos quedado con Abel Mendoza, que fue en 2015 “Bodega del Año” para Tim Atkin. De la misma manera Abel es considerado por muchos “el gran lector del paisaje”, cuyas palabras intercalaré en la entrevista que mantuve con Jade Gross durante la comida en el Alai de Labastida, donde nos acompañará su amiga Ana.

Jade Gross

DESDE la viña, bajo el Toloño, seguiré a Jade a la bodega,… hasta iniciar la conversación.

.- Mirando hacia atrás, Jade… ¿cuándo decidiste formar parte del mundo del vino?

Soy consumidora de vino desde hace mucho tiempo. Me gusta probar vinos diferentes, y saber cómo se elaboran, pero si me hubieras dicho hace tres años y medio que iba a hacer vino, no te compraría esa idea… Empecé en 2019. Es verdad que antes de eso, era algo que quería hacer… aunque tenía mucho miedo.

.- ¿Miedo a qué?

Sigo teniendo miedo, porque me gusta hacer las cosas bien. Soy de las que se dice “piénsalo bien antes de dar el paso”. Voy poco a poco, piano a piano. Por otra parte cuando tengo ganas de hacer algo, por mi personalidad, voy a saco. En esta ocasión, de repente un día me dijeron que ya podía empezar, cuando aún no estaba preparada.

“La señorita Jade será lo que ella quiera ser. Tiene actitud para ello, y formación. Lo tiene todo. Lo demás lo aprende a marchas forzadas, y cada vez con menos miedos. Cuando la conocí, hubo dos cosas que me dejaron loco. No habló nada, ni en la primera ni en la segunda visita que nos hizo. Pero en ella había algo diferente. Con el paso del tiempo lo que me terminó matando fue una frase lapidaria que dijo: ‘yo quiero crear algo de la nada’ ” (Abel Mendoza)

Jade Gross

EN las antiguas instalaciones, hoy recuperadas, del proyecto Bodegas y Viñedos Labastida.

.- ¿Hubieras tardado más tiempo en empezar?

Sí. Y menos mal que conocía a Abel Mendoza y a Maite, porque sin ellos no hubiera sido posible. Es verdad que había venido a San Vicente muchas veces, pero no conocía a la gente de aquí. Es ahora cuando nos estamos conociendo mutuamente, pero empezar de repente en un pueblo desconocido, eso me costó lo suyo… porque yo no suelo hablar mucho, por mi timidez.

.- ¿Cuántos años llevas en España?

Diez años, de los cuales prácticamente los diez los he pasado en Donosti trabajando en la Restauración. Allí es donde conozco a la gente, donde iba al bar de siempre a tomar café. Y de repente me vine aquí, a un pueblo, muchísimo más chiquitito… Si hubiera estado sola en esto, quizá no estaríamos hablando ahora.

Jade Gross

DEJÓ el Mugaritz de Aduriz, dos estrellas MICHELIN, para comenzar en el mundo del vino.

.- ¿Estás contenta de haber iniciado este camino?

Sí, pero he de mejorar mucho, porque voy aprendiendo sobre la marcha. Es parecida a mi experiencia en cocina, pues de la escuela de cocina me lancé a un restaurante con estrellas MICHELIN, cuando tenía 22 años, mientras los demás habían empezado con 15 o 16 años.

.- Nunca es tarde…

Ya, pero yo siempre me comparaba con los compañeros más jóvenes, pues sentía que no iría tan rápido como ellos, pues no tenía su base de conocimiento. Ahora siento aquella misma sensación. Tengo 34 años y empecé este proyecto con 32. Lo mismo que Mugaritz, donde también empecé de cero. Es una locura.

.- Bendita locura, ¿o no?

Sí, sí, sí.

MANO-MANGUERA

INTRÉPIDA mano, elaborando vino, comenzando una vez más de cero.

.- ¿De qué manera se ha ido fraguando tu personalidad, de la que hablas?

Recorriendo el mundo, viajando mucho, a más de 50 países de la Tierra, porque me gusta conocer culturas diferentes. Si hablamos de Gastronomía, quería saber lo que comen en cada país.

No solo es ver cada uno de los países, sino entenderlos. Todo ese bagaje me está ayudando en lo que estoy haciendo ahora, intentando saber cómo se hacen las cosas, errando, superando los errores. Pero… yo soy muy perfeccionista, muy meticulosa, y cuando hay un error me machaco mucho a mí misma.

“Todo el que forme parte del vino y la viticultura tiene que sufrir, lo tiene que vivir. Aquí tiene un examen diario. Pocos renuncian a la ‘zona de confort’ para intentar convencer no sé a quién, probablemente a ella misma, a sus padres, a quien sea, para responder a una curiosidad. Pero el mundo del vino tiene otra frase lapidaria, “hay que tener paciencia”. Ella venía de un mundo donde un plato lo puede recomponer, un discurso político también, pero el mundo del vino es paciencia y espera”. (Abel Mendoza).

CON-ABEL

POR la tarde, tras nuestra conversación, los dos escuchamos atentamente a Abel Mendoza.

.- Tu amiga Ana está diciendo que sí con la cabeza, que es verdad que te machacas.

Yo soy así. Eso también me lo ha confirmado el restaurante Mugaritz, en el que he trabajado. Antes tenía menos confianza, y era una persona más cerrada. Ahora sigo siendo tímida a veces, pero tengo más confianza. Aduriz me dio una oportunidad para crecer, al igual que ahora está haciendo Abel.

.- ¿Cómo fue el encuentro con Abel Mendoza y su esposa Maite Fernández?

Hubo un tiempo en el que vine a visitar Rioja, en el 2013, y en el 2014, cuando ya era jefa de cocina del Mugaritz. Un día le dije al sumiller que después de visitar bodegas grandes, quería ver bodegas más pequeñas. En esa época teníamos los vinos de Abel en el restaurante. Un francés de Borgoña me dijo “vete a ver a Abel Mendoza”. Así que vine.

.- ¿Qué pasó?

Abel tiene mucha presencia y luego también está la Maite. Vine con otros dos amigos, pero yo no hablaba, me limitaba a escuchar.

LOS-TRES

JADE  Gross con la enóloga Maite Fernández y con su marido el vitivinicultor Abel Mendoza.

.- Y lo que escuchaste te gustó.

Me gustó, pero no dije nada. Me limité a comprarles vino. Volví meses después para hablar un poco más, y comprarle más vino. Así nació una relación de amistad con Abel y Maite. Ellos también vinieron un par de veces a comer al Mugaritz… Un día conocieron a mis padres. Y ahora ellos dos son casi mis padres adoptivos de aquí.

“Me encanta la relación que Jade tiene con mi mujer, con Maite, de madre encubierta, una complicidad que me parece genial. Y me encanta que venga gente a la Comarca, pero que vengan a generar cosas nuevas. No hay mejores embajadores que ellos para trasladarte al mundo. Ellos pueden ofrecer un punto de visión sobre lo nuestro con sus amigos. La globalización del mundo lleva también a que esta generación se conviertan en otro emblema de lo que tenemos en esta zona” (Abel Mendoza).

.- ¿Abel y Maite son también los culpables de que tú estés elaborando vino?

Sin ellos no sería posible.

C-INIGO-RUBIO

CON Iñigo Rubio, que le ha cedido un espacio en las antiguas instalaciones de la Cooperativa. 

.- ¿Qué te convenció para liarte “la manta a la cabeza” en este mundo del vino?

Que Abel y Maite apostaron por mí. Ellos creen en mí más que yo misma. Quiero creer a Abel cuando asegura que yo haré cosas grandes en el futuro. “Tú harás cosas grandes, Jade, tú tienes un hueco en el mundo del vino”.

.- “Tú harás cosas grandes, Jade”. También yo lo creo.

Se me pone la piel de gallina al recordarlo. “Pero eso sí, Jade, tienes que ir poco a poco, probando, conociendo a la gente, hablando, cometiendo errores”.

Yo creo que en todo esto hay una parte de sufrimiento, porque soy perfeccionista y me machaco mucho. Lo de Abel y Maite me emociona porque llevan un recorrido maravilloso en el mundo del vino, pero se han tomado un tiempo y una dedicación con una persona como yo que acaba de llegar.

VINA-OTONO

LAS viñas de la Comarca se han puesto sus galas para escuchar a Jade y Abel.

.- Lo harán porque creen en ti. Algo habrás despertado en ellos.

Yo trato de demostrarles que puedo… haciendo, trabajando, luchando. Más que palabras, esto es una cuestión de movimiento y de acción.

.- ¿Ha habido algo parecido en tu vida anteriormente?

Cada cosa que decidí en mi vida era muy particular… Quizá esto se le parezca en parte a lo que hice en el mundo de la cocina. Son dos mundos compatibles, pero diferentes.

Hubo un tiempo en el que estuve a punto de formarme en Derecho con una amiga en Nueva York. Pronto vimos que aquello no era para nosotras. Así conocimos una organización que se llama “Escapar la ciudad” (Escape the City), que ayuda a la gente a cumplir sus sueños, sea el que sea, como ser bailarina o fotógrafa o actriz… Así fue como llegué a la cocina del Mugaritz.

RACIMO-UVAS

.- ¿Cuál ha sido tu recorrido vital, tu biografía?

Mi madre es de Shangai, China, si bien creció en Hong Kong, y mi padre es de Nueva York, de Brooklyn. Mi padre se marchó a los 30 años de Estados Unidos para trabajar en Asia. Estuvo en Corea del Sur, Filipinas, Tailandia, Taiwán, también en Hong Kong. Pero ellos se conocieron en Nueva York, porque justo cuando mi padre se marchó de EE.UU, mi madre se fue a trabajar a Nueva York.

.- Se cruzaron en el camino, ¡eh!

Sí. Pero mi padre volvió a Nueva York, donde tenían amigos en común que les presentaron. Se conocieron haciendo deporte todas las mañanas, corriendo por la gran ciudad. En Nueva York se casaron, marchando juntos a Hong Kong, donde montaron una empresa cosmética. Así que yo nací en Hong Kong, donde viví hasta los 18 años.

Jade Gross

SOÑAR por la noches en Hong Kong, en el sureste de China. 

.- ¿Qué te ha dado Hong Kong, cómo te ha perfilado?

Hong Kong es súper especial para mí. Siempre va a ser mi casa. Hong Kong es como Nueva York, pero en Asia. Es una ciudad grande que va muy rápido. Aquí nos tomamos el tiempo necesario para hacer las cosas, pero allí no se vive así. Todo va muy deprisa.

.- Has vivido en dos grandes ciudades, Hong Kong y Nueva York, de entre 8 y 9 millones de personas. ¿Te ha costado acostumbrarte a vivir ahora en un pueblo?

Me licencié en Ciencias Políticas. He estado viviendo también en Londres, París, Praga, Florencia, Donosti…

Ya ves, soy una licenciada en Políticas haciendo vino, que acabó viviendo en Donosti y ahora en San Vicente, con su primera hectárea de viñedo en Labastida.

Jade Gross

LA NIEBLA ha dormido en el antiguo puente de San Vicente, sobre las aguas del Ebro.

.- Genial, de todo hay en la viña del Señor. Brindemos por los nómadas como tú, Jade.

Mira, ahora me estaba llamando mi amatxu (así llama a su madre biológica en la entrevista), que está con mi padre en Hong Kong, donde ahora son las 9 de la noche, pues hay seis horas de diferencia.

.- ¿Entienden tus padres que ahora vivas en un pueblo, después de haberte formado en tantas ciudades del mundo?

Mi madre no lo entendía al principio, porque siempre ha vivido en ciudades enormes. Así que era un choque para ella. Pero tanto les hablé de estos pueblos que, cuando vinieron en 2018, vieron el encanto del lugar.

 

CONTINUARÁ…

8 Comentarios

  1. Arene Amezaga

    Le he leído en voz alta a mi amatxu la entrevista. Dice que parece el guión de una buena película. Las dos esperamos la II parte. Qué maravilla, enganchar de esta manera a las lectoras. Besos y ánimos para Jade, esa luchadora de Hong Kong y del mundo. Y felicitaciones a este buen periodismo.

    24-Oct-21 · 6:47 pm | Permalink
  2. Blog Rioja Alavesa

    Gracias, Arene.

    24-Oct-21 · 6:48 pm | Permalink
  3. Jon Mancisidor

    Una entrevista muy creativa. Sólo por ella ya merecerías un premio periodístico.

    Respecto a la voz de Abel Mendoza es un acierto. Es profunda, genial. Sería un profesor magnífico en cualquier universidad donde se enseñe viticultura. Sus palabras valen para la propia vida. Como sus grandes vinos valen para todas las buenas celebraciones.

    Respecto a ofrecer la entrevista en diferentes partes, lo entiendo. Habrá lectores que con más de diez folios se agobien… Por mi parte me la hubiera leído de un tirón (como he hecho con los folios publicados), así que espero con un intenso deseo el resto de la conversación.

    24-Oct-21 · 6:51 pm | Permalink
  4. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Jon.

    24-Oct-21 · 6:54 pm | Permalink
  5. Antton Guridi

    Con Abel se aprenden las lecciones de toda una vida en la viticultura. Con Jade la fuerza de una joven cosmopolita del siglo XXI. Una combinación perfecta, un afecto recíproco. Qué suerte tienen los tres de haberse encontrado.

    25-Oct-21 · 1:30 pm | Permalink
  6. Blog Rioja Alavesa

    Gracias, Antton

    25-Oct-21 · 1:32 pm | Permalink
  7. Begoña Tudela

    Me encanta. Qué más se puede decir!

    25-Oct-21 · 1:32 pm | Permalink
  8. Blog Rioja Alavesa

    Gracias, Begoña

    25-Oct-21 · 1:33 pm | Permalink

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