Encuentros en Rioja Alavesa (I)

De cómo el Blog llevó a la Guía de Turismo, Elena Ivanova -que enseña Rioja Alavesa y cuarenta de sus bodegas a gentes que vienen del Este-, hasta el alma campesina de Leza, gracias a la generosidad del viticultor Iñigo Franco Atorrasagasti y su familia.

En-la-Vina

ELENA Ivanova, Guía de Turismo en Rioja Alavesa, una tierra a la que ama.

Conocí a Elena Ivanova sin buscarla. Sin preguntar por alguien como ella. Mas es cierto que quería entrevistar a alguien que enseñara al mundo las bodegas de Rioja Alavesa, alguien que diera a catar los vinos de la Comarca a personas que vienen de muy lejos.

Alguien que llevara a las gentes del Planeta hasta el Dolmen de Elvillar, junto a un calado o unos lagares rupestres en Labastida. Alguien que se adentrara con ellos calleja medieval arriba hasta ponerles la piel de gallina junto al pórtico de Nuestra Señora de los Reyes de Laguardia.

Al saber de ella -con la suerte añadida de que es lectora del Blog-. Al tener el dato preciso que enseña Euskadi entera a rusos que viven en Rusia y en EE.UU, como también a otras gentes del Este que nos visitan, le hice una propuesta. Ella conocía muy bien las bodegas, los pueblos, los lugares especiales de la Comarca, pero no conocía hasta la fecha a ningún agricultor de Rioja Alavesa…

Family-Inigo

DOS generaciones campesinas a la mesa… pero podríamos hablar del abuelo, del bisabuelo…

Así que propuse a la ucraniana Elena Ivanova -nacida y criada en Dnepropetrovsk, ciudad de un millón de habitantes- un encuentro con el agricultor Iñigo Franco Atorrasagasti, en el pequeño Leza, el 12 julio de 2018. Allí conoceríamos la bodeguita familiar del barrio de La Lombilla con su fresco calado, donde quizá podríamos comer gracias a la generosidad y la amabilidad de Iñigo y su familia.

Por su parte, ella decidiría a qué bodega llevarme. A qué bodeguero y en qué lugar de Rioja Alavesa terminábamos aquella tarde de julio, poco antes del ocaso.

Hoy rememoramos cómo fue el primero de los encuentros. En Leza.

Inigo-Sentado-Grande

IÑIGO nos esperaba en Eguzkirantz, después de entregarse a la idea de este encuentro. 

Habíamos quedado directamente en la casa Eguzkirantz, donde vive Iñigo con su esposa y sus dos hijos, y -en la vivienda aneja de la misma casa- los padres de Iñigo. Elena llegó puntual, a las 14:00h. Desde el primer momento empatizó con Pilar Atorrasagasti. Luego aparecieron los dos hijos de Iñigo y Natalia. Y Natalia. Tuve que arrancar a Elena de la conversación con Pilar -con quien estaba tan a gusto-, pues había mucho por hacer.

Así llegamos al barrio de bodegas de Leza, en La Lombilla. Allí nos sumergimos en el Calado. Iñigo nos contó que la bodega tiene “entre 200 y 300 años”. Una bombilla aquí y otra allá daban al encuentro de los tres bajo tierra un halo de misterio que quedó desvelado cuando bebimos el vino que allí duerme esperando llegar a puerto.

Entrando-al-calado

ANTES de llegar al alma del calado de la bodega, el fotógrafo quiso hacerles una fotografía.

Un vino magnífico, fresquito, que sólo toma la familia de Iñigo y sus amigos. Un manjar de los dioses que los humanos compartimos y valoramos como merece.

Antes de venirse a Leza, Elena ha estado trabajando hoy en lo suyo, como Guía de Turismo, enseñando las bodegas de Valdelana y de Luis Cañas a un ruso que había venido desde Moscú. Vladimir tenía una gran ilusión por visitar Rioja Alavesa, pues forma parte de un Club de Vino que hay en la capital de Rusia. Viaja mucho y, en esta ocasión, había planificado un viaje con dos únicas etapas, Barcelona y Rioja Alavesa.

“Estaba muy emocionado. Hemos estado por la mañana con Juan Jesús Valdelana, en Elciego, y a las 13:00h. hemos ido a Villabuena, a la bodega Luis Cañas, que, por cierto, ha venido Luis para saludarnos. Son detalles que marcan la diferencia. Detalles de las gentes de bodegas que saben apreciar el enoturismo, que saben mirar al futuro, porque el enoturismo es parte del marketing, y por tanto son más ventas, y una buena imagen de la bodega”.

En-Valdelana

ELENA dirige una cata de vino, junto a Juan y Judith Valdelana, de Bodegas Valdelana.

“Cuando estoy con un turista, para mí no es un turista, para mí es ya un amigo al que quiero enseñar la tierra que amo”.

.- ¿Cómo le cuentas a un hombre de Moscú, que lleva una vida trepidante, qué es Rioja Alavesa, un lugar, entre otras muchas cosas, de paz?

Empiezo a hablarles de tiempos prehistóricos, que aquí vivieron gentes hace miles de años, por eso tenemos dólmenes, y que desde hace mucho tiempo también tenemos viñas…

.- Mil años, al menos.

Eso, que desde hace mil años tenemos esta cultura de la vid y del vino. Les hablo de la pasión que mantienen los agricultores, los viticultores, por la tierra; los enólogos por el buen vino, y ambos por sus raíces y su historia…

…Y la gente se emociona. Además de ver estos paisajes, con viñas antiguas de ochenta y cien años, que son ‘abuelos y abuelas’ que producen racimos de buen vino… eso les impresiona.

Volar-Alavesa

TRABAJAR en Rioja Alavesa, casi como decir VOLAR, como decir Elevarse.

Ha empezado la conversación a la vez que ha empezado la comida. Hemos subido del calado a este txoko decorado con carteles y camisetas del Athletic de Bilbao. Además de botellas de vino, una palas de Cesta Punta, una lámpara que hizo Pilar con botellas de vino rotas… Y una mesa formidable de madera de acacia que trajo la familia desde el caserío “Urkiaga” de Zeberio.

Hemos subido del txoko con una jarra de buen vino ‘del centro de la tierra’, de las uvas de Tempranillo de Leza. Pero la comida, ay la comida, se codea de tú a tú con el este personal vino de Rioja Alavesa, elaborado para el auto consumo de familia y amigos.

Yo he encendido la grabadora y me he lanzado entrevista arriba. No lo hemos hablado previamente, pero sé que Iñigo y yo vamos a hacer una entrevista conjunta a Elena. Hay que advertir que la conversación es una conversación sincera, de esa sinceridad que no cabe en una grabadora. Ni en un blog cabe. Pero ya iréis leyendo. Y haciéndoos cargo de lo que se debe y no se debe contar.

Elena-c-Jarra

LA jarra de vino en las manos de Elena Ivanova, y una mesa hoy sólo para tres comensales.

.- ¿El moscovita quería catar los vinos de Rioja Alavesa, o venía buscando un paisaje vitícola? (pregunta Iñigo)

Yo no les pregunto. Prefiero que ellos cuenten lo que quieran por iniciativa propia. Por lo que he visto, diría que este moscovita no se dedica al mundo del vino, y diría que su negocio es otro, pero él me preguntó de una manera muy específica “¿cuánto cuesta aquí comprar una hectárea de viñedo?”. Esa pregunta las hace gente que quiere estar en el mundo del vino.

.- ¿Y cuánto cuesta una hectárea de viñedo de Rioja Alavesa?

Ni idea. Dime tú.

.- Alrededor de 70.000 euros la hectárea… 85.000 si es un viñedo viejo. Incluso algo más.

“No es caro”, dice Iñigo.

.- Espera cuatro o cinco años y verás. En Burdeos y Borgoña, una hectárea de viñedo de primera categoría (Grand Cru) puede valer hoy 10 veces más: Un millón de euros.

Julio-Elena

ELENA y Julio, pues en esta ocasión el fotógrafo es Iñigo Franco Atorrasagasti.

“¿Depende de la edad del viñedo y de dónde se encuentre?”, me repregunta Elena.

.- Claro, no es lo mismo si la viña es histórica. Imagina que quieres comprar una viña prefiloxérica, de las pocas que hay. Puede llegar a 100.000 euros.

(Estamos comiendo, y se graba el sonido de las cucharas mientras degustamos un plato de ricas patatas a la riojana que nos ha guisado Pilar, la madre de Iñigo)

C-Pimientos

.- Elena, tú no tenías vínculo alguno con Rioja Alavesa hasta que llegaste aquí.

Eso es. Yo soy logopeda de profesión. Soy especialista de educación especial…

.- Sigue, cuéntanos. Mientras tanto, me voy a servir un segundo plato de estas patatas increíbles.

Me he especializado en niños con Síndrome Down, y niñ@s autistas… Estuve estudiando en la Universidad de Deusto, donde hice un master dos años, y trabajaba en un colegio de Leioa. Allí me dijeron: “Elena, eres buenísima, tienes todos los títulos del mundo, pero necesitas hablar euskera”. Así que me apunté en un Euskaltegi, donde estuve dos años, pero me marché llorando…

EN EL CALAO de los Franco, en La Lombilla, el barrio de bodegas de Leza.

.- Euskera dakizu?

Poliki, poliki. Me exigían el EGA, el nivel más alto, y me dije “yo quiero vivir ahora, disfrutar la vida ahora, y no dentro de diez años”. Así empecé a trabajar en la Cámara de Comercio de Bilbao como profesora y traductora de ruso y español para negocios con empresas rusas.

.- Y claro, una cosa lleva a la otra.

Sí. Me pregunté “¿por qué no hago lo propio con los turistas, y les enseño Euskadi?”. Porque venía un hombre ruso de negocios, por la mañana estábamos en una fábrica trabajando, y por la tarde me pedía que le enseñara Bilbao, o San Sebastián. Eso ocurrió un día de hace 15 años -porque llevo en Euskadi 20 años-. Desde entonces me replanteé mi trabajo como un negocio con turistas del Este.

.- ¿Y estás disfrutando? (le pregunta Iñigo).

Muchísimo, la verdad.

Elena-Laguardia

PASEANDO por la villa de Laguardia.

.- ¿Cómo aparece Rioja Alavesa en tu vida?

Es parte del País Vasco, y una parte muy rica y muy hermosa, muy rica en vinos, también en comida. Muy rica en Historia. Te diré que traigo gente a Rioja Alavesa que no toma vino. ¿Qué te parece?

.- Un desperdicio, ja, ja, ja. Lo digo con mi total respeto por los abstemios. Pero sí.

“Elena, no bebemos vino”, me dicen. No importa -les contesto-, Rioja Alavesa da para mucho.

.- Es verdad. Doy fe. No hay más que leer el Blog.

“Fíjate -comenta Iñigo-: estamos acostumbrados que vienen aquí por nuestros vinos”.

.- Es formidable, Elena, lo cuentas muy bien y sorprendes a los propios riojanoalaveses. Abres nuevas miradas.

Mis clientes dicen que trasmito mucho amor por la tierra donde vivo. Eso es muy importante, porque yo no miro el reloj.

Cuando estoy con un turista, para mí no es un turista, para mí es ya un amigo al que le quiero enseñar la tierra donde vivo, la tierra que amo. Eso se nota, porque luego me recomiendan a sus amigos, a sus vecinos… y ya no necesito publicidad.

Julio-Vaso-Vino

CON un vaso de vino en las manos, la vida se explica con otra hondura.

.- Les enseñas Historia, Naturaleza, Bodegas, Identidad…

Claro. Visitamos distintas bodegas. No sé con cuántas bodegas habré trabajado…

.- ¿Cuarenta bodegas de Rioja Alavesa? (lo digo por poner una cifra)

Por ejemplo. Es una buena cifra. Pero cada persona es un mundo… Yo miro al cliente e intento descifrar lo que quiere visitar. Ver si necesita Marqués de Riscal o necesita Luis Cañas. O necesita un atardecer en el balcón de Valdelana con una copa de vino. O en el Dolmen de la Hechicera. O en Torre de Oña, o…

.- Mira Elena, en Rioja Alavesa hay por lo menos cien lugares extraordinarios, ¡por lo menos, eh! Si yo estuviera con un turista en el Dolmen de la Chabola de la Hechicera, en Elvillar, le diría: “No estamos en un lugar especial, estamos en uno de los CIEN lugares especiales de Rioja Alavesa”.

Dolmen-Elena

EL DOLMEN de Elvillar, uno de tantos lugares extraordinarios de la Comarca.

.- “Mira Elena, esto es lomo con pimientos, pero tranquila que no pica” (dice Iñigo, con sentido del humor).

Ponme un lomo con tres pimientos, por favor… ¡Fenomenal!

.- “Estos son caseros, que los hace mi madre”.

Uhmm, qué ricos. Gracias.

.- ¿Tus clientes son todos rusos?

Dde-Puente-Bizkaia

LA Guía enseña Euskadi… en este caso el Puente Bizkaia en la desembocadura de la Ría… 

Hay rusos y ucranianos. Y gente que proviene de Rusia pero que vive en Estados Unidos, y aunque éstos hablan bien en inglés, ellos prefieren que les expliquen un nuevo país en su idioma materno. Además, yo hice un Curso de Vino en un instituto de Haro. El segundo nivel, que es bastante avanzado, para hablar de vino con nivel profesional.

.- Están los que no beben vino, pero estarán los que saben mucho de vino.

Claro, yo trabajo mucho con sumilleres de Rusia, con distribuidores que vienen de allí…

.- Eso sube el nivel, Elena.

Vino-Sierra

EN LA Bodega Torre de Oña, en Páganos, mirando a la Sierra de Toloño. 

Tengo que dar confianza a mis clientes. Hacerles ver que el mío no es un trabajo de fines de semana. Yo tengo una agencia de viajes, baskoniatour, y quiero avanzar, conocer, ser más profesional, y todos los cursos que hay son míos. Es mi pasión y mi vida.

La grabadora lo recoge todo. El choque de las copas. Las cucharas sonando en los platos. Hay música y conversación en el txoko de La Lombilla. Hablamos durante la comida de todo. También de los Sanfermines, que se están celebrando en Pamplona esos días.

.- ¿Has estado en las fiestas de San Fermín?

Claro.

.- ¿Y te has puesto a correr delante de los toros a las ocho de la mañana?

Venga -eleva la voz Elena-, ¡brindemos por los chistes de Julio!

.- Ja, ja, ja.

Inigo-Puerta-Bodega

DETRÁS de esta puerta de La Lombilla, se encuentra el Calao y el Txoko de la bodega.

.- Soy agricultor, pero me gusta visitar bodegas a ver qué es lo que cuentan -nos confiesa Iñigo-.  Conozco la realidad del campo, la de las viñas. He estudiado Enología y Viticultura, y sé cómo se hace el vino, conozco muy bien el proceso. Realmente, me sincero con vosotros, las visitas que he realizado son huecas y muy estereotipadas.

.- ¿Qué quieres decir?, le pregunto a Iñigo.

Mira, Julio, te ponen una chica que te explica lo más básico. Yo me pregunto si no se puede contar algo más, algo que enganche a la gente, algo que sea auténtico e interese de verdad a la gente. Porque tú dices que aspiras a aprender y que todos los cursos “son tuyos”.

“Yo estoy muy metida en este mundo -toma Elena la palabra-, y diría que no hay mucha  gente aquí que quiera trabajar en bodega transmitiendo el relato de Rioja Alavesa y de la propia bodega”.

.- Es posible que Iñigo te pueda complementar la visión que ha de darse de Rioja Alavesa a la hora de visitar una bodega, no lo sé.

“Ella ha dicho una cosa muy interesante: “Yo lo primero que hago es conocer a la persona que viene para saber qué es lo que quiere ver, y luego yo se lo muestro”.

Vina-Amada

UNA de las muchas imágenes en la que Elena recoge los colores de Rioja Alavesa.

“Quizá quieran ver arquitectura -prosigue Iñigo-, pero quizá, y es lo interesante, quieran ver bodegas en las que puedes implicar al dueño de la bodega, para que te cuente una experiencia real, lejos de experiencias idílicas. Que te cuente el día a día de porqué lo hace, qué hace, de dónde viene su pasión. Imagino que maneja ese abanico de bodegas y sabe lo que su cliente quiere”.

Eso es. Exactamente eso es -confirma Elena-. Yo sé lo que quieren.

Ahora llega la elipsis de la que os hablé. Justo ahora Iñigo nos cuenta algo que no debemos recoger. Qué más quisiera yo, pero es el propio Iñigo quien me pide discreción en este tema que nos cuenta en la intimidad de la bodeguita familiar, en un txoko donde sé que cualquier turista con sensibilidad gozaría por la autenticidad y la sencillez de este momento.

Tiene que ver con el respeto de la bodega a la que le vendes las uvas. Que te consulten en el campo. Que no sean imperativos. Que te consideren.

“Yo hago lo mismo que tú. Me gusta trabajar con bodegas que me consultan, que me preguntan: “¿Qué tal la visita?”, “¿Qué cambiamos para mejorar?”. Eso es muy importante para mis clientes futuros, que van a venir y van a contar con mi opinión”, nos dice Elena.

C-Luis-Canas

CON Luis Cañas, en la bodega de Villabuena.

Entonces Elena nos cuenta que fue ella la cicerone de la famosa visita de los seis Cadillac de un Press Tour de rusos que visitaron durante unos días todo el País Vasco. Eran seis Cadillac de General Motors para periodistas rusos que pasaron aquí siete días.

“Les llevé a Marqués de Riscal porque va muy bien con la mentalidad del Cadillac. Coche caro y con glamour. Esto encaja muy bien”.

Y entonces Iñigo nos cuenta una anécdota en petit comité. “Esto que no salga, Julio”. Es una anécdota jugosa, que explica algunas cosas en la Comarca, pero la palabra es la palabra.

Así, con la fragancia de una buena conversación, muy sincera, llegamos al postre.

Marques-Riscal

CATA de vinos en Bodegas Marqués de Riscal, en Elciego. 

“De postre tenemos queso y membrillo. Un membrillo que hace mi madre. ¿Te gusta el membrillo, Elena?” (dice Iñigo)

Sí, pero que hoy lo tome Julio, que yo estoy muy bien con lo comido y lo bebido.

.- Yo sí voy a tomar queso y membrillo. Y de ahí nos vamos al albergue de temporeros de Leza, donde están las niñas y los niños bielorrusos. ¿Qué os parece?

“Hay que ver todo”, dice Elena.

“Julio, habrá más posibilidades, y si Elena está por aquí, y tú también, otro día con más calma también podemos quedar”.

Es el espíritu “Rioja Alavesa” que enamora, a rusos, chinos, estadounidenses… a Elena y a mí. Rioja Alavesa enamora. Cada día más.

Ninos-PP

IÑIGO, Elena y yo con niñas bielorrusas y sus monitoras que pasan unos días en Leza.

Y nos fuimos caminando desde La Lombilla al albergue que acoge a niñas y niños bielorrusos. Se quedaron boquiabiertos al escuchar a Elena hablando en su idioma. Y nosotros nos emocionaremos al escuchar lo que ellos han contado al Diputado General de Álava y al Alcalde de Gasteiz.

Son curiosos los viajes y los encuentros en Rioja Alavesa. Uno puede bajar al pozo de los deseos de La Lombilla, viajando en el tiempo al lugar donde antiguos viticultores horadaron el terreno para construir sus bodegas. Y a renglón seguido puede escuchar cómo en un albergue a flor de tierra, los descendientes de aquellos agricultores han levantado catedrales de solidaridad humana y profundo afecto.

Lo dijo Platón: “Sé amable, pues cada persona con la que te cruzas está librando su ardua batalla”. Algo sabe la Comarca entera de estos niños y niñas. Si mimamos las viñas, cómo no hacer los propio con la inocencia de las niñas y niños de Minsk.

Arco-Lombilla

EL VINO (en la mano Elena a la izq de la imagen) explica estos calados subterráneos de Leza.

Dicen que el vino lo explica todo en esta Comarca. El vino y los humanos que trabajan las viñas. ¿Qué sería de Rioja Alavesa sin vino? ¿Y sin agricultores? Ellos ya son Patrimonio de la Humanidad.

 

CONTINUARÁ…

10 Comentarios

  1. Me encantaría conocerte Elena Ivanova. Vivo justo al lado del puente Colgante y tengo la bodega en Elciego. Solo sabemos hacer vino y se nota que lo hacemos bien.

    En estos momentos lo están bebiendo en Mongolia porque un estudiante de Mongolia conoció nuestro vino en Suiza y les ha pagado el viaje a nuestro importador para que lo representen allí.

    30-Jul-18 · 2:05 am | Permalink
  2. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Victoria Cañas. Saludos cordiales!

    30-Jul-18 · 8:53 am | Permalink
  3. Lola FM

    Vaya lujo! El caso es que en las fotos se integran de forma tan armónica que parece algo cotidiano.

    30-Jul-18 · 6:19 am | Permalink
  4. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Lola FM. Así es, resulta algo cotidiano, verdaderamente. Saludos cordiales.

    30-Jul-18 · 8:55 am | Permalink
  5. Miguel Larreina

    Interesante, inteligente y bella Elena Ivanova. ! Que suerte que enseñen Euskadi personas con tanta sensibilidad !

    30-Jul-18 · 7:11 am | Permalink
  6. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Miguel. Saludos!

    30-Jul-18 · 8:54 am | Permalink
  7. Un saludo muy cordial al blog y a Elena. Nos conociamos por Instagram y el otro día coincidimos en una bodega con clientes, fue muy divertido.
    Me gusta mucho su filosofía de trabajo y su pasión. Enhorabuena!

    30-Jul-18 · 9:15 am | Permalink
  8. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Amelia Pereira. Saludos muy cordiales para ti.

    30-Jul-18 · 9:23 am | Permalink
  9. Maite

    Elena es una mujer especial, enseña nuestra Comarca con mucho cariño y amor. Ella misma es un amor, y es un placer tenerla como amiga. Un beso Elena.

    30-Jul-18 · 3:04 pm | Permalink
  10. Blog Rioja Alavesa

    Muchas gracias, Maite. Saludos cordiales.

    30-Jul-18 · 3:39 pm | Permalink

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