“Se nota que Rioja Alavesa lleva mil años con el Vino”

Iker Martínez, de Bodegas Altún (Baños de Ebro), ha recibido este año dos galardones de los Premios ABRA.

Bodegas Altún

ENTREVISTA con Iker Martínez, que viene haciendo “vinos a capricho”.

Joven bodeguero de 28 años que con 12 ya enseñaba la bodega familiar, y que lleva desde los 19 elaborando los diferentes vinos, entre ellos el Everest, un vinazo, y el magnífico Secreto de Altún.

“Rioja Alavesa pronto será un referente mundial en grandes vinos”

Me lo he preguntado muchas veces. ¿Qué sería de este mundo si todos nos tratáramos como los viticultores y los bodegueros atienden las viñas y los vinos? Es una pregunta retórica, porque sé muy bien que entonces el nuestro sería un mundo mejor.

Con Iker Martínez Pangua me lo volví a preguntar.

Me había dicho que, en ocasiones, elabora sus vinos a capricho, dándoles todo lo que puede y más, no sólo lo mejor de su familia, sino todos y cada uno de los procesos del cuidado en la viña, la recogida y la selección de uva, hasta llegar a la elaboración del vino. A capricho.

Bodegas Altún

IKER en la parte alta de Baños, en la parcela de Vistalegre, de donde sale uno de sus vinos.

Fueron los premios ABRA a dos vinos de Bodegas Altún lo que me llevó hasta Baños de Ebro. El mayor de los hijos de la familia, Iker Martínez, me haría pasar una mañana intensa. Me paseó en su coche por todos sus viñedos (en uno de los cuales estaba su aita trabajando), hasta terminar en la última adquisición de la familia, un inmenso viñedo de 15 hectáreas, muy joven, plantado y creciendo en tierras de Laguardia.

Tras nuestra conversación, apareció su hermano Alberto, unos años más joven que él. Entonces empezó la cata de sus vinos. Muy bien llevada por Iker. Con emoción en sus palabras. El encuentro terminó con un guiso de hongos, formidables boletus edulis, que bien maridados con los vinos, en su justa medida, me llevan a decir que todo salió a capricho. Como tantas veces ocurre con las gentes acogedoras de Rioja Alavesa.

Bodegas Altún

PADRE E HIJO mayor en una de las viñas, donde José Antonio despuntaba las ramas altas.

Su padre, José Antonio Martínez, lleva trabajando en las viñas 41 años, desde que tenía 13. “¡Ah, si disfrutaran muchos de fiesta lo que yo en la viña!”, suele decir.

A su hijo mayor, Iker, le gusta el mundo vitivinícola desde que tenía 12 años. Él habla con la misma intensidad, y entusiasmo, de Viñas, de Bodega, y de su Padre.

Iker Martínez nunca tuvo duda alguna. Nunca. Siempre supo que algún día trabajaría en la bodega de su padre. En cuanto a su hermano Alberto, tras estudiar enología y perfeccionar su inglés en Irlanda y hacer una vendimia en Nueva Zelanda, se incorporó a la bodega apoyando en la elaboración de los vinos y ampliando el mercado internacional de Bodegas Altún.

Hoy tienen un vino que conjunta sus dos nombres: Albiker. Su madre lleva los asuntos de la oficina. Esta es una bodega familiar, muy familiar.

.- ¿Qué tal os ha sentado a los cuatro esos dos premios de ABRA, al mejor tinto joven 2017 (Premios de la Prensa y Hostelería) y al mejor tinto barrica?

Los reconocimientos siempre sientan bien. El año 2017 también nos dieron un premio a nuestro vino Everest y al vino joven. Estamos contentos y muy agradecidos.

Bodegas Altún

ALGUNOS VINOS de Bodegas Altún compartiendo una estantería de la bodega.

.- ¿Qué reconocimientos habéis recibido hasta ahora, además de estos premios de ABRA?

No es nuestro principal objetivo alcanzar premios. Nosotros queremos hacer bien las cosas. Es cierto que es así como los premios van llegando. La Guía Peñín nos ha puesto muy bien. En la revista Vinum también, donde nuestro vino joven ha sido muchos años el ganador…

.- ¿Qué es lo importante para ti, Iker?

Lo importante es tener una filosofía clara, y tratar de cumplirla. Que tus clientes vayan reconociendo tu trabajo. Y ver cómo van mejorando los vinos año a año. Al crianza le dieron 92 puntos el año pasado en Peñín, que está muy bien. En la Fiesta de la Vendimia casi todos los años nos dan algún premio.

.- Háblanos de esa “filosofía clara”

Bodegas Altún

EL JOVEN bodeguero fotografiado con los vinos, entre todos suman 360.000 botellas. 

Altún ha empezado por la base, el campo, la viña y mi padre José Antonio Martínez, que comenzó a trabajar con 13 años en el campo, llevando viñas a renta, llevando viñas de casa de su padre. Con el tiempo fue comprando parcelitas.

La filosofía de la que te hablo comienza en el campo de manera natural, en vez de hacer una bodega y luego comprar uva. Mi familia lo ha llevado a cabo de manera muy natural. Al final el mayor valor de Altún son las viñas que tenemos, que son todas propias, compradas a un primo, a un tío, a gente que viene tratando con mimo las fincas, y se puede ver la buena labor llevada a cabo por los viticultores de Rioja Alavesa.

.- ¿En cuántos pueblos están hoy vuestros viñedos?

En cuatro pueblos: aquí en Baños de Ebro, en Elciego, en San Vicente de la Sonsierra y en Laguardia, donde acabamos de comprar y sembrar una parcela nueva muy bonita y otra que teníamos de antes.

Tenemos un viñedo de hace cien años. Muchos viñedos viejos de cincuenta y sesenta años… hasta este viñedo que acabamos de plantar en el alto de Baños, en un término que se llama la Lomba, dos hectáreas de Garnacha. Mira, casi lo vemos desde aquí: allá en lo alto, junto a aquellos árboles, en aquel llano del alto, una finca muy bonita, uno de los mejores sitios de Baños.

Bodegas Altún

EN LA nueva viña, la más joven… al fondo a la izquierda puede verse la villa de Laguardia.

Ah, y en Laguardia hemos plantado una finca preciosa, de quince hectáreas de viña y tres y pico hectáreas de monte, con árboles, cercana a la carretera

.- ¡Quince hectáreas!

Sí. Un lugar increíble, en Villacardiel. Idílico. Maravilla de maravillas.

.- Tu padre comenzó a trabajar con trece añitos, todo un mozo ya. Sería duro para él…

No es duro si te gusta. A mi padre siempre le ha gustado el campo. Le tengo oído muchas veces decir “¡Ah, si disfrutaran muchos de fiesta lo que yo disfruto en la viña!”. Es importante hacer lo que te gusta para hacerlo bien, y poder dedicarle horas y horas.

.- ¿Cuándo empezaste tú?

He mamado el campo, la viña y el vino toda mi vida. Me ha gustado todo esto desde que tenía doce años. A esa edad tan joven ya enseñaba la bodega a la gente. He visto cómo se ha trabajado en las viñas y todo el proceso de vinificación. Desde mis diecinueve años -que ahora tengo 28 años- vengo elaborando todos los vinos de la bodega.

Bodegas Altún

SENTARSE A SOÑAR bajo una encina en la nueva viña. Soñar a la vez presente y futuro.

Mi padre sigue controlando todas las viñas. Así que mi papel ha sido el otro proceso. Al final lo nuestro son empresas familiares que han de tener varias patas, sin que ninguna cojee.

.- Háblame de tu formación.

En aquella época en la que yo elaboraba vino en nuestra bodega familiar, con 19 años, por las tardes me puse a estudiar un grado superior de Enología, en Logroño. Fueron dos años de teoría, y un tercer año de prácticas. Las prácticas las tenía en mi bodega. De hecho no pude ir a ninguna otra bodega, porque estaba muy implicado en la mía.

.- ¿Qué aprendiste, que no supieras, en ese grado superior de Enología?

Es un base muy buena. Te ayuda a entender conceptos y asuntos relacionados con la vinificación… pero cuando quieres hacer un vino especial y dar una carácter definido a tus vinos, eso no se consigue con ningún curso. Para llegar a ese nivel tienes que pisar campo, conocer cada parcela, cada punto del proceso, y luego catar tus vinos, prestarles toda la atención, verlos en la bodega.

Bodegas Altún

PASEANDO entre el arbolado de la nueva viña de Laguardia, con la Sierra al fondo.

Son muchas veces las que en vendimia te dan las tantas de la madrugada, probando el mosto de los vinos, viendo qué camino han escogido, cómo un vino va para un lado, y cómo el otro sigue aquella dirección.

Cuando pasa el tiempo, te das cuenta de dónde has fallado y cómo se nota en ese vino acabado. Al final, cuando fallas en alguna cosa, luego en el producto acabado lo ves y te das cuenta.

.- ¿Cómo ha sido el diálogo entre tu aita y tú para mejorar los vinos?

Aquí todo evoluciona. Ahora estamos llevando la viticultura por un camino más ecológico. Pero mi padre ha tenido durante toda su vida las viñas muy bien cuidadas. Mirabas sus viñas y se notaba que eran suyas. Mi padre tiene un gran cariño a las viñas, está pendiente, se lo da todo…

Mi padre, hoy en día, ve la viña desde una distancia de 300 metros y sabe si le ha pegado una cosa o la otra, y sabe lo que necesita.

Bodegas Altún

ALBIKER, la unión de los nombre de los dos hermanos en una botella de Rioja Alavesa.

.- Tu padre es una universidad andante.

A sus 54 años lleva toda la vida en ello. Más de 40 años trabajando en las viñas.

.- Hablas de tu padre. Pero tus abuelos y abuelas, en vuestra familia, ya sentían ese amor por las viñas.

En mi familia hay una larga tradición como viticultores. Mi bisabuelo, que yo sepa, ya tenía viñas. Aquel era otro tipo de viticultura. Antes tenían cinco hectáreas, las trabajabas, las cuidabas, y sin embargo ahora tienes que crecer y aumentar el patrimonio. Mi abuelo tenía también unas poquitas hectáreas que él trabajaba.

Hasta que llegó mi padre, que puso en marcha con un primo suyo una bodega, en 1989. Aquel fue un año complicado. Vendían entonces el vino a granel, con los precios muy baratos. Así empezaron a etiquetar él y un primo un vino joven de maceración carbónica.

Bodegas Altún

IKER Martínez y Altún, muy unidos, se explican recíprocamente.

.- Tenéis un vino que se llama Secreto.

Exacto. Tenemos el Altún reserva, el Secreto de Altún, el Everest, que es nuestro vino top, de un viñedo muy especial que se llama El Lejos… que se llama así porque cuando iban con la mula estaba bastante lejos, al final del pueblo, donde ya pasas a Elciego.

.- ¿Cuándo nace como tal Bodegas Altún?

Cuando mi padre empezó con el proyecto de casa con su primo, sacó una marca con ese nombre, que era un vino reserva. Cuando su primo y él siguieron caminos distintos, nosotros nos quedamos la marca Altún. Es el nombre de un monte que está camino de Vitoria. Así fue cómo mi padre le puso este nombre a la bodega.

.- En 1989 tú todavía no habías nacido. ¿Cuándo tuviste claro que te ibas a dedicar a todo esto?

Siempre lo he tenido claro. He tenido esa suerte.

La suerte de conocer mi destino laboral, haciendo lo que me gustaba. Nunca tuve duda alguna de que trabajaría en la bodega de mi padre.

Bodegas Altún

ALBERTO e IKER Martínez levantan sus copas al unísono.

.- Los tres hombres estáis implicados en la bodega. ¿Y la madre?

Mi madre también. Ella lleva las cuentas y los asuntos de la oficina, que la nuestra es una bodega familiar-familiar.

.- ¿Qué momento está atravesando Rioja Alavesa?

Rioja Alavesa será muy pronto un referente mundial en grandes vinos. En grandes estilos de vino, porque es una zona especial. Falta mucho por hacer, hay que promover mucho más el Enoturismo. Pero en bodegas, Rioja Alavesa es un número uno.

.- ¿En qué zonas vitivinícolas has estado hasta ahora?

En el Valle de Napa, USA; en México, que a nivel enológico están empezando, pero a nivel enoturístico es una pasada cómo lo explotan. Aquí han empezado con el enoturismo las bodegas más grandes, pero eso irá a más y eso será una manera de enriquecer la zona. Mi hermano ha estado en Nueva Zelanda haciendo hace poco una vendimia. Enológicamente en Rioja Alavesa hacemos las cosas muy bien, pero en enoturismo ellos van por delante.

Bodegas Altún

DESCORCHANDO el Everest, el vino “top” de Bodegas Altún.

.- Dices que aquí ya tenemos lo principal.

Exacto. Para mí lo principal son unos viticultores súper profesionales que conocen y miman sus viñas, además de trayectoria, historia y conocimiento.

.- Dos jóvenes de 37 años (Saúl) y 34 años (Itxaso) son ahora el presidente y la vicepresidenta de ABRA. ¿Cómo ves a los jóvenes de Rioja Alavesa?

Veo de todo. Veo jóvenes muy involucrados que están haciendo las cosas bien. Y jóvenes que están menos involucrados. Conozco a Saúl y su familia, nuestros padres son amigos. Son gente muy maja.

.- Estos mil años que Rioja Alavesa lleva cultivando viñas y haciendo vino se tienen que notar.

Se nota en todo. Rioja Alavesa será un referente mundial en grandes vinos. Y cuando ves zonas nuevas, ves que les queda mucho por hacer. Aquí hay bodegas que trabajan de maravilla. En el pasado tomamos nota de cómo se hacían las cosas en Francia, pero…

Bodegas Altún

LOS HERMANOS Martínez Pangua en el interior de la bodega.

… hoy en día es Francia quien debe tomar nota de cómo trabaja y cómo se mueve Rioja Alavesa. Somos dos referentes en el mundo. Pero no niego que Francia es un referente mundial, y que sigue marcando tendencia en ciertas iniciativas.

Catas sus vinos y los nuestros, y ciertos vinos de Rioja Alavesa son tan buenos o mejores que los de Borgoña o Burdeos. A nivel de vinos, Rioja Alavesa no tiene que envidiar a ninguna zona vitivinícola.

.- ¿Es importante para ti que vuestros vinos sepan a Rioja Alavesa, a tus viñas de Baños, de Elciego, de Laguardia…?

Eso es muy importante. Se trata de recoger y marcar el carácter de cada viñedo. Recoger lo más fielmente posible su personalidad.

.- ¿A qué saben vuestros vinos?

Bodegas Altún

CATANDO con el Blog todos sus vinos, sin prisa, sin pausa, cual si fuera una liturgia.

A vida. Nuestros vinos son vinos muy vivos. Vinos marcados por la zona, por esa fruta que en otras zonas es muy difícil conseguir, porque esta Comarca da una fruta muy marcada y muy particular. Son vinos ricos, amables, vinos de disfrute. Hace cuatro o cinco años la gente no lo tenía tan claro. Ahora ya nadie lo discute.

.- ¿Tienes mucho que aprender?

Joé, un montón. De hecho, cuando aprendes un poco ves que tienes mucho más que aprender. Todos los años cambiamos algo de nuestra forma de elaborar, la forma de trabajar…

Bodegas Altún

PARCELA como esta de Vistalegre, produjo 490 botellas en 2016, con el nombre del Viticultor.

El último proyecto que hemos hecho de unos vinos de parcela, que hacemos ‘cuatro botellitas’ de una parcela, y otras cuatro de otra, nos ha llevado a definir nuestro objetivo queriendo conocer más a fondo nuestras parcelas, para ver el potencial de esas parcelas. Queríamos ver qué nos aportan, o cómo envejecen. Lo curioso es que hemos visto grandes diferencias de una parcela a otra, que distan apenas unos kilómetros, o unos centenares de metros.

.- ¿Cada parcela tiene su ritmo, y da uvas con diferente carácter?

Cada parcela te pide que la trates de diferente manera. Aquí el terreno es muy irregular. A una le da el sol de un lado, y a las otras de aquella manera. Una tiene una pendiente, o un suelo, y todos esos factores hacen vinos diferentes. Todos especiales, con una gran amplitud de matices.

.- Dame cifras, por favor.

Ahora tenemos 46 hectáreas de viñas (más los viñedos de un tío y de un primo que vinificamos), con las cuales elaboramos 380.000 botellas al año, de un total de diez vinos diferentes, de distintas variedades de uva: la mayoritaria es Tempranillo, pero tenemos Graciano, Viura, Malvasía y tenemos plantadas dos hectáreas con Garnacha.

Bodegas Altún

EN la bodega hay una balconada desde la que se divisa Baños de Ebro.

.- Ahora mismo, con todo eso, con todo el saber acumulado en la familia, mirando al futuro… ¿De qué se trataría?

Todo lleva su tiempo. No se puede hacer nada corriendo, pero tenemos un sinfín de proyectos por llevar a cabo. Son interminables. Siempre hay dónde mejorar. Hay una constante en nosotros, la de querer adquirir esa viña especial. Ahora queremos cada vez elaborar los vinos por parcelas separadas. También queremos, desde la bodega, mirar más y mejor al exterior, que nos conozcan fuera.

.- Pero ya estáis exportando vuestros vinos, ¿verdad?

Sí, desde hace años, pero queremos abrir las puertas de más países. Que caten y vean porqué Altún es diferente.

.- … Y no perder la pasión.

Eso es lo principal. Si la pierdes, malo. Entonces mejor cambiar de ocupación.

Bodegas Altún

COMO UN ALTAR, la mesa en la que catamos los vinos y brindamos por Rioja Alavesa.

.- ¿Quién tiene más pasión en vuestra familia?

Cada uno en su campo. Mi padre es un apasionado de las viñas. Yo en el tema del vino y la enología. Y ahora mi hermano está entrando en este campo.

.- ¿Hay uno que tire de los demás?

Lo bueno de nuestra familia es que cada cual tiene su parcela.

.- ¿Es importante para vuestra familia que los vinos de Bodegas Altún sean vinos de Rioja Alavesa, o vinos de Baños de Ebro… o ya vale con que se sepa que es vino de Rioja?

Al final, cuanto mejor defines una zona y más valor le das a una zona pequeñita, si se hacen bien las cosas, más valor alcanzará esa zona. Sea Rioja Alavesa, sea Baños de Ebro, o esa viña de esa colina que vemos desde aquí. En nuestra mano está el hacer las cosas bien y darle valor a nuestra marca.

Bodegas Altún

EL Ebro, que da nombre al pueblo, atraviesa la bodega en fotografía.

.- Todavía eres joven, pero ¿trabajas con las perspectiva de que algún día tus hijos puedan heredar las viñas y sigan elaborando vinos de Rioja Alavesa?

No lo pienso aún, porque no tengo hijos, pero ya que me lo planteas, sí, lo doy por hecho. Quiero ver crecer este negocio, quiero cumplir mis ilusiones y lo otro es ley de vida.

.- Cuando me enseñabas los viñedos has dicho que quieres elaborar el vino “a capricho”. ¿Qué es hacer un vino a capricho?

Son tantas las veces que te preguntas “¿Cómo lo puedo hacer lo mejor posible?”

Bodegas Altún

Y SEGUIR manteniendo ese diálogo con las viejas cepas…

¿Hay que tener a veinte personas escogiendo los racimos grano a grano y echándolo a un balde? Y lo haces. ¿Hay que inertizar cada 15 minutos para que no se oxide? Pues se hace. ¿Hay que remontarlo a mano y que haya una persona cada tres horas mojándolo por arriba para extraerlo de la manera más elegante? Pues se hace. Eso es hacer un vino a capricho.

Y luego criarlo, rellenarlo cada diez días, estar encima de esa barrica… Eso es hacer un vino a capricho.

.- ¡Qué sería de la Humanidad si fuéramos capaces de tratarnos los humanos como en Rioja Alavesa tratáis el vino, con esa consideración, ese mimo y ese respeto!

Sí, porque la gente al final tendría su oportunidad. Todo el planeta teniendo su oportunidad. El mundo padece una falta de oportunidades. Y cuando le das a la gente una oportunidad, eso es maravilloso. Maravilloso.

Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos marcados son obligatorios *
*
*

OK

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies para que tengas mejor experiencia de navegación. Si continuas navegando consideramos que aceptas su uso y la política de cookies que encontrarás en nuestro AVISO LEGAL